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INDICE
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Fotografia 11
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Fotografia12
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Fotografia 13
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Los resultados que acabamos de presentar se confirmaron con los
análisis metalográficos: una lámina dorada discontinua sobre una
capa de corrosión que la separaba del substrato de cobre (figura
13). Encontramos, además, en un sector del corte del disco, una
superposición de dos láminas de oro separadas del substrato de
cobre por una capa de corrosión, y a su vez separadas entre sí por
otra capa de corrosión similar a la anterior. Esto nos hizo suponer
que se trataba de un dorado mecánico; es decir, del recubrimiento
de un substrato metálico por una lámina u hoja de otro metal
diferente de la del substrato. Según la distinción de grosores que
hace Lechtman (1974, 1982) para este tipo de dorado, se trataría de
una laminilla de oro, ya que su grosor varía de 1 a 2 micras. Para
llegar a tal grosor, debió de practicarse una técnica muy similar a
la que se utilizó en la fabricación de lo que actualmente conocemos
como pan de oro.
A pesar de no contar con evidencias directas de manufactura del
pan de oro en el taller de Pampa Juárez, pensamos que por ser el
martillado o forjado la técnica básica de manufactura de los
objetos encontrados, el uso de un proceso en esencia muy similar es
bastante verosímil. Bray ( 1990) reporta evidencias concretas sobre
la utilización de este tipo de dorado en Perú, Ecuador, Colombia y
Panamá. La ausencia de herramientas y desechos en Pampa Juárez se
explica por la escala muy limitada de producción y su carácter
ambulante. Nuestra hipótesis se refuerza con premisas adicionales.
La técnica de dorado mecánico requiere a menudo la aplicación de
algún tipo de oro/plata y el substrato de cobre (figura 14). La
zona de difusión se creó después de aplicar mecánicamente la hoja
de oro sobre la superficie lisa de cobre, y al darle calor a ambas
superficies, lo cual generó migración de átomos de oro y plata en
el cobre y átomos de cobre en la aleación del oro y la plata. El
grosor de la zona de difusión es de aproximadamente 20 micras,
dejando en la superficie una zona rica en oro y plata en la
superficie de 1 a 2 micras. Debe señalarse que en la parte media
del substrato de cobre no se encontró presencia de plata ni oro que
evidencie que se tratara de una aleación ternaria; por lo tanto
ambos metales estarían formando el recubrimiento metálico de la
pieza.
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Fotografia 13
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¿Donde se habría realizado el dorado? Hay razones para pensar
que en el mismo taller de Pampa Juárez. El objeto no difiere de los
demás hallazgos en cuanto a tamaño y características funcionales.
No muestra huellas de desgaste por el uso y presenta un
recubrimiento de oro mas o menos continuo en toda la superficie del
disco, incluyendo el reborde. Tampoco hay huellas de algún
tratamiento posterior al dorado. La superficie debajo de la hoja de
oro es lisa y regular; la zona de difusión, producto del proceso de
adhesión de ambas superficies, está bien definida e inalterada¡ la
estructura de cobre muestra granos con maclas de recocido sin
indicios de haber sido trabajada después de haberse sometido al
calor.
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Fotografia 15
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Los datos que puede proporcionar el horno resultan, por
supuesto, de importancia decisiva en cuanto a la reconstrucción de
actividades productivas que se llevaron a cabo en el taller. El
análisis de las muestras de paredes y otras investigaciones que
tienen por objetivo la reconstrucción de condiciones imperantes en
el interior de la cámara no han culminado aún. Sin embargo, el
examen externo del horno arroja una serie de datos de interés. El
horno fue construido cavando un hoyo en la arena y revistiéndolo de
una capa gruesa de arcilla fina sin aditivos. Se obtuvo de este
modo una cavidad de 17 cm de profundidad (figura 15). La bóveda fue
construida mediante aplicaciones sucesivas de panes de arcilla.
Suponemos que recibió, una vez terminada la cámara, un
revestimiento de arcilla en paredes internas que fue alisado. El
resultado es una cámara construida de planta circular (de 37 cm. de
diámetro) y elipsoidal en sección (altura máxima interna 21 cm). En
la parte superior de la bóveda fue modelado un canal tubular
lateral de 5 cm de diámetro Y otro central de forma cuadrangular de
10 x 10 cm de largo y ancho, y de 9 a 11 cm de alto, formando una
especie de chimenea; la altura total desde la boca de la chimenea
hasta la base de la cámara es de 38 cm. En las esquinas de este
orificio cuadrangular se encuentran huellas de que posiblemente por
allí pasaron cañas para avivar el fuego con la ayuda de toberas.
Este mismo orificio debió de servir para abastecer la cámara de
combustible. El canal tubular tenía una tapa que al parecer sirvió
para regular la circulación del aire y de los gases resultantes de
la fundición (figura.16). Al sur del horno se construyó, con la
arcilla sobrante, una especie de mesa irregular y hacia los lados
norte y este se adosaron al cuerpo tres apéndices, que abrigaron un
pequeño fogón, cercano a otro similar. Los fogones podían formarse
al desechar los materiales de combustión a la hora de la limpieza
del horno. Sin embargo, por las características de la ceniza y la
ausencia de escorias en el relleno, parece tratarse de fogones para
recocido. La cámara del horno se encontró rellena de arena eólica
que se había depositado luego del abandono del sitio. No se
hallaron escorias o restos de carbón o ceniza. Ello se explica por
la presencia de una capa de revestimiento interno que no muestra
huellas de fuego.
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