Ficha bibliográfica
Titulo:
Taller de Yécala
Edición original: 2005-05-25
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-25
Creador: Krzysztof Makowski




INDICE




Fotografia 11

 

Fotografia12

 

Fotografia 13

Los resultados que acabamos de presentar se confirmaron con los análisis metalográficos: una lámina dorada discontinua sobre una capa de corrosión que la separaba del substrato de cobre (figura 13). Encontramos, además, en un sector del corte del disco, una superposición de dos láminas de oro separadas del substrato de cobre por una capa de corrosión, y a su vez separadas entre sí por otra capa de corrosión similar a la anterior. Esto nos hizo suponer que se trataba de un dorado mecánico; es decir, del recubrimiento de un substrato metálico por una lámina u hoja de otro metal diferente de la del substrato. Según la distinción de grosores que hace Lechtman (1974, 1982) para este tipo de dorado, se trataría de una laminilla de oro, ya que su grosor varía de 1 a 2 micras. Para llegar a tal grosor, debió de practicarse una técnica muy similar a la que se utilizó en la fabricación de lo que actualmente conocemos como pan de oro.

A pesar de no contar con evidencias directas de manufactura del pan de oro en el taller de Pampa Juárez, pensamos que por ser el martillado o forjado la técnica básica de manufactura de los objetos encontrados, el uso de un proceso en esencia muy similar es bastante verosímil. Bray ( 1990) reporta evidencias concretas sobre la utilización de este tipo de dorado en Perú, Ecuador, Colombia y Panamá. La ausencia de herramientas y desechos en Pampa Juárez se explica por la escala muy limitada de producción y su carácter ambulante. Nuestra hipótesis se refuerza con premisas adicionales. La técnica de dorado mecánico requiere a menudo la aplicación de algún tipo de oro/plata y el substrato de cobre (figura 14). La zona de difusión se creó después de aplicar mecánicamente la hoja de oro sobre la superficie lisa de cobre, y al darle calor a ambas superficies, lo cual generó migración de átomos de oro y plata en el cobre y átomos de cobre en la aleación del oro y la plata. El grosor de la zona de difusión es de aproximadamente 20 micras, dejando en la superficie una zona rica en oro y plata en la superficie de 1 a 2 micras. Debe señalarse que en la parte media del substrato de cobre no se encontró presencia de plata ni oro que evidencie que se tratara de una aleación ternaria; por lo tanto ambos metales estarían formando el recubrimiento metálico de la pieza.

 

Fotografia 13

¿Donde se habría realizado el dorado? Hay razones para pensar que en el mismo taller de Pampa Juárez. El objeto no difiere de los demás hallazgos en cuanto a tamaño y características funcionales. No muestra huellas de desgaste por el uso y presenta un recubrimiento de oro mas o menos continuo en toda la superficie del disco, incluyendo el reborde. Tampoco hay huellas de algún tratamiento posterior al dorado. La superficie debajo de la hoja de oro es lisa y regular; la zona de difusión, producto del proceso de adhesión de ambas superficies, está bien definida e inalterada¡ la estructura de cobre muestra granos con maclas de recocido sin indicios de haber sido trabajada después de haberse sometido al calor.

 

Fotografia 15

Los datos que puede proporcionar el horno resultan, por supuesto, de importancia decisiva en cuanto a la reconstrucción de actividades productivas que se llevaron a cabo en el taller. El análisis de las muestras de paredes y otras investigaciones que tienen por objetivo la reconstrucción de condiciones imperantes en el interior de la cámara no han culminado aún. Sin embargo, el examen externo del horno arroja una serie de datos de interés. El horno fue construido cavando un hoyo en la arena y revistiéndolo de una capa gruesa de arcilla fina sin aditivos. Se obtuvo de este modo una cavidad de 17 cm de profundidad (figura 15). La bóveda fue construida mediante aplicaciones sucesivas de panes de arcilla. Suponemos que recibió, una vez terminada la cámara, un revestimiento de arcilla en paredes internas que fue alisado. El resultado es una cámara construida de planta circular (de 37 cm. de diámetro) y elipsoidal en sección (altura máxima interna 21 cm). En la parte superior de la bóveda fue modelado un canal tubular lateral de 5 cm de diámetro Y otro central de forma cuadrangular de 10 x 10 cm de largo y ancho, y de 9 a 11 cm de alto, formando una especie de chimenea; la altura total desde la boca de la chimenea hasta la base de la cámara es de 38 cm. En las esquinas de este orificio cuadrangular se encuentran huellas de que posiblemente por allí pasaron cañas para avivar el fuego con la ayuda de toberas. Este mismo orificio debió de servir para abastecer la cámara de combustible. El canal tubular tenía una tapa que al parecer sirvió para regular la circulación del aire y de los gases resultantes de la fundición (figura.16). Al sur del horno se construyó, con la arcilla sobrante, una especie de mesa irregular y hacia los lados norte y este se adosaron al cuerpo tres apéndices, que abrigaron un pequeño fogón, cercano a otro similar. Los fogones podían formarse al desechar los materiales de combustión a la hora de la limpieza del horno. Sin embargo, por las características de la ceniza y la ausencia de escorias en el relleno, parece tratarse de fogones para recocido. La cámara del horno se encontró rellena de arena eólica que se había depositado luego del abandono del sitio. No se hallaron escorias o restos de carbón o ceniza. Ello se explica por la presencia de una capa de revestimiento interno que no muestra huellas de fuego.

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