Ficha bibliográfica
Titulo:
Taller de Yécala
Edición original: 2005-05-25
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-25




INDICE




La categoría de |semi - productos es variada y en ella se reflejan diferentes estadios de la cadena operativa. Hay fragmentos amorfos de cobre correspondientes a etapas iniciales del martillado y una considerable cantidad de fragmentos de láminas de cobre en diferentes grosores, tamaños y formas irregulares (figura 6). Varios de ellos fueron doblados de manera intencional. Los fragmentos de alambres también proceden de diferentes etapas de producción puesto que presentan variadas formas de corte: circular, cuadrangular y cintado¡ algunos de los alambres que se encontraron estaban enroscados.

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La categoría de |productos terminados incluye artefactos enteros, artefactos mutilados y fragmentos. Algunos de ellos tuvieron carácter ornamental: narigueras pequeñas y semicirculares, lentejuelas de cobre dorado cuyo orificio está situado en la parte superior de la circunferencia, las cuales se utilizaron en la decoración de coronas, y otro tipo de lentejuela o disco de cobre dorado con orificio central. Hay, sin embargo, también objetos utilitarios: fragmentos de pinzas de cobre de caras circulares y cóncavas, un fragmento de arpón de dos aristas dentadas y una espátula que consta de un alambre cuadrangular con los extremos aplanados (figura 7). Un grupo relativamente numeroso está constituido por agujas de cobre, aparentemente descartadas. Las hay de diferentes tamaños, grosores y técnicas de manufactura. Para la elaboración de las agujas se utilizaron láminas finas y alargadas que se enrollaron y martillaron hasta conseguir un alambre compacto, de corte circular, el cual fue rebajado o desbastado en un extremo para formar la punta. Una vez obtenido el cuerpo, se martilló el extremo opuesto a la punta, ensanchándolo. Con la ayuda de un cincel de corte se dio forma a una lengüeta fina, que al doblarse formaría el ojo de la aguja. Este se aseguraría doblando los apéndices laterales restantes, sobre la lengüeta (figura 8). Enrollando y martillando el cuerpo se conseguía un alambre compacto de corte circular, el cual fue rebajado o desbastado en un extremo para formar la punta. Tenemos en la muestra una aguja mas pequeña de 5.9 cm de largo y 0.9 mm de espesor, cuyo ojo presenta una técnica de manufactura diferente. Se trata de un alambre de corte circular muy delgado, en el cual el ojo se ha hecho perforando uno de los extremos de la aguja.

 

Fotografia 5

 

Fotografia 6

 

Fotografia 7

Los tres análisis que se han realizado hasta el presente coinciden en que la materia prima utilizada fue el cobre, al parecer refinado, si se considera su alto grado de pureza. El porcentaje de cobre oscila entre 95 y 98.92 % (el arsénico llega a 0.012 en una muestra: Diez Canseco, 1994). Las técnicas de confección (laminado) comprobadas son sencillas: el martillado y el forjado. Sin embargo, de manera algo sorprendente, se ha detectado también la presencia de sofisticadas técnicas de dorado. Un fragmento de lámina (lentejuela?) fue analizado en 1994 por el Laboratorio de Metalurgia Física de la UNI (Salinas 1994) con el resultado siguiente (citamos según Diez Canseco 1994:186): |"Sobre el núcleo de cobre metálico sin aleación se depositó una capa irregular de óxido de cobre con un espesor promedio de 0.025mm, separándolo de la pelicula de oro metálico en la superficie del fragmento; el espesor de la pelicula no es uniforme y oscila alrededor de 8 micras (0.008 mm". Diez Canseco (ibid.) sospechó que se trataba del dorado por inmersión descrito por Warwick Bray (1990).

 

Fotografia 8

En 1997 María Inés Velarde analizó un artefacto de características particulares que lo diferenciaban del resto de la muestra de Pampa Juárez. Se trata de un disco ornamental de 22 mm de diámetro por 0.5 mm de espesor con un orificio central de 3,8 mm de diámetro (figura 9), atravesado, a manera de argolla, por un alambre de corte rectangular (2,4mmx 1,1 mm). Ambos objetos, el disco y el alambre, presentan una fina lámina de corrosión negruzca depositada sobre la capa de dorado. Su color es diferente en comparación con la habitual pátina verde, compuesta principalmente de malaquita. La espectroscopia de barrido determinó la presencia de cobre bastante puro (97.74%). Sin embargo, se encontraron también plata y oro en porcentajes relativamente considerables, que suponemos, por estar en trazas menores, formaban una aleación para la lámina que cubría la pieza. Se detectó también la presencia de elementos como el hierro, níquel, aluminio, plomo, magnesio etc. que son impurezas comunes en el cobre (figura 10).

Según los análisis metalográficos a que se sometió el disco, se pudo observar una estructura metálica de cobre caracterizada por la presencia de maclas de recocido dentro de granos gruesos y delineados, poligonales y heterogéneos, ya que sus tamaños varían entre 0.035 a 0.60 mm de diámetro, y por último, una severa deformación, que se aprecia en las inclusiones no metálicas orientadas en el sentido del forjado. Para obtener las pruebas de las técnicas que se utilizaron en la confección de la lámina (figura 11) se tomó una muestra del disco. Podemos observar que para elaborar el orificio se ha cortado el metal con la ayuda de un cincel, por ambos lados de la lámina, dejando un borde que termina en "V". Por otro lado, para elaborar el reborde del diámetro exterior del disco se golpeó el borde hacia el centro de la pieza con la ayuda de un martillo formando un reborde parejo, liso y plano (figura 12). A esta técnica Tushignham (1979) la denominó corking, al encontrarla en un disco Vicús de tumbaga con características similares. El análisis microscópico del disco nos reveló que una capa dorada muy fina cubría la superficie. Esta capa no era continua, sino que presentaba craquelado y desprendimientos; sin embargo, se encontró también en pequeñas áreas de los bordes biselados del disco y alrededor del alambre.

 

Fotografia 9

 

Cuadro I

 

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