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El uso del cobre arsenical en las
culturas prehispánicas del norte del Perú
|LUISA VETTER PARODI
|PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA DEL PERU
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FIGURA 1: Mapa del Perú con la
localización del sitio Batán Grande de la cultura Sicán.
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Abstract: The complexity of correr - arsenic alloy complexity
used in Central Andean Area has stimulated detailed studies. We
have found that people in the area were using a very sophisticated
technology about which we still have questions. This paper presents
advances made on these studies and deals with their significance to
other metallurgical technologies within the central and northern
Andes.
La aleación binaria cobre arsenical fue muy utilizada por varias
culturas de la costa norte del Perú, Ecuador y México desde el
período del Horizonte Medio hasta la llegada de los españoles.
Algunos investigadores como Lechtman (1976,1981) y Shimada
(Shimada, Epstein y Craig, 1982; 1983; Shimada y Merkel, 1991,
Shimada 1994) se han interesado en su estudio. Innumerables piezas
de cobre arsenical como naipes o hachas moneda e instrumentos para
agricultura, entre otras cosas, han sido hallados en grandes
cantidades en tumbas excavadas por arqueólogos y en excavaciones
clandestinas.
Uno de estos hallazgos corresponde a una tumba de la cultura
Sicán (700 a 1375) ubicada en Huaca Loro en Batán Grande, valle
medio del río La Leche, costa norte del Perú (Véase Figura 1)
excavada por Shimada entre los años 1991 y 1992. Esta tumba
perteneció a un señor de la élite Sicán del período comprendido
entre los 900 y 1100 d. C. En su interior se hallaron
aproximadamente 1.2 toneladas de objetos de metales de aleaciones
binarias (Cu-As) y ternarias (Au-Ag-Cu), madera, piedras
semipreciosas, spondylus princeps, entre otros. Dentro de los
objetos de metal se encontraron 489 puntas de aleaciones de cobre
semejantes a implementos agrícolas (Shimada, 1992, 1995; Shimada y
Merkel, 1993).
Este trabajo trata sobre el estudio de las 489 puntas de
aleación de cobre encontradas en la tumba del señor de la élite
Sicán. Se realizó para contestar algunas preguntas como: de qué
manera fueron elaboradas?, fue el uso del arsénico intencional?,
con qué fin se fabricaron?, se distribuyeron a otras áreas vecinas?
Para responder estos interrogantes, se hizo un análisis
descriptivo, físico y morfológico de las 489 piezas; el estudio
metalográfico y de microdureza de una de estas piezas, análisis
químicos multielemental y cuantitativo de 12 de las 489 puntas y de
4 puntas muy similares pertenecientes al Museo Nacional de
Arqueología, Antropología e Historia del Perú cuya procedencia es
Batán Grande.
Material y métodos
Las puntas fueron halladas en el nivel 3 de la tumba, se
encontraban distribuidas en 15 atados colocados a lo largo de las
paredes de la cámara central, asociados a viruta metálica ya una
'caja' central que contenía piezas de oro y tumbaga (aleación
ternaria de Cu-Au-Ag).
Los atados están compuestos por 28 a 31 piezas, a excepción del
atado B11 (2406) que consta de 59 puntas. Los objetos presentan una
pátina de corrosión estable o activa de colores verdes y azulados,
cuando la pátina es lisa. De las 489 piezas 10 terminan en punta
(V), mientras que el resto terminan en punta roma de 1 cm. de ancho
aproximadamente. En ambos lados de las piezas se encuentran
pliegues o acanaladuras y surcos de diferentes tamaños.
A cada pieza se le realizó un examen microscópico como primera
aproximación a su estudio. Se midió la masa, el largo total y neto
de la punta, el diámetro de la boca, el ancho y espesor; y se
describió el grado de corrosión ye l acabado (Véase Figura 2).
Para determinar la composición química elemental de las piezas,
se efectuaron análisis cuantitativos mediante la técnica de
activación neutrónica. Se seleccionaron 12 piezas que agrupaban las
características físicas, de acabado y grado de corrosión presentes
en el total de los objetos y las 4 puntas (Véanse fotos 1 y 2)
pertenecientes al Museo Nacional de Arqueología, Antropología e
Historia del Perú. Las muestras se tomaron en el límite entre el
receptáculo y la punta propiamente dicha, ya que esta zona es la de
mayor espesor, con una ubicación central y debería de tener una
composición química elemental comparable para todas las piezas
estudiadas (Véase Figura 3).
Para el análisis por activación neutrónica se seleccionaron
muestras con masas entre 2.0 mg y 2.5 mg.Estas se lavaron con HCl
0.6 M, se enjuagaron con agua destilada y etanol y se secaron con
papel absorbente bajo lámpara infrarroja, para retirar posible
contaminación superficial. Cada muestra - junto con un comparador
de alambre de zirconio y otro de cobre, cada uno de 0.25 mm de
diámetro, que se enrollaron para obtener una geometría semejante a
la de la muestra - se envolvió en pequeños sobres de papel de
aluminio y se irradió durante 6 horas bajo un flujo térmico nominal
de 7.8 x 10
|13 n/cm
|2s y una relación de flujos
convencionales térmico a epitérmico de f=28. Las actividades
inducidas en las muestras y comparadores se midieron dos veces,
después de 4 y 14 días de decaimiento, utilizando un detector de
HPGe de 15 % de eficiencia relativa y 1.8 keV de resolución para el
fotopico de 1332.5 keV del
|60Co. Las concentraciones se
calcularon según el método de estandarización k sub cero
(k0) Este análisis lo realizó el químico Eduardo Montoya
en el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN).
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Figura 2: Medidas tomadas en las
piezas
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