Ficha bibliográfica
Titulo:
Avances de investigación.Iconografía de patologías en la colección de orfebrería del Museo del Oro
Edición original: 2005-05-23
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-23
Creador: Hugo Sotomayor Tribín-Gonzalo Correal Urrego




INDICE




Iconografía de patologías en la colección de orfebrería del Museo del Oro

HUGO SOTOMAYOR TRIBÍN GONZALO CORREAL URREGO

Este trabajo, primero que se realiza sobre patologías representadas en la colección de orfebrería prehispánica que reposa en el Museo del Oro del Banco de la República, fue acometido por los autores después de haber estudiado por varios años la iconografía del tema en la cerámica precolombina y estudiar abundante material óseo (ver Correal, 1985, 1990 y Sotomayor, 1990, 1992), y se realizó gracias al permiso y colaboración de las directivas del Museo.

Material y métodos

Después de revisar más de treinta y tres mil piezas de oro, archivadas en cuarenta y siete álbumes de fotografías, de visitar las colecciones expuestas en las vitrinas de los museos de Bogotá, Cali y Cartagena y de preseleccionar cuarenta y cuatro piezas sólo se escogieron dos al cabo de un examen más detenido de las fotografías y las piezas expuestas.

La primera, con el registro 30227, expuesta en el museo de Bogotá, considerada como un remate de bastón de la cultura Zenú, de 4.8 cms. de alto y 7.0 cms. de ancho, representa a un personaje masculino, sentado en un butaco, con una cifosis angular de la columna torácica (giba), con un gorro y una nariguera, sostiendo un instrumento de percusión -una maraca- en su mano derecha y un grueso instrumento de viento entre su boca y su mano izquierda (fotografía 1).

La segunda, con el registro 30405, expuesta en el museo de Cali. pertenece a la fase Yotoco del gran complejo cultural Calima, de 1.4 cms. de ancho, 2.0 cms. de alto y 5.15 grs. de peso, sólo detallada a través de una lupa puesta en la vitrina, representa a un hombre con una cifosis dorsal en la que reposa un objeto que parece hacer continuidad con su gorro cónico. El personaje enmascarado, que hace recordar una prosbócide de la que cuelga una enorme nariguera, tiene un largo miembro superior izquierdo incurvado y en su mano derecha un bastón del tamaño de su propia altura (fotografía 2) | 1 .

Discusión

De la pieza Zenú gibada por cifosis angular torácica se pueden considerar cuatro posibilidades diagnósticas:

Si bien puede corresponder a una tuberculosis, mal de Pott, ella es poco probable por no estar la columna y umbar y la de la union lumbosacra con defectos de curvatura y por ser un adulto y no un niño el representado.

Aunque puede ser la expresión de un proceso de compromiso de los cuerpos intervertebrales a manera de una cifosis juvenil o una cifosis degenerativa por osteoporosis, la angulacion hace poco probable el diagnóstico.

Puede ser una cifosis secundaria a procesos como asteoporosis, osteomalcia, enfermedad de Paget, etc.

O, ser ocasionada por un defecto anatomico congenico que se manifiesta meses después del nacimiento. El oficio de este gibado, músico, hace poco probable la enfermedad de Pott por ser esta enfermedad muy debilitante.

El diagnóstico más probable de la pieza Yotoco, si se coincide en que la representación es la de un hombre adulto y que la cifosis  no es angular entonces es el de una cifosis simple por compromiso de anillos intervetebrales.

Los significados de estas figurinas son diferentes a los significantes del diagnostico medico.

Se sabe por los informes que dejaron Hernan Cortés, Bernal Díaz del Castillo, Bernardino de Sahagún entre otros, de México y Guaman Poma de Ayala del Perú que entre los Aztecas e Incas a los gibados otros seres con deformaciones corporales se les asignaron  espacios físicos especiales en sus urbes y se les encargaron tareas rituales específicas. La arqueología ha mostrado representaciones de gibados en efigies de urnas, en esculturas lítricas,  en figurinas de cerámica, en pinturas, en relieves en lugares tan diferentes como el sur de los estados Unidos, México, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, Venezuela, el Perú  costero y andino y la desembocadura del río Amazonas en el Brasil (Linné, 1943).

En Colombia, al documentar gibados en la ceramica momil y Tumaco, uno de los autores (H.S.T) consideró hace un par de años, que esta patología, por ser representada en sujetos sentados en bancos, pudo ser considerada como un elemento de prestigio y poder en esas sociedades (Sotomayor, 1993).

Foto 1

 

Foto 2

Pensamos que el gibado Zenú y el cifótico Yotoco por ser representados, el uno como un músico sentado y el otro con una máscara y con un bastón, debieron tener funciones particulares en sus ritos. El primero con su giba, en posición sedente sobre un butaco y los instrumentos musicales debió transmitir una mensaje ritual y de poder, y el segundo con su máscara, su bastón y su giba, representar poder mágico.

Estas consideraciones sobre el poder son necesarias en el diagnóstico médico, ya que un individuo tosedor, expectorando y muy debilitado no puede ser expresión de aquel. Esta consideración aleja el diagnóstico de tuberculosis vertebral (mal de Pott).

Como conclusiones podemos decir que el valor de la iconografía para la paleopatología debe ser siempre ajustado y cotejado con el estudio de los restos humanos y que el significado, el sentido de los significantes, como son las deformaciones o malformaciones, es terreno que debe ser enriquecido por los estudios arqueológicos y antropológicos.

1 La pieza fue dibujada por José Luis Avilés Calderón a partir de una fotografía de Luis Hernández. El investigador y antropólogo Roberto Pineda Camacho al ver estas fotografías. durante el desarrollo del II Encuentro de Medicina y Arqueología en Colombia, realizado en Bogotá los días 24 y 25 de Octubre de 1996, recordó unas ceremonias y unos mitos amazónicos de personajes con prosbócide de Danta. 

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