Intentemos ahora vincular el matrimonio entre primos cruzados
con el esquema de las «casas» (Figura 4). Osborn (1982: 57)
menciona una preferencia por tomar una prima cruzada matrilateral
(MBD) como esposa. Si trazamos el diagrama de este matrimonio entre
cuatro linajes y durante cuatro generaciones, vemos que en efecto
el hijo del hijo del hijo del hijo pertenecería al mismo linaje de
su tatarabuelo y aprendería el mismo saber (matrilineal) que aquél.
Los hombres sombreados en el dibujo transmiten la «semilla»
patrilineal que une al «antecesor» (
|thaka) con su «sucesor»
|(tana), cuatro generaciones después (Figura 7).
Filiación matrilineal y residencia matrilocal conforman un
conjunto armónico para el cual la teoría de parentesco prevé un
matrimonio de tipo matrilateral como el que en efecto acabamos de
ver (Lévi Strauss en Dumont, 1954; /1971/1975). El intercambio
generalizado que causa el matrimonio matrilateral crea alianzas e
interdependencias entre distintos linajes, lo que es bueno para una
sociedad como la uwa; pero limitarlo a ciclos de cuatro mitades de
tres grupos parece aún mejor: de involucrar las 16 mitades de los
ocho grupos la promesa de recibir una esposa a cambio de la que se
entrega sería demasiado azarosa y, ante la aculturación actual,
físicamente imposible. Osborn (1985:30, 49) llama a ciertas
alianzas endogámicas de tres grupos «federaciones»; podríamos
verlas como los eslabones de la cadena (Figura 8).