Ficha bibliográfica
Titulo:
Estudios genéticos en poblaciones de lengua Chibcha
Edición original: 2005-05-23
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-23




INDICE




Los dendrogramas obtenidos con 15 tribus Chibcha (Figura 2) muestran 2 grupos más relacionados, formados el primero por las tribus Bokota, Boruca, Guaymi, Misquito y Rama y el segundo por los pares Cabécar-Bribri y Téribe-Tunebo. En ambos dendrogramas, aparecen los Sumo, Ica y Guatuso como las tribus más aisladas del resto. Los grupos discrepantes son los Barí y los Yanomami, que en el dendrograma Euclideano forman un par que se une tardíamente a los otros grupos, mientras en el dendrograma de Nei, los Yanomami forman un par íntimamente relacionado a los Bokota, y los Barí se mantienen aislados de los demás, con los Guatuso. Las relaciones entre las siete tribus de lengua Paeza (Figura 3) son bastante similares en los 2 dendrogramas, reflejándose la existencia de dos grupos de tribus relaciona das entre sí, uno que incluye a los Cayapa, Colorado, Noanama y Paez; y otro con el par Atacameño-Itonama. Los Warao aparecen como los m aislados del resto en ambos casos.

|Figura 3. Dendograma obtenidos con distancias genéticas según Nei arriba y euclidiana abajo, con 7 tribus de lengua Paeza. 

Estos resultados reflejan algunas relaciones de semejanza ya reporta das para grupos muy cercanos cultural y geográficamente (Barrantes et al. 1982, Barrantes, 1990) como es el par Bokota-Boruca. Es interesante encontrar la relación Yanomami-Bokota, conociendo que los Bokota constituyen un sub-grupo de los Guaymi (Guaymi del Este, Barrantes et al., 1982), y que una relación genética muy estrecha ha sido reportada entre los Yanomami/Guaymi y posteriormente rechazada por el grupo de la Universidad de Michigan, ya que hemos usado las frecuencias reportadas por este grupo de investigadores (Fitch y Neel, 1969; Spielman et al., 1979). Nuestro análisis confirma igualmente que entre las tribus de Centro-América, la tribu Guatuso es la más aislada genéticamente del resto (Barrantes, 1990). La divergencia de los Ica tiene una posible explicación en la frecuencia del gen Diego, mientras que la de los Sumo se debería a su diferencia del resto en el sistema MNS (Barrantes et al., 1982). Nuestro análisis, sin embargo, revela una relación genética cercana entre tribus geográficamente distantes como los tríos Bri bri-Cayapa-Tunebo, (Euclideana y Nei), Kuna-Itonama-Misquito (Nei), o los pares Yanomami-Barí (Euclideana), Barí-Páez (Nei), y Noa nama-Rama (Nei), no reportadas previamente.

Los promedios de las distancias genéticas Euclideanas fluctuaron entre 0.467 y 0.690, y las obtenidas según Nei entre 0.058 y 0.175, al analizar 8, 10 y 22 tribus Chibcha-Paeza en conjunto (Tablas 2 y 5). Tanto las distancias Euclideanas como las obtenidas según Nei tienden a aumentar a medida que aumenta el número de tribus, reflejando un aumento en la variabilidad genética estudiada.

|Tabla 5. Distancias genéticas promedio entre tribus de afiliación lingüística Chibcha-Paeza.*

Los promedios de distancias Euclideanas obtenidos son valores muy parecidos a los reportados por Salzano y Cal (1988) para seis tribus Chibcha (0.4038), dos tribus Lengua (0.4350), dos tribus Pano (0.42911 y siete tribus Arawaco (0.3 748). La distancia promedio más elevada obtenida en nuestro análisis con 14 variantes, es aun inferior a la reportada por los mismos autores entre seis tribus de lengua Tupi. Sin embargo, distancias menores han sido encontradas entre tribus de afiliación lingüística Ge, Mataco y Quechua.

El análisis de las tribus agrupadas separadamente en Chibchas y Paezas (Grupos 4y 5 de la Tabla 5) pudo hacerse sólo con cinco sistemas y catorce variantes genéticas, debido a la limitación de estudios de marcadores genéticos comunes reportados en la literatura; los promedios de las distancias obtenidas, sin embargo, difieren marcadamente, mostrando distancias inferiores a las obtenidas con igual número de sistemas genéticos y las veintidós tribus, usando ambas medidas de distancia. Esto, junto a lo discutido anteriormente, refleja la influencia de las semejanzas y diferencias culturales que han permitido separar a estas tribus en dos grupos (Chibcha o Paeza).  

 

Conclusiones

Los promedios de distancias genéticas obtenidas entre veintidós tribus de afiliación lingüística Chibcha-Paeza (según Greenberg, 1987), usando catorce variantes de cinco sistemas genéticos, muestran valores superiores cuando las tribus se analizan como un sólo grupo (0.690 de distancia Euclídea y 0.175 según Nei) comparado a cuando se agrupan separadamente en grupos de afiliación Chibcha (0.421 y 0.083) o de afiliación Paeza (0.395 y 0.072) respectivamente.

A pesar del avance en la metodología para analizar relaciones entre diferentes poblaciones basadas en la información sobre frecuencias de marcadores genéticos, es indudable que los resultados obtenidos deben ser vistos con gran precaución; necesitan ser evaluados considerando las limitaciones impuestas por la cantidad y la calidad de los datos existentes en la literatura (posibles errores en la selección y en el tamaño de las muestras de cada tribu, en la reproducibilidad de los datos y en los sistemas usados). Es indispensable considerar la estructura de las tribus indígenas, su aislamiento y las fluctuaciones de frecuencias observadas en diferentes poblados de una misma tribu.

La posibilidad de usar novedosas técnicas moleculares aplicables al estudio de poblaciones humanas, abre un campo muy fértil y de múchas expectativas.

La información genética obtenida necesita en todo caso ser compara da con información antropométrica, cultural, histórica, y lingüística en cada tribu, para alcanzar una interpretación adecuada de la misma.  

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