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Regla N° 10 ? ? u
El último cambio de sonido que mencionamos es uno que ocurrió en
el ika:
Regla N° 11 K? ? /__$
Es decir, /k/ se transformó en /?/ (oclusiva glotal) al final de
la sílaba. Esta sigue siendo una regla morfofonológica en el ika.
Basándose en los once cambios de sonido ya formulados, podemos
construir el siguiente cuadro que ilustra la relación histórica
entre los tres idiomas:
Por el « medio-chibcha serrano» quiero decir la etapa del
idioma después de la separación del kogi, pero antes de la del ika.
Es decir, es la fuente tanto del dámana como del ika. los números
indican cuáles sonidos ocurrieron en los cuales etapas. Notese cómo
la cantidad de cambios de sonido en cada etapa histórica tiene
correlación con la profundidad de tiempo.
Kankuama
Aunque los datos publicados sobre el kankuama (atánquez) son muy
pocos y fueron transcritos fonéticamente, hasta cierto punto
podemos establecer en donde cabe este idioma en el esquema
anterior. Hasta una mi rada casual a los datos revela una estrecha
afinidad con el dámana. Por ejemplo, las palabras ojo,
oreja, cenizas, ocho,
tú, yo y gusano del kankuama son idénticas
con sus cognados del dámana. Otros conjuntos de cognados muestran
una ligera diferencia con el dámana (Celedón, 1886):
Nótese que el kankuama y el dámana tienen el mismo morfema
prefijado en sus palabras para piedra. El kankuama
despliega los cambios de sonido del mediochibcha serrano, como N 1
(oclusiva > nasal), N° 6 (k ? kw)y N° 7 (elision de
/h/). También comparte por lo menos un cambio de sonido con el
dámana que no ocurrió el el ika, a saber, que /s/ se trnsformó en
/sh/ en ciertos casos. Por ejemplo:
Además, el kankuama, así como el dámana, no despliega los
cambios de sonido, los cuales ocurrieron en el ika, como N° 4 (t, d
? ch, j) N° 5 (s, z ? t, d) y N° 11 (k ? ?). Todo esto nos lleva
a la conclusión de que el kankuama se ubica en la misma
ramificación que el dámana en el gráfico anterior.
Tairona
Los datos sobre el tairona son escasos, puesto que es un idioma
secreto. Según Reichel-Dolmatoff (1985: 149-150), sólo se habla en
cantos ceremoniales, y estos muchas veces tienen algo de español y
latín entremezclado. Por estas razones lo considero un idioma
muerto. Se llama «el idioma de los mamas» pero sólo lo hablan en
ritos, y no, digamos, en conversaciones entre sacerdotes. Según lo
que dice Reichel-Dolmatoff, uno nunca puede estar seguro si los
datos del informador están correctos, puesto que
|«si, por
ejemplo, se preguntara: ¿Cómo se dice «piedra» en teíjua [tairona]?
el informador tiene que tratar de recordar un canto donde ocurre la
palabra preguntada y recitarlo lentamente hasta que cree haberla
encontrado».
Sin embargo, se pueden recoger unos datos sobre su fonología.
Reichel Dolmatoff relata que cuando las palabras taironas tienen
cognadas con el kogi,
|«se trata en muchos casos sólo de cambios
fonéticos [sic] (
|m
|cambia a
|b, g
|cambia
a
|k, s
|cambia a
|sh..
|.)»
Los datos de Preuss muestran /r/ y /n/ en posiciones donde el
kogi tiene /d/, e. g.
|mari hambre,
|bunmata enfermedad (kogi /mudbata/
blanco (kogi /mudkua/). También hay casos de elisión de
/h/ (
|utsi cangrejo´,
|atshiza ´cinco´) y abundan
las sibilantes alveopalatales (
|sheiya ´machete´ del PChS
*seda,
|shindui ´día de mañana´. El sufijo -
|zha ocurre
en los numerales, donde los otros idiomas tienen
|-ua o
gua.
Todos estos cambios de sonido indican una etapa de desarrollo
posmedia chibcha serrano. Por eso no se puede identificar el
tairona con el protochibcha serrano. Más bien, el tairona es un
vástago del idioma madre, y uno bastante reciente, también. Así
como el kankuama, se ubica en la ramificación donde esta el dámana.
Reichel-Dolmatoff informa que según uno de sus informadores «
|el
idioma ceremonial que aún emplean los kogi en ocasiones, es ... una
forma arcaica del Sanka [ dámana] que se hablaba en tiempos
antiguos». (1989:147). Esto sí cuadra bien con la
reconstrucción presentada aquí.
Conclusión
Hemos visto que por medio del examen de los cambios de sonido
que han ocurrido dentro de una familia lingüística, podemos
reconstruir la historia de cómo los idiomas se apartaron los unos
de los otros y evolucionaron a lo largo de los siglos. Este método
sirve mejor que el de establecer correspondencias de sonidos, el
cual puede llegar a conclusiones simplistas y equivocadas.
Por medio de este estudio he logrado construir un cuadro de la
historia de los idiomas chibchas de la Sierra Nevada de Santa
Marta. Y es lógico concluir que esta historia debe coincidir con la
de la gente que los habla o hablaba. Por lo tanto, la arqueología y
otras disciplinas solo pueden beneficiarse al tomar en cuenta las
conclusiones alcanzadas en el presente estudio.
La conclusión mas sorprendente, y no la esperaba cuando empecé
mis investigaciones, es que el idioma tairona, y por consiguiente
la cultura tairona, no tiene nada que ver con la civilización de la
cual descendieron las tribus que en la actualidad habitan la
Sierra. Es decir, «tairona» es una denominación equivocada. La
verdadera tribu tairona, aunque ya extinta, no era muy antigua. De
hecho, era de origen relativamente reciente. Ignoramos el nombre de
la civilización primordial de la Sierra, pero es casi cierto que no
se llamaba «tairona». Tal vez una apelación como chibcha-serrano
serviría mejor.
Otra conclusión menos provocativa, pero no menos importante, es
que hubo una etapa intermedia, la «media-chibcha-serrana». Esta
constituye una realidad histórica desconocida hasta ahora.
He aquí, pues, un retrato de la historia de las civilizaciones
de la Sierra Nevada de Santa Marta. Ahora le toca a los arqueólogos
y antropólogos confirmarlo o refutarlo.
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