Ficha bibliográfica
Titulo:
Informe sobre mis viajes
Edición original: 2005-05-23
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-23
Creador: Dr. Theodor Koch-Grunberg




INDICE




Los indígenas narran historias maravillosas sobre esta sierra. Dicen que en la cima hay una laguna que alimenta las corrientes de agua y una canoa de piedra de tiempos inmemoriales. El agua del arroyo que remontamos es de agua de lluvia. Las nubes chocan contra las escarpadas pendientes, originando una lluvia continua.

Se podría comparar esta cordillera con las montaña Roraima, de la Guayana británica, envuelta en leyendas, a la cual, según Schomburgk, los indios Arékuna cantan así:

«Roraíma, montaña rosada

envuelta en nubes

tú, eterna madre fértil de los ríos.»

Después de un ascenso en extremo extenuante¡ en el cual casi pierdo a uno de mis hombres por el desprendimiento de una roca, continuamos la marcha por el torrentoso Curicuriary arriba.

Los pocos indígenas establecidos allí son emigrantes del cercano Uaupés, Tukáno en su mayoría¡ que se han logrado salvar en estas indómitas soledades de los males de la llamada «civilización».

Indígenas de menor valor, en un estadio cultural muy primitivo, son los llamados Makú, deambulan por los bosques de la orilla derecha sin sitios fijos de vivienda, inestables y evasivos como animales salvajes, los grupos más desarrollados los odian y los persiguen.

Nos desviamos después por un afluente a la izquierda y lo seguimos hasta un sendero indígena por el cual logramos cruzar en dos días la divisoria de aguas de escasa altura y transportar nuestra canoa y nuestro equipaje hasta un pequeño afluente del Uaupés, el 6 de marzo alcanzamos este poderoso tributario del río Negro.

Le dedicamos los siguientes meses al río Tiquié, un afluente importante del Uaupés por la margen derecha¡ ya su numerosa población indígena libre. Aprendí muchas cosas nuevas y obtuve una colección grande y rica sobre todo en hermosos adornos de fiesta.

 

 

 

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