Ficha bibliográfica
Titulo:
El hombre sentado: mitos, ritos y petroglifos en el río Caquetá
Edición original: 2005-05-23
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-23
Creador: Fernando Urbina




INDICE




El hombre sentado: mitos, ritos y petroglifos en el río Caquetá

FERNANDO URBINA

UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

«El mito es la exégesis del símbolo»

Bachofen

Petroglifo del curso medio del río Caquetá, región del Guaimaraya Ifoto de Fernando Urbinal.

|Abstract: In the middle Caqueta river (Colombia) many petroglyphs have been found with representations of a sitting human figure. Northwestern Amazon basin is the habitat of many Indian communities that keep a rich oral tradition, gestures and handicrafts, referring to the sitting man and the ritual stool. Written by a philosopher, this text pinpoints, first, some aspects of the archaeology of the region and widely explores the ideas and values related to the body positions. Then, based in myths and rituals of the uitoto, muinane and okaina Indian cultures, it propases an ethnographic comparison that searchs to provide some significance to the rock art analyzed.

Los símbolos gráficos, igual que los verbales, van acumulando sentidos a lo largo de su historia. Algunos tienen fortuna y llegan a ostentar una frondosa significación; otros se simplifican y se tornan un tanto unívocos, gracias a los acuerdos que traspasan fronteras, y esto puede ser también afortunado. En muchos de los más antiguos se desvanece su connotación prístina o su mensaje inicial, pero aun así perduran, a la vista, sin decimos otra cosa distinta a eso: estar allí y testimoniar que alguien los creó. Continúan cumpliendo una función -independiente, las más de las veces, del propósito original-: inquietar a quien los contempla, acicatear preguntas, poner en marcha la capacidad semiológica de quien ausculta el sentido de su presencia. Y la respuesta llega, porque el hombre al encontrar algo que se escape de lo obvio lo cuestiona, siempre, y se obliga a responder a su propia pregunta. También los teóricos presentes en todo conglomerado humano (Radin: 236 ss.) llegan hasta cuestionar lo obvio, lo pretendidamente "real"; por tal se entiende, habitualmente, la suma de todos los supuestos. Por la senda de las interpretaciones, el grafo termina incluido en otra constelación significativa que nunca coincidirá exactamente con aquella en que estuvo inscrito al ser creado, aunque bien puede aproximarse a la esencia de la connotación primera. Es la forma como los humanos viven rebasando sus límites íntimos, ampliando su espíritu al incluir en el propio los contenidos culturales de los hombres de otros tiempos y de otras geografías.

Las representaciones de la figura humana, abigarradas o esquemáticas, han sido afortunadas, vehiculizan innúmeros conceptos. No puede ser menos; al fin de cuentas el hombre es el dador de sentido y él se constituye en la medida de todas las cosas, |«de las que son en cuanto son, de las que no son en cuanto no son», como lo dijo Protágoras en el alba de Occidente. La figura humana sirve para construir, pensar y hacer inteligible el mundo del cual hace parte; también para expresarlo. A la postre, todos los universos resultan constructos hechos a nuestra imagen y semejanza. Sólo podemos comprender y transmitir lo que ya, de alguna manera, cosmos...

 

El tema del |hombre sentado es muy recurrente en la iconografía universal. Se puede seguir el rastro de esta representación desde grafismos muy antiguos, hasta la calculada simplicidad de realizaciones actuales -como es el caso de los logotipos modernos- luego de haber dado lugar a intrincadas soluciones y variantes. Por supuesto, el arte tuvo origen, pero carece de infancia; no cabe referirse a él en términos de progreso o retroceso; allí sólo es posible hablar de cambio. En Sábato - |Entre la letra y la sangre, especialmente en la |segunda y |sexta jornadas- se encuentran enjundiosas páginas sobre el asunto. Respecto a la aparente simplicidad en muchas de las representaciones antropomorfas conviene decir que ello no implica un espíritu simple o un procedimiento elemental, de la misma manera que lo prolijo no tiene como correlato necesario un espíritu con muchos pliegues. Hoy día, dar con un logotipo apropiado -y lo es si se extrema la economía del trazo- es fruto de una ardua elaboración | 1 . Esta moderna |simplicidad, por tratarse de una calculada operación -que requiere, generalmente, un laborioso proceso estadístico-, resulta doblemente compleja al asumir, a plena conciencia, la historia de los grafismos. Pero el hombre arcaico bien pudo hacer lo mismo a escala de su cultura.

En culturas abiayalenses | 2 la expresión |hombre sentado designa al |Sabedor, personaje que adopta esa postura para meditar, o bien para transmitir la mil en aria tradición oral, consteladora verbal de su cultura. Enraizado, pronuncia entre su gente las |Palabras-de-antigua, las que permiten humanizarse integrando un mundo; palabras para conmemorar y exaltar, palabras que orientan el trabajo, palabras que enderezan rumbos, palabras curadoras, palabras para invitar a hacer la paz, las que dan paz, palabras para hablar con las otras Fuerzas que conforman el prodigioso cosmos...

Son numerosos los textos míticos que hacen relación al banco y al hecho de sentarse, y es notoria la tradición oral y ritual que aún se conserva al respecto entre los uitotos, muinanes y okainas, varios de cuyos clanes habitan (con excepción de los últimos) el curso medio del río Caquetá, región donde se encuentran los petroglifos inventariados, algunos de los cuales figuran en este artículo.

Cuando se habla entre estas naciones aborígenes del hombre sentado, se está haciendo alusión expresa al hombre que adopta esa postura en el ritual nocturno, durante el cual se consumen las plantas sagradas: la coca ( |Erythroxilum coca, Ipadu), el tabaco ( |Nicotiana tabacum) y, en ocasiones muy especiales la virola ( |Virola carinata) y el yajé ( |Banisteriopsis spp.).

La cotidiana ceremonia del mambeo | 3 es presidida por el Abuelo |Dueño-de-maloca. Durante la noche, desplegándose en abanico frente a él, los hombres de la tribu, clan o familia se sientan en mínimos bancos o soportes de madera. Mientras se prepara y consume la coca (¡no la cocaína!), acompañada por el |ambil | 4 , el Sabedor pronuncia diversos tipos de discursos, según la ocasión, en orden a orientar a su gente tanto en las labores cotidianas como en las extraordinarias. Esta orientación implica echar mano de las tradiciones míticas, donde reposan los paradigmas culturales (Pineda; Urbina, 1992; Candre & Echeverri).

El presente artículo aborda el problema que plantea la profusa presencia de obras rupestres en los roquedales del curso medio del río Caquetá-transecto colombiano-, en las cuales aparece en forma muy recurrente y con muchas variaciones una figura en la que se cree ver un  antropomorfo en posición sedente. Luego de puntualizar la arqueología de la región, se procede a buscar referencias al hombre sentado en la mitología y en la ritualística de algunos grupos amazónicos vinculados con los territorios donde se encuentran los glifos, suponiendo que en ciertas tradiciones milenarias que guardan pueblos actuales puedan entreverse connotaciones que coadyuven a esclarecer el sentido de algunas representaciones arcaicas. El marco teórico de esta apreciación es deudor de las orientaciones dadas por la que se suele denominar "la nueva arqueología" (Binford: 27), en lo que respecta a la importancia que se le viene asignando nuevamente a los estudios etnográficos para desde allí fraguar, en paralelo, ciertas hipótesis que permitan avanzar en la interpretación arqueológica. Para la interpretación del arte rupestre esta orientación fue aplicada en el estudio del arte parietal del paleolítico europeo prácticamente desde el momento en que se reconoció como auténtico; si bien ha recibido duras críticas (Ucko & Rosenfeld: 150 ss.), hoy día vuelve a tomar vigencia, sobre todo en países en los cuales no se ha roto del todo la continuidad cultural entre los artífices antiguos y los grupos indígenas actuales.

 

 

1 El presente escrito se originó en relación al logo de la Oro ganización de Estados Ibero. americanos (OEI), que está conformado por una figura antropomorfa en posición sedente.
2 |2 Amerindias. Abya-Yala es el nombre dado a América en el | idioma de los tules (kunas); significa Tierra en plena madurez.
3 3 Forma de ingestión de la  coca, la cual es considerada alimento; se consume por via oral.
4 4 Pasta comestible de tabaco revuelto con sal vegetal

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