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INDICE
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El hombre sentado:
mitos, ritos y petroglifos en el
río Caquetá
FERNANDO URBINA
UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA
«El mito es la exégesis del
símbolo»
Bachofen
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Petroglifo del curso medio del río
Caquetá, región del Guaimaraya Ifoto de Fernando Urbinal.
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|Abstract: In the middle Caqueta river (Colombia) many
petroglyphs have been found with representations of a sitting human
figure. Northwestern Amazon basin is the habitat of many Indian
communities that keep a rich oral tradition, gestures and
handicrafts, referring to the sitting man and the ritual stool.
Written by a philosopher, this text pinpoints, first, some aspects
of the archaeology of the region and widely explores the ideas and
values related to the body positions. Then, based in myths and
rituals of the uitoto, muinane and okaina Indian cultures, it
propases an ethnographic comparison that searchs to provide some
significance to the rock art analyzed.
Los símbolos gráficos, igual que los verbales, van acumulando
sentidos a lo largo de su historia. Algunos tienen fortuna y llegan
a ostentar una frondosa significación; otros se simplifican y se
tornan un tanto unívocos, gracias a los acuerdos que traspasan
fronteras, y esto puede ser también afortunado. En muchos de los
más antiguos se desvanece su connotación prístina o su mensaje
inicial, pero aun así perduran, a la vista, sin decimos otra cosa
distinta a eso: estar allí y testimoniar que alguien los creó.
Continúan cumpliendo una función -independiente, las más de las
veces, del propósito original-: inquietar a quien los contempla,
acicatear preguntas, poner en marcha la capacidad semiológica de
quien ausculta el sentido de su presencia. Y la respuesta llega,
porque el hombre al encontrar algo que se escape de lo obvio lo
cuestiona, siempre, y se obliga a responder a su propia pregunta.
También los teóricos presentes en todo conglomerado humano (Radin:
236 ss.) llegan hasta cuestionar lo obvio, lo pretendidamente
"real"; por tal se entiende, habitualmente, la
suma de todos los supuestos. Por la senda de las interpretaciones,
el grafo termina incluido en otra constelación significativa que
nunca coincidirá exactamente con aquella en que estuvo inscrito al
ser creado, aunque bien puede aproximarse a la esencia de la
connotación primera. Es la forma como los humanos viven rebasando
sus límites íntimos, ampliando su espíritu al incluir en el propio
los contenidos culturales de los hombres de otros tiempos y de
otras geografías.
Las representaciones de la figura humana, abigarradas o
esquemáticas, han sido afortunadas, vehiculizan innúmeros
conceptos. No puede ser menos; al fin de cuentas el hombre es el
dador de sentido y él se constituye en la medida de todas las
cosas,
|«de las que son en cuanto son, de las que no son en
cuanto no son», como lo dijo Protágoras en el alba de
Occidente. La figura humana sirve para construir, pensar y hacer
inteligible el mundo del cual hace parte; también para expresarlo.
A la postre, todos los universos resultan constructos hechos a
nuestra imagen y semejanza. Sólo podemos comprender y transmitir lo
que ya, de alguna manera, cosmos...
El tema del
|hombre sentado es muy recurrente en la
iconografía universal. Se puede seguir el rastro de esta
representación desde grafismos muy antiguos, hasta la calculada
simplicidad de realizaciones actuales -como es el caso de los
logotipos modernos- luego de haber dado lugar a intrincadas
soluciones y variantes. Por supuesto, el arte tuvo origen, pero
carece de infancia; no cabe referirse a él en términos de progreso
o retroceso; allí sólo es posible hablar de cambio. En Sábato
-
|Entre la letra y la sangre, especialmente en la
|segunda y
|sexta jornadas- se encuentran enjundiosas
páginas sobre el asunto. Respecto a la aparente simplicidad en
muchas de las representaciones antropomorfas conviene decir que
ello no implica un espíritu simple o un procedimiento elemental, de
la misma manera que lo prolijo no tiene como correlato necesario un
espíritu con muchos pliegues. Hoy día, dar con un logotipo
apropiado -y lo es si se extrema la economía del trazo- es fruto de
una ardua elaboración
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1
. Esta moderna
|simplicidad, por
tratarse de una calculada operación -que requiere, generalmente, un
laborioso proceso estadístico-, resulta doblemente compleja al
asumir, a plena conciencia, la historia de los grafismos. Pero el
hombre arcaico bien pudo hacer lo mismo a escala de su cultura.
En culturas abiayalenses
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la expresión
|hombre sentado designa
al
|Sabedor, personaje que adopta esa postura para meditar, o
bien para transmitir la mil en aria tradición oral, consteladora
verbal de su cultura. Enraizado, pronuncia entre su gente las
|Palabras-de-antigua, las que permiten humanizarse integrando
un mundo; palabras para conmemorar y exaltar, palabras que orientan
el trabajo, palabras que enderezan rumbos, palabras curadoras,
palabras para invitar a hacer la paz, las que dan paz, palabras
para hablar con las otras Fuerzas que conforman el prodigioso
cosmos...
Son numerosos los textos míticos que hacen relación al banco y
al hecho de sentarse, y es notoria la tradición oral y ritual que
aún se conserva al respecto entre los uitotos, muinanes y okainas,
varios de cuyos clanes habitan (con excepción de los últimos) el
curso medio del río Caquetá, región donde se encuentran los
petroglifos inventariados, algunos de los cuales figuran en este
artículo.
Cuando se habla entre estas naciones aborígenes del hombre
sentado, se está haciendo alusión expresa al hombre que adopta esa
postura en el ritual nocturno, durante el cual se consumen las
plantas sagradas: la coca (
|Erythroxilum coca, Ipadu), el
tabaco (
|Nicotiana tabacum) y, en ocasiones muy especiales la
virola (
|Virola carinata) y el yajé (
|Banisteriopsis
spp.).
La cotidiana ceremonia del mambeo
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3
es presidida por el Abuelo
|Dueño-de-maloca. Durante la noche, desplegándose en abanico
frente a él, los hombres de la tribu, clan o familia se sientan en
mínimos bancos o soportes de madera. Mientras se prepara y consume
la coca (¡no la cocaína!), acompañada por el
|ambil
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, el Sabedor pronuncia
diversos tipos de discursos, según la ocasión, en orden a orientar
a su gente tanto en las labores cotidianas como en las
extraordinarias. Esta orientación implica echar mano de las
tradiciones míticas, donde reposan los paradigmas culturales
(Pineda; Urbina, 1992; Candre & Echeverri).
El presente artículo aborda el problema que plantea la profusa
presencia de obras rupestres en los roquedales del curso medio del
río Caquetá-transecto colombiano-, en las cuales aparece en forma
muy recurrente y con muchas variaciones una figura en la que se
cree ver un antropomorfo en posición sedente. Luego de puntualizar
la arqueología de la región, se procede a buscar referencias al
hombre sentado en la mitología y en la ritualística de algunos
grupos amazónicos vinculados con los territorios donde se
encuentran los glifos, suponiendo que en ciertas tradiciones
milenarias que guardan pueblos actuales puedan entreverse
connotaciones que coadyuven a esclarecer el sentido de algunas
representaciones arcaicas. El marco teórico de esta apreciación es
deudor de las orientaciones dadas por la que se suele denominar
"la nueva arqueología" (Binford: 27), en lo que
respecta a la importancia que se le viene asignando nuevamente a
los estudios etnográficos para desde allí fraguar, en paralelo,
ciertas hipótesis que permitan avanzar en la interpretación
arqueológica. Para la interpretación del arte rupestre esta
orientación fue aplicada en el estudio del arte parietal del
paleolítico europeo prácticamente desde el momento en que se
reconoció como auténtico; si bien ha recibido duras críticas (Ucko
& Rosenfeld: 150 ss.), hoy día vuelve a tomar vigencia,
sobre todo en países en los cuales no se ha roto del todo la
continuidad cultural entre los artífices antiguos y los grupos
indígenas actuales.
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El presente
escrito se originó en relación al logo de la Oro ganización de
Estados Ibero. americanos (OEI), que está conformado por una figura
antropomorfa en posición sedente.
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|2 Amerindias. Abya-Yala es el nombre dado a América en
el
| idioma de los tules (kunas); significa Tierra en plena
madurez.
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3 Forma de ingestión de la coca, la
cual es considerada alimento; se consume por via oral.
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4 Pasta comestible de tabaco revuelto
con sal vegetal
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