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INDICE
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Percepción y cultura
CAMILO ARBELÁEZ ALBORNOZ M.D.
A Bruno Mazzoldi
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Pectoral nariño. Se observa en la mejilla el bulto que indica
la masticación de la hoja de coca. M.O. 20103 (foto Rudolf). Otras
fotografía: discos giratorios Nariño (Hernán Díaz)
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|Abstract: Western studies on perception are related here
to shaman training within Colombian indigennus cultures. It is
clear that these practices, which are Prehispanic in origin,
infringe normal sensorial perception through manipulation of
psychologi cal and physiological functions (attention,
sleepkssness, diet, sexuality, use of plant extracts), in order to
create individuals who have a special way of feeling and looking at
disease.
Uno de los aspectos que más me ha inquietado del pensamiento
ancestral indígena es su concepción del cosmos como una totalidad
viva, compuesta por una superposición de niveles, en la cual la
existencia del hombre, de las plantas, los animales, los ríos y las
montañas transcurre permanentemente en los distintos planos en
forma simultánea. Así, las piedras son antepasados que tienen cada
una historia particular; los árboles son seres sensibles y
poderosos; las montañas, inmensas viviendas con puertas secretas
para entrar o salir; el canto de un pájaro augura ciertos sucesos.
Los ríos, como venas, llevan la sangre de la Madre, la Sierra
Nevada, desde los páramos y las cumbres de hielos perpetuos hasta
el ardiente mar Caribe. Allí, en los páramos, se encuentran
múltiples sitios sagrados donde los indígenas se comunican con los
«padres espirituales» para obtener de ellos conocimiento y
poder.
Durante una caminata por los hermosos parajes y senderos de la
Sierra Nevada, pregunté a un Mama como conocían con tanto detalle
aspectos tan sorprendentes y extraños de las piedras y de las
plantas, y él me respondió:
|«Hermanito menor cuando mira árbol o
piedra, sólo mira árbol o piedra; nosotros vemos profundo, vemos
además como persona espiritual». Su respuesta me sorprendió
sobremanera y me confirmó algo que desde hace tiempo venía
observando bajo distintas manifestaciones: los «Hermanos mayores»
perciben el mundo de manera diferente a como lo hacen los
occidentales. ¿Cuáles son entonces sus sistemas de aprendizaje
perceptivo, de pensamiento y de conocimiento? ¿Estos procesos son
semejantes a los de otras culturas indígenas?
Mi intención es resumir algunas de las múltiples formas que
utiliza la cultura ancestral para acceder a una percepción
particular del mundo. Este fenómeno se encuentra en la base de sus
procesos cognitivos, de su pensamiento y de sus distintas formas de
conocimiento. Además, me parece conveniente complementar estas
descripciones con algunas opiniones de pensadores en Occidente, de
forma tal que puedan comprenderse a cabalidad los fundamentos del
pensamiento ancestral y las potencialidades que ofrecen las
culturas tradicionales de la salud para la comprensión y el manejo
de las enfermedades.
Debates en Occidente
La percepción ha sido uno de los problemas que ha ocupado al
pensamiento occidental a través de toda su historia. «Todo
conocimiento tiene lugar dentro de los horizontes abiertos por la
percepción»
|
1
y en un aspecto
del ser humano tan importante como la formación de conceptos se
eslabonan la percepción, el aprendizaje y el pensamiento. Por lo
tanto, un tratamiento adecuado de la cognición debe describir la
forma como se interrelacionan recíprocamente estos tres
conceptos
|
2
. De esta manera, al
tratar sobre la percepción se tocan simultáneamente el problema del
conocimiento, del pensamiento y de la conciencia.
A pesar de haberse ocupado extensamente de ello la filosofía, la
epistemología, la psicología y la fisiología, los distintos puntos
de vista acerca de este complejo problema difieren radicalmente.
Para algunas corrientes «la percepción es el terreno a partir del
cual todos los actos se manifiestan y están presupuestos por ésta»,
por lo tanto, concluyen, «no deberíamos preocuparnos por si
realmente percibimos un mundo; en lugar de ello deberíamos afirmar:
el mundo es lo que percibimos»
|
3
Según otros, el mundo objetivo y quien percibe tienen
existencias independientes. Descartes y Locke sostenían que los
objetos físicos son entidades totalmente diferentes de las
«impresiones sensoriales»
|
4
y
Hume acotaba que «puesto que todas las acciones y sensaciones de la
mente nos son conocidas por la conciencia, tienen necesariamente
que parecer con todo detalle lo que son, y ser lo que
parecen»
|
5
. En oposición a estos
puntos de vista, Ayer y Berkeley afirmaban que los objetos físicos
no son sino «construcciones», basadas en impresiones
sensoriales
|
6
.
Además, la discusión ha girado en torno a si el fenómeno de la
percepción es innato o es aprendido. Durante los siglos XVIII y
XIX, se enfrentaron dos corrientes: el nativismo, que sostenía la
teoría de los orígenes innatos de la percepción, y su opuesto, el
empirismo, según el cual la percepción era un proceso de
aprendizaje durante el contacto del organismo con el medio.
|«Hoy en día, es más frecuente considerar que el problema
consiste en saber cuáles son los aspectos de la percepción que
ocurren sin experiencia anterior, cuáles son el resultado del
aprendizaje y cómo interactúan las actividades perceptivas innatas
y adquiridas»
|
7
|«La percepción compleja constituye un proceso aprendido, y no
existen, consecuentemente, estructuras innatas de aprehensión y
organización de la realidad, como los gestalistas se esforzaron por
demostrar. La detección de señales simples, de parámetros
elementales en los estímulos, corresponde a un proceso innato, en
tanto que una percepción unificada supone la creación de
|categorías perceptuales, frecuentemente correspondientes a
categorías lingüísticas y. en consecuencia, a un proceso de
aprendizaje: aprender a percibir»
|
8
La psicología experimental comenzó alrededor del estudio de la
sensación y de la percepción; actualmente defiende un punto de
vista fundamentado en la teoría de la información
|
9
. Los estímulos, entendidos como
cambios de energía física que proceden del mundo exterior, ingresan
a un «sistema de recepción», primordialmente fisiológico, luego son
procesados por un sistema de percepción», de carácter
fundamentalmente psicológico que le da un «sentido» a la percepción
y que ocasiona un conjunto de respuestas nerviosas y conductuales
del organismo, a travás de un «sistema de respuesta».
|«Los factores motivacionales, cognitivos y de expectación no
actúan sobre el sistema de recepción sino sobre el sistema de
percepción. La motivación no altera el ojo en cuanto tal, sino que
altera el significado que ciertos objetos tienen para el
organismo»
|
10
|.
Este punto de vista es cuestionado por la fenomenología. Marleau
Ponty afirma:
|«La fisiología, a la cual acude la psicología como a una alta
corte de apelaciones, mantiene el mismo predicado que la
psicología. Ambas sitúan al objeto en el mundo y lo tratan como una
suerte de extensión de este. Dado el mundo objetivo,
|se
asume que pasa a los órganos sensoriales en forma de mensajes que
deben ser registrados y luego descifrados de manera que reproduzcan
en nosotros el texto original... pero estas hipótesis de constancia
perceptual entran en conflicto con los datos de la
conciencia»
|
11
.
«Los científicos deben aprender a criticar la idea de un mundo
exterior en si mismo, pues los mismos hechos nos inducen a
abandonar la idea del cuerpo como un transmisor de mensajes»
|
12
. «Aún haciéndolos
instrumentos de mi percepción, no puedo asegurar que mis ojos y
oídos tengan poder cognoscitivo, pues la noción de percepción es
ambigua: ellos solamente constituyen instrumentos de excitación
corporal y no de la percepción en sí misma.
|
13
»
Hasta en las corrientes más positivistas del pensamiento actual
se acepta que «el mundo perceptual no constituye una reproducción
exacta del mundo real», sino que se trata de un proceso de
reconocimiento, de adscripción a determinadas categorías
perceptuales unificadas
|
14
. Bruner y Postman afirmaban que la
experiencia pasada sensibiliza selectivamente al organismo en
función de las necesidades, los motivos, las actitudes y la
estructura de la personalidad predominantes, los cuales en su
totalidad son el resultado de interacciones entre el organismo y su
medio social; por lo tanto, una teoría adecuada de la percepción
debería incluir una definición no sólo de la estimulación adecuada,
sino también del
|papel creativo del perceptor. «De hecho, la
percepción es una consecuencia de la interacción entre un organismo
activo y su ambiente de estímulo»
|
15
.
Estos factores culturales que de diversa manera determinan una
manera peculiar de percibir el mundo se encuentran, a su vez,
determinados por la lengua. Un lingüista norteamericano, Benjamin
Lee Whorf (1956), fue uno de los primeros en afirmar que el
lenguaje determina la percepción y el pensamiento. Analizando las
diferentes palabras que los esquimales tienen para nombrar la
nieve, formuló su famosa hipótesis según la cual la realidad puede
verse de un número infinito de maneras; de esta forma, el idioma
constituye una manera particular de ver el mundo. Mediante el
idioma se perpetúa el punto de vista del mundo adoptado por
aquellos que lo hablan, porque compele a la formación de conceptos
según un marco de referencia particular
|
16
.
Alucinación, sociedad y
cultura
Sin embargo, uno de los principales escollos en el estudio de la
percepción en Occidente son los fenómenos sensoperceptivos
complejos, las ilusiones y las alucinaciones. En términos generales
se conciben como «distorsiones» de la percepción, todavía no han
podido explicarse satisfactoriamente y ha primado el criterio de
que se trata de «falsas creencias».
«En la ilusión sensorial no hay percepción de un cuasi-objeto,
sino simplemente una falsa creencia de que hay percepción verídica
ordinaria de un objeto. En el
|cave de la percepción verídica
las creencias son verdaderas, mientras que en el
|cave de la
ilusión sensorial las creencias son falsas. Pero en el caso de la
alucinación, la falsa creencia que abrigamos, implica un error
mucho más radical»
|
17
.
«Alucinación es una falsa percepción sin base física de
percepción, de naturaleza individual, no modificable por el
conocimiento, generalmente considerada como signo patológico, pero
que aparece también como consecuencia de la ingestión de alguna
droga, altas temperaturas, etc»
|
18
.
De esta manera, los fenómenos sensoperceptivos complejos han
sido ubicados en el terreno social de la moral y del poder, pues
son los valores y las creencias que en determinado momento son
dominantes en una sociedad, los que se consideran verdaderos. Pero
ademas, quedan circunscritos al ámbito de las desviaciones
individuales patológicas del comportamiento.
Tal vez la mejor demarcación entre la racionalidad occidental y
el pensamiento analógico-concreto de las culturas indígenas es el
fenómeno alucinatorio. En la cultura occidental somos «normales»
hasta cuando alucinamos, en ese momento el individuo penetra en el
oscuro territorio de la enfermedad mental», y ese sujeto, ahora
considerado enfermo, debe restituírsele a la «normalidad», según la
entienden el poder y la ideología dominantes. Nuestra sociedad
contemporánea es
|alucinofóbica, no tolera a quien alucina,
para ellos se construyeron esas cárceles farmacológicas que
conocemos como clínicas y hospitales psiquiátricos.
En la cultura occidental contemporánea no existe la posibilidad
de una elaboración cultural del fenómeno alucinatorio, puesto que
se considera como una desviación individual de la conducta normal y
productivamente aceptada. Esta posición del pensamiento
contemporáneo ha sesgado la investigación, pues al considerarse el
fenómeno alucinatorio un comportamiento patológico e individual, la
aproximación a este ha sido la descripción de un hecho anormal
desde las orillas de la «normalidad». Jamás se toma en
consideración que para las culturas indígenas tradicionales estos
fenómenos perceptivos complejos fundamentan sus principales formas
de conocimiento, por ello su obtención, lejos de ser aleatoria o
empírica, se logra mediante un conjunto de procesos cognitivos
altamente elaborados, que son determinados en forma precisa en cada
cultura particular.
Las culturas indígenas tradicionales buscan ciertos tipos de
alucinaciones y de fenómenos sensoperceptivos complejos, como una
forma de percibir y conocer niveles diferentes de una misma
realidad, pero a diferencia de la cultura occidental, encausan ese
conocimiento hacia el beneficio de la comunidad y además, como
mecanismo para diagnosticar y tratar la enfermedad. De esta manera,
los contenidos alucinatorios individuales forman parte de un
entramado elaborado socialmente y por tanto, con tradiciones
culturales altamente sofisticadas.
Aunque existen algunas diferencias entre las alucinaciones que
ocurren durante el curso de ciertas enfermedades mentales con
aquellas producidas por estados de privación o por la ingestión de
sustancias psicoactivas, pero precisamente por esta razón, la
descripción y el estudio detallado de los procesos cognitivos que
emplean las culturas que conscientemente buscan estos estados
alterados de conciencia como fuente de Conocimiento, tiene una
importancia fundamental para la comprensión de fenómenos sobre los
cuales los métodos de conocimiento en boga parecen ser francamente
insuficientes.
Cambios perceptuales inducidos
Los invcstigadores de la percepción en la cultura occidental han
identificado y descrito un Conjunto de factores que inducir cambios
en la percepción, mencionaré algunos de los más importantes para
enmarcar los procesos cognitivos ancestrales que describiré más
adelante.
Privación sensorial
Las investigaciones realizadas sobre privación sensorial han
consistido en disminuir hasta el mínimo los estímulos visuales,
auditivos, táctiles y de movimiento, aislando completamente al
sujeto durante un periodo de varios días. La intensidad de la
privación ha variado dependiendo del grupo de investigadores. Estas
condiciones especiales han generado una serie de consecuencias
notorias sobre los procesos perceptivos, cognitivos, el aprendizaje
y las reacciones motoras. Los principales cambios han ocurrido en
la esfera perceptual: «el sujeto presenta grandes trastornos
visuales, ve que los objetos se mueven, cambian de tamaño y de
forma, se desorganizan en forma notoria se afectan principalmente
la constancia de formas, tamaños y las posimágenes, cambios
acompañados con desorientación general especial, temporal y
táctil.
Uno de los hallazgos más importantes de la privación sensorial
es la presencia de alucinaciones:
«El sujeto ve extrañas figuras de
animales que lo quieren atacar», manchas de luz, figuras
geométricas, imágenes visuales complejas y finalmente, escenas bien
integradas y en tres dimensiones. Cuanto más largo es el tiempo de
privación, mayor es el numero de imágenes. Estas se presentan con
mayor frecuencia cuando hay estimulación difusa que cuando la
privación sensorial es completa. «En muchos caves la situación es
similar a la que se observe en estudios experimentales con LSD 25 o
con mezcalina». Al comparar las experiencias de esquizofrénicos en
situación de privación con la de sujetos normales, se encontró que
en los sujetos normales, la privación produce alucinaciones,
mientras que en los esquizofrénicos las reduce.
|
19
La atención
El interés de los investigadores por este fenómeno ha fluctuado
notoriamente. Mientras para la psicología del siglo XIX era una de
las facultades más importantes de estudiar, durante la primera
mitad del siglo XX los investigadores decidieron no prestarle más
«atención». Sin embargo, durante los últimos cincuenta años el
tópico adquirió nuevamente importancia por su influencia sobre el
aprendizaje, la conciencia, la habituación y el estado de
alerta.
Adrian (1954) escribió:
«Las señales procedentes de los órganos sensoriales deben
tratarse diferencialmente cuando les prestamos atención y cuando no
lo hacemos, y, si pudiéramos decidir donde y cómo surge esta
diferencia, estaríamos más acerca de comprender cómo se logra
alcanzar el nivel de 'la conciencia».
|
20
Los estudios de psicología experimental nos presentan el
fenómeno como «un mecanismo inhibitorio central que juega un papel
decisivo en la
|exclusión selectiva de mensajes sensoriales».
Y en relación a su influencia sobre el aprendizaje, afirman:
«Se debe hacer que los aprendices logren notar, prestar atención
a los estímulos pertinentes en la situación de aprendizaje, lo cual
implica no atender a miles de los estímulos del ambiente. Se
trataría no de enriquecer el ambiente, sino de
empobrecerlo».
|
21
Más adelante veremos que el pensamiento ancestral desarrolla el
aprendizaje cultural de la atención en otra dirección totalmente
diferente.
Uno de los tipos de atención estudiados ha sido la llamada
atención sostenida. Los diferentes experimentos muestran resultados
contradictorios, pues pareciera que es muy difícil estudiarla en
situaciones experimentales. En términos generales, la atención
sostenida desmejora notoria y progresivamente la ejecución, se
deteriora rápidamente y a la media hora es ya sumamente
deficiente
|
22
. A
propósito, la atención sostenida produce habituación en la
percepción óptica. Permanentemente los ojos efectúan leves
movimiento involuntarios que tienen como función producir un
barrido de la imagen a diferentes células de la retina y se
consideran absolutamente necesarios tanto para la agudeza visual
como para la percepción. Pero al estabilizar la imagen, anulando
los movimientos sacádicos de los ojos, intentando mantener la
estimulación sobre un mismo lugar de la retina, la agudeza visual
disminuye, progresivamente la discriminación de la forma pierde
efectividad y finalmente desaparece el objeto perceptual.
|
23
Para la fenomenología, el tópico reviste una importancia
fundamental pues se liga de manera determinante al problema del
pensamiento y de la conciencia.
|«La atención presupone una
transformación del campo mental, una nueva forma de la conciencia
de hacerse presente para sus objetos». «Prestar atención es algo
más que elucidar los datos pre-existentes, es configurar una nueva
articulación de ellos tomándolos como figuras». «Este pasaje de lo
indeterminado a lo determinado, este volver a cada momento, sobre
la propia historia, en la unidad de un nuevo significado, es el
pensamiento mismo». La percepción misma debería explicarse
|«en términos de una combinacion de fuerzas asociativas y de la
atención»
|
24
.
Por su parte, los fisiólogos afirman que el control general de
la atención, depende de los mismos mecanismos que controlan la
vigilia y el sueño, cuyo centro se halla ubicado en la parte baja
del Sistema Activador Reticular y en los núcleos intralaminares
talámicos
|
25
.
Afirman además, que el Hipocampo puede también intervenir rigiendo
la atención; pero debe resaltarse que al estimularlo eléctricamente
ocasiona alucinaciones visuales, auditivas, táctiles y de otros
tipos, aunque la persona no pierde el conocimiento y a pesar que no
tienen ninguna «realidad»
|
26
.
Hoy los neurobiológos saben que en el análisis y en la
representación de relaciones del comportamiento relevantes y
frecuentes, la corteza cerebral emplea además de asociaciones fijas
de células cerebrales, asociaciones dinámicas que conforman
asambleas funcionalmente coherentes. Singer (1995) afirma:
|«La
arquitectura para ambos tipos de conexiones es susceptible de
modificarse por experiencias durante el desarrollo, pero se vuelven
fijas en los adultos, sin embargo, estas conexiones mantienen una
alta susceptibilidad a sufrir modificaciones derivadas de su
uso». Este autor ha observado que la conformación de tales
asambleas en buena medida depende de ciertos mecanismos
relacionados con la atención:
|«las señales sensoriales inducen
cambios en los circuitos corticales solamente cuando los animales
atienden a estas señales y las utilizan para el control de su
comportamiento»
|
27
En el caso de las representaciones visuales en la corteza
cerebral, las respuestas neuronales dependen en gran medida de cual
sea el aspecto de la escena en el cual se enfoca la atención del
animal y Maunsell (1995) asegura que una desviación en la atención
puede alterar patrones de actividad neuronal a lo largo de grandes
regiones de la corteza visual sin mostrar ningún cambio ni en la
actividad de la retina ni en otro nivel de los circuitos visuales.
«La corteza crea y edita una representación visual del mundo que
dinámicamente se modifica para asegurar las metas inmediatas del
observador»
|
28
.
La atención es una facultad entrenada de manera particular por
cada cultura dependiendo de lo que en un grupo sociocultural
determinado se considere como de importancia para prestarle
atención en el proceso de conocimiento. Veremos más adelante como
estos fenómenos se entrelazan conformando el sustrato biológico de
algunos de los sistemas cognitivos ancestrales. En las culturas
tradicionales indígenas estas funciones pueden entrenarse y su
manejo constituye un requisito de importancia para acceder a otros
niveles de percepción, de pensamiento y de conciencia del
cosmos.
Sueño y vigilia
Las investigaciones clásicas sobre neurofisiología del ciclo
sueño-vigilia ha demostraron que el insomnio inducido ocasiona
fatiga, irritabilidad, ilusiones y alucinaciones sensoriales,
visuales y táctiles, que se hacen más intensas a medida que se
prolonga el periodo de insomnio. Las investigaciones de Dement
(1964) mostraron que estos episodios alucinatorios aparecen
periódicamente cada 90 minutos como si el sujeto comenzara a «soñar
despierto»
|
29
.
Estos fenómenos no han sido suficientemente explicados, pero
Hartmann (1967) sugiere que sueños y alucinaciones forman parte de
un continuum, en el cual un factor inhibitorio previene la
irrupción de sueños y alucinaciones en la vigilia; la disrupción de
este mecanismo, mediante diversos tipos de estimulación, permitiría
la emergencia de alucinaciones
|*. Advierte, además, que falta
precisar muchos efectos de la deprivación del sueño a nivel
perceptivo, dados los peligros reales de desencadenar alteraciones
irreversibles en los sujetos de experimentación.
|
30
Mandel (1963) descubrió que en sujetos que habían estado sin
comer ni dormir, se presentaba una sustancia de la familia del
ácido lisérgico (LSD), que probablemente, tenía efectos similares a
los de esta ultima droga
|
31
. Además, el ciclo sueño-vigilia está
influido por dos aminas básicas, la serotonina y la norepinefrina y
se sabe que uno de los alcaloides de la hoja de coca, la cocaína,
impide el recambio (recaptación) de sustancias intermediarias en el
metabolismo de esta última amina biogénica
|
32
.
Las sustancias psicoactivas
Existe un grupo de sustancias, tanto sintéticas como naturales,
que ocasionan cambios profundos sobre la percepción y la
conciencia. Estas sustancias han sido utilizadas por la humanidad
desde tiempos muy remotos y hay quienes afirman que se encuentran
en la base de todas las grandes civilizaciones. Su uso ha estado
ligado a la comunicación con el mundo de «los espíritus», a la
adivinación y a la curación de enfermedades.
En las culturas ancestrales americanas su uso hoy está muy
extendido y muchos curanderos tradicionales las denominan «plantas
maestras», por la función que desempeñan como
|transmisoras de
conocimiento. El Peyotl, los Hongos, el San Pedro, el Yagé, el
Yopo y la Coca son algunas de las más conocidas.
En el territorio colombiano las culturas ancestrales emplean
cuatro «plantas maestras» principales: la Coca en la región andina
del suroccidente, en la Sierra Nevada y en ciertas regiones de la
Amazonia; el Yagé en la Amazonia, la Orinoquía y la Costa Pacifica;
el Yopo en los llanos de la Orinoquía y finalmente, el tabaco
(ambil) de uso generaliza do en la mayoría de las comunidades
indígenas del país, frecuentemente asociado al uso de la coca.
A partir de la década de los cincuenta, cuando fue sintetizado
por Hoffman el ácido lisérgico (LSD), la investigación clínica
sobre estas sustancias llamadas alucinógenas tuvo un gran auge,
hasta cuando fue prohibida en los Estados unidos a comienzos de los
ochenta por la Drug Enforcernent Administration, al ser
clasificadas como «drogas con alto potencial para el abuso, no
tienen un uso médico corriente en USA y carecen de seguridad para
su uso bajo supervisión médica». Al parecer, «el abuso generalizado
de psicodélicos en las calles y su identificación con una
contracultura políticamente activa, contribuyó grandemente al cese
de la investigación con psicodélicos». «Hoy en la investigación
clínica, estos agentes psicoquímicos están prácticamente olvidados,
excepto corno substancias peligrosas de abuso potencial»
|
33
La investigación clínica adelantada, principalmente en los
Estados Unidos, se caracterizó por su utilización en algunos
«enfermos mentales y en voluntarios, nunca en enfermos orgánicos»,
partiendo del paradigma reduccionista y mecanicista dominante en la
medicina occidental. Otros, sin mayores resultados, intentaron su
investigación desde la perspectiva psicoanalítica, bajo el llamado
«paradigma psicolítico»
|* . Hoy, algunos investigadores
proclaman la necesidad de revisarlos y de elaborar nuevos
paradigmas basados en los conocimientos y en las tradiciones
chamanísticas.
|
34
La lectura de los resultados de las distintas investigaciones
deja el sabor de un tanteo a ciegas. Por lo general, se trata de
descripciones detalladas de los comportamientos y las alteraciones
perceptuales, y tratan de esbozar hipótesis neurohormonales que
explicarían los cambios perceptuales observados. Llama
profundamente la atención frecuentes hallazgos de experiencias
místicas intensas, generalmente consistentes en una sensación de
unidad con el cosmos, de conocimiento y comprensión profundos de la
naturaleza y del mundo.
«Este énfasis en la experiencia espiritual como factor de
curación, desafiaba las bases materialistas de la ciencia y era
incompatible con la ortodoxia freudiana. De nuevo, muchas cosas
podrían aprenderse del paradigma chamánico, en el cual la curación
esta ligada inextrincablemente con un mareo de referencia
preternatural».
|
35
Actualmente existe en Norteamérica un movimiento de pensadores*
que intentan el estudio de los estados alterados de conciencia
desde una perspectiva integracionista social y cultural, con una
posición critica frente al mecanicismo y a lo que llaman la «nueva
neuromitología».
«Esta manipulación simbólica y psicofisiológica de la conciencia
de pacientes y curanderos, en el contexto de la cultura, está
relacionada con antiguas observaciones de la ciencia médica
occidental tales como los cambios psicosomáticos, el efecto placebo
y la remisión espontánea de enfermedades, al igual que con los
nuevos resultados obtenidos por la biología de la esperanza y la
psiconeuroinmunología. Este es un nuevo campo de conocimiento que
integra los cambios cognitivos, neurofisiológicos y neuroquímicos
del cuerpo para mantener, fortalecer o debilitar la competencia
inmunológica del individuo. Tales factores afectan dramáticamente
el funcionamiento fisiológico del organismo y aumentan su potencial
para sobrevivir de cara a las enfermedades oportunistas que están
permanentemente presentes en el medio».
|
36
|
1
|
Merleau-Ponty, M. 1962. pp. 207.
|
|
2
|
Forgus Ronald, H. 1982.
pp.338.
|
|
3
|
Merleau-Ponty, M. Op. Cit., pp. X y
XVI.
|
|
4
|
Armstrong, D. M. 1966. pp. 39
|
|
5
|
Armstrong, D. M. Op. Cit., pp.
55.
|
|
6
|
Armstrong, D. M. Op. Cit., pp.
10.
|
|
7
|
Forgus Ronald, H. Op. Cit., pp.
195.
|
|
8
|
Ardila, Alfredo. 1980. pp. 144 y
161.
|
|
9
|
Forgus Ronald, H. Op. Cit.,
pp.23
|
|
10
|
Ardila, Ruben. 1972. pp.
90-92.
|
|
11
|
Merleau-Ponty, M. Op.Cit., pp.
7.
|
|
12
|
Merleau-Ponty, M. Op. Cit., pp.
10.
|
|
13
|
Merleau.Ponty, M. Op. Cit., pp.
212
|
|
14
|
Ardila, Alfredo. Op. Cit., pp.
315
|
|
15
|
Forgus Ronald, H. Op. Cit.,
pp.298.
|
|
16
|
Forgus, Ronald, H. Op. Cit., pp.
364.
|
|
17
|
Armstrong, D.M., Op. Cit., pp. 106
y 155
|
|
18
|
Ardila, Alfredo. Op. Cit., pp.
327.
|
|
19
|
Ardila Ruben. OP Cit., pp. 255 a
267. Forgus Ronald, H., Op. Cit., pp. 193 a 198.
|
|
21
|
Citado por Ardila Ruben, Op. Cit.,
pp. 285.
|
|
21
|
Ardila Ruben. Op. Cit., pp.
286.
|
|
22
|
Ardila, Ruben. Op Cit., pp.
289.
|
|
23
|
Forgus, Ronald, H., Op. Cit., pp.
199.
|
|
24
|
Marleau-Ponty, M. Op. Cit., pp.29 a
31.
|
|
25
|
Roland, E. et al 1996 pp.
512-515.
|
|
26
|
Guyton, A C. 1989
|
|
27
|
Wolf, Singer. 1995. pp. 758 -
764.
|
|
28
|
Maunsell John H.R. 1995 pp.
764-769.
|
|
29
|
Ardila, Alfredo. Op. Cit, pp.
341.
|
|
30
|
Ghazi, Asasdy Bruce Shapiro. 1986: 1088-1097.
|
|
31
|
Citados por Ardila, Ruben. Op. Cit., pp. 140.
|
|
32
|
Harrison. 1985. Cabieses Fernando et al., 1989. Balter Michael.
1996: 909.
|
|
33
|
Bravo, G C., Grob 1989
|
|
34
|
Bravo, G. Grob, C. Op Cit., pp.
124.
|
|
35
|
Bravo, G. Grob, C. Op. Cit., pp.
125.
|
|
36
|
Dobkin De Rios, M., Winkelman, M., 1989 pp. 1-6.
|
|