Ficha bibliográfica
Titulo:
Los bancos taumaturgos
Edición original: 2005-05-23
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-23
Creador: Roberto Pineda C.




INDICE




Los bancos taumaturgos

ROBERTO PINEDA C.

DEPARTAMENTOS DE ANTROPOLOGÍA

UNIVERSIDAD DE LOS ANDES Y UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

|A la memoria del profesor Egon Schaden.

Remate de bastón tirona en hueso (Museo del Oro). El personaje esta sentado en un duho que se transforma en serpiente, en tanto que un buitre picotea su mascara de jaguar , (E.L.)

|Abstract: ln studies about native american thinking, wood bench on which men sit down to think, particularly shamans, has a special place. It is the focus of metaphors, power, exchange and communication. In this paper, ideas and concepts associated with wood bench since pre-hispanic and conquest times are put together with those of different people from lowlands. In present communities, bench explains social behavior through complex symbolic operations, and it is a cosmological model.

Quienes han visitado casas, malocas y otros asentamientos indígenas, han tenido, probablemente, la experiencia de sentarse en un pequcño butaco de una sola pieza, alrededor de un fogón, de un sitio ceremonial o de otro espacio social. La primera experiencia representa un reto para nuestro cuerpo. Acostumbrados a sillas y bancos donde de alguna forma cuelgan nuestras extremidades, en el banquito estamos apenas sobre el suelo, con nuestras piernas en cuclillas; con el paso del tiempo, termina uno acostumbrándose, tomando con naturalidad la experiencia y percibiendo al banco como otro objeto ordinario, entre los múltiples que se encuentran a nuestro alcance.

Mi primera confrontación con el banco tuvo ocasión cuando estaba traduciendo un canto, luego de un ritual organizado por los andoques, en la maloca del capitán de la comunidad, en el río Aduche, Departamento del Amazonas. Uno de los invitados había preguntado, cantando, de manera crítica:

«¿Aquí cuál es?

¿Dónde está?

¿Aquí cuál es?

¿Dónde está?

¿Cuál es tu banco (asiento), Colibrí Negociante, en esta casa donde vinimos?

¡Hermano, no crea que el asiento del Colibrí Negociante, aquí donde vinimos, está inmóvil!

¡No! ¡No!, Te decía!

Tú lo hiciste amañar en este asiento porque tú siempre eres así. »

Con el apelativo de Colibrí Negociante se refería a mí, que entonces llevaba a cabo una investigación de campo entre ellos. El nombre no eradel todo descortés, ya que al menos se nos diferenciaba ritualmente de la Gente Quemadora, como se denomina de manera usual a los «blancos»; pero no dejaba de expresar, sin embargo, sus dudas sobre nuestro proyecto, las intenciones reales de nuestra estada, y sobre la gran acogida de nuestro anfitrión.

Hacia 1980, y como consecuencia de múltiples conversaciones que tuve con Antonio Guzmán, indígena desano que trabajó durante largos años con el profesor Gerardo Reichel-Dolmatoff, se me hizo evidente que el banco y sus metáforas eran también de gran relevancia en otras sociedades amazónicas. El mismo Reichel había señalado ya esto en su conocido trabajo sobre los Desana del Vaupés (1968).

Desde entonces concentré parte de mi atención en el tema, en particular sobre las metáforas relacionadas con el banco, particularmente en el Baile del Palo Multiplicador, cuando los hombres pisan colectivamente un largo tronco que atraviesa la maloca, y que se encuentra localizado en un costado de la misma. La gente piensa que se trata de una boa: los andoques lo asocian, además, con el Arco Iris y se refieren al mismo como el banco de los animales. Como fruto de ello publiqué un escrito titulado |El Sendero del Arco Iris (1979) que resumía parte de mis notas de campo, y parte de las conversaciones con A. Guzmán.

índice | siguiente