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INDICE
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Medio ambiente y
arqueología de las tierras bajas del caribe colombiano
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SONIA ARCHILA M.
MUSEO DEL ORO
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Cazando icoteas. Grabados tomados
de Chistophe Colomb, par Le Comte Roselly de Lorgues. Paris 1897
(Biblioteca Museo del Oro)
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|Abstract: Though the caribbean Iowlands of Colombia have
been a focus of many archaeological researches, very few systematic
studies have been carried out from a bioarchaeological or
geoarchaeological perspective. This lack of attention for the
potential contribution of palaeoenvironmental data, has stimulated
this revision in order to evaluate the available information and to
highlight areas in which further research would be valuable. There
are many gaps in the information ami a lack of quantitative
analysis of the faunal remains is notorious. At present it is not
possible to reconstruct local habitats of archaeological sites or
to assess evidence for seasonal ity in the patterns of exploitation
of food resources.
Introducción
Las tierras bajas del Caribe colombiano han sido objeto de
investigación arqueológica durante los últimos cuarenta años. Los
resultados de estos trabajos han sido utilizados para plantear
modelos sobre el desarrollo de las sociedades prehispánicas de
Colombia. Su localización geográica en la esquina noroccidental de
Suramérica, la diversidad y riqueza de ambientes ecológicos y la
cantidad relativamente grande de sitios arqueológicos, las han
convertido en foco de gran atención. Allí se ha hallado la cerámica
más antigua de América hasta el momento conocida, el mayor sistema
hidráulico prehispánico del continente, evidencias indirectas del
cambio de patrón de subsistencia de cacería-recolección a uno
agrícola y del cambio de cultivo de raíces por el de maíz.
Desde el punto de vista del estudio de los diferentes modos de
subsistencia en el pasado y de sus cambios a través del tiempo, la
arqueología ambiental proporciona métodos y técnicas que permiten
inferir el uso y modificación humana del entorno y sus recursos.
Una forma de obtener evidencias directas sobre los modos de
subsistencia de cazadores recolectores o de agricultores, como
también del cultivo de uno o varios productos, es el estudio
detallado de los restos de fauna y flora deposita dos en los
diferentes sitios arqueológicos.
En la región que se trata aquí se han adelantado pocos estudios
desde una perspectiva bioarqueológica o geoarqueológica, en parte
debido a la deficiente preservación de los restos de flora y fauna
y a los métodos usados para recuperarlos. El énfasis se ha hecho en
el análisis de cerámca que ha dado corno resultado un sistema local
y regional de correlación arqueológica basado en tipologías
cerámicas y fechas de radiocarbono. Esta circunstancia estimuló
este trabajo, que busca evaluar el tipo de información existente y
dilucidar futuras líneas de investigación en el área.
Varios investigadores han planteado la importancia que los
factores y recursos ambientales tuvieron para las poblaciones
habitantes de esta área en el pasado (Reichel-Dolmatoff, 1986;
Plazas y Falchetti, 1981; Plazas et al. 1988; Oyuela y Rodríguez,
1990; Angulo, 1978, 1981, l983, 1988; Langebaek, 1992). En general
se enfatiza en la riqueza y variedad de recursos que debió existir,
lo que en la mayoría de los casos es sustentado por la presencia de
restos de fauna en los sitios arqueológicos. Los cambios, en
ocasiones, se atribuyen a factores ambientales. Comprobar o
rechazar esta causalidad ambiental implica realizar en los sitios
arqueológieos estudios específicos y detallados sobre
paleoambiente, restos de flora y fauna, así como procesos de
formación y transformación de estos sitios a través del tiempo.
Teniendo en mente lo anterior, se evaluó el posible impacto de
los cambios ambientales sobre la distribución de los asentamientos
y los patrones de subsistencia. Se revisó y correlacionó la
información paleoambiental del Pleistoceno tardío y el Holoceno,
con los datos arqueológieos disponibles sobre reconstrucción
ambiental de los sitios, procesos de formación y transformación de
estos, patrones de subsistencia económica para lo que se detallan
los restos de fauna y flora
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y períodos de ocupación de sitios en la
región, desde aproximadamente 6000 A.P. hasta 900 AP.
Es notoria la falta de estudios cuantitativos de los restos de
fauna. En algunos casos sólo se registra su presencia, en otros se
identifican los restos más abundantes o mejor preservados. Esto
dificulta el análisis detallado de los datos y demuestra que a
pesar de que las tierras bajas del Caribe han sido una de las
regiones más estudiadas en Colombia, todavía existen muchos vacíos
de información.
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Una versión inicial de este trabajo fue presentada como
disertación MSc, en Arqueo logia, en el Instituto de Arqueologia de
la Universidad de Londres (1991). Agradezco a Elizabeth Ramos los
valiosos comentarios que hizo sobre el manuscrito de este
articulo.
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Los datos paleobotánicos son escasos. Debe tenerse en cuenta
que la Yisihilidad de los restos botánicos se ve afectada por su
naturaleza y tamaño menor con respecto a los de fauna, como tambien
por la metodología de recuperación (tamaño de mallas, flotación,
lavado, etc).
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