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INDICE
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Mujeres
especiales
Entre las mujeres encontradas existen dos muy especiales. Sus
características de pasta cerámica, rasgos faciales, uso de los
adornos y su pertenencia dentro de colecciones que al parecer
proceden de la hoya del medio San Jorge, las integran
indudablemente al grupo de figurinas elaboradas y usadas por las
comunidades zenúes de esta zona para fines rituales.
Una de ellas tiene un banco representado muy esquemáticamente
por una placa rectangular delgada como prolongación de la espalda,
de la cual parten las piernas, y tiene las manos sobre las rodillas
(lámina 3b). Esta forma de representar la figura humana recuerda
los llamados «retablos» de cerámica del curso medio del río Cauca,
asociados a la cultura quimbaya en épocas tardías cercanas a la
conquista española; éstos, por lo general, no llevan
representaciones de adornos de orfebrería, pero sí traen
representados brazaletes, ligaduras y pintura corporal. La
mujercita de Montelíbano sólo luce diadema y un collar.
Una mujer de 9,7 cm de alto, aparece parada con brazos abiertos
en una posición atípica de las figurinas. Luce un atuendo de
orejeras circulares (o de carrete?), nariguera semilunar plana y un
pectoral semilunar con extremos tan puntudos que más bien parecería
triangular (lámina 6b). Narigueras semilunares existen
esporádicamente en la orfebrería zenú pero constituyen una de las
categorías más importantes y comunes del conjunto de la orfebrería
Quimbaya Tardío.
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Lamina 11. Adornos del pecho
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El contexto de las figurinas
Los alfareros zenúes del siglo X d en el área que hoy se conoce
corno Montelíbano, le imprimieron un estilo particular a los
personajes que modelaron en barro. Por una parte, identificaban y
diferenciaban plenamente a estas gentes inclusive dentro de la
misma población zenú a nivel general. Aunque mujeres de barro se
hacían tanto en el curso bajo del río San Jorge como en la región
de Betancí en el Sinú, cada grupo es bien particular y
diferenciable las mujeres de Montelíbano son tal vez las más
numerosas. Todas fueron hechas para fines rituales y son expresión
del pensamiento simbólico zenú.
Estas figuras, en distintas posiciones y con variados atuendos,
muestran claramente la importancia de la mujer en la sociedad zenit
Los ador nos de oro reforzaban el poder y el prestigio de los
personajes que los usaban. Es notorio cómo las mujeres están más
adornadas que los hombres, además de su enorme superioridad
numérica.
No sólo la variedad en los ajuares de las tumbas habla de
estratificación social; en las mujeres de barro se aprecian
diferencias en la cantidad y calidad de los atuendos que las
adornan, lo cual también refuerza esta idea.
Los conjuntos de adornos que llevan, sobre todo las mujeres,
confirman los grupos orfebres propuestos por Falchetti para la
orfebrería del Gran Zenú, especialmente la existencia del grupo San
Jorge-Cauca y sus asociaciones con piezas cuya amplia distribución
en las llanuras del Caribe, tanto como su relación con los demás
grupos establecidos, sugieren . ..que posiblemente fueron
producidas durante mucho tiempo, integrándose a contextos
culturales diferentes.
Algunas características de las mujercitas sugieren que alrededor
del siglo X d.C. existieron relaciones comerciales y/o culturales
con las poblaciones que habitaban el curso medio del río Cauca y la
zona montañosa antioqueña. Por ejemplo, narigueras triangulares,
aunque existentes en la orfebrería zenú, se relacionan sobre todo
con la orfebrería quimbaya temprana, desarrollada en el valle medio
del río Cauca desde los primeros siglos de nuestra era o quizás un
poco antes.
Alrededor del siglo X d.C., ocurrieron en el valle medio del río
Cauca cambios culturales aún no muy conocidos pero expresados en la
reorientación de la metalurgia, cuando la orfebrería quimbaya
temprana predominante fue reemplazada por la conocida como quimbaya
tardía
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En este
último conjunto orfebre, las narigueras semilunares planas (ver
lamina 90 en Falchetti, este volumen), similares a las que llevan
las mujeres de barro zenúes, constituyen la categoría más común de
este grupo.
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Similares procesos se pueden distinguir en la cerámica de esa
misma región. Relacionado con la metalurgia quimbaya temprana, se
encuentra un material conocido como Marrón Inciso y otro denominado
Tricolor, en los que además existen representaciones de mujeres
desnudas modeladas. Posteriormente, hacia el siglo X d o un poco
antes, fue reemplazado este material por otra cerámica, denominada
Complejo Caldas
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. Dentro de este grupo sobresalen los
llamados «retablos» o figuras humanas de cuerpo rectangular que se
prolonga en una tableta plana que sugiere un banco. Las piernas
parten de la parte media de la tableta y generalmente llevan las
manos sobre las rodillas. Usualmente brazos y piernas están
decorados con brazaletes y ligaduras incisos con motivos
geométricos (lámina 12).
Una de las mujeres de Montelíbano (lámina 3b), recuerda por su
forma general a los «retablos» del período quimbaya tardío, a pesar
de que sus particularidades formales, decorativas, los rasgos
faciales y la pasta cerámica la identifican indudablemente con las
mujeres zenúes de Montelíbano.
Desde el punto de vista de la orfebrería, Falchetti plantea que
los zenúes estuvieron involucrados en relaciones de intercambio que
cubrían amplios territorios, incluyendo también grupos de la vecina
región montañosa antioqueña. Respecto a la cerámica de Montelíbano,
no sería de extrañar la existencia de relaciones expresadas en
ideas similares (mujeres desnudas modeladas) o rasgos físicos, dado
que el curso medio del río San Jorge forma prácticamente una zona
de frontera entre el territorio del Gran Zenú y las poblaciones del
valle medio del río Cauca. En las áreas de frontera, las relaciones
comerciales e influencias culturales mutuas producidas en todas las
direcciones, daban como resultados elementos compartidos en las
manufacturas y seguramente en las ideologías.
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Falchctti este volumen. Plazas y Famchetti, m953. Uribe
1991
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Uribe 1991.
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Bruhns, 1976, 1970
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