Ficha bibliográfica
Titulo:
Análisis formal del vocabulario del parentesco Muisca
Edición original: 2005-05-23
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-23
Creador: Francois Correa




INDICE




Análisis formal del vocabulario de parentesco Muisca

FRANÇOIS CORREA
PROFESOR DEPARTAMENTO DE ANTROPOLOGÍA
UNIVERSIDAD NAC1ONAL DE COLOMBIA

 


No obstante que en los últimos años la investigación sobre la sociedad muisca ha contado con un representativo número de estudios | 1 , las bases de su organización económica, social y política son aún imprecisas. Recientes indagaciones históricas y sociológicas permiten reconstruir un panorama de las estrategias y el impacto de la conquista e imposición hispanas, pero no ocurre lo mismo con las relaciones y unidades sociales en las cuales se apoyaba su supervivencia; tal es el caso de las denominadas |Uta y |Sybyn, entidades territoriales, económicas y políticas, que habrían constituido unidades fundamentales sobre las que descansaba la vida social muisca | 2 . Su esclarecimiento es determinante no sólo para entender a mayor cabalidad el significado de la conquista sino para comprender a los muisca y las persistencias que legaron a la actual sociedad del altiplano cundi-boyacense.

Dificultad reiteradamente señalada es que el acceso a información confiable debe sortear la exigente labor de confrontación y crítica de los datos consignados en las crónicas y archivos registrados por la sociedad hispana. Fuente más fidedigna y directa son los testimonios arqueológicos pero, frecuentemente, la cautela limita al investigador a la escueta descripción de sus hallazgos evitando inducciones sociológicas.

En el presente ensayo parto de analizar el vocabulario de parentesco muisca como información parcial y especializada del estudio del parentesco y la organización social. Aparte de la dificultad arriba mencionada a la que no escapa este acercamiento, las terminologías de parentesco no constituyen un campo independiente de otros niveles de aproximación como el del comportamiento o el conjunto jurídico | 3 . Pero, sobre todo, no deben confundirse con las relaciones sociales: |«Los términos de los sistemas de parentesco... son formas de clasificar parientes en categorías y sub-categorías — «sobrinos», «primos», etc.— que unas veces corresponden a la «realidad social» y otras no.» (Fox, 1972:227). A reserva de lo anterior, el análisis del vocabulario de parentesco muisca permite constatar aseveraciones que con anterioridad habían sido propuestas y prospecta nuevos problemas a resolver sobre sus relaciones sociales que, más adelante, podrán ser confrontados con otras fuentes documentales incluyendo las de la investigación arqueológica.

He partido del vocabulario de parentesco aprovechando que los términos aparecen transcritos en varios documentos publicados sobre la lengua Chibcha y cuya comparación permite reconstruir un cuadro relativamente completo no exento de dificultades. El contexto de dichas transcripciones, que de manera genérica denominaré «Diccionarios» relacionando posteriormente el autor de la publicación, ha sido discutido por María Stella González de Pérez en la introducción a su propia publicación del manuscrito anónimo de la Biblioteca Nacional de Colombia «Diccionario y gramática Chibcha» | 4 , que será nuestro texto de referencia. Su análisis no sólo proporciona criterios para la lectura de distintos manuscritos de este tipo, sino que la confrontación de los vocabularios de parentesco parece confirmar ciertas conclusiones de la autora. A falta de algunos términos claves del diccionario publicado por González de Pérez, recurrí enseguida a los que aparecen en el manuscrito publicado por Manuel Lucena Salmoral (1964: 83-84) | 5 que, según el autor, no sería distinto de otros dos manuscritos anónimos que se hallan en el mismo fondo de «Manuscritos de América» de la Biblioteca del Palacio Real de Madrid, semejantes al que hemos tomado de referencia y al publicado por Quijano Otero | 6 , En lo que se refiere al vocabulario de parentesco, efectivamente hay una enorme similitud pero llamaré la atención cuando hay prominentes diferencias de transcripción

El facsímil de la |Gramática de Fray Bernardo de Lugo no reproduce el diccionario; los términos para parientes sólo aparecen en el contexto | 7 . Pero en 1871, Ezequiel Uricoechea preparó una nueva Gramática de la lengua Chibcha | 8 , a partir de tres manuscritos anónimos e inéditos cuyo diccionario se habría |«...valido de dos manuscritos evidentemente copias de un mismo orijinal, el del Padre Lugo, más o ménos exactas» (Uricoechea, 1871: XLIX); los «Nombres de Parentesco i Afinidad» (pp. 88-89), ocasionalmente difieren de nuestro texto de referencia por la transcripción siendo aún más próxima que la del manuscrito publicado por Lucena Salmoral. Del texto de Acosta Ortegón | 9 , que parece basarse en los anteriores, sólo tomo datos excepcionales a los anteriores.

El Vocabulario de Parentesco

Este ensayo se limita a realizar un análisis formal orientado por los resultados de Louis Dumont cuyos alcances teóricos sobre la alianza matrimonial, como cuerpo explicativo de la organización y estructura social, han tomado como importante referencia el estudio de vocabularios del tipo Dravídico al que, como se demostrará, virtualmente pertenece el de los muisca. Dicha terminología de parentesco ya había sido relacionada con estructuras elementales de parentesco con intercambio restringido | 10 o sistemas prescriptivos de alianza simétrica | 11 , caracterizados por poseer una regla de matrimonio según la cual se señala la clase de parientes explícitamente matrimoniables | 12 . Louis Dumont ha establecido que dicho vocabulario:

«...puede ser considerado, a grandes rasgos, como resultado de la combinación de configuraciones precisas de cuatro principios de oposición: distinción de generaciones (construidas en una escala ordenada), distinción del sexo, distinción de la consanguinidad idéntica a la relación de alianza, y distinción de la edad... la tercera distinción, la única que no es en absoluto biológica, es la más importante...» | 13 |.

Demostró que el vocabulario Dravídico es la expresión categorial de una teoría sociológica de la alianza matrimonial como institución permanente, transmitida de una generación a la siguiente, opuesta a la con sanguinidad, y que la regla de «matrimonio de primos cruzados» es su fórmula más inmediata y completa.

El análisis de los efectos sociológicos de esta relación entre afines y consanguíneos y, en consecuencia, el significado conceptual de la diferencia categorial y de la «oposición» de los que tradicionalmente se habían distinguido como parientes «cruzados» y «paralelos» ha sido objeto de replanteamiento | 14 , no el hecho mismo de que la distinción terminológica se presente. En cuanto la alianza matrimonial obtiene su más expedita realización en el matrimonio de primos cruzados, la diferenciación categorial de los consanguíneos con respecto de los afines en las generaciones intermedias es crucial.

El ensayo, entonces, no se restringe a constatar la presencia de los rasgos característicos de la expresión terminológica del matrimonio de primos cruzados en el vocabulario de parentesco muisca. Aprovechando resultados analíticos que iré ampliando en el desarrollo con el propósito de atenuar la tensión que nos produce la lectura de éste tipo de escritos | 15 , es la expectativa de poder construir ciertos parámetros de referencia para confrontarlos con otros niveles de aproximación sobre la organización social muisca.

Modo de uso y polaridad

La descripción en español de las glosas que enuncian por ejemplo: «Padre, |llamándole...» | 16 , evidencia el cuidado del autor para destacar las formas vocativas del uso terminológico. Es más notorio cuando se observa que la mayoría aparecen descritas con la más frecuente expresión |«...con respecto de...», que aclara cómo el vocabulario preferiblemente apela a formas referenciales, puesto que es para el término anterior y el del «suegro» donde aparecen explícitos términos vocativos ( |pabi y |chichiquy), diferentes de su forma referente ( |paba y |chica, respectivamente).

Adicionalmente, las expresiones |«llamándole» y |«con respecto de», enfatizan la polaridad de las categorías del vocabulario de parentesco puesto que una relación social requiere por lo menos dos personas. Como ocurre con éste tipo de terminologías, con excepción de los términos utilizados entre parientes de una misma generación que podrían ser biunívocos, y distinciones de mayorazgo, que no lo son, aquellos aplicados entre parientes de generaciones distintas son recurrentemente diferentes pero recíprocos.

Generación

Así, la polaridad de los términos para parientes de diferentes posiciones genealógicas expresa, ocasionalmente, la distinción de generaciones. En principio, los términos se hallan dispuestos en una y sólo una posición generacional, con la notable salvedad de los términos para el esposo de la hija y padre de la esposa ( |chica) con el vocativo ( |chichiquy); para los parientes en la posición de la esposa del hijo y la madre de la esposa ( |gyi); y aquellos para el padre de la esposa y el esposo de la hija ( |guaca). En el contexto general del vocabulario muisca lo característico de este conjunto es que se aplican a parientes que podríamos clasificar como «afines» y, si el primero es recíproco el resto son distintivos por el género de quien habla y a quien se aplica, de manera que son exclusivos y se dirigen a parientes en posiciones notablemente alternativas. Ello no facilita una explicación del cruce generacional, dificultada aún más porque el vocabulario pareciera disponer de un término colectivo para el esposo y la esposa y también para el padre y el hijo.

Excluyendo el vocabulario para estos parientes, algunos explicables según sugeriré más adelante, no hay términos comunes para parientes de distintas generaciones. De hecho, todo término individual, y definitivamente para los parientes consanguíneos, ocupa una y sólo una posición generacional.

Género

El Diccionario de referencia dice que:

|«Todos los nombres desta lengua mosca, assí sustanstibos como adjetivos no tienen más q[ue] una voz simple y por consiguiente carezen de cassos, de números y géneros» (González de Pérez, 1987: 72).

Afirmación similar es la del padre Lugo:

|«...y así vemos que con sola una terminación que tiene el nombre adiectivo, sirve a un mismo nombre significa macho y hembra todos tres géneros... porque en esta lengua no hay variedad de géneros, que en la latina...» (Lugo, 16 19:3).

Este último autor más adelante indica:

|«...el género se conoce por la significación y adjunto como esta dicho; y esto se entiende en los animales, ansí racionales; como irracionales; y en las aves, más no en las plantas, ni en las demás criaturas...» (Lugo, 1619:5).


De manera que para distinguir el género en la lengua Chibcha se depende del con texto puesto que al tomar cada término aislado la diferencia no puede ser morfológicamente observada. Dicha aseveración no se halla en el manuscrito publicado por Lucena Salmoral, pero es re afirmada por las elaboraciones de Uricoechea y Acosta Ortegón.

Si el listado de referencia evidencia que cada término señala una cierta posición para dicho pariente con respecto a la posición de ego según su generación y sexo, sin embargo, tal característica no es aplicable a los parientes en la posición de hermano mayor y hermana mayor ( |guia), al hermano menor y la hermana menor ( |cuhuba), al hijo y la hija ( |chuta), al hijo de la hermana y a la hija del hermano ( |guabxie), y al primogénito y la primogénita ( |chyty), a quienes se les distingue con el mismo término. Y también los términos para el padre y el hijo, el esposo y la esposa, que adelante examinaremos.

Tomando en cuenta los primeros notamos que la indeterminación del género parecería restringirse a los denominados «parientes primarios» y una vez demostrado su sentido clasificatorio, la construcción categorial que refleja la diferenciación terminológica de los parientes consanguíneos a través de las generaciones podría afirmar un sistema de clasificación de grupos.

Pero, debemos avanzar sobre otras glosas para precisar las dificultades que lo anterior propone sobre el rasgo de la distinción del género, característico de las terminologías dravídicas. Por ahora y descontando estas excepciones, el vocabulario muisca asigna un término específico a parientes de sexo diferente en cada posición genealógica.

La edad relativa

Los muisca no precisaban la edad por años. Al respecto en el manuscrito de Uricoechea puede leerse:

«Edad, no hai vocablo particular. ¿Qué edad tienes? |Io ficaz aquyne fac mza?, lo que quiere decir ¿Cuánto ha que naciste? Edad tiene, |ia pquyquyz ahuquy, quiere decir, ya tiene uso de razón. |Ia atybarare, quiere decir, ya es viejo; |Ia atybara aguene, ya es hombre. Edad le falta, |sa abquyquyz ahuza, quiere decir; aún no tiene uso de razón, con lo cual se ve que se valen de diferentes frases para explicar la idea de edad...» (Uricoechea, 1871: 152).

Como puede apreciarse se distinguirían etapas del ciclo de vida tales como antes y después del «uso de razón» (?), la adultez, la vejez. Londoño se ha referido a más discretas distinciones ( «muchacho que ya llevaba pampanilla», «muchacho que llevaba mi madre a cuestas», «hombre que ya tenía mujer») que discriminarían etapas del ciclo de vida | 17 . En breve, no es que los muisca no repararan en la edad sino que apelaban a la edad relativa para disponer el orden del ciclo de vida de sus gentes.

La fusión en las generaciones extremas

Aunque la mayor parte de las glosas del vocabulario de parentesco muisca se describen a partir de las del español, las más de las veces el anónimo tuvo el cuidado de precisar su sentido especificando inmediatamente el vínculo genealógico. Así por ejemplo, transcribe: «Tío, |hermano de madre», o bien, «Sobrino o sobrina, |yhos de hermana respecto del tío». Pero también es de prever que al tomar como referente las glosas españolas, el autor guía la descripción del vocabulario muisca desde tal contexto socio-cultural. Sin duda ello obstaculiza el análisis aunque debido a que el referente nos es virtualmente accesible, en la ocurrencia posibilitaría ampliar algunos significados. Aclaremos este punto ya que podría conducir por lo menos a dos confusiones:

a) del muisca al español, puesto que cuando el anónimo «traduce» los términos del muisca su sentido es reemplazado por el de las glosas del español cuyo rango de aplicación es demasiado impreciso por lo general ( «aguelo», «aguela», o bien, «nieto», «nieta» | 18 etc...), aunque es posible que para economía del texto no considerara necesario aclarar las distintas vinculaciones genealógicas. Sabido es que estas podrían incluir el padre del padre, el padre de la madre o, bien, el hijo del hijo y el hijo de la hija, etc., como expresiones mínimas deducibles del español.

b) e, inversamente, del español al muisca, restringiendo el rango de clasificación de los términos muiscas por medio de los cuales sería posible distinguir bajo una misma glosa a parientes que ocupan distintas posiciones genealógicas, a diferencia de los denotativos con los cuales se relaciona un pariente que ocupa una única posición genealógica. La fuerte ascendencia hispana de la época hace predecible dicha limitación en la comprensión de las conceptualizaciones muisca.

La primera confusión, asumir el sentido extensionista | 19 de la glosa española como equivalente del muisca, podría ser factible para los términos de las segundas generaciones ascendente y descendente. En ésta última aparece el término |chune, transcrito por el Diccionario de Lucena Salmoral indistintamente al género; en cambio preciso en las glosas de la segunda generación ascendente ( |caca, guexica) del Diccionario de referencia.

En el Diccionario de Lucena Salmoral también aparecen descripciones para las terceras generaciones ascendente y descendente ( «bisnieto», «bisniesta» y, «bisabuelo», «bisabuela» ) y, según el anónimo, los muisca utilizarían en su lengua un término combinado de la manera «hijo de mi nieto/a», y «padre de mi ábuélo/a». Salvo que estos últimos podrían referirse a los parientes «paternos», puesto que el vocabulario distingue la pariente femenina por vía materna ( «la visabuela de parte de madre: |«zueheza»), es decir, la madre-(de-la-madre)-de-la-madre-de-ego. El paréntesis del segundo pariente expresa que la descripción del anónimo no asegura la vía uterina conectante.

Pero, alternativamente a nuestra argumentación anterior es frecuente que los vocabularios apelen a expresiones combinadas de la forma descrita como recurso para precisar las vinculaciones genealógicas y no necesariamente constituyan categorías de parentesco, de hecho podrían ser sólo eso, descripciones genealógicas.

Cuadro 1. Terminología de las generaciones extremas.

No obstante las dificultades y reteniendo la notable distinción terminológica para la madre-(de-la-madre)-de-la-madre-de-ego en la tercera generación ascendente y la distinción del género en la segunda generación ascendente, el cuadro anterior incluye las glosas enunciadas asumiendo un posible sentido extensionista de la traducción del anónimo, según lo cual el vocabulario muisca fusionaría los colaterales y los lineales en los extremos generacionales no importando su vínculo por vía patri o matrilateral.

La segunda confusión, la restricción del español o del referente sociocultural del anónimo para aprehender el sentido de la clasificación muisca, será observada en el resto de este texto.

1 Ver |Recopilación bibliográfica para un estudio del Altiplano Cundiboyacense, Ms. Becerra, 1995. De las investigaciones arqueológicas, la reseña bibliográfica preparada por Botiva, 1989. De los estudios etnohistóricos los de Hernández Rodríguez (1949), Friede (1960; 1974; 1975-76); Broadbent (1964); Colmenares (1970); Villamarín (1972); Tovar(1974, 1980); Londoño (1983, 1985); Y Langebaek, (1987, 1992), entre otros.
2 Villamarín J. y J. E. Villamarín, 1983; Langebaek, 1987: 28-30; Becerra, 1995.
3 Bernard &. Good, 1984:12-14.
4 González de Pérez, 1987. El glosario de los términos de parentesco se halla reproducido en apéndice de este escrito.
5 Lucena Salmoral,1964-1965.
6 Quijano Otero, 1981.
7 Bernardo de Lugo, 1619. Un ejemplo de contexto es «mi padre vino a donde yo estaba" (Lugo, 1619: 16).
8 Uricoechea, 1871.
9 Acosta Ortegón, 1938.
10 Lévi-Straus,1981.
11 Needham, 1962; Dumont, 1975.
12 Buchler y Selby enfatizan la consistente y explícita distinción entre mujeres "prohibidas" de aquellas "lícitas" ("lawful"), para distinguirlos de los sistemas donde sólo se define la prohibición, asociados con terminologías del tipo Iroqués (1968: 233).
13 Mi traducción de Dumont, 1975:99-100. Pero su formulación sobre la alianza y relación con el vocabulario de parentesco se remonta a 1953.
14 Dumont, 1953, 1975, 1975a.
15 Aprovecho también un estudio más profundo emprendido sobre un sistema similar, pero de una sociedad actual, al que ocasionalmente referiré al lector (Correa, 1996).
16 Ver del Anexo No. 1. las glosas 33a. y 40a., y explícitamente formulada como expresión vocativa en las glosas 34a.y 35a. 
17 Londoño, Eduardo. como pers.
18 Estos últimos en Lucena Salmoral, 1964-65.
19 Goodenough, 1956; Scheffler y Lounsbury, 1971.

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