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El material fundido: clasificación
y descripción
1. Narigueras cóncavas
Narigueras elípticas cóncavas
Constituyen una categoría de forma y tamaño bastante regulares.
Su contorno tiene la figura de una elipse orientada en sentido
horizontal, con una pequeña interrupción en su parte inferior; en
este sitio presentan una especie de canal terminado en un círculo,
que las atraviesa parcialmente, por donde se deslizaba el músculo
de la nariz de donde quedaban suspendidas. Unos pocos ejemplares
más complejos fueron diseñados para ser ensamblados; en estos la
pieza se encuentra dividida longitudinalmente en dos secciones
iguales, ajustables por medio de una lámina angosta o de alambres
que se insertan en la parte posterior de ambas secciones. Este
diseño desarmable debió haber hecho más fácil y práctica la
utilización de este tipo de pieza, que presenta un tamaño bastante
considerable para ser pasada a través de un orificio en la
nariz.
A menudo se encuentran decoradas con una especie de hilo liso o
torcido alrededor del borde externo, casi siempre interrumpido en
un pequeño segmento en la parte superior donde la pieza permanecía
en contacto con la naríz; es probable que esta especie de muesca
hubiera servido para ajustar un hilo de algodón que enrollado
alrededor de la pieza serviría para amortiguar sus bordes. En
algunas ocasiones se observa el hilo liso o trenzado, a veces
duplicado, sobre la superficie anterior del adorno, atravesándolo
en sentido transversal.
Algunas piezas de esta categoría fueron elaboradas por
martillado, varias de las cuales presentan un doblez en el borde
externo, a veces acanalado, simulando el hilo liso o torcido de los
ejemplares fundidos. Una de estas piezas exhibe dos hileras de
puntos repujados dispuestas sobre el centro en sentido
transversal.
Dentro de la Colección del Museo existe una pieza única
relacionada con esta categoría, elaborada con el diseño de
ensamble; tiene forma de arco o semiluna angosta y no presenta
concavidad; como elemento distintivo exhibe varias placas colgantes
semilunares bordeando la curvatura inferior.
Son piezas bien ligadas al Conjunto a través de su inclusión en
varios lotes confiables, así como por la presencia de elementos
comunes a otras categorías de objetos martillados y fundidos -como
placas colgantes, puntos repujados, hilos lisos y torcidos
alrededor del borde, etc.
Sus dimensiones varían alrededor de 5.5 cm de ancho por 2.5 de
alto (ver cuadro IV, figura 41a y lámina 79.
Narigueras romboidales cóncavas
Conforman una categoría muy relacionada con la anterior. En
estas la forma elíptica se torna en una especie de rombo angosto y
alargado en sentido horizontal; muestran también con frecuencia un
hilo liso o torcido alrededor del borde externo y en ocasiones
además una pareja de espirales en cada extremo; menos común es la
presencia de placas colgantes, siempre de forma semilunar.
Un ejemplar perteneciente a una colección extranjera es
interesante por integrar en una sola pieza varios elementos
tecnológicos, formales y decorativos característicos de estos dos
tipos de narigueras: está elaborada con el sistema de ensamblaje
mediante una barra posterior; presenta un cordón torcido en el
borde superior y una espiral en cada extremo de éste; y exhibe
pequeñas placas colgantes semilunares a lo largo del borde inferior
-originalmente eran ocho pero hoy presenta sólo seis.
Sus dimensiones varian en rangos entre 7.5 y 13.5 cm de ancho, y
1 y 2 de alto aproximadamente. Se encuentran dentro de algunos
lotes confiables al lado de otras piezas típicas del Conjunto (ver
cuadro IV, figura 41b y lámina 79.
2. Cascabeles cónicos y
esféricos
Constituyen dos categorías asociadas a otros objetos del
Conjunto en un pequeño número de lotes. Los más comunes tienen
forma cónica, a veces bastante alargada, y están provistos en su
parte superior de una pequeña asa semicircular para sostenerlos o
colgarlos; en su mayoría se encuentran decorados con un hilo liso o
torcido alrededor del perímetro máximo inferior. Los esféricos o de
forma aproximada a una esfera presentan con frecuencia una
prolongación cilíndrica para asirlos, a veces acanalada o elaborada
en especies de anillos.
Dentro de un lote confiable existe un cascabel cónico
aparentemente "matado" y con problemas de manufactura en el que se
observa -desprendido- el canal de fundición; según la forma de este
ejemplar parece eran elaboradas dos piezas simultáneamente (ver
lámina 7g, pieza inferior).
Sus dimensiones varían en rangos entre 1.5 y
|4.5 cm de
ancho, y 2.5 y 9 de altura aproximadamente (ver cuadro IV y lámina
7g).
3. Colgantes zoomorfos
relacionados
Es un gran grupo constituído por varias formas relacionadas,
algunas de animales reales y otras de mezclas de ellos, que
conforman una sola red de transformaciones. Su pertenencia al
Conjunto está dada por la inclusión de algunos ejemplares en lotes
confiables, así como por relaciones estilísticas y tecnológicas que
pueden establecerse con otras categorías del material fundido:
presentan, como en las narigueras cóncavas, cordones lisos o
torcidos alrededor o sobre las figuras, espirales en los extremos o
a los lados de ellas y placas colgantes semilunares; los cuerpos
romboidales y triangulares de varias figuras, con espirales en los
extremos, recuerdan el diseño de algunas narigueras romboidales; y
el tipo de fundición, abierto en la parte posterior, es el mismo
utilizado en las narigueras cóncavas y en las cuentas en forma de
rana y colgantes en figura de reptil.
La categoría más amplia de estas representaciones animales la
conforman varias piezas que semejan insectos en formación; es
probable que se trate de algunas especies de cucarrones o
escarabajos -insectos del orden de los coleópteros- en estado de
"pupa", en unos casos más o en otros menos avanzado -estado
intermedio en la metamorfosis entre la larva y el insecto
adulto.
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FIGURA 41. Diversas formas de
piezas fundidas
a. Nariguera elíptica cóncava en
diseño para ensamblar. 2.9 x 5.5 cm (MO. 72).
b. Nariguera romboidal cóncava con
cordón torcido y espirales. 1.3 x 9.8 cm (MO. 3.614)
c. Colgante dobre en forma
semejante a cigarras, con placas colgantes semilunares (J.M.
32)
d. Colgante zoomorfo con cabeza de
felino y cuerpo de pupa, con cordones semilunares. 11.3 x 3.5 cm
(MO. 3.090)
e. Colgante zoomorfo con cabeza de
felino y cuerpo de pupa, con cordones torcidos. 3.8 x 6.7 cm (MO.
443)
f. Colgante en forma de concha de
caracol alargado. 8.7 x 1.5 cm (MO. 6.038)
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Estas piezas consisten en su mayoría en una figura de forma
romboidal o elíptica, decorada en su parte media y/o inferior con
acanaladuras en sentido transversal, que deben representar los
anillos que conforman la estructura del cuerpo, y con frecuencia
también con canales oblicuos que probablemente figuran primordios
de alas; muestran casi siempre un cordón atravesando
longitudinalmente la cabeza, un par de ojos saltones en el extremo
superior de la pieza y espirales a los lados de la cabeza
|y/o del cuerpo. Varios ejemplares son dobles y algunos
presentan, o presentaban, un par, o dos cuando son dobles, de
placas colgantes semilunares (ver lámina 7h). Una pieza doble que
puede incluírse también dentro de esta misma categoría, parece
representar dos cigarras adultas -insecto del orden de los
hemípteros- (ver figura 41c).
Este animal parece ser el eje central de transformaciones; en
otras tres categorías de piezas se combina con tres diferentes
animales, en las que conserva la forma del cuerpo -aunque ya no las
acanaladuras- pero cambia su cabeza por la de la otra especie: ave,
felino u otro animal indeterminado.
Las representaciones con mezcla de ave muestran una cabeza
angosta que se continúa en un pico largo, espirales sobre ella a
manera de penacho y un cuello largo delimitado en su parte inferior
por uno o varios cordones lisos, torcidos y/o acanalados. Con
alguna frecuencia son dobles y presentan placas colgantes
semilunares. Varias de ellas podrían ser figuraciones de paujiles
(ver figura 41d).
En las representaciones de felino-pupa existe un mayor rango de
variaciones que va desde diseños bastante realistas hasta algunos
muy simples. En general presentan una cabeza redonda o un poco
triangular, pequeñas orejas levantadas, ojos orientados hacia el
frente y uno o varios cordones atravesando longitudinalmente la
cabeza y el lomo. A veces también son dobles y/o llevan placas
colgantes (ver figura 41e).
Existen unas pocas piezas que figuran aves o felinos completos
de formas relacionadas con las categorías anteriores; en el segundo
caso muestran al animal descansando con las patas flexionadas y la
cabeza y la cola levantadas en actitud espectante.
Varios ejemplares establecen combinaciones entre estas y otras
formas de animales: felino-ave y felino-lagarto; también existen
combinaciones con un tipo de animal de forma que no pudo
determinarse, aunque podría corresponder a un insecto denominado
comunmente "mariapalitos" (Mantis religiosa).
Una última categoría está integrada por representaciones de
conchas de caracoles de forma alargada, que parecen figurar algún
tipo de molusco gasterópodo de hábitat terrestre -probablemente de
la especie Drymaeus Gratus. Son piezas de aspecto bastante
homogéneo, de forma bicónica, con la mitad inferior acanalada en
especies de anillos, y adornadas con parejas de espirales en sus
extremos superior y/o inferior. Estilísticamente se relacionan con
las representaciones de pupas (ver figura 41f ).
El interés por figurar este tipo de animales podría derivarse
tanto de su importancia gastronómica como de sus posibilidades
simbólicas. Los felinos, las aves, los reptiles y los gasterópodos
son elementos recurrentes en la iconografía suramericana; de
acuerdo con investigaciones etnológicas y etnohistóricas, estos
animales han sido preferidos por sus cualidades físicas y de
comportamiento, para el diseño y manejo simbólico de un gran número
de sociedades indígenas (sobre este tema existe una amplia
bibliografía arqueológica y etnológica).
El elemento zoomorfo novedoso en este Conjunto orfebre lo
constituyen las representaciones de pupas; es probable que estos
insectos hubieran tenido alguna significación comestible, como se
conoce que ocurre entre algunos grupos indígenas actuales de la
selva amazónica y el Chocó (información personal de Alberto Cadena,
Steve Hugh Jones y Clemencia Plazas); entre los primeros, algunas
comunidades de la región del Vaupés han desarrollado incluso
sistemas de criaderos de pupas en troncos de árboles cortados o
caídos y en especies de hábitats artificiales construídos a orillas
de los ríos. Estos insectos son especialmente importantes como
fuente de proteína en épocas de escasez de alimentos (información
personal de Steve Hugh Jones). También es factible que a este tipo
de animales se hubiera asociado un conjunto de símbolos relacionado
con la metamorfosis o transformación de un ser, o un estado, en
otro, simbolismo que explicaría igualmente las representaciones de
combinaciones de pupas con otras especies zoológicas.
De otro lado las posibles figuraciones de cigarras son
interesantes en la medida en que este animal, tanto por el sonido
que emite como por sus ciclos de metamorfosis -que en algunas
especies duran más de diez años-, ha sido de la mayor importancia
simbólica en diferentes culturas del mundo. Entre varios grupos
amazónicos este animal es marcador de algunas estaciones a lo largo
del año e indicador de ciclos más amplios que abarcan varios años
(información personal de Steve Hugh Jones).
Las dimensiones de todas estas formas varían en un rango
aproximado entre
|1.5 y
|6.5 cm de ancho, y 4.0 y 14.0
cm de altura (ver cuadro IV).
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