Ficha bibliográfica
Titulo:
Huellas de Pishau en el resguardo de Guambia: ensayando caminos para su estudio
Edición original: 2005-05-17
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-17
Creador: Martha Urdaneta Franco




INDICE




Pero, el grueso de la investigación se adelantó en el alto |kausrø. La concentración de las actividades arqueológicas en el sub-páramo fue motivada por el interés en definir posibles limites de los antiguos asentamientos guambianos, tanto territoriales, como temporales, dentro del actual Resguardo. Los últimos vestigios de posibles sitios de habitación, antes de llegar al páramo, se encuentran en esta franja de los 3.100-3.400 m.s.n.m. Se trata principalmente de conjuntos de terrazas escalonadas sobre los filos de las montañas, no reconocidas por los guambianos como sitios propios y señalados por todos como huellas de |pishau, la gente antigua.

Terraza en el filo de Los Altares

La ubicación social y temporal de esta gente es más difícil de definir. Entre los guambianos, |pishau parece ser un término genérico para referirse a antiguos habitantes prehispánicos de diferentes regiones y a aquellos que lograron sobrevivir a la invasión española sin ser conquistados. Así, se considera que no sólo los vestigios arqueológicos encontrados en territorio guambiano, sino también, por ejemplo, los Agustín, etc. son huellas de |pishau. Por otra parte, uno de los rasgos que más se menciona como característico de esta gente es el de no comer sal y no haberla comido de los españoles, es decir, el de no haberse dejado bautizar, conquistar | 4 . En versión de la mayora Leonor Pechené de Pueblo Nuevo, por ejemplo | 5 :

 "Los |pishaum era son gente que no come sal. Los que no comían sal eran ariscos de los que comían sal y no dejaban ver... Una parte alcanzaron a comer sal y otros huyeron. Quién sabe para donde pegaron!"

O en la de la mayora Micaela Tombé de Piendamó Arriba:

"Eran |pishaum era que no comían sal.... Después llegó acá a bautizar y los |pishaum era para no dejarse bautizar se enterraban vivos. Metían a 3 o 2 entre un hoyo vivos. No se sabe los hijos de ellos para dónde se irían. A algunos si les alcanzaron a dar sal. Por eso actualmente se han encontrado cadáveres... Son los |pishaum era que se enterraron enteros y vivos. Cuánto hará!"

Desde este punto de vista, la gente |pishau no corresponde a la "pijao" de la prehistoria de Colombia. La palabra misma es un vocablo guambiario que significa, entre otros, "basura del agua" y "niño sin bautizar". De hecho, hoy en día al recién nacido y, en general, al niño sin bautizar se le llama |pishaunø.

Para nosotros se trataba de aclarar si esos |pishaum era que habitaron el actual territorio de Guambía son los ancestros de los actuales guambianos o no, y en qué época estuvieron allí. Pero la memoria colectiva al respecto es contradictoria y el único camino a nuestra disposición era el estudio arqueológico de las huellas por ellos dejadas.

En anteriores temporadas de trabajo, cuando el énfasis fue puesto sobre las tierras bajas del Resguardo, se realizó una amplia prospección en Santiago- donde además se adelantó una excavación en área de una terraza de vivienda ubicada en el límite entre el |kausrø y el |wampiksrø, para la cual se obtuvo una fecha del siglo XVII d.C.-, en Michambe y en las partes bajas de El Cacique, La Campana y Nimbe. También se recorrieron parcialmente las veredas de Las Delicias, Bujíos y Pueblo Nuevo (Urdaneta, 1987). En esta oportunidad no se había contemplado trabajar en las tierras bajas, ya que los objetivos del Proyecto hacían innecesaria su inclusión. Sinembargo, después de varios meses de investigación en el sitio alto |kausrø se concluyó que, tal vez, algunos de los problemas enfrentados allí podrían ser superados abajo, en el |watnpiksrø y el bajo |kausrø. Dentro de esta gran región, los terrenos de la Cooperativa de Las Delicias y los de los actuales asentamientos de La Campana y Ñimbe nos parecieron particularmente adecuados.

La parte occidental del Resguardo comprende las veredas de Juanambú y San Antonio (2.800-3.200 m.s.n.m.) en el |kausrø y las de Tranal, Salado, Bujíos y Canteras (2.800-2.600 m.s.n.m.) en el |wanpiksrø. Esta región -ubicada entre la cabecera municipal de Silvia y el sitio de Piedramesa, limitando al norte con los Resguardos paeces de Pitayó y Quichaya y al occidente con el de Quizgó, de población guambiana- contrasta con el resto del actual territorio guambiano. Por una parte, sus tierras son de muy mala calidad para la agricultura por lo que su explotación en esta actividad no es tan intensa y, por otra, el actual asentamiento humano es más reducido y disperso y las transformaciones culturales son más fuertes. Estas diferencias, sumadas al hecho de que la región era arqueológicamente desconocida para nosotros, nos motivó para llevar a cabo un recorrido arqueológico allí también. Así lograríamos una idea global y equilibrada del territorio en su conjunto, desde el punto de vista de las huellas antiguas existentes.

Los resultados de la búsqueda

Por el køtrakmera

A pesar del intenso recorrido realizado a lo largo y ancho de la mayor parte del páramo, los resultados hasta el momento no son muy halagüeños. ¡Las huellas más frecuentes son de basureros del ejército y la guerrilla! Se localizaron algunas cuevas, un par de piedras talladas, un muro de piedra y, por supuesto, caminos de uso actual que bien podrían datar de épocas antiguas. Pero por el momento no hemos encontrado vestigios de lo que pudieran considerarse como marcas de frontera, de actividades ceremoniales u otras, por ejemplo, estatuas o huellas de ofrendas. No obstante, es posible que éstos comiencen a aparecer con una juiciosa labor de excavación en cuevas, rocas y lagunas.

Por el kausrø

En los filos del |kausrø se ubicaron más de |350 terrazas que representan un interesante fenómeno, sobre todo si se tiene en cuenta que muchas de ellas forman conglomerados en escalera y que, además, se encuentran espacialmente asociadas con zonas de entierro, zanjas que cortan los filos y, probablemente, eras verticales de cultivo. El significado de este complejo de huellas no está claro: ¿existirá una relación social entre los aterrazamientos y las demás obras? quién pudo haber hecho y utilizado todo esto? para qué se harían las construcciones y qué antigüedad tendrán? qué razones pudo tener la gente para hacerlas en áreas tan altas, frías y, aparentemente, poco propicias para la vida?

Es posible que algunas de las terrazas estén relacionadas con los problemas de presión sobre la tierra causados, primero por encomenderos y luego por hacendados caucanos y vallunos, quienes despojaron de sus mejores tierras a la población guambiana. De hecho, gran parte de las peores tierras dentro del Resguardo fue utilizada intensivamente hasta no hace mucho, pues la mayor porción del |wampiksrø estaba en manos ajenas a la Comunidad, para quienes los guambianos servían como terrazqueros. Puede ser entonces que algunos de estos aterrazamientos fueran hechos para construir "trabajaderos" en época relativamente reciente, es decir, sitios temporales consistentes en pequeños ranchos utilizados como puntos de apoyo en el desarrollo de actividades agropecuarias.

Pero el número de terrazas por área es considerable y, de ser contemporáneas, la idea de que todas son trabajaderos sería poco viable: habría demasiada gente para explotar una tierra escasa y de mala calidad. Pero aún si no hubieran sido utilizadas al mismo tiempo, esta posibilidad se desfigura ante el tamaño de los aterrazamientos detectados, pues un rancho de apoyo no requiere mucho espacio. Hoy en día son construcciones simples, generalmente de un solo ambiente, escasamente suficientes para que una familia guarde sus herramientas de trabajo, algunos elementos de cocina, haga un fogón y duerma apretadamente a su alrededor, las cuales se ubican sobre terrazas de menos de 4x4 m. Y, en nuestro recorrido, los aterrazamientos tan pequeños son un mínimo porcentaje del total encontrado; el promedio general es bastante mayor.

Muy seguramente algunas de estas terrazas ya abandonadas fueron utilizadas para construir trabajaderos. Pero que todas, o una mayoría de ellas, fueran inicialmente hechas para este fin no parece muy cierto. Es probable más bien que se trate de bases para la construcción de viviendas.

Algo más difícil de aclarar es si los conglomerados de éstas son o no un reflejo de concentraciones de población, pues habría que saber si fueron habitadas simultáneamente y aún sabiéndolo quedaría el interrogante de si una terraza equivale a una vivienda y a una familia. Hoy en día, en Guambía no es extraño encontrar que una familia cambie su lugar de residencia con alguna frecuencia, dentro de una misma zona. ¿Los motivos? Mala ubicación del aterrazamiento con respecto a los vientos, demasiada humedad, demasiadas enfermedades en la familia causadas, según se dice, por malas influencias del sitio y, en general, consejo de los médicos tradicionales. En el pasado, una de las causas para estos traslados era la muerte de uno de los habitantes de la vivienda, la cual era seguida por el abandono de la casa y la construcción de otra en un nuevo aterrazamiento. Por otra parte, la forma antigua de la vivienda se desconoce. Se dice que anteriormente se construían dos o tres ranchos pequeños por familia, lo que implicaría la utilización de dos a tres terrazas, cuando la topografía del terreno no permitía hacer aterrazamientos grandes.

En Guambía existen relatos sobre la existencia de antiguos asentamientos humanos, algunos con ubicación específica y otros no tanto, de cementerios y de huellas de "el camino de la serpiente". Se habla, por ejemplo, de un cementerio y un poblado llamado |Tues que existieron en el sitio conocido como |Tañik, en la actual vereda de La Campana. Se dice también que |Simbola, otro poblado, al igual que Ciudad Isla y Ciudad Belén se encontraban en lo que hoy se conoce como Ñimbe. La localización de esta última se da con precisión: sobre los filos ubicados entre |Campana Tun y el rio Piendamó. En la vereda de El Cacique, se cuenta, había una gran ciudad dentro de una cueva. De cuándo existieron y si fueron o no contemporáneos no se dice nada, aunque de las distintas versiones podría desprenderse que se trata de asentamientos prehispánicos.

Algunos de los hallazgos arqueológicos parecen coincidir, al menos espacialmente, con los relatos de los mayores guambianos.

Pero la ubicación temporal de las huellas sólo se puede lograr con alguna certeza mediante el fechamiento absoluto y para ello hemos encontrado serios obstáculos. Por un lado, la mayor parte de los sitios se encuentra sobre filos de montañas con pendientes muy fuertes, bastante susceptibles a la erosión, lo que hace que los suelos sean poco profundos (entre 20-40 cm en la mayoría de los casos) y, por tanto, que los materiales arqueológicos probablemente no estén en su sitio de deposición original. Por otra parte, las tierras del Resguardo, inclusive las partes bajas de los páramos, están o han estado sujetas a intensa actividad agrícola (siembra de papa y ulluco, especialmente), es decir, ha habido quemas y movimiento de tierras prácticamente por todos lados. Esto significa, dado lo superficial de los suelos, que casi cualquier vestigio arqueológico seguramente estará removido y posiblemente revuelto con carbón de las quemas. Sólo carbón y materiales arqueológicos encontrados a profundidades mayores de 30-40 cm pueden ofrecer alguna seguridad, cosa poco común en las zonas trabajadas.

Varias de las excavaciones realizadas no dieron resultados que permitieran lograr un entendimiento de lo que estaba pasando en la región en épocas antiguas, desde el punto de vista de los interrogantes planteados. Muchas de la terrazas presentaron un estrato cultural poco profundo, normalmente revuelto por las actividades agrícolas y la mayoría de ellas estaban bastante erosionadas. Por otro lado, un gran parte del material cerámico obtenido corresponde a simples fragmentos de cuerpos de vasija que, dada su homogeneidad en cuanto a pasta y tratamiento de superficie, no permiten sacar ideas claras sobre su relativa ubicación dentro del conjunto. Un buen número de las terrazas no presentó material diagnóstico en absoluto. No obstante, hubo algunas excavaciones suficientemente profundas y ricas, desde el punto de vista de su contenido, como para permitir que se comenzara a armar una muy general visión de la profundidad temporal de la ocupación humana en estas tierras y de los posibles cambios que se sucedieron dentro de ella.

Pikøtsutsikchak

 

4 Es interesante observar cómo en Nariño, por ejemplo, todo vestigio arqueológico es denominado "infiel" por los indígenas, es decir, no cristiano, no bautizado, o |pishau!
5 Los relatos de tradición oral, a no ser que se indique otra cosa, fueron recogidos y traducidos por Trochez y Flor.

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