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INDICE
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NOTICIAS DEL
MUSEO DEL ORO
|SALON DORADO
El Salón Dorado, ubicado en la parte central del tercer piso del
Museo del Oro, ha sido desde la inauguración de la actual sede en
1968, el punto culminante de la visita a este lugar. Después de
recibir en el segundo piso una introducción didáctica a las áreas
arqueológicas del país y de observar en el tercero las principales
piezas de la colección, el visitante tiene una última y
deslumbrante impresión en la que desempeña un papel importante el
brillo del oro. Una pared que se abre da acceso a un cuarto donde
la oscuridad va dando paso al impacto de sentirse rodeado del metal
sagrado para los indígenas.
El montaje inicial se realizó en 1968 y se mantuvo hasta 1983
cuando con motivo del inventario general se inició un desmonte
gradual de las piezas. El montaje resultante, menos denso conllevó
la pérdida de algunos de los principales atractivos estéticos del
primer montaje y debió, a su turno, ser retirado en 1987. A partir
de 1987 se exhibe en esta zona un conjunto excepcional de 13 obras
maestras conocido como el "nuevo tesoro Quimbaya". Pese a la
calidad de las piezas, que se cuentan entre las mejores conservadas
en nuestro país, el público se quejaba con frecuencia y reclamaba
la reinstalación de un montaje similar al tradicional.
Durante 1992 se realizaron cambios fundamentales en el guión y en
la presentación museológica de las salas del tercer piso (salvo el
Salón Dorado): la exhibición que era casi exclusivamente estética
pasó a explicar el contenido simbólico que tiene el oro en las
mitologías amerindias, donde se lo asocia con el brillo del
Sol.
El nuevo guión del Salón Dorado propone volver a montar esta
sala dándole a la vez contenido -como culminación del tema
simbólico-, cantidad (cerca de 8.000 piezas) y brillo. Se
desarrolla el concepto del oro como ofrenda en un escenario que
recuerda una laguna sagrada, a imagen de Guatavita. Las piezas no
se exhibirán con el desorden y acumulación que daban la idea de
botín; aquí los hombres están sobre la montaña como espectadores y
partícipes del ritual, y los animales del agua, la tierra y el aire
representan los diversos niveles del mundo en la cosmovisión
indígena. Se busca, de esta manera, transmitir la idea de que el
oro es para los indígenas un metal sagrado, cuya función principal
tiene que ver con la religión y no con la codicia.
LA SOCIEDAD
HIDRAULICA ZENU
Dentro de la colección bibliográfica del Banco de la República
ha aparecido recientemente el libro "La Sociedad Hidráulica Zenú",
escrito por Clemencia Plazas, Ana María Falchetti, Juanita Sáenz
Samper y Sonia Archila. El volumen constituye el informe final de
cerca de 15 años de investigaciones realizadas por las arqueólogas
del Museo del Oro en la región del Bajo San Jorge. El cúmulo de
datos arqueológicos, ambientales y etnográficos recuperados en este
lapso permite a las autoras presentar importantes conclusiones
sobre la formación y funcionamiento del sistema hidráulico, el
patrón de vivienda y la periodización cultural. Tales conclusiones
son un invaluable aporte a la prehistoria del norte de Colombia y
contribuyen a la comprensión de la dinámica cultural y demográfica
de los humedales tropicales de América.
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