Ficha bibliográfica
Titulo:
Avances de investigación, Boletín Museo del Oro. No. 30 de 1991
Edición original: 2005-05-17
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-17
Creador: Aura María Gómez




INDICE




AVANCES DE INVESTIGACION MUELLAMUES EN LA ARQUEOLOGÍA DEL ALTIPLANO NARIÑENSE


|AURA MARÍA GÓMEZ

En tiempos prehispánicos la provincia del Carchi, en Ecuador y el altiplano de Nariño, en Colombia, conformaron una región geográfica donde se registró un mismo desarrollo cultural que en algunos sitios se vino a prolongar hasta la época de influencia española.

Con los aportes de las diferentes investigaciones arqueológicas y de otras disciplinas como la etnohistoria y la lingüística, se ha podido establecer que el altiplano nariñense estuvo habitado desde mediados del primer milenio después de Cristo, por dos grupos étnicos que evolucionaron en diferentes áreas de la región por varios siglos.

Uno de estos grupos, como lo registran los datos históricos, fue identificado como la etnia de los Pastos, que habitaba el Carchi y el sur del altiplano nariñense en el siglo XVI. Según los datos arqueológicos este grupo fue el que desarrolló el complejo cerámico Piartal-Tuza y sus asentamientos cubrieron un área mucho más extensa de la que reportan los documentos contemporáneos a la ocupación Pasto. Yacimientos correspondientes a esta etnia se localizan desde las provincias de Imbabura y el Carchi hasta la región de Pasto, en el valle de Atriz. Sin embargo se ha establecido que para el siglo XVI en la provincia de Imbabura y en el valle de Atriz tenían sus asentamientos los Caranque y los Quillacinga, respectivamente (Groot de Mahecha, 1991; Uribe, 1992).

Las primeras investigaciones arqueológicas reportaron una cronología en la que supuesta mente se había desarrollado el complejo Piar tal-Tuza y que parecía en un principio ser definitiva, pero los resultados a los que se ha llegado con los últimos trabajos en el altiplano, han llevado a replantear dicha cronología.

Por una parte, Uribe (1983, 1986, 1992) señala que el complejo Piartal-Tuza hizo parte de una misma tradición cultural que evolucionó en dos momentos. En primer término ocurrió el desarrollo de la fase Piartal, caracterizada por una cerámica funeraria con formas como platos de base anular, ánforas, vasijas globulares y ocarinas; en la decoración predominó la combinación de las técnicas negativa (negro sobre crema) y positiva (rojo sobre crema). Es una fase que Uribe asocia a una sociedad jerarquizada que practicó la orfebrería, los tejidos y el comercio a grandes distancias y que antecedió a los Pastos. Esta sociedad evolucionó y hacia el siglo XIII, anota, se originó la fase Tuza en la que predominaron formas similares a las de la fase Piartal, pero en la decoración se utilizó solamente la técnica de decoración de pintura positiva de diseños rojos o negros sobre fondo crema; esta fase la identifica con la etnia de los Pastos.

De otra parte, en la última investigación realizada por Groot de Mahecha et al. (1991), se logra obtener nuevos datos para el complejo Piartal-Tuza. Se señala que los Proto-Pasto (Piartal) hacia el siglo VI d. C. no sólo elaboraron cerámica aplicando la técnica decorativa mixta de pintura positiva y negativa en las vasijas, sino que también elaboraron cerámica con decoración solamente positiva.

 

 

 

 


El otro grupo étnico que fue conteniporáneo de los Pastos y compartió la misma región geográfica, se ha relacionado con la sociedad que desarrolló el complejo Capulí. Este complejo se caracterizó por una cerámica funeraria que comprendió variadas formas de copas, vasijas globulares y estatuillas antropomorfas, en la que predominó la decoración negativa de diseños negros sobre fondo rojo. El complejo Capulí se ha asociado a tumbas de una considerable profundidad (Uribe, 1979; Groot de Mahecha, 1989). Yacimientos correspondientes a esta sociedad se han localizado a lo largo de las áreas ocupadas por los Pastos y Quillacin gas para el siglo XVI.

La investigación arqueológica realizada en el resguardo de Muellamués, en el municipio de Guachucal (Gómez, 1991), reportó la presencia de dos ocupaciones relacionadas con los complejos Capulí y Tuza, que posiblemente evolucionaron en épocas diferentes en esta misma región.

La ocupación Capulí se identificó con grandes agrupaciones de tumbas (nucleadas), conformadas por un pozo circular con una profundidad media de 7 metros y una, cámara lateral ovalada o en forma de bohío, y con una cerámica ritual que comprendía copas, vasijas globulares, vasijas miniatura, cuencos y estatuillas antropomorfas, en la que predominó la decoración negativa de diseños negros sobre fondo rojo.

La ocupación Tuza se identificó con pequeñas agrupaciones de tumbas de pozo y cámara lateral con una profundidad media de un metro (dispersas a lo largo del resguardo), con los basureros y con la cerámica que se halla superficialmente. Las formas cerámicas características estuvieron representadas por diversos recipientes de soporte anular (platos, copas y grandes vasos), vasijas globulares, cuencos y cántaros conocidos localmente como pondos. En la decoración predominó la pintura positiva de diseños rojos o negros sobre fondo crema.

La fechas de radiocarbono para el complejo Tuza en Muellamués lo situaron cronológicamente entre los siglos VII y XVII d. C., pero yacimientos correspondientes a este complejo fueron localizados en las mismas áreas de los yacimientos Capulí (tumbas Tuza fueron registradas sobre tumbas Capulí). Este aspecto llevó a suponer que el complejo Capuli, en Muellamués, pudo haberse desarrollado en una época anterior a la ocupación Tuza.
Estos resultados estaban evidenciando, además, que el complejo Tuza en Muellamués, no sólo evolucionó hacia la época de la Conquista, sino que también tuvo un desarrollo contemporáneo con el complejo Piartal, y se vino a corroborar lo supuesto por Groot de Mahecha et al. (1991) cuando considera que durante el desarrollo del complejo Piartal también se elaboró cerámica con características Tuza.

Las evidencias en Muellamués señalaron, por lo tanto, que el complejo Tuza no pudo ser una evolución del Piartal puesto que al parecer, en una misma época en el altiplano nariñense, existieron diferentes poblados que desarrollaron una cerámica con variantes estilísticas regionales como lo estarían indicando, hasta el momento, los complejos Piartal y Tuza. Así, estos dos complejos muestran ser desarrollos locales de una misma tradición que evolucionó desde el Carchi hasta el valle de Atriz durante más de mil años (Gómez, 1991).

Con un próximo proyecto a realizarse en el resguardo de Muellamués, se pretende enfocar la investigación sobre el contexto local en que se produjo el desarrollo de las sociedades Capulí y Tuza, donde serán de mucha importancia las fechas absolutas que señalen la época en la que se produjo la ocupación Capuli... Y como en esta región el complejo Tuza se desarrolló hasta el siglo XVII, también se pretende precisar la relación que existió entre este complejo y la actual comunidad, que supuestamente llevaría habitando esta área más de 1.500 años.

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