Ficha bibliográfica
Titulo:
El deterioro de aleaciones de oro y algunos aspectos sobre su conservación
Edición original: 2005-05-16
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-16
Creador: David A. Scott-Clara Isabel Botero




INDICE




Sin embargo en los casos de parejas de corrosión con contenido de oro, la evidencia sugiere que la reacción puede se la reducción de dos electrones a peróxido: 2 + 2H2O + 2e- = H2O2 + 20H­

 

Figura 1
Ejemplo de procesos de corrosión de una aleación de oro y cobre por dorado por oxidación. La secuencia del 1 al 3 ilustra algunas de las características encontradas en el proceso de corrosión. Con un bajo contenido de oro, la capa dorada puede desprenderse de la aleación de base fuertemente mineralizada

Se han realizado estudios detallados sobre las reacciones de la corrosión en diferentes ambientes (véase Kuhn 23). En soluciones que contienen iones de cloruro, como pueden presentarse en entierros, se ha encontrado evidencia de reacciones de corrosión y de redeposición en las que el oro y el cobre se ionizan y el oro es redepositado posteriormente (24). Se considera que en este caso se da la siguiente reacción, en la cual intervienen tanto Au (I) como Au (III):

 

 

La Figura 3 muestra secciones pulidas de algunos fragmentos en la aleación de oro y cobre provenientes de Colombia. Los objetos fueron dorados por oxidación y elaborados con aleaciones cuya composición se señala a continuación:

 

Todos los análisis fueron realizados por espectrofotometría de absorción atómica y la presencia de metal corroído en la muestra tomada es la razón que explica que los totales analíticos sean tan bajos. El examen de las microestructuras (Figura 2) clarifica las razones por las cuales esto sucede: la corrosión penetró profundamente en todos los fragmentos, que han sufrido no solamente una conversión extensiva a cuprita, sino que también presentan craqueladuras y vacíos en aquellos sitios donde se han perdido grandes cantidades de cobre. La presencia de oro y cobre en toda la aleación significa que se pueden dar áreas de ánodos y cátodos locales, no solamente entre los granos y los límites de éstos, sino dentro de ellos. Por lo tanto, la corrosión que se presenta en aleaciones de este tipo es considerablemente más severa que la observada en cobre puro sometido a las mismas condiciones. Por debajo de la superficie dorada de muchas aleaciones de tumbaga, se encuentra un polvo negro que es la única evidencia de la aleación en sí misma. Este polvo negro contiene partículas de oro entremezcladas con cuprita y algunas veces con cloruro de plata. La información que se presenta en el Cuadro 2 corresponde a los datos obtenidos por Juleff (25) mediante difracción de rayos X sobre un fragmento de tumbaga proveniente de la región de Narióo en Colombia. En cuanto a los compuestos de cobre, los productos derivados de la corrosión son del mismo tipo que los encontrados en bronce corroído. Como resultado estas aleaciones de oro y cobre pueden ser atacadas progresivamente por la formación de trihídroxicloruros de cobre tal como sucede con otras aleaciones de cobre. Sin embargo, existen diferencias; por ejemplo, no es comúm poder observar las capas de los productos de corrosión, la capa de nantoquita con apariencia cerosa (CuCL) que se observa con frecuencia en bronce muy corroído, no se presenta en las aleaciones de oro estudiadas por el autor. La cuprita es el producto más usual bajo la superficie de la capa dorada por oxidación; los carbonatos o trihidroxicloruros se presentan en la superficie o se extienden sobre el área dorada.

 

Figura 2 a) Fragmento de una orejera de tumbaga de la Sierra Nevada de Santa Marta (región   Tairona). Los taironas, muchas veces produjeron superficies doradas en sus objetos; la capa rica en oro se observa del lado derecho de la microfotografía y aparece blanca en el corte. Esta zona de la superficie rica en oro, esconde el hecho que ha ocurrido una corrosión intercristalina extensiva, la cual se presenta como un sistema de líneas oscuras que pasa a través del cuerpo de la aleación. La orejera tiene una composición de 39.6% de oro, 34.8% de cobre y 2.5% de  plata. La pérdida de cobre por corrosión es la causa de que la sumatoria de los elementos no corresponda al 100%. (Magnificación: X 640).

 

b) Fragmento de una lámina de tumbaga tairona. El fragmento tiene aproximadamente 0.23 mm de espesor y fue elaborado con una aleación de 28.9% de oro, 51.8% de cobre y 1.7% de plata. La sección ilustrada muestra una superficie dorada en relativo buen estado que permanece sobre una matriz corroída. La aleación subyacente muestra corrosión desigual de color gris que se presenta en parches a través de la lámina. Las áreas más claras, son zonas de la aleación que no están corroídas. La lámina de oro parece sana, pero es mecánicamente débil y se puede quebrar fácilmente si no se maneja con cuidado. (Magnificación: x 320).

 

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