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La política de recuperación de las raices de la identidad
cultural colombiana continúa con el montaje de exhibiciones
itinerantes que hacen énfasis sobre este tema; un resultado de esta
línea de acción es el montaje en 1983 de la exposición "Al
encuentro de nuestras raíces" que recorre el país hasta
1985. En 1984 se realizó una exposición fotográfica sobre la cuenca
amazónica titulada "Amazonia". En el Museo
Nacional se montó, también en 1984, una exposición titulada
"Los niños y la historia" en la cual se
exhibieron trabajos resultantes de talleres realizados en varios
museos de Bogotá, entre ellos el Museo del Oro. Por esta misma
época se diseña una exposición de fácil montaje y gran versatilidad
destinada a recorrer no sólo las capitales departamentales, sino
otros lugares remotos como las agencias de compras de oro del Banco
de la República ubicadas en el litoral pacífico y en otros sitios
de muy difícil acceso, La exposición "El oro, una
tradición que permanece" lleva un claro mensaje cultural a
las zonas mineras por más de dos años hasta ser desmontada en
1987.
El intercambio internacional continuó con gran vigor y es así
como en 1984 otra exhibición peruana es montada en Bogotá; se trató
en esta oportunidad de una colección de cerámica del Banco Central
de Reserva del Perú titulada "Cerámica del Perú".
La exposición "Ofrendas a los muertos: tradición
mexicana" permite al público una visión etnográfica de las
tradiciones y ritos mortuorio s del México actual. En ese mismo año
y hasta 1985 la arqueología de ese mismo país se hace presente a
través de una gran exposición denominada "México: 3.000
años de cultura" en la cual se pudieron apreciar varias
obras maestras del arte prehispánico de esa nación. Esta exposición
viajó por varias ciudades del país.
En colaboración con el Museo Arqueológico del Marqués de San
Jorge del Banco Popular se inauguró también en 1984 la exposición
"Antes de Colón" que recorrió gran parte del
país. Las exposiciones de claro contenido regional y enfocadas
sobre temas no arqueológicos se inician en 1985 con
"Kaanas" que resalta las tradiciones culturales
de los indígenas guajiros alrededor de los textiles Wayuu, En 1986
con la colaboración decidida de la comunidad chilena se monta la
exposición "Chile" que reúne materiales
arqueológicos de gran interés prácticamente desconocidos en nuestro
medio hasta entonces. En el mismo año con motivo de la celebración
de los 450 años de la fundación de la ciudad de Santiago de Cali se
inaugura allí una gran exposición titulada "7.000 años de
historia en Calima" que es conocida en todo el país
durante un recorrido de tres años. Un enfoque regional más amplio
se difunde a partir de 1986 mediante el montaje de la exposición
"Los chibchas en los Andes Orientales" que
presenta un panorama del desarrollo prehispánico tardío de la
cordillera Oriental colombiana y la Serranía de Mérida en
Venezuela. La apertura del área cultural del Banco de la República
en la ciudad de Quibdó da lugar al montaje de la exposición
"Chocó y su gente" en 1988.
La celebración de los 450 años de las ciudades de Bogotá y Tunja
da lugar al montaje en 1988 de la exposición "Los muiscas
a la llegada de los españoles" que destacó los logros y la
organización social de los pobladores prehispánicos del altiplano.
Por la misma época se inician los preparativos para la celebración
del Quinto Centenario del Descubrimiento de América presentando
una original versión del contacto indoeuropeo visto a través de las
manifestaciones artísticas y míticas de los dos continentes en la
exposición "Nuevo Mundo".
Cuando en 1987 el museo adquiere el gran lote de objetos
conocido como Nuevo Tesoro Quimbaya se prepara una exposición que
resalta el hallazgo reuniendo además otras obras maestras de la
misma cultura denominada "Oro Clásico Quimbaya"
que se inaugura en 1988. En el mismo año una importante colección
de objetos del sur de la Unión Soviética es expuesto como parte del
programa de intercambio cultural entre las dos naciones:
"Tesoros del arte antiguo de Kuban" registra, por
su espectacularidad un éxito sin precedentes. La exposición
"Manejo prehispánico del medio ambiente" diseñada
en 1989 con motivo de la XII Sesión de la Conferencia Internacional
sobre Asentamientos Humanos, HABITAT, realizada en Cartagena, marca
un quiebre en la concepción y diseño de montaje: la utilización de
impresión en sedas sobre lonas lavables facilita la realización de
exposiciones fácilmente transportables, reproducibles en múltiples
copias y de fácil instalación en locales que no cuentan con la
infraestructura museológica completa.
La celebración de las bodas de oro del museo se realiza mediante
el montaje de la exposición "Museo del Oro 50
años" inaugurada en noviembre de 1989. En ella se expuso
el desarrollo de la concepción sobre el patrimonio cultural
prehispánico en Colombia a partir de la Conquista y el tratamiento
que se le dio al oro indígena hasta cuando en las primeras décadas
del siglo XX se convierte en símbolo de la identidad nacional.
Hacia principios de 1991 se inauguró la exposición "Música
de la vida", la cual en un estilo literario desarrolló el
tema de los instrumentos musicales prehispánicos y etnográficos
dentro del contexto del ritual. Con motivo de la III Feria de la
Creatividad Juvenil -Expociencia 91- celebrada en Bogotá en
noviembre de 1991 el museo organizó una exposición temporal sobre
tecnología metalurgia prehispánica titulada "Artíficies
del oro".
Para la celebración del Quinto Centenario del Descubrimiento de
América se prepara una gran exposición titulada "1492: La
respuesta americana" que será inaugurada en octubre de
1992 en la cual se resaltarán las diversas formas de resistencia
indígena a la conquista y la manera como ellas influyeron en la
conquista, colonización y mestizaje de cada región.
Además de las exposiciones que se han mencionado cabe resaltar
que el Museo del Oro ha colaborado en el montaje de exposiciones
organizadas y exhibidas por otras instituciones como el Museo
Nacional, el Instituto Colombiano de Antropología y el Museo
Arqueológico del Banco Popular.
Las exposiciones del Museo del Oro que viajan por. el territorio
nacional son, hoy en día, mucho más que colecciones de piezas
unidas por algún argumento central. Cada exposición en cada nueva
sede desarrolla una serie de actividades complementarias de apoyo
que la convierten en todo un acontecimiento cultural. El público
estudiantil y los investigadores se benefician de ciclos de
conferencias, páneles de discusión y mesas redondas en los cuales
se amplían los temas expuestos, se ventilan controversias
científicas y se vinculan los temas regionales al tema central. A
su turno el público infantil tiene la oportunidad de sensibilizarse
y reforzar sus conocimientos mediante la participación en talleres
infantiles que unen conceptos antropológicos con labores manuales.
También se utilizan hojas y cartillas didácticas que refuerzan
aspectos centrales de la exposición y relacionan hechos pasados con
la vida diaria de los niños mediante cuestionarios, dibujos,
crucigramas y sopas de letras. Las visitas guiadas dirigidas
al público adulto y escolar y que son realizadas por personal
especialmente entrenado complementan la información. La proyección
de videos y audiovisuales complementa las visitas guiadas para los
grupos de visitantes. Finalmente existe una amplia gama de
materiales impresos, plegables, folletos, catálogos y afiches
mediante los cuales el visitante puede conservar un recuerdo
informativo e ilustrado de las exposiciones.
Exposiciones internacionales
La primera experiencia de este tipo se realizó cuando en 1962 la
International Petroleum Company organizó una gira de una pequeña
muestra por varios países de Europa. A partir de entonces son
numerosas las invitaciones recibidas desde países de todos los
continentes; el Museo del Oro visita en Asia, Africa, Europa,
Australia, América del Norte, Central y del Sur algunos de los
principales museos.
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