PROPIEDADES MICROSCOPICAS DEL
DESGRASANTE
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Mosquera Rojo
Inciso (MRI)
Las propiedades mineralógicas y petrográficas de los elementos
no plásticos encontrados en la cerámica del tipo MRI permiten
subdividirlo en cuatro subgrupos. El número de muestras en cada uno
de los subgrupos es altamente variable.
1. Subgrupo MRI (a)
Las muestras de este subgrupo (AR. 1059, AR. 1060, AR. 1842, AR.
1847, AR. 1848 y AR. 1849) contienen casi exclusivamente elementos
no plásticos de origen volcánico. Los elementos no plásticos son
extremadamente frecuentes, consistiendo de fragmentos minerales o
bien de fragmentos de roca, ambos distribuidos irregularmente en la
masa arcillosa. Los elementos no plásticos de origen sedimentario o
metamórfico son generalmente raros. Además se encuentran elementos
opacos de origen vegetal y ópalo biogénico.
Los fragmentos minerales son generalmente angulares y de tamaño
variable consistiendo principalmente de plagioclasas, cuarzo,
hornblenda y biotita. También se encuentran granos de muscovita,
opacos, hipersteno, augita, augita titanífera, epidoto,
clinozoisita, zircón y titanita. El tamaño promedio del grano de
estos minerales es de 0,2 a 0,3 mm. Solamente las plagioclasas, los
cuarzos, las hornblendas y las biotitas presentan mayor tamaño con
granos alcanzando 2 mm de diámetro.
Las plagioclasas son sin duda el elemento desgrasante más
abundante. El mineral es generalmente poco alterado, zonado y
presenta maclas polisintéticas de tipo albita. Contrariamente a las
plagioclasas los granos de cuarzo son redondeados, y pueden
presentarse parcialmente corroídos. La extinción del cuarzo es
raramente ondulada. Debido a su clivaje bien definido la hornblenda
se presenta bajo forma automórfica. Bajo luz transmitida los
prismas de la hornblenda son generalmente verdáceos, a veces
marrones o marrón rojizos. El color marrón o marrón rojizo no es
una característica propia del mineral pero es debido a fenómenos de
oxidación. Un color marrón rojizo define también la biotita que
presenta cristales bastante largos y de forma tabular que pueden
ser detectables macroscópicamente (AR. 1847, AR. 1848 y AR. 1849).
A simple vista el mineral es fácilmente reconocible debido a su
color amarillo oro y a sus planos de clivaje brillantes y bien
definidos. El diámetro de los minerales accesorios alcanza
raramente tamaños mayores a 0,2 mm. Algunos de ellos se presentan
redondeados y otros con su forma cristalográfica
característica.
Los fragmentos de roca volcánica son minoritarios cuando se
comparan con los fragmentos minerales. La forma de los granos varía
de angular a altamente redondeada. La mayoría son porfíricos con
una matriz microcristalina o vidriosa. Los fragmentos de lava
holocristalinos son leucocráticos u hololeucocráticos. Aparecen
como fenocristales: plagioclasas, sanidina, opacos y cuarzo, siendo
dominantes la hornblenda y/o la biotita. Excepto los fenocristales
de cuarzo que presentan frecuentemente fenómenos de resorción la
mayoría de los fenocristales son automórficos o subautomórficos. En
algunos fragmentos de lava los minerales máficos están totalmente o
parcialmente transformados en opacos. Algunos tiestos también
presentan fragmentos de piedra pómez o fragmentos de lava con
textura esferolítica. El tamaño de los granos de roca es similar al
presentado por los fragmentos minerales. El diámetro nunca es
superior a 1,5 mm. Las características ópticas de los minerales
encontrados en los fragmentos de lava no serán descritas, por ser
las mismas presenta das por los fragmentos minerales. Esto prueba
que los componentes más frecuentes dentro de los fragmentos
minerales son de origen volcánico.
Como se dijo anteriormente la mayoría de los tiestos del
subgrupo MRI (a) contienen pequeñas cantidades de material
sedimentario o metamórfico. Se trata principalmente de fragmentos
de esquisto con muscovita y biotita y de residuos de arenisca muy
fina. Los granos de origen metamórfico presentan generalmente forma
alargada. Excepcionalmente estos fragmentos tienen diámetro
superior a 1,8 mm.
2. Subgrupo MRI (b)
Los elementos no plásticos presentes en este tipo de cerámica
(de AR. 1836 a AR. 1841 inclusive) son abundantes y altamente
seleccionados. El tamaño medio varía entre 0,1 y 0,2 mm. Los
fragmentos de cristal y de roca aparecen en cantidades comparables,
siendo estos últimos de origen sedimentario, metamórfico o
volcánico.
Los fragmentos minerales son generalmente angulares con diámetro
menor a 0,7 mm. En orden decreciente de abundancia se encuentra
cuarzo, plagioclasas, hornblenda, minerales opacos, epidoto,
clinozoisita, calcedonia, pertita, biotita, titanita y zircón. Los
granos de cuarzo (siendo con mucho el elemento desgrasante más
abundante) presentan generalmente extinción ondulada.
Ocasionalmente pueden ser policristalinos. Dos tipos de
plagioclasas se observan: el primero no alterado, zonado y con
maclas polisintéticas de tipo albita, y el segundo muy alterado o
transformado en sericita y/o sausurita. Bajo luz transmitida la
hornblenda es verde o marrón y generalmente presenta maclas. Entre
los minerales menos frecuentes debemos señalarlos del grupo del
epidoto y opacos. Resulta difícil distinguir estos últimos del
material orgánico.
No solamente el origen, sino también la textura y la composición
mineralógica de los diferentes tipos de fragmentos de roca
presentes como desgrasantes, son muy variables. Además de chert y
mica-esquisto -los más abundantes- también se encuentran esquistos
con hornblenda y epidoto, granito, mirmekita, aplita, cuarzita,
arenisca fina y todo tipo de fragmentos de lava muy finos y
ocasionalmente muy alterados. La composición de las lavas varías de
subsaturada a hipersaturada. La textura es generalmente
intergranular, traquítica o dolerítica. Los fragmentos de lava no
alterados son raros. La matriz es siempre vidriosa o
microcristalina y los fenocrista les más abundantes son la
hornblenda y la biotita. Se sobreentiende que no solamente los
fragmentos de lava sino también los cristales de plagioclasa y de
hornblenda dispersos en la matriz son de origen volcánico. Cabe
señalar finalmente que el tamaño medio de los granos de los
fragmentos de roca no supera el tamaño de los fragmentos minerales.
Raramente el diámetro es superior a 1,2 mm.
3. Subgrupo MRI (c)
Los componentes más frecuentes de este tipo de cerámica (AR.
1835, AR. 1843, AR. 1844 y AR. 1845) son en parte granos de cuarzo
de color blanco lechoso, y fragmentos de roca de origen
sedimentario. El desgrasante es muy abundante, con tamaño promedio
de 0,1 a 0,2 mm; su selección va de moderada a pobre. En la mayoría
de los objetos analizados, los fragmentos de roca son más
frecuentes que los fragmentos minerales. Estos últimos no superan
0,7 mm de diámetro; al contrario, los fragmentos de roca
sedimentaria alcanzan diámetros de 2 a 2,5 mm. Las inclusiones de
color negro brillante y de forma redondeada son específicas de este
subgrupo.
Los granos de cuarzo dispersos en la masa arcillosa son de forma
angular a redondeada. Algunos granos presentan evidencias de
crecimiento, lo que sugiere un origen proveniente de rocas
sedimentarias (arenita cuarzosa y arenisca con cimiento silicoso).
El cuarzo está caracterizado por una extinción ondulada.
Junto a una masa dominante de cuarzo aparecen en orden
decreciente minerales opacos, muscovita, hornblenda verde, biotita
marrón o verde, plagioclasas, hematita, epidoto, microclina y
clorita. Estos minerales constituyen una proporción mínima del
material desgrasante.
Los fragmentos de roca son generalmente alargados y redondeados.
La mayoría son de tamaño muy pequeño y contienen cantidades
importantes de material orgánico finamente disperso, probablemente
constituido por pequeños granos de carbón. Los tipos más frecuentes
de rocas sedimentarias son argilitas, esquistos y areniscas
relativamente finas. Los altos contenidos de carbón son propios de
estos tipos de cerámica, lo que facilita su identificación
macroscópica. Los fragmentos de arenisca presentan una composición
mineralógica muy variable. Algunos contienen alta cantidad de
muscovita y otros son altamente ricos en sustancias orgánicas. Las
areniscas y los sedimentos arcillosos son ricos en hematita.
En algunos tiestos del subgrupo MRI (c) se encuentran fragmentos
de roca metamórfica. Se trata siempre de fragmentos de esquistos
ricos en muscovita y en sustancias opacas siendo estas últimas
probablemente de origen orgánico. En un fragmento de esquisto rico
en muscovita fue detectado un fenoblasto de cloritoide.
Un tiesto correspondiente al grupo MRI (c) presentó un
microfósil con esqueleto silicoso.
4. Subgrupo MRI (d)
Este subgrupo está representado por un solo tiesto (AR. 1846).
El desgrasante es menos abundante que en las cerámicas de los
subgrupos anteriores, es relativamente bien seleccionado y
compuesto por granos de cuarzo subangulares y angulares. El tamaño
medio de los granos de cuarzo es de 0,1 mm. No fueron encontrados
granos de cuarzo con diámetros superiores a 0,4 mm. Además del
cuarzo fueron encontrados hornblenda verde a marrón rojiza,
plagioclasas no alteradas presentando maclas, minerales opacos,
minerales del grupo del epidoto, zircón, muscovita y biotita. Los
fragmentos de roca son poco frecuentes y siempre de origen
sedimentario, compuestos esencialmente de argilita y de arenisca
fina. El tamaño máximo de estos fragmentos de roca alcanza
ocasionalmente 1,2 mm.
Al igual que en los otros subgrupos del MRI aparecen en la
matriz una cierta cantidad de ópalo vegetal y materiales opacos de
origen orgánico. Algunos fragmentos de roca contienen también
carbón.
Mosquera Roca
Triturada (MRT)
Respecto a la naturaleza de los elementos no plásticos, todas
las muestras provenientes de Nemocón (de AR. 1792 a AR. 1801
inclusive) forman un grupo muy homogéneo. Por esta razón serán
descritas en conjunto.
Esta cerámica está caracterizada por su riqueza en elementos no
plásticos blancos o transparentes que presentan muy baja selección.
Más de 90% de estos corresponden a calcita de tipo romboédrico y
pertenecen a las fracciones de limo grueso y arena. Es frecuente
encontrarlos con diámetros de 3 a 4 mm. Los planos de clivaje están
bien desarrollados y también aparecen maclas polisintéticas. Los
tenores de calcita son altos y al mismo tiempo variables. En
algunas muestras los romboédros de calcita están acompañados de
fragmentos de caliza de grano grueso.
Además de los romboédros de calcita se observan también
cristales o fragmentos de cristales de cuarzo, plagioclasas,
minerales opacos, hornblenda, muscovita, yeso y ortoclasa. Los
cristales de cuarzo tienen frecuentemente forma prismática
alcanzando diámetros de 2 mm. Las plagioclasas son poco alteradas y
presentan maclas de tipo albita. La hornblenda es verde o marrón y
raramente con maclas. En algunos tiestos se observó la presencia de
abundante ortoclasa de gran tamaño (AR. 1795).
En la cerámica del grupo MRT pocas rocas no carbonatadas fueron
encontradas. Se trata siempre de fragmentos de lava vidriosa no
alterada, de piedra pómez, de argilita y de arenisca fina.
Regularmente aparecen en la MRT fragmentos de cerámica molida.
Estos fragmentos contienen también romboédros de calcita y por esta
razón se supone que fragmentos de MRT han sido agregados a la
materia prima de la cerámica. Señalamos finalmente que la arcilla
utilizada en la fabricación de este tipo de cerámica no contenía
carbonatos. Por otra parte los romboédros de calcita no sufrieron
transformación durante la cocción de la cerámica. En consecuencia
podemos suponer que las temperaturas de cocción fueron moderadas.
También fue encontrado material orgánico en este tipo de
cerámica.
Los cinco tiestos provenientes de Zipaquirá V (AR. 1062 a AR.
1066) presentan alta porosidad y ausencia absoluta de calcita. La
forma y el tamaño de estos poros son similares a los romboédros de
calcita en la cerámica de Nemocón. Es lógico pensar que la calcita
presente en el material original fue disuelta durante el tiempo que
este permaneció en el suelo. Muchos de estos poros secundarios
presentan sustancias casi isotrópicas de color anaranjado, amarillo
o incoloro de tamaño submicroscópico. No fue posible establecer la
naturaleza exacta de estas sustancias aunque suponemos que se trata
de componentes orgánicos o de arcilla amorfa. La disposición de
éstas recuerda a menudo el lugar ocupado por los antiguos planos de
clivaje de la calcita disuelta.
Los otros componentes del desgrasante no fueron atacados durante
el proceso químico que destruyó la calcita. En Zipaquirá V
consisten de fragmentos minerales y de roca. Los fragmentos
minerales están compuestos de cuarzo, plagioclasas, hornblendas
marrones y verdes, minerales opacos y una pequeña cantidad de
biotita marrón, minerales del grupo del epidoto y de zircón. Aquí
también la cantidad de fragmentos de roca es escasa. Se trata
generalmente de sedimentos ricos en cuarzo (chert, arenisca y
cuarzita) que forman granos angulares, mal seleccionados y de un
tamaño máximo de 1,5 mm.
Los hallazgos de MRT provenientes de Nemocón y Zipaquirá V
contienen ópalo de origen vegetal.
Zipaquirá
Desgrasante de Tiestos (ZDT)
Cerámica del período antiguo (1° y 2° siglo a.C.)
Nemocón
Junto a los fragmentos de tiestos molidos y al material
orgánico, la cerámica de Nemocón, representada aquí por los tiestos
AR. 1802, AR. 1803, AR. 1804, AR. 1805 y AR. 1806, contiene
principalmente cuarzo como desgrasante. Los granos de cuarzo son
pequeños (0< 0.1 mm), angulares y bastante bien
seleccionados. Solamente los granos más grandes de cuarzo presentan
forma prismática, con secciones perfectamente hexagonales. Estos
prismas de cuarzo son a veces mayores a 1,5 mm y presentan
inclusiones abundantes. Algunas están orientadas en la dirección de
los planos cristalográficos. La pertita es otro componente
importante de los materiales desgrasantes alcanzando tamaños que
varían entre 0,2 y 1 mm, y presentando poca alteración. El
resultado de la alteración de la pertita conduce a la presencia de
minerales de arcilla o sericita. La forma de los cristales está
básicamente determinada por la dirección de los planos de clivaje.
Sólo el tiesto AR. 1802 no contiene pertita. Además del cuarzo y de
la pertita se encuentran plagioclasas no alteradas de grano muy
fino. Raramente este mineral puede estar parcialmente transformado
en una mezcla de sericita y epidota (sausurita). Las maclas de tipo
albita son muy frecuentes y nunca se encuentran zonadas como es el
caso de las plagioclasas características de la cerámica
perteneciente a los subgrupos MRI (a) y MRI (b). Dado el hecho de
encontrarse fragmentos de pertita y plagioclasas asociados al
cuarzo resulta evidente que estos tres minerales provienen de la
alteración de rocas graníticas. Aparecen también asociados a estos
minerales fragmentos de yeso, calcita y hornblenda marrón o verde.
Este último se presenta como el más abundante entre los minerales
accesorios del desgrasante. Caracteriza la cerámica de Nemocón la
baja concentración de fragmentos de roca, constituidos por
argilita, chert, arenisca muy fina y granito.
Todos los elementos no plásticos encontrados en los fragmentos
de tiesto son iguales a aquellos presentes como elementos no
plásticos en la cerámica misma, lo que prueba que esos fragmentos
de tiestos utilizados como desgrasante provienen de cerámica de
descarte del mismo tipo.
Zipaquirá
Dada la gran cantidad de fragmentos de cerámica presentes y el
alto tenor de compuestos opacos orgánicos, la cerámica ZDT
proveniente de Zipaquirá V (AR. 1820, AR. 1821, AR. 1822, AR. 1823
y AR. 1824) se presenta microscópicamente más heterogénea que la
cerámica de Nemocón correspondiente al mismo período. El resto del
material desgrasante está compuesto por fragmentos minerales y
material lítico. El 85% de los fragmentos minerales está compuesto
por cuarzo angular, de un diámetro de apenas 0,1 mm, bastante bien
seleccionado. En las muestras de Zipaquirá V se encuentran
frecuentemente prismas de cuarzo bien desarrollados, ricos en
inclusiones de todo tipo, y de mayor tamaño que la población total
del cuarzo. Además del cuarzo encontramos plagioclasas, hornblenda
verdeo marrón rojizo, algunos granos de augita y cristales de
epidoto. Debido a la presencia de altas cantidades de material
orgánico resulta difícil la identificación de los minerales
opacos.
El examen microscópico muestra además que el material de
Zipaquirá V es siempre más rico en fragmentos de roca que aquel de
Nemocón. Los fragmentos de roca son siempre de origen sedimentario
y están compuestos por arenisca fina, argilita, chert y/o material
esquistoso.
Ya se mencionó que la cerámica ZDT de Zipaquirá y contiene altas
cantidades de fragmentos de tiestos, siendo algunos de éstos muy
ricos en ópalo de origen vegetal. Es claramente el caso de las
muestras AR. 1820 y AR. 1822. Esta última particularidad recuerda
la cerámica del tipo Funza Cuarzo Fino encontrada en Mosquera y que
se encuentra actualmente bajo estudio. La forma presentada por el
ópalo biogénico es muy característica y recuerda aquella propia de
las espículas de esponja.
Cerámica del período reciente (1° y 2° siglo D.C.)
Esta cerámica proveniente de Zipaquirá y y de muchos otros
lugares de las Salinas de Zipaquirá está representada por las
muestras AR. 1825 hasta AR. 1834. Además de fragmentos de tiestos y
de material orgánico encontramos una gran cantidad de granos de
cuarzo correspondientes a la fracción arena fina, de forma angular,
bastante bien seleccionados. En la cerámica de este período
encontramos también prismas de cuarzo bien desarrollados de 0,1 a 1
mm de largo, ricos en inclusiones de diferente tipo. En la mayoría
de los tiestos (AR. 1826, AR. 1829 hasta AR. 1834 inclusive)
encontramos muy raramente otros elementos desgrasantes
correspondiendo a la fracción arena fina, tales como plagioclasas y
fragmentos de hornblenda de color marrón rojizo. Las plagioclasas
son siempre inalteradas presentando maclas de tipo albita. En
algunas muestras la hornblenda se encuentra concentrada en los
fragmentos de tiestos, y en otras en la masa arcillosa. Las
muestras AR. 1825, AR. 1827 y AR. 1828 son más ricas en
plagioclasas y hornblenda que el resto de este subgrupo y el tamaño
de grano de estos minerales es mayor.
En la cerámica correspondiente a este período se han encontrado
también escasos fragmentos de roca de origen sedimentario,
compuestos de chert, arenisca y argilita, alcanzando en algunas
muestras diámetros de 1 mm.
Además cabe señalar que la materia prima es rica en ópalo
biogénico, (AR. 1829 a AR. 1834 inclusive) contrariamente a los
fragmentos de tiestos prácticamente desprovistos de fitolitos. La
muestra AR. 1826 presenta una composición exactamente contraria a
la descrita anteriormente.
Hay indicaciones que la cerámica correspondiente a este período
fue cocida a temperaturas relativamente altas. Por un lado la
hornblenda se presenta siempre oxidada, y por otro lado se
encuentran zonas con material vidrioso presentando a veces textura
vacuolar.
Las cerámicas del mismo tipo estudiadas hace unos años (AR. 1067
a AR. 1071 inclusive), y a las cuales no se le adjudicó un período
determinado, no muestran diferencias significativas con las
anteriormente descritas. Por esta razón las características del
desgrasante presente no serán analizadas. Para una descripción
detallada de este material sugerimos consultar el informe
provisional de 1982.
RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN
QUÍMICA
De la mayoría de los tiestos se pesaron 5g que fueron molidos y
homogeneizados antes de ser sometidos a un análisis químico de
rutina. La pátina roja que recubre algunas muestras no fue
eliminada previamente al análisis químico. La precisión de los
resultados varía de un elemento a otro. Para los elementos mayores
y menores el error es de 2%, y para los elementos trazos varía de
10 a 15%. La estimación de los errores fue hecha mediante el uso de
los patrones químicos FCG, AWI-1 y SBO-1. El primero de estos fue
elaborado por el Instituto de Ciencias Nucleares (Dir. Prof. Dr. J.
HOSTE) de la Universidad de Gante, y los últimos por un grupo de
trabajo financiado por el Fondo Nacional de Investigación
Científica (Bruselas).
Todas las determinaciones fueron hechas con un espectrofotómetro
de absorción atómica del tipo Perkin Elmer 2380. Los elementos no
refractarios fueron determinados por llama de oxígeno y acetileno a
2.300°C. Para determinar el Si y el Al fue utilizada una llama de
oxígeno y óxido de nitrógeno con temperaturas alcanzando los
2.900°C. Para mejorar la precisión de ciertas medidas (Si, Al, Cr
et Sr) fueron agregadas cantidades conocidas del elemento por
determinar ("adición estándar"). Solamente en el caso del Rb la
determinación fue hecha por emisión de llama.
El método de análisis químico utilizado fue elaborado en el
Laboratorio de Geología (Dir. Prof. Dr. R. MARECHAL) de la
Universidad de Gante por J. VAN HENDE. Los resultados de estos
análisis aparecen en los cuadros 1 a 6.