Ficha bibliográfica
Titulo:
Una aproximación al conocimiento arqueológico de la zona de confluencia de los ríos Bogotá y Magdalena
Edición original: 2005-05-16
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-16
Creador: José Manuel Rozo Sandoval




INDICE




En la zona enmarcada por el cauce del río Bogotá, se ve un manejo diferente del espacio; si bien hay sitios en cercanías al río, predominan más los asentamientos distantes, a más de un kilómetro del río. Es el caso del sitio Santa Mónica que se encuentra en cercanías del lecho de una antigua quebrada. En esta zona se recorrieron las veredas Sta. Marta, Sinaí, Cañaverales y Arrayanes. El trabajo de reconocimiento se efectuó en dos sectores geográficos.

1. El primero, desde la población de Ricaurte siguiendo en sentido norte sobre el cauce del río Bogotá hasta Agua de Dios en la vereda de San Francisco, límite con Tocaima.

2. El segundo, desde la carretera que conduce a Carmen de Apicalá sobre el río Sumapaz, y de allí por la vía a Suárez-Tolima, en sentido sur sobre el cauce del río Magdalena hasta la vereda la Salada en el municipio de Suárez. En el primer sector, se realizaron dos excavaciones en el sitio Santa Mónica, vereda Manuel sur, del municipio de Ricaurte/Cundinamarca. A unos 30 cm de profundidad, se ubicó un depósito cultural con material cerámico, objetos en concha con decoración de diseños geométricos, restos de conejo (Sylvilagus Floridanus), curí (Cavia porcellus), venado Soche (Mazama), ñeque (Agouti Dasyprocta), tortugas (quinosternum s.p.), peces nicuro (Pimelodidae Pimelodella) y caracoles. El material lítico, consta de raspadores, lascas lanceoladas, un cuchillo de filo bifacial extendido, y núcleos de diversos tamaños.

Mapa 2

El segundo sitio investigado es una terraza que sobresale del nivel del valle del río Bogotá; cerca de ella queda el lecho de una antigua quebrada que en invierno se activa levemente; se localiza a unos 1.000 metros hacia el occidente del río Bogotá y tiene una gran visibilidad con respecto al área circundante. En el sector (1) se encontraron en todos los lugares donde se ubicó material superficial yen la excavación, cerámica de los tipos Pubenza Rojo y Pubenza Polícromo; identificados por M. Cardale en Pubenza, Tocaima y fechados en 750 - 1500 D.C. (Cardale) en menor cantidad se encontraron los tipos Magdalena Inciso (Rozo, 1989) y Leticia Acanalado (Lleras, 1976).

En el segundo sector se investigó un sitio ubicado en la vereda Cañaverales, accesible por la carretera central Girardot-Bogotá, en la vía de entrada a Carmen de Apicalá, sobre el río Sumapaz.

El sitio es una terraza aluvial, con medidas aproximadas de 25 x 100 m y una altura máxima de 297 m.s.n.m.; superficialmente, aparece material de origen aluvial (gravilla y cuarzos medianos). Hacia la parte noroccidental, hallamos cantidad de material cerámico, con centrado en un sector con una inclinación de algo más de 30. Superficialmente se encontraron también metates, material lítico y huellas de un fogón asociado con cerámica, ubicado en frente del yacimiento.

En el sector (2) aparece material cerámico similar al descrito por Reichel-Dolmatoff (1943-44), identificado por tener baño rojo y pintura negativa; material característico de distintos sitios del valle del Magdalena, cuya forma peculiar son las copas definidas para el Espinal. Aparece también un nuevo material cerámico, denominado MAGDALENA INCISO, que se caracteriza por su decoración incisa, así como por vasijas que tienen en su mayoría el borde doblado y reforzado, usualmente decoradas con incisiones.

Formas cerámicas (tipo Magdalena inciso)

Las figurinas antropomorfas, con ojos en grano de café y narigueras, presentan deformación o engrosamiento a nivel de las extremidades inferiores; hay un fragmento de brazo que presenta acordonamiento en la parte superior del antebrazo.

Figurinas antropomorfas (1, 2 y 4). Y, zoomorfas  (3)

Este material comparte rasgos con el hallado por Cadavid en Honda-Tolima (1970) como el desgrasante, la pasta, la decoración incisa y algunos diseños geométricos. De este tipo no se reconstruyeron formas, pero los bordes encontrados comparten sus perfiles con los del nuevo tipo cerámico.

El material de Cadavid es igual al encontrado por Julio C. Cubillos en el Espinal-Tolima (1954).

Vasijas fragmentadas (tipo Magdalena inciso)

Este tipo cerámico, de características toscas y predominio de la decoración incisa aparece sobre terrazas a lo largo del río Magdalena desde Suárez (Rozo, 1989), Espinal (Cubillos, 1954) en la otra margen del río, y en cercanías de Honda (Cadavid, 1970) hasta donde llega el límite geológico del Alto Magdalena. Hay una cercanía real entre los sitios Suárez y Espinal, mientras que Honda se encuentra a 120 km al norte sobre el río Magdalena. Se establece también relación entre el tipo el "Peñón" establecido por Lucía de Perdomo (1975) y el tipo Magdalena Inciso, en la combinación de la decoración incisa con impresión digital. El Peñón, dista más de 100 km en línea recta del sitio Alberto Leal y no está sobre el río Magdalena.

En el trabajo realizado por Gerardo Reichel-Dolmatoff en los años cuarenta, en distintos lugares del río Magdalena desde San Jacinto hasta El Espinal, se reseñan una serie de urnas funerarias relacionadas. La afinidad en cuanto a la elaboración y contenido de las urnas llevó a este autor (1943-44) a plantear que pertenecían a una cultura homogénea o a grupos étnicos estrechamente relacionados.

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