Ficha bibliográfica
Titulo:
Tunjos y accesorios : elementos de dos contextos diferentes
Edición original: 2003-08-25
Edición en la biblioteca virtual: 2003-08-25
Creador: Laura González-Pacheco Mejia




INDICE




TUNJOS Y ACCESORIOS: ELEMENTOS DE DOS CONTEXTOS DIFERENTES


|LAURA GONZALEZ-PACHECO MEJIA

ANA MARIA BOADA RIVAS

Elementos de contextos funerarios

La mayoría de los estudios dedicados a la orfebrería muisca se refieren a hallazgos hechos por guaqueros, de manera que de estos objetos se desconoce su contexto de asociación y en algunos casos, incluso su procedencia. En consecuencia las interpretaciones se ven limitadas en su alcance por la carencia de datos relativos al marco espacial y cronológico así como por los escasos y difícilmente comprobables datos relativos al tipo de sitio y objetos asociados.

El sitio de Marín (municipio de Cucaita, Boyacá) -con una cronología que data del siglo XIII- constituye un lugar con condiciones particulares para la interpretación debido al cúmulo de información con que cuenta. Aunque los objetos de orfebrería son pocos, lo que es relevante es el contexto en el que fueron hallados.

Los hallazgos pueden dividirse en dos grupos de acuerdo a la asociación cultural que los rodea. Un primer conjunto se refiere a aquellos elementos que aparecen dentro de un contexto cotidiano, en este caso una unidad doméstica. Dicha unidad se limita a la excavación del piso de la planta de un bohío y una pequeña área a su alrededor. Nueve huellas de poste conforman un círculo de 5 m de diámetro. Dos fogones en forma de U con gran cantidad de ceniza, carbón vegetal y restos óseos carbonizados de venado (Odocoileus sp.) en su interior. Un área en donde abundan desperdicios de venado sin cremar junto con restos de zorro, coatí y curí | 1 . Un canal de drenaje que rodea el costado oriental del bohío y seis tumbas conforman algunos de los rasgos que caracterizan lo que se ha denominado como unidad doméstica (Flannery y Winter, 1976).

Este conjunto de hallazgos permite establecer que se trata de una unidad habitacional en donde se llevaron a cabo actividades cotidianas tales como preparación, cocción, almacenamiento, consumo de alimentos y zonas de descanso.

En el interior de este bohío se hallaron 5 piezas de orfebrería elaboradas en tumbaga con la técnica de la cera perdida, ubicadas cerca a los postes que forman la planta (Ver lámina 1). La pieza No. 1 es un tunjo antropomorfo de sexo masculino con un cordón alrededor de la frente, un pectoral, una banda doble en la cintura y como elemento bélico sostiene un par de dardos con la mano derecha; todos estos elaborados en hilo fundido (Plazas, 1975). El tunjo No. 2, también de sexo masculino, es una figura que porta un tocado adornado por una banda de la que se desprenden varias figuras en hilo fundido. Un pectoral formado por un hilo entorchado acompañado de tres anillos. Tiene además un cinturón doble y como elementos adicionales porta un bastón de mando con remate de ave en la mano derecha y un propulsor en la izquierda.

Lámina 1. distribución de las piedras de orfebrería en la planta de la unidad doméstica

En el costado oriental del bohío, se encontró la pieza No. 3, la cual representa un propulsor; la No. 4 constituye una figura antropomorfa cuyo sexo no es posible identificar; como único elemento adicional porta una orejera en hilo fundido múltiple. La última de las piezas es un tunjo elaborado con núcleo de carbón, adornado con una banda sobre la frente y portador de un bastón con remate en forma de abanico.

La evidencia apunta a que los elementos se encontraban colgados de los postes o puestos entre el techo del bohío. Es posible afirmar que no fueron enterrados en un hueco debido a que la excavación se realizó mediante la técnica del "decapage" lo que hubiera permitido detectar la alteración del piso.

La aparición de piezas de orfebrería en un contexto doméstico desvirtúa la idea de que este tipo de objetos aparezcan únicamente en contextos ceremoniales, aunque muy probablemente hayan sido utilizados con ese fin. El hecho de encontrarlos en contextos cotidianos no implica que éstos pierdan su contenido simbólico. A propósito de este aspecto, Londoño (1990: 240) transcribe una cita de los documentos referentes a la visita de Ibarra en 1594 para el pueblo de Fontibón. En ella observó que:

|"... Los indios, impresionados y temerosos, entrega ron tres mil ídolos que guardaban ocultos bajo tierra y escondidos en los techos y paredes de sus casas" (En Pacheco, l959: 1:75).

Consideramos que guardar tunjos, aunque sólo fuera de manera transitoria, dentro de las casas fue una práctica tradicional de los indígenas | 2 . Por otro lado, también es posible que estos objetos hicieran parte de los elementos comunes de una casa. Una analogía constituiría la presencia del Sagrado Corazón en las casas de los cristianos.

Elementos de la unidad doméstica (1 y 2) sector oeste.

 

Elementos de la unidad doméstica (3, 4, 5) sector este

El otro contexto en el que aparecen piezas de orfebrería es en las tumbas. Los elementos encontrados son cuentas tubulares hechas de lámina martillada enrollada, cuentas de figuras hechas con la técnica de la cera perdida con la ayuda de una matriz de piedra | 3 , pendientes pequeños de lámina martillada y repujada y tejuelos.

Las características entre un entierro y otro varían de tal forma, que cada uno de ellos es en cierta manera muy particular. Por esta razón se utilizó un programa estadístico que permitió agruparlos | 4 . A partir de su análisis se diferenciaron seis grupos dentro de la población que se caracterizan por la ausencia o presencia de diferentes variables tales como edad, sexo, deformación craneana, forma y profundidad de la tumba, posición, tratamiento y orientación del cuerpo, ajuar funerario y localización dentro del asentamiento. Llama la atención que aún cuando los objetos de oro hicieron parte de las variables definidas estos no aparecen como marcadores de un grupo específico, ya que dentro de tres de los grupos se encuentran individuos portadores del "preciado metal".

Es importante hacer referencia a uno de los grupos, el cual está formado por un solo individuo de corta edad cuyo rico ajuar sugiere la existencia de status adscrito, dado que el resto de los infantes no poseen tantos elementos. El ajuar está compuesto por siete objetos en total, donde predominan la concha, la cerámica y el hueso. Tan sólo una cuenta en lámina de tumbaga de baja ley formaba parte del conjunto. Si bien es cierto que el oro no es un elemento común dentro del ajuar funerario, puesto que sólo el 14% de la población lo posee, su distribución dentro de los grupos no denota una función como marcador de variabilidad social por sí solo, sino en relación con otros rasgos.

El oro de las tumbas, en su mayoría, está constituido por accesorios que se usaron en vida dentro de un ámbito cotidiano y cuyo contenido iba más allá de ser un símbolo de variabilidad social. Por su parte, las piezas de oro encontradas en la. unidad doméstica tienen características morfológicas muy distintas a las de los accesorios, lo que indiscutiblemente marcó la diferencia en su utilización.

Aunque en términos generales se podría decir que ambos con juntos fueron encontrados en contextos distintos y que en algún momento compartieron el ámbito cotidiano, el uso fue diferente. Igualmente, el oro de la unidad habitacional no necesariamente caracteriza a sus habitantes como de mayor status; esto aun no se puede afirmar debido a que tan sólo se cuenta con una unidad doméstica.

Esta discusión demostró , mediante la evidencia arqueológica los diferentes usos que le dieron al metal los antiguos pobladores del asentamiento de Marín. Es así como el oro se encuentra en dos contextos con un contenido simbólico diferente, en donde el objeto que se representa tiene implicaciones definidas dentro del ámbito social.

Es importante aclarar que esta conclusión se basa en los datos conocidos hasta el momento para un sitio específico, por lo que no es posible homologar los resultados a otros sitios arqueológicos donde no se cuente con suficiente información y un contexto histórico conocido.

BIBLIOGRAFIA

BOADA RIVAS, Ana María. 1987. "Excavación de un asentamiento indígena en el Valle de Samacá". Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales, Banco de la República. Bogotá. (Sin publicar).

FALCHETTI, Ana María. 1989. "Orfebrería prehispánica en el altiplano central colombiano". Boletín Museo del Oro, No. 25. Museo del Oro, Banco de la República. Bogotá.

FLANNERY, K. & WINTER, M. ¡976. "Analyzing household activities". Early Mesoamerican Village. Editado por Kent Flannery. Academic Press Inc. USA.

GONZALEZ-PACHECO, Laura. s.f. Tesis de Grado. Departamento de Antropología, Universidad de los Andes. Bogotá. (En preparación).

LONDOÑO, Eduardo. 1990. "Memoria de los ritos y ceremonias de los muiscas en el siglo XVI". (Miguel de Ibarra -Oidor de la Real Audiencia. Francisco de Porras Mexía- Provisor del Arzobispado). Transcripción y presentación. Revista de Antropología y Arqueología, Vol. VI, No. 1: 235-258. Departamento de Antropología, Universidad de los Andes, Bogotá.

PLAZAS, Clemencia, 1975. Nueva metodología para la clasificación de orfebrería prehispánica. Jorge Plazas Editor Ltda. Bogotá.

 

1 Identificación: doctor Gonzalo Correal Urrego.
2 Aunque la información arqueológica no se refiere a la misma zona de la nota etnohistórica, la manera como se encontraron las piezas sugiere que el registro arqueológico pudo haberse formado por la manera como se describe en el documento histórico.
3 Para mayor información sobre las matrices de orfebrería y su uso ver Long, Stanley "Matrices de piedra y su uso en la metalurgia muisca". En Boletín Museo del Oro, No. 25, 1989.
4 Se utilizó la técnica estadística del "Multidimensional Scaling", estudio que está siendo realizado por Ana María Boa da y Augusto Oyuela, Universidad de Pittsburgh.

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