Ficha bibliográfica
Titulo:
Cerámica Buga: Reevaluacíon
Edición original: 2005-05-16
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-16
Creador: Warwick Bray




INDICE




 

CERAMICA BUGA: REEVALUACION

WARWICK BRAY
|Traducción: Sara Bright

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El término cerámica Buga fue utilizado por primera vez en un informe preliminar de la investigación llevada a cabo en el Valle del Cauca durante 1964 (Bray y Moseley, 1971). La mayoría del material encontrado ese año pudo ser asignado sin dificultad, bien a la fase Yotoco (1er. milenio D. C.) o a la subsiguiente fase Sonso (c. siglo 12 hasta la Conquista), pero hubo un grupo de vasijas que no encajó fácilmente en esta secuencia. A esta cerámica anómala se le dio el nombre de cerámica Buga. Se incluían varios ajuares de tumbas obtenidos en el valle del Cauca y en la cordillera Central, pero este tipo de alfarería aparentemente no se presentó en nuestras excavaciones en sitios de habitación, aunque, hay que admitirlo, es notablemente difícil de reconocer a partir de tiestos únicamente. Algunos elementos decorativos sugerían que la cerámica Buga estaba relacionada de alguna manera con la Sonso, pero en ausencia de material fechado obtenido en excavaciones controladas, la naturaleza de la relación era poco clara. Como medida provisional, la cerámica Buga se colocó en una categoría aparte, con la esperanza de que futuras investigaciones resolverían el problema de su edad y filiación cultural. Tuvimos cuidado en 1971 de no referirnos ni a una "cultura Buga" ni a una "fase Buga".

Veinticinco años más tarde, aún persisten algunas dificultades, pero la nueva evidencia permite una reevaluación del "problema Buga". Este artículo tiene dos objetivos: (1) proveer un registro definitivo de los hallazgos de 1964 y (2) discutirlos a la luz de la investigación ' de los años ochenta. El Apéndice contiene un inventario de los sitios documentados y las figuras 2-9 muestran una selección representativa del material recogido en 1964.

| El problema de la cerámica Buga en 1964

Tal como se definió originalmente, el término cerámica Buga se refería exclusivamente a un grupo de recipientes, por lo general sin decorar, con uno o más pares de agarraderas horizontales con huecos para cabuya, o falsas manijas. Estas ollas a menudo son disparejas y torcidas, con lados gruesos y superficies poco pulidas. Las formas van desde jarros cilíndricos o en forma de barril (Fig. 8) a jarros cónicos con una marcada carenación (Fig. 2: 1-8), recipientes globulares (Fig. 2: 9, 12), vasijas con base anular (Fig. 2: 10), y cuencos (Fig. 3, Los Naranjos). Algunas de estas vasijas están cubiertas con baño rojo o marrón; unas pocas tienen anchas bandas verticales de pintura roja (Fig. 2: 5-6) y varias han sido "matadas" por medio de un hueco en un costado o en la base.

Las falsas manijas eran extremadamente raras (y generalmente ausentes) en los sitios de habitación, pero en nuestras colecciones funerarias la cerámica Buga fue el material predominante (e. g. en San Juanito, Fig. 2), aunque con frecuencia estaba acompañada de otras vasijas de diferentes formas, sin las características agarraderas con hueco para cabuya. Estas formas adicionales incluían botellas de cuello angosto (Fig. 3: 9), recipientes globulares con cuellos restringidos, bien sea verticales u oblicuos, y con dos manijas sin centrar colocadas en el cuerpo (Fig. 3: 1, Fig. 9), vasijas de cuello antropomorfo (Fig. 4c), cuencos abiertos con indentaciones hechas con los dedos en el labio (Fig. 3: 4-5), copas hemisféricas con base pedestal y, a veces, decoración similar a la Sonso (Fig. 6, Buga), y una segunda categoría de copa con pedestal (Figs. 3, 6, 8) con bordes más bien rectos, abiertos hacia afuera y frecuentemente una acanaladura debajo del borde que, a su turno, podría presentar indentaciones hechas con los dedos y falsas manijas (Fig. 3: 7). La decoración, cuando se presentaba, consistía en zonas de pintura roja, incisión, impresión, modelado en relieve y algo de pintura negativa.

Juntando todo este material podemos definir un |conjunto cerámico dentro del cual la cerámica Buga (en el estrecho sentido original) es sólo un componente. Aún en 1964 era evidente que este conjunto era diferente en muchos aspectos de la bien conocida cerámica Sonso de la región Calima y de la Cordillera Occidental. Aunque los elementos decorativos son los mismos en las dos regiones, están combinados de maneras ligeramente distintas, y muchas de las formas características de las vasijas del Valle del Cauca están ausentes o son raras en la región Calima. De manera análoga, algunas de las formas más típicamente Calima, como las vasijas de tres manijas, no se presentan en lotes de tumbas con cerámica Buga.

En 1964, pues, habían surgido varios interrogantes. ¿Era el conjunto Buga simplemente el aspecto funerario de la fase Sonso en el Valle del Cauca -o era una entidad aparte, o incluso una nueva cultura? ¿Qué edad tenía? ¿Cómo encajaba en la prehistoria del Valle del Cauca? ¿Cuáles eran sus relaciones con las áreas vecinas, y especialmente con la Calima y Quindío? Respuestas a estas preguntas no llegaron sino hasta los años ochenta.

| El problema de la cerámica Buga en 1989

Los cementerios de la Hacienda La Margarita, Guabas (Rodríguez, 1984,1985b) y de la localidad de Almacafé, en Buga (Rodríguez 1985a) suministraron el primer cuerpo grande de cerámica Buga proveniente de excavaciones controladas y, también, las primeras fechas por radiocarbono del conjunto. En general, esta muestra, mucho mayor, ha confirmado las asociaciones reconocidas en 1964 y agregó algunas nuevas categorías de alfarería, especialmente de cerámica decorada, que permitirá hacer comparaciones con otras regiones.

Las tumbas de Guabas produjeron una cantidad de cerámica, husos, figuritas y objetos de piedra y metal, y también dos fechas de radiocarbono. La más antigua de éstas, 140 +- 170 D.C. (Beta 5925) puede ser rechazada por ser demasiado temprana; la segunda fecha, 1120 +- 110 D. C. (Beta 5926), es aceptable y es apoyada por comparaciones cerámicas. La más específica de éstas incluye la presencia en las tumbas de Guabas de "Cuencos Montecito" idénticas a las del sitio epónimo en el municipio de La Cumbre en la Cordillera Occidental (Bray, et al. 1981: 18-20). En la cordillera estas ollas corresponden aproximadamente a la transición del período temprano (representado por entierros en urnas Pavas) al estilo Sonso local (Gahwiler-Walder, 1988). Del propio Montecito hay dos fechas, las de 1130 ± 150 D.C. (OxA-107) y 1170 ± 150 D.C. (OxA 106) provenientes de una sola pieza encostrada de carbón que da una lectura combinada de 1160 +- 120 D.C., Como puntualiza Rodríguez, también hay similitudes entre la cerámica de Guabas y algunas de las vasijas de una tumba Sonso en La Primavera, Darién (Sitio 26), que tiene una fecha de 1250 +- 85 D.C. (Bray, et al., 1981: 4).

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Fig. 2. Artefactos de cerámica y piedra del cementerio de la Hacienda San Juanito, Buga (sitio 9)

Las fechas de Guabas y de Montecito son estadísticamente indiferenciables de las fechas más tardías de la cerámica Yotoco en el Valle del Cauca: 1100 ± 140 D.C. y 1175 +- 65 D.C. en las excavaciones en el sitio del embarcadero de Yotoco (Bray y Moseley, 1971: 77). Estas cifras sugieren que el material de la tumba de Guabas representa una etapa muy temprana de la tradición Sonsoide en el sector de Buga en el valle del Cauca.

Una etapa ligeramente más tardía es la representada en el cementerio de Almacafé, con su fecha de C 14 de 1360 +- 70 D.C. (Beta-2177), aunque la diferencia de edad entre Guabas y Almacafé puede no ser muy grande. Con dos desviaciones standard (nivel de confiabilidad del 95%) hay una coincidencia sustancial entre las fechas de los dos sitios. Sin embargo, como lo anota Rodríguez, hay diferencias en el repertorio cerámico de los cementerios de Guabas y de Almacafé. Dentro de la categoría de la cerámica de Buga, los jarros cilíndricos de las tumbas de Guabas (cf. Fig. 8: 21 y Fig. 6: 17b) son reemplazados por vasijas de silueta compuesta (cf. Fig. 2). Otros rasgos también son exclusivos de uno u otro sitio, aunque algunos son comunes a ambos. En un artículo reciente (s. f.), Rodríguez formaliza estas distinciones al proponer dos |culturas separadas, pero consecutivas: la Cultura Guabas y la Cultura Buga.

En el presente artículo no he utilizado la terminología de Rodríguez. Esto obedece a dos razones: (1) Puesto que la distinción se basa en solo dos sitios, existe la posibilidad de que la diferencia entre los dos grupos de cerámica se deba a escogencias culturales o a un sesgo en la muestra, más bien que a una separación cronológica, con los habitantes de cada zona prefiriendo una selección ligeramente distinta a partir de un surtido común de formas y motivos decorativos. (2) Puesto que ciertos rasgos, incluyendo las copas con base pedestal y las falsas manijas horizontales, ocurren en las dos culturas de Rodríguez, su distinción es inoperante para muchos de los hallazgos aislados y las muestras pequeñas registrados en el Inventario. En el esquema de Rodríguez las dos vasijas del sitio 17b (Fig. 6) son típicamente "Guabas" mientras que las de San Juanito (Fig. 2) y de Los Naranjos (Fig. 6) cuadran mejor en su grupo de "Buga", pero otras piezas podrían ajustarse a |cualquiera de sus culturas. Para tomar en cuenta estas incertidumbres, en la discusión que sigue he recombinado los dos grupos de Rodríguez en uno solo, bajo el poco elegante rótulo de "Guabas-Buga". El término "Sonso" es mejor reservarlo para la correspondiente, e íntimamente relacionada, cerámica de la región Calima.

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Fig. 3. Contenidos de una tumba en Finca La Dora, Santa Rosa de Tapias.

Se debe recalcar, sin embargo, que ésta es sólo una cuestión de terminología y que Rodríguez y yo estamos de acuerdo sobre los asuntos principales: que la alfarería del Cauca constituye un grupo regional distinto y preciso y que Guabas y Almacafé representan etapas más tempranas y más tardías de una línea de desarrollo única.

Una salida de este dilema podría ser adoptar una terminología que permite varios niveles de análisis, como es el concepto de serie, tradicionalmente utilizado en la arqueología venezolana. Según la definen Cruxent y Rouse (1958, 1: 22), una serie la constituye "un conjunto de estilos similares y contiguos. Para constituir una serie, estos estilos deben compartir muchos, aunque no todos, sus rasgos. También deben formar una serie continua que se extienda a través del espacio o del tiempo, o de los dos, de manera que podamos tener una razonable certeza de que sus características compartidas se extendieron o persistieron de un estilo a otro y no han sido inventadas de manera independiente en algunas áreas o períodos". De una manera no estructurada, la palabra |tradición se ha venido usando desde hace tiempo en este sentido por arqueólogos colombianos.

Este concepto encaja muy bien en el caso actual. La cerámica Buga (en el sentido restringido de ese término) se convierte en un componente de un |estilo Guabas-Buga, que a su vez es sólo una de las variantes regionales y cronológicas dentro de una serie (o tradición) Sonsoide. La unidad mayor, la Serie Sonsoide, es una "superfamilia" de estilos que abarca material excavado por Cubillos (1984) al sur de Cali, los estilos Quebrada Seca y río Bolo definidos por Ford (1944), la cerámica Sonso de la cuenca Calima hacia el occidente hasta la boca del río, el material reportado por Salgado (1986) de Bolívar y Trujillo y también buena parte de la cerámica tardía del Quindío y de las áreas vecinas (Bruhns, 1976).

Alrededor de la ciudad de Buga este material reemplaza la cerámica del estilo Yotoco en el siglo XII o un poco antes, aunque esta cronología puede no ser válida en otras áreas. La fecha más reciente de la cerámica Buga permanece desconocida. Podría durar hasta la Conquista Española, pero no tenemos pruebas de que haya persistido mucho más allá de 1400. La frontera sur de la cerámica Buga no ha sido definida aún, aunque esta cerámica no parece presentarse en los sitios de río Bolo y Quebrada Seca investigados por Ford y Cubillos. Esto sugiere un lindero cerca de Palmira o del río Amaime. Más al norte, en el Valle, hay un fuerte elemento Guabas-Buga (falsas manijas, botellas, cuellos antropomorfos, jarros globulares con manijas, diversas clases de copas con base pedestal, incluyendo algunas con pintura negativa o caras aplicadas) en sitios como La Tulia 1 y Ricaurte 3, excavados por Salgado (1982, 1986), en la margen occidental del río Cauca. De otros dos sitios de este grupo Salgado obtuvo fechas de radiocarbono de 950 +- 60 D.C. (Beta 9467) y 960 ± 50 D.C.(Beta 8074), que hacen surgir la posibilidad de que el estilo Buga Guabas comience antes en el norte del Valle del Cauca que en el sector central.

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Fig 4. Cerámica Buga, varias escalas a-b Nazareth (Sitio 21b) c-cuello de jarra con figura humana- Madrigal (Sitio 15): d-El Libano (Sitio 8).

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Fig. 5. Cerámica de una tumba del pueblo de Guabas (Sitio 18b).

Del lado oriental del Cauca, la cerámica Buga (sensu stricto) es bastante común en colecciones del departamento de Quindío, Risaralda y Caldas.

La mayoría de este material no está documentado y, en el presente estado de conocimiento, la relación de la cerámica Buga y los estilos cerámicos locales permanecen sin aclarar. Debido a la cronología confusa para el Quindío y regiones vecinas, podemos formular preguntas pero no podemos dar respuestas concluyentes. ¿Se dio, al menos en las cercanías de Armenia, un período de tiempo durante el cual solamente la cerámica Guabas-Buga estuvo en uso? O, bien, ¿era la cerámica Buga contemporánea con la cerámica local de los estilos Caldas y Cauca Medio, como los definió Bruhns (1976)? Y, en este último caso, ¿era la cerámica Buga importada del valle o era un componente integral, manufacturado localmente, de los estilos Quindío?

Una línea de argumentación apunta hacia la existencia de un "período Guabas-Buga" diferenciable cerca a Armenia, en donde hay dos tumbas en las cuales se encuentra cerámica Buga sin mezcla de estilos locales. En el sitio de Comfenalco (No. 29 del Apéndice) la cerámica Buga se concentró en una sola de las tumbas y se asoció con una copa con base pedestal, aparentemente Buga en su forma, pero con la decoración tricolor característica del complejo del Cauca Medio de Bruhns.

El segundo sitio (no listado en el Apéndice) está en terrenos de la Hacienda Regivit, en el extremo noroccidental de Armenia. Aquí Correal (1980) excavó una tumba de pozo y cámara lateral que con tuvo seis vasijas sin decoración, doce volantes de huso y seis hachas pulidas de piedra. Cuatro de las jarras eran de forma Buga típica (cf. Fig. 2: 1-8), aun cuando sin las asas falsas; las otras vasijas eran una copa de base pedestal simple y un cuenco subglobular. La fecha de radiocarbón de esta tumba fue 830 ± 90 D.C. (GrN-7718).

La fecha del siglo IX para la Hacienda Regivit es muy cercana a aquellos de los sitios de Salgado en la margen opuesta del río Cauca y refuerza la opinión de que el estilo Guabas-Buga puede representar una etapa temprana dentro del desarrollo de la serie Sonsoide y puede también ser más antigua en la parte norte del valle que más hacia el sur. En términos de la secuencia del Quindío es aún difícil encajar el material Guabas-Buga en el esquema de Bruhns (1976). Para el Quindío ella identificó dos estilos sucesivos de alfarería: el Complejo del Cauca Medio (con fechas de 1100 +- 80 D.C. y 1400 +- 70 D.C. de una sola tumba en el municipio de Córdoba) y el Complejo Caldas (con fechas de 1050 ± 120 D.C. y 1220 ± 90 D.C. de una sola tumba en La Tebaida). Estadísticamente las fechas de Córdoba y La Tebaida no se pueden separar. En adición debemos recordar que la diferenciación entre los complejos del Cauca Medio y Caldas se basa en tipos finos seleccionados y que la mayoría de la cerámica del Quindío no está fechada. Tomando el año 1100 DC. como una línea divisoria arbitraria entre los dos grupos de cerámica de Bruhns, vemos que el material Guabas-Buga más temprano puede ser, al menos parcialmente, contemporáneo con el complejo Cauca Medio, para el cual la fecha inicial no es conocida y que el material más tardío (Almacafé) se sobretapa con el complejo Caldas.

Este tipo de relación es aceptable, aun cuando todavía sin comprobar y la idea encuentra apoyo en varias colecciones de museos. En el sitio de Comfenalco (número 29) algunas de las tumbas contenían figuras antropomorfas huecas, ánforas y otras vasijas "Quindío tardío" (Osorio, et al., 1988: 209-213). No sabemos si estas categorías eran contemporáneas entre sí, o con la cerámica Buga, en ese sitio, pero los paralelos son todos con los complejos Cauca Medio y Caldas. La misma mezcla de cerámica Buga y alfarería local del Quindío caracteriza una colección no documentada de 62 vasijas procedentes de la vereda La Venada, Municipio de Génova, ahora en el Museo del Oro (Fig. 11 y sitio 28 del Apéndice). Si estos objetos se encontraron asociados realmente (no tenemos pruebas de ello) la colección enlazaría el estilo Guabas-Buga. Esto encajaría con las expectativas cronológicas. Algunas de las copas con base pedestal de la vereda de La Venada (Fig. 11, tercera fila en el medio) pueden compararse con el cementerio de Guabas y La Primavera en Calima (Sitio 26), que tiene una fecha de radiocarbón del siglo XIII (Bray et al. 1981: 4). La misma combinación de cerámica Guabas-Buga y alfarería del complejo Caldas se repite en dos colecciones más, de la Tigrera (Sitio 30) y Montenegro (Sitio 3 1).

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Fig. 6. Cerámica y pequeños artefactos de sitios de las vecindades de Buga.

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Fig. 7. Vasijas miniatura de la Finca Las Delicias (Sitio 2). La vasija más grande tiene 6.8 cm de altura.

Dado el acuerdo entre las fechas de radiocarbón, el material de la vereda La Venada, La Tigrera y Montenegro puede posiblemente representar una asociación genuina, la clase de conjunto típico de la región de Armenia unos pocos siglos antes de la Conquista Española. Esto, sin embargo, es pura especulación. Como Bruhns ha comentado, sabemos poco acerca de la cronología y distribución de la cerámica doméstica en el Quindío y el Viejo Caldas en general, y ella misma no logró separar estos tipos en complejos. Está claro, sin embargo, que la cerámica Buga está bien representada y que la mayoría de la cerámica local incisa y aplicada puede ser atribuida a la Serie Sonsoide.

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Fig. 8. cerámica Buga de varios sitios

 

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Fig. 9 Cerámica de una tumba en El Espinal, Vijes.

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Fig. 10. cerámica Buga de la hacienda El Guadualito, darién (sitio 25). La copa de pedestal tiene 11 cm de altura.

 

APÉNDICE

| Inventario de sitios con alfarería Buga y cerámica asociada

Los números de sitio corresponden a los del mapa (Fig. 1). Los sitios 1-16, 18b y 23 fueron registrados durante el reconocimiento de 1964. Se cree que las procedencias están correctas. Para varios de los otros sitios la procedencia es la que está reportada en catálogos de museos u otros archivos cuya exactitud no puede ser garantizada.

1. Finca La Dora. Santa Rosa de Tapias (Mpio. Guacarí). Una tumba sola. El contenido está ilustrado en el Fig. 3.

2. Finca Las Delicias, Monterrey (Mpio. Guacarí). Una tumba única contuvo una botella de dos asas (similar a la Fig. 9, arriba a la izquierda) y siete ollas en miniatura de hechura tosca (Fig. 7). Sobre miniaturas Bruhns (1976: 173).

3. Finca Los Naranjos. El Bosque (Mpio. Guacarí). Cinco ollas y una hacha de piedra de una tumba (Fig. 6).

4. Sonsito (Mpio. Buga). a. Finca La Góndola. Una copa Buga con boca ovalada y dos husos (Fig. 6).

b. Finca Buenos Aires. Un jarro similar al de la Fig. 2: 3 y un huso (sin ilustrar).

5. Finca Santa Irene (Mpio. Buga). Una vasija con base pedestal (Fig. 8).

6. Boca del río Sonso (Mpio. Buga). Un recipiente globular con base pedestal (similar a la de Los Naranjos, Fig. 6).

7. Finca Quebradita, Quebrada Seca (Mpio. Buga). De una sola tumba: un recipiente con el borde decorado con indentacio nes digitales (c.f. Fig. 3:4-5), una vasija panda rectangular, nueve husos, cuatro cuentas en forma de disco de concha marina y una concha de la costa Pacífica de la especie Anadara tuberculosa (Sowerby).

8. Finca El Líbano (Mpio. Buga). Un cementerio. De una de las tumbas salió un cuenco aquillado (Fig. 4d), tres jarras de cerámica Buga similares a la Fig. 2: 1-3. Según quien la encontró, esta tumba también contenía dos jarros enormes y varios recipientes con bases pedestales.

9. Hacienda San Juanito (al costado oeste de Buga). Varias tumbas se encontraron en un depósito de greda (galpón). Los objetos sobrevivientes se ven en la Fig. 2.

10. Yotoco. Un recipiente aislado encontrado en el pueblo (Fig. 8).

11. Finca Las Palmitas (Mpio. Buga). Una tumba única con tres vasijas (Fig. 8), una de ellas un jarro con dos manijas y una cara humana o de animal crudamente ejecutada en el borde.

12. Sin nombre (Mpio. Buga).

Dos objetos (Fig. 6), no necesariamente de la misma tumba.

13. Corregimiento de Buenos Aires (Mpio. San Pedro).

Una tumba de cinco metros de profundidad, al costado occidental del pueblo, con las dos vasijas ilustradas en la Fig. 8 y, según el descubridor, once objetos cerámicos más, incluyendo figuritas.

14. Finca El Rocío (Mpio. San Pedro). Un cementerio de tres tumbas. El contenido incluyó dos vasijas (Fig. 8), un bloque de arcilla con un diseño grabado, un huso, varios tiestos (uno con impresiones triangulares), y parte de una figura pequeña hueca.

15. Caserío de Madrigal (Mpio. Buga). De una sola tumba: dos jarras Buga similares a la Fig. 2: 4-6, y también el cuello angosto de una botella o jarra con baño rojo y un rostro en relieve (Fig. 4c).

16. Hacienda San Gerardo (Mpio. Buga).

Borde de un jarro cilíndrico con falsa manija, encontrado durante la excavación de un depósito mixto Sonso y Yotoco en tierra arada.

17. Buga.

a. Cementerio de Almacafé (Rodríguez, 1985a). Hay una fecha de radiocarbono de 1360 +- 70 D.C. (Beta-2177) de la tumba 5. b. Dos vasijas (Fig. 6) del Museo Mosquera, Popayán, Nos. 47.19.137 y 47.19.143 (Diógenes Patiño, comunicación personal). 18. Corregimiento de Guabas (Mpio. Guacarí).

a. Hacienda La Margarita. Cementerio estudiado por C. A. Rodríguez (1984, 1985b). b. Dos vasijas de una tumba en el pueblo (Fig. 5). Una es un jarro en forma de calabaza con líneas verticales de pintura oscura y con un rostro humano en relieve en el cuello. El pequeño jarro carenado se puede duplicar en conjuntos de cerámica GuabasBuga de otros lugares.

19. Municipio de Guacarí

Cerámica Buga de tumbas saqueadas en el municipio (C.A. Rodríguez, comunicación personal).

20. Sonso (Mpio. Guacarí)

Un recipiente similar al de la Fig. 2: 1. Museo Nacional No. 42-V-3907.

21. Municipio de La Cumbre

a. Dos jarras con falsas manijas (una de ellas ilustrada en la Fig. 8) en las colecciones del Museo del Oro, Nos. CC911, CC912. Sin asociaciones (Juanita Sáenz, comunicación personal).

b. Nazareth. Dos jarros aislados (Fig. 4 a-b) reportados como provenientes de esta localidad al noroeste de La Cumbre (Theres Gahwiler, comunicación personal).

22. Montañitas (Mpio. La Cumbre) Un recipiente en forma de barril con baño rojo con dos pares de falsas manijas muy pequeñas, una cerca al borde, la otra justo por encima de la base (Theres Gahwiler, comunicación personal).

23. El Espinal (Mpio. Vijes) Contenido de una tumba: una botella de dos manijas, siete vasijas globulares con cuellos angostos y bordes volteados hacia afuera, además de cinco vasijas con forma más abierta. La decoración incluye incisión, impresión, pintura roja en los bordes, pintura geométrica negativa en los cuerpos. Ocho de estos objetos aparecen en la Fig. 9; el resto son lisos.

24. Vereda Calimita (Mpio. Restrepo). Una copa con base pedestal y dos falsas manijas opuestas y un rostro en relieve, similar ala de Buga en la Fig. 6 (Museo del Oro No. CC799). También una copa sencilla con la misma forma general (No. CC800).

25. Municipio de Darién

a. Hacienda El Guadualito. Una tumba de 2.5 m de profundidad con un pequeño nicho (sombra) a un costado. El nicho estaba lleno de cerámica rota y una mano de moler de piedra. Las dos vasijas menos dañadas están ilustradas en la Fig. 10 (Rodrigo Tobón, comunicación personal).

b. Darién (sin detalles). En el Museo Mosquera, Popayán, hay un recipiente globular con un cuello corto y dos pares de falsas asas (No. 46.25.75), y también un cuenco con dos indentaciones en el borde (c.f. Fig. 3: 4-5) y decoración negativa pintada (No. 46.26. 69) (Diógenes Patiño, comunicación personal).

26. La Primavera (Mpio. Darién)

Un cementerio de tumbas de pozo con cámara lateral excavadas en 1962. El pozo de una tumba se utilizó como basurero y se llenó de cerámica Sonso, incluyendo una vasija con falsas asas y también copas con base pedestal similares a las del conjunto Guabas-Buga y Quindío (Bray et al. 1981: 4). El depósito de basura dio una fecha de radiocarbono de 1250 +- 85 D.C. (NPL-60).

27. Corregimiento de Cebollal (Mpio. Sevilla).

Cerámica de Buga reportada en la Finca Jamaica y otras localidades en la margen derecha del río La Vieja (C. A. Rodríguez s.f. y comunicación personal).

28. Vereda de la Venada(Mpio. Génova) Colección de 62 vasijas en el Museo del Oro, Nos. CQ 1646-CQ 1712. No hay información de fondo que indique que estas piezas provienen de una sola tumba o siquiera de un solo cementerio. La colección es una mezcla de cerámica Buga con formas "Quindío tardías" (Fig. 11). En las categorías Buga y Guabas-Buga hay 14 recipientes cilíndricos con falsas asas (dos de estos recipientes tienen decoración incisa e impresa); dos jarros bicónicos; una botella globular con cuello largo; 12 recipientes globulares con cuellos angostos y un par de manijas descentradas (uno de esos jarros tiene una cara en el cuello, otra tiene un cuello oblicuo como los ejemplos de La Dora, Fig. 2: 1-2); 15 copas hemisféricas o subglobulares con bases pedestales y falsas manijas (algunas de estas copas tienen caras aplicadas o diseños incisos "Sonsoides"). Las botellas y algunas de las copas (tercera fila, a la izquierda y al centro) son similares a ejemplares del cementerio de Guabas. El elemento "Quindío Tardío" incluye copas con bases pedestal, con adorno de pintura negativa, incensarios y cuencos aquillados. Este componente "Quindío" puede duplicarse en el Complejo Caldas de Bruhns (1976).

29. Centro de Recreación Comfenalco de Armenia

En límites con el Municipio de La Tebaida, 12 tumbas con profundidades que variaban entre 2 y 3 m a 12 m. Los contenidos, ahora en el Museo del Sitio, consisten en 130 objetos, incluyendo vasijas de cerámica Buga. La información recogida por Oscar Osorio (comunicación personal) indica que toda la cerámica Buga venía de una sola tumba de pozo y cámara de 5 m de profundidad. En la bóveda había copas Buga; con paredes rectas evertidas, bordes incisos y bases de pedestal altas. Una de ellas es tricolor. El resto de las piezas son vasijas cónicas carenadas de base semiglobular (cf. Fig. 2: 1-8). En todas aparecen asas falsas y dos vienen con una tapa. Otras tumbas en el sitio de Comfenalco han producido material local típico: ánforas, copas de diferentes tamaños, bases antropomorfas, muchos volantes de huso, cántaros, incensarios y cerámica de tipo utilitario como los llamados "sartenes". (Osorio, et al., 1988: 210). Algunas de las jarras globulares tienen decoración geométrica pintada negativa y, la colección también incluye figuras huecas de piernas cruzadas de los tipos Cauca Medio o Caldas, una vasija mocasín y jarras de silueta compuesta con cordones aplicados en zig zag (Osorio, et al., 1988: 209-213; M. Cardale comunicación personal). Vasijas similares de sitios del municipio de La Tebaida están en colecciones locales. La mezcla de cerámica Buga y material del Complejo Caldas, recuerda la colección del sitio 28. En ambos sitios, sin embargo, la relación cronológica entre los varios componentes es desconocida y no debemos asumir que todos estos materiales tengan la misma edad.

30. La Tigrera (Mpio. Armenia). Museo del Oro Nos. CQ2457-2462 y

CQ 2525: jarras de cerámica Buga con asas horizontales con hueco para cabuya. La misma colección incluye ánforas con cuellos antropomorfos y copas con base pedestal y decoración geométrica negativa. No hay información de fondo ni asociaciones precisas (Juanita Sáenz, comunicación personal).

31. Municipio de Montenegro

Museo del Oro Nos. CQ1799-1801, 1819, 1822: Ollas de cerámica Buga con asas horizontales con hueco para cabuya. CQ 1803 es una copa con pedestal como la de Buga (Fig. 6). En la misma colección hay ánforas y copas con pedestal con decoración de pintura negativa "Quindío Tardío". No hay información de fondo (Juanita Sáenz, comunicación personal).

32. Municipio de Pereira

Una jarra Buga similar al de la Fig. 2: 7. Colección Villegas, Medellín (Bennett y Ford 1941-2, No. 74).

33. Marsella (Risaralda)

Una jarra similar a la Fig. 2: 2. Colección Villegas, Medellín (Bennet y Ford 19412, No. 28).

34. Nueva Primavera. Nuevo río Claro (Caldas)

Una jarra aquillada similar al de Yotoco en la Fig. 8 (Leonor Herrera, comunicación personal).

35. Tatamá (Risaralda)

Una jarra similar a la Fig. 2: 2. Colección Villegas, Medellín (Bennett y Ford 19412, No. 29).

36. La Celia (Risaralda)

Una jarra de cuatro asas similar a la Fig. 2: 4. Colección Villegas, Medellín (Bennett y Ford 1941-2, No. 23).

37. Río Monos (Risaralda)

Una jarra Buga como el de la 2: 9. Colección Villegas, Medellín (Bennett y Ford 1941-2, No. 46).

38. Municipio de El Cairo

Cerámica Buga de tumbas saqueadas (C. A. Rodríguez, s. f. y comunicación personal).

39. Municipio de Versalles

a) Finca Primavera. Museo del Oro No. CQ1218. Una copa con base pedestal como la de Buenos Aires (Fig. 8) pero con dos falsas asas en el borde.

b) Corregimiento de El Balsal. Basurero excavado por C. A. Rodríguez (s. f. y comunicación personal) con jarras, copas con base pedestal, ollas con forma de mocasín y volantes de hueso de cerámica Buga.

c) Copa con pedestal con rostro humano aplicado y decoraciones Sonsoides incisas e impresas (c. f. Fig. 6 de Buga). Colección de Hernán Borrero U.

40. Municipio de El Dovio

Cerámica Buga de tumbas saqueadas

(C. A. Rodríguez s. f. y comunicación personal).

41. La Tulia 1. (Municipio Bolívar) Sitio de habitación excavado por Héctor Salgado (1982, 1986). Los hallazgos incluyerón 3 copas con pedestal con forma Buga y con diseños geométricos en pintura negativa, jarras de cuello antropomorfo y tiestos con decoración Sonsoide.

42. Ricaurte 3 (Municipio Bolívar) Basurero excavado por Salgado (1982, 1986). La alfarería incluyó vasijas con falsas asas horizontales, un cuenco hemisférico con motivos geométricos en pintura negativa, fragmentos de un cuenco con una cara humana aplicada y un recipiente globular con cuello y dos manijas descentradas en el cuerpo.

| Reconocimientos

Primero debo agradecer a mis compañeros de 1964: Michael Moseley, John Robinson y Alan Bridgman (quien también tomó la mayoría de las fotografías). Los siguientes colegas generosamente me dieron información o me permitieron consultar sus manuscritos sin publicar: Karen Bruhns, Marianne Cardale de Schrimpff, Theres Gáhwiler, Leonor Herrera, Oscar Osorio, Diógenes Patiño, Carlos Armando Rodríguez, Juanita Sáenz S., y Héctor Salgado. Mis agradecimientos especiales para Carlos Rodríguez con quien he estado discutiendo sobre la cerámica de Buga desde hace varios años.

 

| BIBLIOGRAFIA

Bennett, W. C. and Ford, J. Archivo fotográfico inédito compilado en 1941-2. Museo Nacional, Bogotá. 1941-2.

Bray, W. M. and Moseley, M. E. "An archaeological sequence from the vicinity of Buga, Colombia". Nawpa Pacha 7-8 (1969-70): 85-104, 1971. Spanish version in Cespedesia Vol. 5, Nos. 17-18, 1976.

Bray, W. M., Herrera L. and Schrimpff, M. "Pro-Calima: Archiologisch-ethnologisches Projekt im westlichen Kolumbien/Südamerika", No. 2: 1-22. Solothurn, 1981.

Bruhns, K. O. "Ancient Pottery of the Middle Cauca Valley, Colombia". Cespedesia, Vol. 5, Nos. 17-18: 101-196, 1976.

Cruxent, J. M. and Rouse I. "An Archeological Chronology of Venezuela" Vol. 1. Pan American Union, Washington, 1958.

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Osorio, O., Morales Torres, S. and Ramírez, N. A. "Investigaciones Arqueológicas en el Departamento del Quindío; Municipios de Calarcá, Génova y La Tebaida". Unpublished manuscript. Armenia, Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales. 1988.

Plazas, C., Falchetti, A. M., van der Hammen, T. and Botero P. "Cambios ambientales y desarrollo cultural en el Bajo río San Jorge". Boletín del Museo del Oro 20: 55-88. 1988. Rodríguez, C. A. "Investigaciones Arqueológicas en Guabas, Guacarí, Valle del Cauca (informe finando)". Manuscrito sin publicar. Buga: Instituto Vallecaucano de Investigaciones Científicas. 1984.

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"Asentamientos prehispánicos en el noroccidente del Valle del Cauca". Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales, Banco de la República. Bogotá. 1986.

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