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ALGUNOS COMENTARIOS SOCIOECONÓMICOS
SOBRE LOS HABITANTES DE LOS HUMEDALES DE LOS RÍOS SAN JORGE Y
SINU
ÁLVARO BAQUERO M.
|Presentación. El presente artículo trata sobre el área
social dentro de un proyecto general titulado:
|Posibilidades de
recuperar parte del sistema prehispánico Zenú,
|de manejo
de las planicies de inundación, en el bajo San Jorge. Este
proyecto viene funcionando bajo la coordinación de la II Expedición
Botánica, con la participación del Museo del Oro del Banco de la
República, Himat, Inderena y Colciencias, desde el año de 1985.
En la actualidad las extensas planicies de inundación de los
departamentos de Córdoba y Sucre están habitadas por una numerosa
población campesina que explota para el autoconsumo y el comercio,
de forma cada vez más intensa, este hábitat contribuyendo con ello
a su deterioro ecológico 1. Adicionalmente el Estado colombiano, en
aras del desarrollo socioeconómico está desecando los humedales
-ciénagas y pantanos- para dedicar sus tierras a la ganadería
extensiva y la agricultura, para repartir parcelas entre campesinos
y urbanizar, desaprovechando otros usos económicamente más
rentables. (Verbigracia piscicultura y/ o agricultura).
Desde la década de los sesenta el campesinado de la región viene
intensificando su lucha por la tierra, entre otras razones debido
al agotamiento cada vez más acelerado de sus fuentes tradicionales
de pesca, caza, recolección; al considerable crecimiento
demográfico y a la creciente monopolización de la propiedad
rural.
Estudios arqueológicos han demostrado que a pesar de que los
humedales son actualmente subutilizados para fines agrícolas y
piscícolas, estos ecosistemas mantuvieron por cientos de años y
mucho antes de la llegada de los españoles, a grupos de
agricultores numéricamente considerables. A pesar de que miles de
kilómetros cuadrados de humedales se encuentran con restos
arqueológicos de camellones a lo largo y ancho de América, es de
aclarar que en este continente se perdió la continuidad de su uso.
Sin embargo, científicos de países como México, Venezuela, Perú,
Ecuador y en este proyecto de Colombia, están proponiendo la
reutilización de estas construcciones para la explotación técnica
de los humedales que, por lo demás, continúan usándose en regiones
tropicales del Norte de África y Sudoeste Asiático.
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Regiones de estudio
El proyecto cubre básicamente dos regiones bien determinadas: la
primera, el Bajo río San Jorge, se encuentra cerca al mar Caribe y
hace parte de un extenso sistema lagunar resultante de la unión de
este río con el Cauca y el Magdalena, ambos de considerable caudal.
El río San Jorge desemboca al Cauca y este último a su vez al
Magdalena. Toda esta región recibe el nombre de Depresión Momposina
y está ubicada entre los departamentos de Bolívar, Sucre y
Córdoba.
La segunda región queda en el Departamento de Córdoba y se
conoce con el nombre de Ciénaga Grande. Es un enorme sistema
lagunar formado por el río Sinú en las proximidades de su
desembocadura en el mar caribe, donde se crea un hábitat análogo al
de la Depresión Momposina en un área más reducida. Por tratarse de
humedales, estas dos regiones poseen condiciones de vida
semejantes. Están separadas por las sabanas de Chinú, localidad
donde se comercian productos indígenas provenientes de la ciénaga,
tales como carne ahumada de babilla y pato cuervo (Phalacrocorax
olivaceus), alimentos que sólo consumen los directos descendientes
de los Zenúes y Malibúes, antiguos grupos que habitaban en la
región a la llegada de los europeos. En otras palabras, Chinú es un
centro comercial de origen precolombino donde se intercambian
productos provenientes de las sabanas y los humedales del Bajo San
Jorge y Sinú.
Estas dos regiones presentan una gran variedad ecológica debido
a que sus ecosistemas dominantes, los humedales, las sabanas y el
bosque pluvial, ofrecen una gama diversa de biomas y ambientes
específicos. Antiguamente predominaba el bosque y no la sabana
alrededor de la ciénaga, pero debido a que el carbón de leña es la
única fuente de energía que utiliza la mayor parte de los
habitantes, han sido tumbadas miles de hectáreas de selvas y con
ello ha desaparecido gran parte de la fauna. En la actualidad el
ganado puede pastar seguro en las ciénagas durante los meses de
verano; hasta hace unos 80 años esto no era tan sencillo a causa de
los peligrosos ataques de caimanes y tigres que merodeaban
escondidos entre la densa vegetación 2.
La arqueóloga venezolana Alberta Zucchi (1975 b), refiriéndose a
la adaptación humana al ambiente del humedal, dice que al igual que
el habitante moderno, el indígena tuvo que afrontar el ciclo anual
de las estaciones de verano e invierno -caracterizado por falta y
exceso de agua propio de los trópicos- adoptando para ello alguna
de estas alternativas: 1) la migración periódica a sectores no
inundables, 2) la ubicación de sus asentamientos en aquellas zonas
menos afectadas por las inundaciones, 3) la construcción de
estructuras de tierra para sus asentamientos, para la comunicación
entre asentamientos y/ o para la agricultura como sucedió en las
regiones del Bajo San Jorge y Sinú.
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Aspectos socioeconómicos generales
La región a través de los años ha cambiado administrativamente
de acuerdo a la división política.
El departamento de Córdoba fue separado de Bolívar en el año de
1951, al igual que Sucre de Córdoba en el año de 1967. La población
actual es resultado del mestizaje entre tres grandes grupos
raciales: indígena, blanco y negro.
A grandes rasgos, la economía del sector agrícola y pecuario de
esta región la componen tres subsectores con características bien
definidas: el latifundio ganadero, la agricultura comercial y la
agricultura tradicional o economía campesina.
La mayoría de las cabeceras municipales de la región se
encuentran rodeadas por extensos fundos ganaderos que imposibilitan
su expansión. Estos además no ofrecen empleo a la población local,
generándose un delicado problema de desempleo y subempleo tanto a
nivel urbano como rural. La descomposición campesina que ocasiona
este fenómeno se traduce en una alta migración rural a la zona
urbana. El nivel socioeconómico del migrante urbano deja mucho que
desear debido a la escasez de empleo y a la imposibilidad de
progreso imperante en toda cabecera municipal de la región. La poca
demanda de trabajo del latifundio ganadero determina que carezca de
importancia el trabajo asalariado en los diversos procesos
productivos de la ganadería. Durante los últimos años ha hecho su
aparición la agricultura comercial en fincas dedicadas a la siembra
de arroz, sorgo, maíz y ajonjolí que generan más empleo pero son
minoría.
Las principales actividades de subsistencia de los campesinos de
la región giran en torno a la agricultura de autoconsumo, la pesca,
la caza, la recolección y el jornaleo en labores agrícolas en las
haciendas vecinas y/ o con la parentela, como a continuación se va
a describir.
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La economía campesina
Para efectos del estudio socioeconómico se tomaron como
municipios piloto a San Marcos y San Benito Abad en el departamento
de Sucre, por considerarlos representativos de la región. La
información socioeconómica de los campesinos del Bajo San Jorge que
a continuación se reseñará, se basa principalmente en una encuesta
llevada a cabo entre habitantes rurales de dichos municipios en el
año de 1986.
No existen datos censales precisos sobre la población rural de
estos municipios. Para suplir en parte esta deficiencia se tomaron
30 encuestas con preguntas de tipo socioeconómico de las cuales 26
corresponden a la totalidad de 4 caseríos (el más numeroso tenía 10
casas y el menor 4). La muestra abarcó 204 personas, siendo el
porcentaje de hombres de 52.5% 3.
El gráfico No. 1 indica que la mayor parte de la población de la
muestra es menor de 25 años. Este dato es significativo en tanto
que denota un grupo de edad numeroso y joven fuertemente afectado
por la falta de empleo, que podría beneficiarse ocupacionalmente
con el proyecto de recuperación de los camellones.
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Gráfico 1
Grupos de edad de la muestra rural
El lugar de origen de la población se muestra en el gráfico No.
Obsérvese que el mayor número de personas proviene de San Marcos
(53.43%), esto se debe a que la mayoría de los nacimientos ocurren
en el Hospital Regional localizado en esta cabecera. Con excepción
del municipio de Sucre y la categoría "otros",
todos los sitios mencionados están ubicados dentro de los
municipios de San Benito Abad y San Marcos.
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Gráfico 2
Lugar de nacimiento
Un número alto de jefes de familia recibió lotes rurales donde
construir la vivienda: el 67% de los entrevistados afirman ser los
dueños de la tierra, pero sólo el 10% poseía los títulos
reglamentarios.
Sobre los años de residencia en el actual lugar se encontró que:
el 37% ha vivido siempre en el mismo sitio, el 20% de 16 a 25 años,
el 37% de 4 a 15 años y un 3% menos de 3 años, lo que significa que
la mayoría de la gente es nativa de la región.
La población que había migrado asciende al 8.24%. Sobre la
morbilidad infantil se detectó que ésta llega al 12%. Sin embargo,
esta cifra incluye las categorías nacidos vivos, nacidos muertos y
abortos. La mayoría de los nacidos vivos que murieron padecieron
gastroenteritis.
El 54.29% de la población censada es analfabeta. Este dato debe
tenerse en cuenta en tanto que se trata de población campesina a la
que va dirigido el proyecto de recuperación de los camellones. El
gráfico No. 3 sobre escolaridad también indica que el número de
años de asistencia a la escuela es bajo:
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Gráfico 3
Escolaridad
Todos los trabajos que realizan las personas mayores de 13 años
población económicamente activa están relacionados con la
agricultura, incluso el de las amas de casa quienes por regla
general laboran en el hogar (28.97%). El gráfico No. 4 sobre las
actividades económicas muestra que el 17.76% de la población
combina la agricultura y la pesca para subsistir, y que el 17.76%
son agricultores únicamente.
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Gráfico 4
Ocupación de la población económicamente activa
Los campesinos para cultivar tienen que arrendar la tierra a los
terratenientes y principalmente por esta razón, la mayoría de los
entrevistados manifestaron que en la región no hay dónde trabajar.
El 86.6% cultiva la tierra y de éstos sólo uno produce excedentes
para la venta. La mayor parte de la producción agrícola es para el
autoconsumo, pues únicamente se vende en caso de extrema necesidad.
La estructura social de la región tiene una reducida clase media
rural y por ello la sociedad se encuentra polarizada entre la clase
baja y la clase alta (otro tanto ocurre a nivel urbano).
Las 30 familias incluidas en la muestra, cultivaron en el año de
1985 50 hectáreas en arroz, maíz, yuca y frutales principalmente.
Se detectó a través de la encuesta que los cultivos más rentables
-para el campesino- son arroz y maíz, los cuales se acostumbra
sembrar entremezclados. En la medida en que todos los que
cultivaron sembraron arroz, este producto cubre la mayor cantidad
de hectáreas, siendo una hectárea el promedio trabajado por cada
familia. El 11.5% sembró yuca en un área total de 2.5 hectáreas (el
humedal no es tierra para yuca) y el 19% plátano, en un área
aproximada de 2.75 hectáreas. Esta última cifra es diciente porque
siendo el plátano un cultivo permanente, sólo se puede sembrar en
tierras propias.
La gente acostumbra sembrar al pie de la vivienda cultivos de
frutales compuestos de mangos, papayos, guayabos, limones,
naranjos, unas cuantas plantas de plátano, piña y caña de azúcar
entre otros. El 90% de los hogares visitados tienen estos cultivos,
siendo el tamaño promedio de 1/4 de hectárea y el total de
superficie cultivada de 6 hectáreas. El cultivo de frutales en el
solar es muy importante dentro de la economía campesina de la
región.
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Gráfico 5
Distribución de los cultivos por área cultivada, año de
1985
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Gráfico 6
Tamaño de las rozas o cultivos, año de 1985
Los siguientes gráficos 5 y 6 muestran la distribución del área
sembrada por producto y el tamaño de las rozas o cultivos. Es de
aclarar que el mayor limitante para el aumento del área cultivada
proviene de la mala distribución de la tierra.
Sobre el índice de pérdida en los cultivos, éste corresponde
aproximadamente al 17% de la cosecha de arroz, al 30% del maíz, al
50% del plátano y al 50% de la yuca. La baja producción se debe a
que el 100% de los entrevistados no utiliza abonos naturales o
artificiales, el 88.5% usa matamalezas en cantidades insuficientes
y sin asistencia técnica y únicamente el 11.5% aplica insecticidas.
Los campesinos afirman que lo que más afecta el rendimiento de los
cultivos es la escasez o abundancia del agua durante las
estaciones.
La gente jornalea para complementarlos escasos ingresos
provenientes de la agricultura. Por otro lado, los campesinos
agricultores que realizan las labores con mayor demanda de mano de
obra (tumba, limpia, cosechar, etc.) y para las que son
insuficientes los miembros de la familia, recurren a la
contraprestación de trabajo conocido como convite, que es una forma
de reciprocidad del trabajo familiar en la unidad de explotación
campesina. La mayor oferta de trabajo en la región proviene de este
sector y no de las grandes haciendas.
El promedio de salario rural en la zona estaba entre $ 200 y $
250 pesos diarios, sueldo que se pagaba en las haciendas ganaderas
cuando el mínimo legal era de $ 460 (1986). Los campesinos afirman
que lo poco que les pagan en los escasos empleos alcanza apenas
para comprar vicio (cigarrillos) y los contratan para limpiar
gramalote, vaquear y arreglar cercas principalmente como se muestra
en el gráfico número 7:
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Gráfico 7
Oficios que desempeñan los trabajadores en las fincas donde los
contratan
Al 70% de los jornaleros les dan comida en donde trabajan. El
20% duerme en la finca y el restante 80% lo hace en su propia casa.
El estado de pobreza en que vive la población se refleja en los
materiales de construcción de la casa. Se encontró por ejemplo, una
sola vivienda con piso de cemento, el resto lo tenía de tierra. El
83% de las paredes estaban construidas con lata (una caña que se
usa para ese fin), el 100% tenía el techo cubierto de hojas de
palma. La mayor parte de los entrevistados ante la pregunta sobre
el estado de su vivienda respondieron que era regular.
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Conclusiones
De la información anterior se desprende que la situación
socioeconómica de la mayor parte del campesinado en las regiones de
estudio, es crítica en grado extremo y dicha población necesita
ayuda urgente del gobierno a nivel de reformas y planes de
desarrollo. Resolver estos problemas del desarrollo es una tarea
difícil, debido al desinterés por llevar a cabo reformas de tipo
social que beneficien al campesinado y políticas ecológicas que
permitan armonizar desarrollo y medio ambiente.
Para concluir, estas consideraciones sobre las condiciones
sociales del campesinado nos permiten suponer que los beneficios
que recibiría de un proyecto como el que se propone realizar serían
una verdadera ayuda para el desarrollo socioeconómico de las
regiones del Bajo San Jorge y Sinú, ya que:
1. Existe en estas regiones una numerosa población campesina,
fuertemente afectada por el desempleo y la falta de tierra donde
trabajar, en contraposición a una minoritaria clase terrateniente,
que detenta el poder político y económico. El DANE realizó
recientemente una investigación sobre la pobreza en el país,
encontrando que Sucre y Córdoba estaban entre los tres
departamentos más pobres tanto a nivel urbano como rural (Chocó
ocupa el primer lugar)4.
2. En estas regiones existen miles de kilómetros cuadrados
cubiertos de humedales, tierras que en la actualidad son marginales
agrícolamente debido a que están sometidas a inundaciones
periódicas o permanentes. La apropiación privada del pantano se
dificulta debido a su condición natural, por ello toda la población
debería tener derecho a explotar los recursos libremente. Es de
anotar que este hábitat contiene grandes cantidades de nutrientes y
abonos naturales y que su superficie se podría integrar a la
producción agrícola nacional.
3. Para explotar el humedal, el proyecto propone utilizar la
tecnología hidráulica para manejo de aguas y suelos con fines
agrícolas, desarrollada e implementada por los Zenúes, la que les
permitió vivir en ese hábitat durante cientos de años sin
destruirlo. Es de recordar que esta tecnología se utiliza con gran
efectividad en el norte de África y el Sudeste Asiático.
4. Se puede realizar una reforma agraria distribuyendo entre el
campesinado sin tierra y sin trabajo los terrenos que vayan siendo
adecuados mediante la reconstrucción de camellones.
5. Se podrá ampliar el tiempo del uso de la tierra para la
agricultura a 12 meses, en lugar de los 8 meses actuales.
6. Se crea la posibilidad de explotar los ricos recursos
naturales de los humedales sin destruirlos.
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Vivienda y cocina típicas de las llanuras en los actuales
departamentos de Córdoba y Sucre.
|
|
SUCRE
|
TOTAL
|
CABECERA
|
RESTO
|
|
1 Montelíbano
|
34,115.0
|
12.4
|
87.6
|
|
2 Buena Vista
|
6,050.0
|
77.8
|
22.2
|
|
3 Ayapel*
|
35,254.0
|
37.3
|
62.7
|
|
4 Caimito*
|
8,309.0
|
25.8
|
74.2
|
|
5 San Marcos*
|
31,419.0
|
54.4
|
42.6
|
|
6 S. Benito A.*
|
18,351.0
|
17.0
|
83.0
|
|
7 Sucre*
|
19,681.0
|
17.2
|
82.8
|
|
8 Majagual*
|
22,553.0
|
14.8
|
85.2
|
|
Total
|
175,732.0
|
|
|
Lista de municipios ubicados en las costas del río San Jorge. El
asterisco indica los que se encuentran dentro de la Depresión
Momposina, obsérvese que los municipios de Montelíbano, Buenavista
y Ayapel pertenecen al departamento de Córdoba, los restantes a
Sucre. El total de habitantes de Sucre es 529.059; urbana 54%,
rural 46% (DANE, Censo de 1985).
|
TOTAL
|
CABECERA
|
RESTO
|
|
1 Planeta Rica
|
44,267.0
|
54.8
|
45.2
|
|
2 Tierralta
|
53,317.0
|
24.2
|
75.8
|
|
3 Valencia
|
20,709.0
|
30.9
|
69.1
|
|
4 Montería
|
224,147.0
|
70.2
|
29.8
|
|
5 Cereté
|
53,915.0
|
48.0
|
52.0
|
|
6 San Pelayo
|
29,136.0
|
12.5
|
87.5
|
|
7 Lorica*
|
75,578.0
|
32.1
|
67.9
|
|
8 San Bernardo
|
21,890.0
|
25.0
|
75.0
|
|
9 Chima*
|
9,891.0
|
20.0
|
80.0
|
|
10 Momil*
|
10,114.0
|
60.2
|
39.8
|
|
11 Purísima*
|
9,479.0
|
47.6
|
52.4
|
|
12 Valencia
|
20,709.0
|
30.9
|
69.1
|
|
Total
|
573,152.0
|
|
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Lista de los municipios cordobeses sobre el río Sinú. El
asterisco marca aquellos ubicados en la Ciénaga Grande. El total de
habitantes de Córdoba es de 913.636 de los cuales el 43.5% son
urbanos y el 56.5% rural.
Se equivocan quienes afirman que nuestra distribución
poblacional deberá ser equiparable a la estructura demográfica de
Estados Unidos, donde el 2% de la población está dedicada a la
agricultura, siendo su producción suficiente para alimentar al
restante 98% correspondiente a la población urbana, con excedente
para exportar. En Colombia la situación es diferente y en el Bajo
San Jorge y Sinú con mayor razón. Obsérvese que la distribución de
la población rural corresponde en promedio, a más del 48% sumando
ambos departamentos. Además el migrante de la ciudad costeña
encuentra allí unas condiciones de desempleo y subempleo y de falta
de oportunidades de progreso crónicas. Hay que tener en cuenta que
en la región no hay industrias y el nivel tecnológico en la
producción agropecuaria es bajo. En este contexto; ¿qué sentido
tienen las políticas de desarrollo que buscan la migración de la
política rural a los centros urbanos?
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Nota 2
Hoy en día los usos principales que se le dan a los humedales
están relacionados con la pesca; agricultura de arroz de riego en
pequeña escala durante el tiempo de invierno y de pastaje para el
ganado que se trae de las sabanas altas en el verano. En esta
época, cuando un campesino tiene alambre de púas cerca un lote
pequeño y siembra patilla y maíz obteniendo una cosecha durante los
tres o cuatro meses que alcanza a durar seco el lecho de la
ciénaga. Como se observa, a lo largo del tiempo el hombre ha
explotado económicamente mediante formas diferentes los ambientes
de sabana y pantano. Por regla general los campesinos se ven
abocados a vivir en las orillas de los ríos, caños y ciénagas,
lugares donde se asegura la posesión de un pedazo de tierra mínimo
para construir su vivienda, y la obtención del alimento para él y
su familia, a pesar de los grandes riesgos que para ellos implica
vivir en estas zonas sometidas a inundaciones periódicas.
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Nota 3
Los residentes en el área presentan dos patrones de poblamiento:
nucleado y disperso. Sobre el poblamiento nucleado, cabe destacar
como la mayor parte de la población campesina está asentada en
caseríos que son parte de la propiedad de alguna hacienda vecina.
Un poblado de estos se funda cuando un terrateniente concede
permiso, o "regala" al jefe de una familia
extensa, un pedazo de tierra donde éste podrá instalarse
permanentemente construyendo unas cuantas casas donde vivirá con su
mujer, hijos, yernos, nietos, etc., quedando de esta manera a
entera disposición del hacendado, como fuerza de trabajo, él y su
familia. El latifundista se cuidará mucho de impedir que los
habitantes de dichos caseríos legalicen jurídicamente la propiedad
sobre el predio, que por lo demás es de tamaño muy reducido.
|
Nota 4
El Espectador, enero 24 de 1988, pp. 1 y 12A.
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