Ficha bibliográfica
Titulo:
Algunos comentarios socioeconómicos sobre los habitantes de los humedales de los ríos San Jorge y Sinú
Edición original: 2005-05-16
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-16
Creador: Álvaro Baquero




INDICE




 

ALGUNOS COMENTARIOS SOCIOECONÓMICOS SOBRE LOS HABITANTES DE LOS HUMEDALES DE LOS RÍOS SAN JORGE Y SINU

ÁLVARO BAQUERO M.

|Presentación. El presente artículo trata sobre el área social dentro de un proyecto general titulado: |Posibilidades de recuperar parte del sistema prehispánico Zenú, |de manejo de las planicies de inundación, en el bajo San Jorge. Este proyecto viene funcionando bajo la coordinación de la II Expedición Botánica, con la participación del Museo del Oro del Banco de la República, Himat, Inderena y Colciencias, desde el año de 1985.

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En la actualidad las extensas planicies de inundación de los departamentos de Córdoba y Sucre están habitadas por una numerosa población campesina que explota para el autoconsumo y el comercio, de forma cada vez más intensa, este hábitat contribuyendo con ello a su deterioro ecológico 1. Adicionalmente el Estado colombiano, en aras del desarrollo socioeconómico está desecando los humedales -ciénagas y pantanos- para dedicar sus tierras a la ganadería extensiva y la agricultura, para repartir parcelas entre campesinos y urbanizar, desaprovechando otros usos económicamente más rentables. (Verbigracia piscicultura y/ o agricultura).

Desde la década de los sesenta el campesinado de la región viene intensificando su lucha por la tierra, entre otras razones debido al agotamiento cada vez más acelerado de sus fuentes tradicionales de pesca, caza, recolección; al considerable crecimiento demográfico y a la creciente monopolización de la propiedad rural.

Estudios arqueológicos han demostrado que a pesar de que los humedales son actualmente subutilizados para fines agrícolas y piscícolas, estos ecosistemas mantuvieron por cientos de años y mucho antes de la llegada de los españoles, a grupos de agricultores numéricamente considerables. A pesar de que miles de kilómetros cuadrados de humedales se encuentran con restos arqueológicos de camellones a lo largo y ancho de América, es de aclarar que en este continente se perdió la continuidad de su uso. Sin embargo, científicos de países como México, Venezuela, Perú, Ecuador y en este proyecto de Colombia, están proponiendo la reutilización de estas construcciones para la explotación técnica de los humedales que, por lo demás, continúan usándose en regiones tropicales del Norte de África y Sudoeste Asiático.

| Regiones de estudio

El proyecto cubre básicamente dos regiones bien determinadas: la primera, el Bajo río San Jorge, se encuentra cerca al mar Caribe y hace parte de un extenso sistema lagunar resultante de la unión de este río con el Cauca y el Magdalena, ambos de considerable caudal. El río San Jorge desemboca al Cauca y este último a su vez al Magdalena. Toda esta región recibe el nombre de Depresión Momposina y está ubicada entre los departamentos de Bolívar, Sucre y Córdoba.

La segunda región queda en el Departamento de Córdoba y se conoce con el nombre de Ciénaga Grande. Es un enorme sistema lagunar formado por el río Sinú en las proximidades de su desembocadura en el mar caribe, donde se crea un hábitat análogo al de la Depresión Momposina en un área más reducida. Por tratarse de humedales, estas dos regiones poseen condiciones de vida semejantes. Están separadas por las sabanas de Chinú, localidad donde se comercian productos indígenas provenientes de la ciénaga, tales como carne ahumada de babilla y pato cuervo (Phalacrocorax olivaceus), alimentos que sólo consumen los directos descendientes de los Zenúes y Malibúes, antiguos grupos que habitaban en la región a la llegada de los europeos. En otras palabras, Chinú es un centro comercial de origen precolombino donde se intercambian productos provenientes de las sabanas y los humedales del Bajo San Jorge y Sinú.

Estas dos regiones presentan una gran variedad ecológica debido a que sus ecosistemas dominantes, los humedales, las sabanas y el bosque pluvial, ofrecen una gama diversa de biomas y ambientes específicos. Antiguamente predominaba el bosque y no la sabana alrededor de la ciénaga, pero debido a que el carbón de leña es la única fuente de energía que utiliza la mayor parte de los habitantes, han sido tumbadas miles de hectáreas de selvas y con ello ha desaparecido gran parte de la fauna. En la actualidad el ganado puede pastar seguro en las ciénagas durante los meses de verano; hasta hace unos 80 años esto no era tan sencillo a causa de los peligrosos ataques de caimanes y tigres que merodeaban escondidos entre la densa vegetación 2.

La arqueóloga venezolana Alberta Zucchi (1975 b), refiriéndose a la adaptación humana al ambiente del humedal, dice que al igual que el habitante moderno, el indígena tuvo que afrontar el ciclo anual de las estaciones de verano e invierno -caracterizado por falta y exceso de agua propio de los trópicos- adoptando para ello alguna de estas alternativas: 1) la migración periódica a sectores no inundables, 2) la ubicación de sus asentamientos en aquellas zonas menos afectadas por las inundaciones, 3) la construcción de estructuras de tierra para sus asentamientos, para la comunicación entre asentamientos y/ o para la agricultura como sucedió en las regiones del Bajo San Jorge y Sinú.

| Aspectos socioeconómicos generales

La región a través de los años ha cambiado administrativamente de acuerdo a la división política.

El departamento de Córdoba fue separado de Bolívar en el año de 1951, al igual que Sucre de Córdoba en el año de 1967. La población actual es resultado del mestizaje entre tres grandes grupos raciales: indígena, blanco y negro.

A grandes rasgos, la economía del sector agrícola y pecuario de esta región la componen tres subsectores con características bien definidas: el latifundio ganadero, la agricultura comercial y la agricultura tradicional o economía campesina.

La mayoría de las cabeceras municipales de la región se encuentran rodeadas por extensos fundos ganaderos que imposibilitan su expansión. Estos además no ofrecen empleo a la población local, generándose un delicado problema de desempleo y subempleo tanto a nivel urbano como rural. La descomposición campesina que ocasiona este fenómeno se traduce en una alta migración rural a la zona urbana. El nivel socioeconómico del migrante urbano deja mucho que desear debido a la escasez de empleo y a la imposibilidad de progreso imperante en toda cabecera municipal de la región. La poca demanda de trabajo del latifundio ganadero determina que carezca de importancia el trabajo asalariado en los diversos procesos productivos de la ganadería. Durante los últimos años ha hecho su aparición la agricultura comercial en fincas dedicadas a la siembra de arroz, sorgo, maíz y ajonjolí que generan más empleo pero son minoría.

Las principales actividades de subsistencia de los campesinos de la región giran en torno a la agricultura de autoconsumo, la pesca, la caza, la recolección y el jornaleo en labores agrícolas en las haciendas vecinas y/ o con la parentela, como a continuación se va a describir.

| La economía campesina

Para efectos del estudio socioeconómico se tomaron como municipios piloto a San Marcos y San Benito Abad en el departamento de Sucre, por considerarlos representativos de la región. La información socioeconómica de los campesinos del Bajo San Jorge que a continuación se reseñará, se basa principalmente en una encuesta llevada a cabo entre habitantes rurales de dichos municipios en el año de 1986.

No existen datos censales precisos sobre la población rural de estos municipios. Para suplir en parte esta deficiencia se tomaron 30 encuestas con preguntas de tipo socioeconómico de las cuales 26 corresponden a la totalidad de 4 caseríos (el más numeroso tenía 10 casas y el menor 4). La muestra abarcó 204 personas, siendo el porcentaje de hombres de 52.5% 3.

El gráfico No. 1 indica que la mayor parte de la población de la muestra es menor de 25 años. Este dato es significativo en tanto que denota un grupo de edad numeroso y joven fuertemente afectado por la falta de empleo, que podría beneficiarse ocupacionalmente con el proyecto de recuperación de los camellones.

| Gráfico 1
Grupos de edad de la muestra rural

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El lugar de origen de la población se muestra en el gráfico No. Obsérvese que el mayor número de personas proviene de San Marcos (53.43%), esto se debe a que la mayoría de los nacimientos ocurren en el Hospital Regional localizado en esta cabecera. Con excepción del municipio de Sucre y la categoría "otros", todos los sitios mencionados están ubicados dentro de los municipios de San Benito Abad y San Marcos.

| Gráfico 2
Lugar de nacimiento

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Un número alto de jefes de familia recibió lotes rurales donde construir la vivienda: el 67% de los entrevistados afirman ser los dueños de la tierra, pero sólo el 10% poseía los títulos reglamentarios.

Sobre los años de residencia en el actual lugar se encontró que: el 37% ha vivido siempre en el mismo sitio, el 20% de 16 a 25 años, el 37% de 4 a 15 años y un 3% menos de 3 años, lo que significa que la mayoría de la gente es nativa de la región.

La población que había migrado asciende al 8.24%. Sobre la morbilidad infantil se detectó que ésta llega al 12%. Sin embargo, esta cifra incluye las categorías nacidos vivos, nacidos muertos y abortos. La mayoría de los nacidos vivos que murieron padecieron gastroenteritis.

El 54.29% de la población censada es analfabeta. Este dato debe tenerse en cuenta en tanto que se trata de población campesina a la que va dirigido el proyecto de recuperación de los camellones. El gráfico No. 3 sobre escolaridad también indica que el número de años de asistencia a la escuela es bajo:

| Gráfico 3
Escolaridad

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Todos los trabajos que realizan las personas mayores de 13 años población económicamente activa están relacionados con la agricultura, incluso el de las amas de casa quienes por regla general laboran en el hogar (28.97%). El gráfico No. 4 sobre las actividades económicas muestra que el 17.76% de la población combina la agricultura y la pesca para subsistir, y que el 17.76% son agricultores únicamente.

| Gráfico 4
Ocupación de la población económicamente activa

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Los campesinos para cultivar tienen que arrendar la tierra a los terratenientes y principalmente por esta razón, la mayoría de los entrevistados manifestaron que en la región no hay dónde trabajar. El 86.6% cultiva la tierra y de éstos sólo uno produce excedentes para la venta. La mayor parte de la producción agrícola es para el autoconsumo, pues únicamente se vende en caso de extrema necesidad. La estructura social de la región tiene una reducida clase media rural y por ello la sociedad se encuentra polarizada entre la clase baja y la clase alta (otro tanto ocurre a nivel urbano).

Las 30 familias incluidas en la muestra, cultivaron en el año de 1985 50 hectáreas en arroz, maíz, yuca y frutales principalmente. Se detectó a través de la encuesta que los cultivos más rentables -para el campesino- son arroz y maíz, los cuales se acostumbra sembrar entremezclados. En la medida en que todos los que cultivaron sembraron arroz, este producto cubre la mayor cantidad de hectáreas, siendo una hectárea el promedio trabajado por cada familia. El 11.5% sembró yuca en un área total de 2.5 hectáreas (el humedal no es tierra para yuca) y el 19% plátano, en un área aproximada de 2.75 hectáreas. Esta última cifra es diciente porque siendo el plátano un cultivo permanente, sólo se puede sembrar en tierras propias.

La gente acostumbra sembrar al pie de la vivienda cultivos de frutales compuestos de mangos, papayos, guayabos, limones, naranjos, unas cuantas plantas de plátano, piña y caña de azúcar entre otros. El 90% de los hogares visitados tienen estos cultivos, siendo el tamaño promedio de 1/4 de hectárea y el total de superficie cultivada de 6 hectáreas. El cultivo de frutales en el solar es muy importante dentro de la economía campesina de la región.

| Gráfico 5
Distribución de los cultivos por área cultivada, año de 1985

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| Gráfico 6
Tamaño de las rozas o cultivos, año de 1985

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Los siguientes gráficos 5 y 6 muestran la distribución del área sembrada por producto y el tamaño de las rozas o cultivos. Es de aclarar que el mayor limitante para el aumento del área cultivada proviene de la mala distribución de la tierra.

Sobre el índice de pérdida en los cultivos, éste corresponde aproximadamente al 17% de la cosecha de arroz, al 30% del maíz, al 50% del plátano y al 50% de la yuca. La baja producción se debe a que el 100% de los entrevistados no utiliza abonos naturales o artificiales, el 88.5% usa matamalezas en cantidades insuficientes y sin asistencia técnica y únicamente el 11.5% aplica insecticidas. Los campesinos afirman que lo que más afecta el rendimiento de los cultivos es la escasez o abundancia del agua durante las estaciones.

La gente jornalea para complementarlos escasos ingresos provenientes de la agricultura. Por otro lado, los campesinos agricultores que realizan las labores con mayor demanda de mano de obra (tumba, limpia, cosechar, etc.) y para las que son insuficientes los miembros de la familia, recurren a la contraprestación de trabajo conocido como convite, que es una forma de reciprocidad del trabajo familiar en la unidad de explotación campesina. La mayor oferta de trabajo en la región proviene de este sector y no de las grandes haciendas.

El promedio de salario rural en la zona estaba entre $ 200 y $ 250 pesos diarios, sueldo que se pagaba en las haciendas ganaderas cuando el mínimo legal era de $ 460 (1986). Los campesinos afirman que lo poco que les pagan en los escasos empleos alcanza apenas para comprar vicio (cigarrillos) y los contratan para limpiar gramalote, vaquear y arreglar cercas principalmente como se muestra en el gráfico número 7:

| Gráfico 7
Oficios que desempeñan los trabajadores en las fincas donde los contratan

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Al 70% de los jornaleros les dan comida en donde trabajan. El 20% duerme en la finca y el restante 80% lo hace en su propia casa. El estado de pobreza en que vive la población se refleja en los materiales de construcción de la casa. Se encontró por ejemplo, una sola vivienda con piso de cemento, el resto lo tenía de tierra. El 83% de las paredes estaban construidas con lata (una caña que se usa para ese fin), el 100% tenía el techo cubierto de hojas de palma. La mayor parte de los entrevistados ante la pregunta sobre el estado de su vivienda respondieron que era regular.

| Conclusiones

De la información anterior se desprende que la situación socioeconómica de la mayor parte del campesinado en las regiones de estudio, es crítica en grado extremo y dicha población necesita ayuda urgente del gobierno a nivel de reformas y planes de desarrollo. Resolver estos problemas del desarrollo es una tarea difícil, debido al desinterés por llevar a cabo reformas de tipo social que beneficien al campesinado y políticas ecológicas que permitan armonizar desarrollo y medio ambiente.

Para concluir, estas consideraciones sobre las condiciones sociales del campesinado nos permiten suponer que los beneficios que recibiría de un proyecto como el que se propone realizar serían una verdadera ayuda para el desarrollo socioeconómico de las regiones del Bajo San Jorge y Sinú, ya que:

1. Existe en estas regiones una numerosa población campesina, fuertemente afectada por el desempleo y la falta de tierra donde trabajar, en contraposición a una minoritaria clase terrateniente, que detenta el poder político y económico. El DANE realizó recientemente una investigación sobre la pobreza en el país, encontrando que Sucre y Córdoba estaban entre los tres departamentos más pobres tanto a nivel urbano como rural (Chocó ocupa el primer lugar)4.

2. En estas regiones existen miles de kilómetros cuadrados cubiertos de humedales, tierras que en la actualidad son marginales agrícolamente debido a que están sometidas a inundaciones periódicas o permanentes. La apropiación privada del pantano se dificulta debido a su condición natural, por ello toda la población debería tener derecho a explotar los recursos libremente. Es de anotar que este hábitat contiene grandes cantidades de nutrientes y abonos naturales y que su superficie se podría integrar a la producción agrícola nacional.

3. Para explotar el humedal, el proyecto propone utilizar la tecnología hidráulica para manejo de aguas y suelos con fines agrícolas, desarrollada e implementada por los Zenúes, la que les permitió vivir en ese hábitat durante cientos de años sin destruirlo. Es de recordar que esta tecnología se utiliza con gran efectividad en el norte de África y el Sudeste Asiático.

4. Se puede realizar una reforma agraria distribuyendo entre el campesinado sin tierra y sin trabajo los terrenos que vayan siendo adecuados mediante la reconstrucción de camellones.

5. Se podrá ampliar el tiempo del uso de la tierra para la agricultura a 12 meses, en lugar de los 8 meses actuales.

6. Se crea la posibilidad de explotar los ricos recursos naturales de los humedales sin destruirlos.

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Vivienda y cocina típicas de las llanuras en los actuales departamentos de Córdoba y Sucre.

| SUCRE

TOTAL CABECERA RESTO
1 Montelíbano 34,115.0 12.4 87.6
2 Buena Vista 6,050.0 77.8 22.2
3 Ayapel* 35,254.0 37.3 62.7
4 Caimito* 8,309.0 25.8 74.2
5 San Marcos* 31,419.0 54.4 42.6
6 S. Benito A.* 18,351.0 17.0 83.0
7 Sucre* 19,681.0 17.2 82.8
8 Majagual* 22,553.0 14.8 85.2
Total 175,732.0

Lista de municipios ubicados en las costas del río San Jorge. El asterisco indica los que se encuentran dentro de la Depresión Momposina, obsérvese que los municipios de Montelíbano, Buenavista y Ayapel pertenecen al departamento de Córdoba, los restantes a Sucre. El total de habitantes de Sucre es 529.059; urbana 54%, rural 46% (DANE, Censo de 1985).

TOTAL CABECERA RESTO
1 Planeta Rica 44,267.0 54.8 45.2
2 Tierralta 53,317.0 24.2 75.8
3 Valencia 20,709.0 30.9 69.1
4 Montería 224,147.0 70.2 29.8
5 Cereté 53,915.0 48.0 52.0
6 San Pelayo 29,136.0 12.5 87.5
7 Lorica* 75,578.0 32.1 67.9
8 San Bernardo 21,890.0 25.0 75.0
9 Chima* 9,891.0 20.0 80.0
10 Momil* 10,114.0 60.2 39.8
11 Purísima* 9,479.0 47.6 52.4
12 Valencia 20,709.0 30.9 69.1
Total 573,152.0

Lista de los municipios cordobeses sobre el río Sinú. El asterisco marca aquellos ubicados en la Ciénaga Grande. El total de habitantes de Córdoba es de 913.636 de los cuales el 43.5% son urbanos y el 56.5% rural.

Se equivocan quienes afirman que nuestra distribución poblacional deberá ser equiparable a la estructura demográfica de Estados Unidos, donde el 2% de la población está dedicada a la agricultura, siendo su producción suficiente para alimentar al restante 98% correspondiente a la población urbana, con excedente para exportar. En Colombia la situación es diferente y en el Bajo San Jorge y Sinú con mayor razón. Obsérvese que la distribución de la población rural corresponde en promedio, a más del 48% sumando ambos departamentos. Además el migrante de la ciudad costeña encuentra allí unas condiciones de desempleo y subempleo y de falta de oportunidades de progreso crónicas. Hay que tener en cuenta que en la región no hay industrias y el nivel tecnológico en la producción agropecuaria es bajo. En este contexto; ¿qué sentido tienen las políticas de desarrollo que buscan la migración de la política rural a los centros urbanos?

| Nota 2

Hoy en día los usos principales que se le dan a los humedales están relacionados con la pesca; agricultura de arroz de riego en pequeña escala durante el tiempo de invierno y de pastaje para el ganado que se trae de las sabanas altas en el verano. En esta época, cuando un campesino tiene alambre de púas cerca un lote pequeño y siembra patilla y maíz obteniendo una cosecha durante los tres o cuatro meses que alcanza a durar seco el lecho de la ciénaga. Como se observa, a lo largo del tiempo el hombre ha explotado económicamente mediante formas diferentes los ambientes de sabana y pantano. Por regla general los campesinos se ven abocados a vivir en las orillas de los ríos, caños y ciénagas, lugares donde se asegura la posesión de un pedazo de tierra mínimo para construir su vivienda, y la obtención del alimento para él y su familia, a pesar de los grandes riesgos que para ellos implica vivir en estas zonas sometidas a inundaciones periódicas.

| Nota 3

Los residentes en el área presentan dos patrones de poblamiento: nucleado y disperso. Sobre el poblamiento nucleado, cabe destacar como la mayor parte de la población campesina está asentada en caseríos que son parte de la propiedad de alguna hacienda vecina. Un poblado de estos se funda cuando un terrateniente concede permiso, o "regala" al jefe de una familia extensa, un pedazo de tierra donde éste podrá instalarse permanentemente construyendo unas cuantas casas donde vivirá con su mujer, hijos, yernos, nietos, etc., quedando de esta manera a entera disposición del hacendado, como fuerza de trabajo, él y su familia. El latifundista se cuidará mucho de impedir que los habitantes de dichos caseríos legalicen jurídicamente la propiedad sobre el predio, que por lo demás es de tamaño muy reducido.

| Nota 4

El Espectador, enero 24 de 1988, pp. 1 y 12A.

 

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