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TEXTILES ARQUEOLÓGICOS DEL BAJO RÍO
SAN JORGE
MARIANNE CARDALE DE SCHRIMPFF
En el año 1974, durante una temporada de terreno en la región
baja del río San Jorge, las investigadoras Ana María Falchetti y
Juanita Sáenz O., tuvieron la oportunidad de observar una colección
de piezas, que según los guaqueros, habían sido descubiertas poco
antes en un cementerio de túmulos en la hacienda El Japón,
Municipio de San Marcos, Departamento de Sucre. Entre las piezas,
existían 2 fragmentos de telas que posteriormente fueron donadas
por su dueño al Museo del Oro. Una de ellas (M.O.T.S. 3) fue
ilustrada por Plazas y Falchetti (1981, Lám. XXVII). Parecen ser
las únicas telas de esta zona que han llegado a un museo, aunque
existen rumores sobre otros tejidos que han sido encontrados
ocasionalmente por particulares y vendidos en el exterior.
Según sus descubridores, el textil simple (M.O.T.S. 4) provenía
de un túmulo con varios entierros colocados sobre lajas de piedra,
junto con piezas de oro. Una muestra de carbón procedente del mismo
túmulo, recogida por los guaqueros, dio una fecha en el laboratorio
del IAN de 450 ± 90 d. C
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. El textil decorado (M.O.T.S. 3) fue
encontrado en otro túmulo no identificado pero según parece del
mismo cementerio (Falchetti, 1976).
Posteriormente, en el año 1975 las piezas de oro procedentes de
este cementerio, fueron adquiridas por el Museo del Oro (Nos.
23959-24231). Aunque es probable que los guaqueros mezclaran los
lotes de varios túmulos, todo el oro es muy característico del
estilo conocido como "Sinú". El oro hallado en
este cementerio pertenece a la tradición de los constructores del
inmenso sistema de canales que cubre la zona (Plazas y Falchetti,
1981). Esta ocupación se remonta por lo menos al siglo noveno antes
de Cristo y continúa hasta finales del primer milenio de nuestra
era, cuando se registra un abandono progresivo de la zona (Plazas
et al, este volumen). No sabemos exactamente cuándo comenzó la
orfebrería, aunque Plazas y Falchetti consideran probable que su
auge ocurrió entre el 500 y 1000 después de Cristo.
No es claro por qué sobrevivieron estos textiles: los túmulos se
encuentran en una zona anegadiza y permanecen seis meses del año
bajo el agua. Este cambio extremo constante entre medio año
saturado y medio año seco, parece lo menos propicio para conservar
tejidos. Cuando el textil del túmulo No. 3 fue visto por primera
vez, pocos días después de haber sido excavado, estaba todavía
bastante húmedo. Es posible que con la construcción del túmulo se
creara debajo de él un ambiente más constante, apto para su
conservación.
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M.O.T.S. 3 (Lámina 1)
El textil consiste en un fondo en tejido liso con cara de
urdimbre elaborada en rojo, con tres listas multicolores que llevan
complejos diseños geométricos. Dos de las listas son delgadas y
están colocadas a cada lado de un ancho panel central. La técnica
de urdimbres complementarias utilizada para estas listas, permite
que el diseño sea idéntico sobre ambas superficies del textil,
siendo la única diferencia la inversión de los colores. Es decir,
en las zonas del diseño donde el rojo predomina sobre una cara, el
color crema predomina sobre la cara opuesta
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. La fibra utilizada es algodón.
Se conservan ambas orillas laterales y el textil mide 73,5
centímetros de ancho; actualmente mide 42,0 centímetros de largo,
pero como no se conservan las orillas terminales no se pudo
determinar el largo original.
Se utilizaron tres colores: crema (cf. Munsell 10YR 8/3;
probablemente el color natural de la fibra), un rojo ya muy
desteñido (que se aproxima al color 10R 5/6) y un marrón (cf. 7,5YR
5/4) el cual a veces se distingue difícilmente del rojo desteñido.
Parece que la tinta marrón tiende a descomponer la fibra con el
resultado que en algunas zonas del tejido, estos hilos ya
desaparecieron. Se utilizó principalmente en las listas delgadas,
las cuales son una combinación de marrón y crema. En la zona
central se encuentra en tres zonas anchas que alternan con dos
zonas rojas. Las zonas de color marrón abarcan los tres marcos o
rectángulos exteriores del diseño y una lista o franja en el
centro.
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Lámina 1. Museo del Oro, T.S.3. 73.5 x 42.0 cm. Diseño
elaborado con urdimbres complementarias.
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Tanto la urdimbre como la trama fueron torcidas en sentido S
(sin retorsión). Las urdimbres rojas y marrones se utilizaron
sencillas (16 por centímetro). En las zonas con urdimbres
complementarias, las de color crema se utilizan en parejas (91/z
parejas por centímetro), mientras que en las orillas de las listas
de tejido liso, estas urdimbres se utilizaron sencillas. Las dos
tramas son de color rojo (8 por centímetro).
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Figura 1: M.O.T.S. Núm. 3. Detalle de la estructura del tejido
con urdimbres complementarias de dos colores. Esta técnica permite
que el diseño sea idéntico sobre ambas superficies del textil,
viendo la única diferencia la inversión de los colores.
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Aunque la distribución de las listas o franjas sobre el fondo
rojo es simétrica, hay pequeñas diferencias generalmente de uno a
dos milímetros entre una determinada lista y su compañera del lado
opuesto, lo cual sugiere que midieron el ancho aproximadamente, tal
vez con el dedo o algún palito en vez de contar los hilos. Mientras
que en cinco de las seis listas angostas verticales alternan una
urdimbre marrón con una pareja de urdimbres de color crema, en la
lista situada inmediatamente al lado derecho de la zona central del
diseño, el orden es irregular
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lo cual parece indicar un error durante
el proceso de urdir.
El sistema empleado para tejer las zonas con diseño se ilustra
en la figura 1. El uso de las urdimbres de color crema en parejas
es necesario para tapar bien la trama que es de color rojo,
mientras que en las zonas rojas las urdimbres de color rojo
alcanzan perfectamente a taparla trama a pesar de ser utilizadas
siempre sencillas, por ser del mismo color. Sin embargo, no tienen
el mismo éxito en tapar las parejas de urdimbres de color crema, lo
cual sugiere que si el tejido tenía un derecho, este fue la
superficie sobre la cual predominan los elementos de color crema.
Además las zonas con la urdimbre en parejas son las más gruesas y
dan una ligera impresión de bajo relieve al tejido. En ciertos
puntos del diseño se encuentran algunos hilos de urdimbre
transpuestos, pero por lo general el tejido fue elaborado con mucho
cuidado.
Los orillos laterales son tubulares, uno de ellos elaborado con
seis pares de urdimbres de color crema y el otro con ocho urdimbres
rojas sencillas (figura 2). Este tipo de orillo se encuentra
todavía hoy en día entre varios grupos indígenas del norte de
Colombia, como los Guajiros, los grupos de la Sierra Nevada de
Santa Marta y los Yukos de la Sierra de Perijá. Es un orillo muy
resistente y duradero. Su técnica de elaboración está descrita en
Cardale 1985, figuras L, LI, LXXV y CXII.
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Figura 2: M.O.T.S. Núm. 3. Detalle de la estructura del
orillo.
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Lámina 2. Museo del Oro. T.S. 4, 71 x 62 cm.
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M.O.T.S. 4 (Lámina 2).
Fragmento de una tela en tejido liso que mide actualmente 71
centímetros de largo por 62 centímetros de ancho. No se conserva
ningún orillo y por lo tanto no se pueden calcular sus dimensiones
originales.
La tela tiene cara de urdimbre y la decoración consiste en
listas de uno o dos colores sobre un fondo rojo (cf. IOR 3/6).
Actualmente se conservan tres listas y parte de una cuarta,
dispuestas en forma aproximadamente simétrica a cada lado de la más
angosta, localizada en el centro, que mide 0.4 centímetros. Son de
color crema (generalmente 10YR 8/ 3) probablemente el color natural
del algodón, pero la existencia de otro color la sugieren unos
espacios libres dejados probablemente por la descomposición de los
hilos. Es posible que se tratara del mismo pigmento marrón que
descompone los hilos como se mencionó en la descripción del textil
anterior.
La dirección de torsión de los hilos es la misma que en el
M.O.T.S. 3 (S, sin retorcer). El hilo de color crema es más fino
que el de color rojo. Se encuentran 20 urdimbres de color crema por
centímetro y solamente 13 urdimbres de color rojo por centímetro.
Hay cinco tramas por centímetro que aunque rojizas, son de un tono
más marrón que el de la urdimbre.
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Discusión
Detalles como los colores y la dirección de torsión del hilo son
similares en los dos textiles, lo cual indica que pertenecen a una
misma tradición a pesar de que el tejido M.O.T.S. 4 es liso y no
conserva ningún orillo.
Llama mucho la atención el parecido entre la técnica y el diseño
del tejido M.O.T.S. 3 con los tejidos Guane y Muisca de la
Cordillera Oriental. El orillo tubular era muy usado entre estos
dos grupos; la torsión era en S, muchas veces sin retorcer y las
urdimbres se utilizaban sencillas o en parejas. Textiles con
diseños tejidos con urdimbres complementarias son relativamente
comunes en la región y los colores utilizados con más frecuencia
sonrojo, marrón o crema (Cardale, 1986 s. f.) Además; los elementos
del diseño de este tejido se encuentran tanto sobre textiles de
esta zona (véase por ejemplo lámina 3 y Perdomo 1979, 158
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), como sobre
cerámica y volantes de huso muiscas (ver por ejemplo O'Neal 1974;
figuras 1 y 2. Silva, 1985); en el estado actual de nuestros
conocimientos, cualquiera atribuiría una procedencia Muisca o Guane
a los dos textiles objeto de este análisis.
Como el textil no fue excavado en presencia de un arqueólogo, no
se puede descartar del todo la posibilidad de que su procedencia
sea otra. Sin embargo, como el textil estaba recién sacado y además
fue obsequiado al Museo, parece muy poco probable. Además los
textiles encontrados en la Cordillera Oriental se conservan casi
siempre bajo condiciones secas como son las cuevas de Santander,
mientras que como ya mencionamos, este tejido estaba notablemente
húmedo.
La posibilidad de que se trate de una pieza de intercambio es
sumamente interesante, dada la fama que tenían los textiles Muiscas
y Guanes y la gran zona de intercambio que mencionan los cronistas.
Junto con la sal, las mantas eran los principales productos de
intercambio de los Muiscas. En el siglo XVI, los españoles vieron
comerciar mantas del altiplano en la zona de Neiva al sur (Simón,
4a. Noticia, Ca. IX) y al pie de la Sierra del Opón al norte
(Castellanos, Elegía IV, Canto 4o.; 6a. edición de 1955, Tomo II,
p. 479). No conozco evidencia histórica de contacto entre la zona
Muisca y Guane con la del río San Jorge y hasta el momento hace
falta también evidencia arqueológica corroborativa. Sin embargo,
las telas son muy fáciles de transportar y han sido, en todas las
épocas de la historia uno de los elementos con los cuales más se ha
comerciado. Basta pensar en la antigua "Ruta de la
seda" por la cual tejidos de seda cruzaron medio mundo en
su viaje desde la China hasta el occidente.
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Lámina 3. Tela tejida con urdimbres complementarias. Mesa de
los Santos, 40 x 29 cms. Colección particular.
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Por el momento no se conoce suficiente sobre los tejidos de la
Cordillera Oriental para asignarles fechas dentro del período
Muisca o Guane. Se cree que estos períodos empiezan alrededor del
siglo IX después de Cristo. En el estado actual de nuestros
conocimientos, solamente podemos decir que la cronología tampoco
excluye la posibilidad de que los tejidos del Bajo San Jorge
hicieron, en aquella época, el largo viaje desde la Cordillera
Oriental.
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Figura 3: Volantes de huso muisca con diseños a base de
triángulos y triángulos con ganchos. Núm. 1: Suba, dm. aprox. 9 cm.
(O'Neil, 1974); Núms. 2, 3: sin procedencia, (Silva n.f.); Núms. 4,
5: Soacha (Reichel-Dolmatoff, 1943).
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BIBLIOGRAFIA
Cardale de Schrimpff, Marianne.
|Techniques of Hand-weaving
and allied Arts in Colombia. Doctoral thesis for the
University of Oxford. University Microfilms International, Ann
Arbor. 1972.
-.Painted Textiles from Caves in the Eastern Cordillera,
Colombia.
|The Junius B. Bird Conference on Andean
Textiles, April 7th and 8th, 1984. Washington. 1986.
|-.Textiles arqueológicos en el Museo Casa de Bolívar,
Bucaramanga. Informe presentado a la Fundación de Investigaciones
Arqueológicas, Banco de la República, Bogotá. s. f.
Castellanos, Juan de.
|Elegías de varones ilustres de
Indias. Edición de la Presidencia de Colombia. Editorial A. B.
C., Bogotá. 1955.
Emery, Erene.
|The Primary Structure of Fabrics. The
Textile Museum. Washington. 399 pp. 1966.
Falchetti, Ana Maria.
|The Goldwork ofthe Sinu Region,
Northern Colombia. M. Phil. Dissertation. University of
London. Institute of Archaeology (Inédito).
Munsell Soil Color Chart. Baltimore. 1975.
O'Neil, Dennis. Manufacturing Techniques of Chibcha Spindle
Whorls.
|Man, n. s., Vol. IX, No. 3, 480-484.
Perdomo, Lucía Rojas de.
|Manual de Arqueología
Colombiana. Carlos Valencia Editores, Bogotá. 388 pp.
1979.
Plazas, Clemencia y Ana María Falchetti.
|Asentamientos
prehispánicos en el Bajo río San Jorge. Fundación de
Investigaciones Arqueológicas Nacionales. Banco de la República,
Bogotá. 1981. Reichel-Dolmatoff, Gerardo. Apuntes arqueológicos de
Soacha. Revista del Instituto Etnológico, 1, 1, 15-25, Bogotá.
1943.
Schottelius, Justos W. Arqueología de la Mesa de los Santos.
Boletín de Arqueología, 111, julio-septiembre, 213-226. Bogotá.
1946.
Silva Montaña, Victoria Margarita.
|Clasificación y análisis
de los volantes de huso muisca. Tesis sin publicar.
Universidad Nacional, Bogotá. 1985.
Simón, Fray Pedro.
|Noticias historiales de las conquistas de
tierra firme en las Indias Occidentales. Biblioteca Banco
Popular, Vols. 103-108. Bogotá. 1981.
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Desafortunadamente las fechas del IAN (Instituto de Asuntos
Nucleares, Bogotá) no siempre concuerdan con los resultados
obtenidos por otros laboratorios.
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En la terminología de Emery (1966, 150 ff) y de Rowe (1977, 67
ff), se trata de un "complementary-warp weave with
three-span floats in alternating alignment" y
"3/1 horizontal color change. Generally 3-span floats are
used for the diagonals".
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4 urdimbres de color crema, 1 de color marrón, 3 crema, 1
marrón, 2 crema, 1 marrón, 3 crema, 2 marrón, 1 crema, 1 marrón, 2
crema, 1 marrón, 2 crema, 1 marrón, 5 crema.
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Este tejido, del cual Perdomo presenta un detalle, conserva
en otra zona un diseño con rectángulos concéntricos casi idéntico
al textil descrito aquí. Al igual que éste, tiene rectángulos con
un relleno de triángulos, los cuales alternan con otros rectángulos
lisos que llevan motivos hexagonales en las esquinas y que bordean
una zona central con diseños más complejos. Se encuentra
actualmente en el Museo Nacional. Desafortunadamente, el único
número que lleva es 220, lo cual no concuerda con el sistema de
catalogación utilizado actualmente. Un porcentaje alto de los
textiles del Museo Nacional fueron conseguidos por Justus Wolfran
Schottelius. Fueron descubiertos en el año 1939 en la
"Cueva de los indios", Mesa de los Santos,
Santander (Schottelius, 1946). Según la información que muy
amablemente me proporcionaron el Dr. Duque Gómez y la Sra. Edith
Jiménez de Muñoz, quienes trabajaron con las colecciones de aquella
época, este tejido del Museo Nacional también viene, casi sin duda,
de la "Cueva de los indios".
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