Noticias del Museo del Oro
EXPOSICIONES ITINERANTES
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"Nuevo Mundo"
Cuando se inició en Europa la difusión de los maravillosos
descubrimientos realizados por los españoles, aparecieron allí
numerosas publicaciones de viajes, todas ellas inspiradas en la
obra de Pedro Martir de Anglería, de Orbo Novo Decadas, en las que
se llama a las tierras descubiertas, Nuevo Mundo. Desde entonces
surgieron fabulosas creencias y mitos, como El Dorado, asociados
con ideas sobre la existencia de descomunales tesoros.
Dentro del ambiente de obsesión por el hallazgo de riquezas y de
exaltada imaginación, creadora de países fantasmagóricos, surgió
América como una quimera, como un invento de la fantasía de
navegantes, viajeros y cronistas, cuya representación nos recordó,
con vivas imágenes, Gabriel García Márquez en "La Soledad
de América Latina":
"Antonio Pigafetta ... contó que había visto cerdos con
el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas, cuyas hembras
empollaban en las espaldas del macho ... contó que había visto un
engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello,
patas de ciervo y relincho de caballo. Los cronistas de Indias nos
legaron otros incontables. El dorado, nuestro país ilusorio tan
codiciado, figuró en mapas numerosos durante largos años, cambiando
de lugar y de forma según la fantasía de los cartógrafos . . .
".
Entre tanto, América también descubrió a Europa en la persona de
los expedicionarios y aun en la de sus naves y caballos. Para los
indios americanos el encuentro se realizó en una atmósfera de
prodigios y de magia: surgieron presagios pavorosos y profecías que
anunciaban el fin de los tiempos, lo mismo que monstruos de cuatro
patas cabalgados por seres de apariencia humana con caras blancas,
como de cal.
El descubrimiento de América, más que la ocupación compulsiva de
un continente tan viejo como el "Viejo
Continente", fue el encuentro de dioses, seres y demonios
de ambos mundos cuyos atributos y dimensiones excedían el orden de
lo conocido. El encuentro planteó las posibles relaciones y
diferencias milenarias entre los dos mundos y suscitó la
redefinición del universo. Esta exposición itinerante, montada
sobre el guión de los antropólogos Augusto Gómez y Santiago Mora,
se inauguró en el Museo el 12 de octubre y posteriormente viajará a
diversas ciudades del país. Con ella se inician los programas de
celebración del quinto centenario del descubrimiento de
América.
LOS TESOROS DEL ARTE ANTIGUO DE KUBAN
El inmenso territorio de Kuban se extiende sobre las anchas
llanuras del sur de la Unión Soviética, entre los ríos Volga y
Danubio, y desde la cordillera del Cáucaso hasta las regiones de
los bosques del norte. En esta región alternan las estepas y los
bosques, las montañas nevadas y las costas de los mares de Azov y
Negro. El área fue el escenario del desarrollo de numerosos grupos
que, desde la edad de piedra, fueron dejando allí importantes
vestigios de su paso. Los monumentos arqueológicos de Kuban
llamaron la atención de la arqueología rusa desde el siglo XVIII y
hasta el día de hoy se vienen haciendo excavaciones que arrojan
resultados sorprendentes.
En esta ocasión el Ministerio de Cultura de la URSS en
colaboración con varios museos estatales presentó durante los meses
de febrero y marzo una muestra representativa de los tesoros
arqueológicos de Kuban. La exposición, exhibida en el primer piso
del Museo del Oro, consta de tres secciones correspondientes a los
períodos históricos de la antigüedad de esta región.
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Período Meoto-Escita
En el primer milenio antes de Cristo, el área norte del mar
Negro estuvo poblada por cimerios, escitas, sármatas, tauris y
meotas. Los arqueólogos y lingüistas han agrupado estas tribus en
la familia de la lengua ibero-caucásica. Los monumentos
arqueológicos de Kuban pertenecientes a este período proceden de
los complejos de tumbas de Kelermes, Ul, Siete Hermanos y
Elizavetinskaya. Predomina en esta época el estilo escita de
representación de animales que marca un gran desarrollo en el arte
de los pueblos de la estepa euroasiática. También, es notable en
ésta época la importación de objetos desde el norte de Africa,
Grecia y el Cercano Oriente; estas obras de arte llegaron a Kuban a
través de las ciudades-estado griegas y posteriormente de Roma, y
del reino del Bósforo.
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Período Meoto-Sarmata
Los hallazgos que representan este período (Siglo III a. C. a
Siglo III d. C.) fueron hechos en las estepas alrededor del río
Kuban. Los sitios más representativos son el lago Chetuk, Seregino,
Novo-Vochepshi y Chernishev. Los nexos comerciales con la Grecia
Helenística, con Roma y con el Reino del Bósforo se conservan pero
cambia el carácter de los artículos importados, disminuye la
frecuencia de los objetos de cerámica y vidrio debido al desarrollo
de industrias locales pero se mantiene la importación de ornamentos
de oro. La mayoría de los objetos proceden de tumbas comunes y solo
algunas obras excepcionales se hallaron en tumbas de la nobleza;
entre estas se cuentan collares, aretes, fíbulas y otros ornamentos
con piedras preciosas como ágatas, esmeraldas y topacios.
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La Ciudad de Gorgippia
La tercera sección de esta exposición está dedicada a esta
antigua ciudad que emergió en la primera mitad del siglo IV antes
de C. como uno de los puestos de comercio entre el Mediterráneo y
las estepas del sur de la Unión Soviética. Gorgippia floreció
durante siete siglos hasta que fue consumida por un gigantesco
incendio a mediados del siglo 111 d. C. Los arqueólogos soviéticos
han venido investigando el sitio sistemáticamente desde 1960 y en
la actualidad funciona como un museo de sitio.
En la extensa región de Kuban docenas de expediciones
arqueológicas continúan, año tras año, explorando cientos de
monumentos en un esfuerzo por reconstruir las formas de vida de
estos pueblos de la antigüedad y sacar a la luz sus tesoros de
cultura material.
EL PROGRAMA DE CAJAS DIDACTICAS
El Museo del Oro a través de sus servicios educativos ha venido
estudiando desde 1983 varios proyectos con el fin de convertir al
Museo en una herramienta para la enseñanza-aprendizaje de las
ciencias sociales. Así nacieron las cajas didácticas que pretenden
convertirse en un modelo de experiencia para otros museos y para
las mismas escuelas.
Las cajas didácticas son un recurso pedagógico para los
profesores de ciencias sociales. A través de ellas el maestro podrá
llevar a su salón de clase una muestra de objetos arqueológicos y
montar una pequeña a exposición. Las instrucciones son muy
sencillas, y con la ayuda de una cartilla y de un afiche didáctico,
el profesor podrá explicar el ambiente en el que se desarrollaron
los objetos. En este sentido las piezas son sólo un medio para
llegar a conocer al hombre que las elaboró, es decir al hombre
precolombino.
Preocupación constante del Museo del Oro ha sido la de mejorar
la "calidad" de las visitas de los niños que
diariamente entran al Museo. En este sentido entendemos por
calidad, cuando logramos producir en nuestros visitantes
"un gusto por el Museo"; un gusto por descubrir
más acerca del hombre precolombino; un gusto por preguntarse por
qué se hicieron los objetos que hay en las vitrinas, qué pensaban
quienes las hicieron ... De esta forma estamos permitiendo el
autodesarrollo de nuestros visitantes.
De acuerdo con este orden de ideas, se ha venido trabajando en
cursos de capacitación para docentes, con la colaboración del
C.E.P., la D.I.E. y la Universidad Pedagógica; en la elaboración de
cartillas para que sea el profesor el que dirija la visita al Museo
de sus alumnos y por último el proyecto del Museo en tu escuela,
conocido como el de las cajas didácticas.
Las cajas didácticas deben constituirse en una herramienta para
que el profesor pueda hacer una clase diferente, dinámica y con la
participación activa de todos sus alumnos. Las cajas didácticas
deben sembrar en el niño la inquietud por conocer más acerca del
hombre precolombino; deben motivar al niño para que sienta placer
de ir al Museo.
La caja didáctica consta de:
1. La caja propiamente dicha.
2. Instrucciones para el montaje de la exposición y el uso del
material de apoyo.
3. Objetos (fragmentos de cerámica, hueso, concha, piedra,
réplicas de orfebrería ... ).
4. Cartilla para el maestro.
5. Afiche didáctico u otro tipo de impreso que requiera la
participación activa del grupo como complemento de la
exposición.
6. Fichas técnicas para cada una de las piezas contenidas en la
caja.
7. Hoja de evaluación para el profesor y los alumnos.
Las cajas didácticas están diseñadas para escolares de 8 a 14
años como apoyo al currículo de 3°, 4°, 6° y 7° grado debido a las
explicaciones dadas en las cartillas para el maestro y en las
actividades que se sugieren como motivación y afirmación de la
exposición. Si el maestro lo desea puede adaptar el material a
otras edades y materias.
El proyecto tendrá una cobertura nacional. A partir de marzo de
1988 nuestros Museos del Oro de Pasto, Ipiales, Armenia, Pereira,
Manizales, Cartagena, Santa Marta y Leticia dispondrán de las cajas
didácticas para prestarlas a la comunidad. Así brindaremos la
oportunidad para que escuelas, con escasos recursos y con
dificultades para desplazarse a los museos, tengan acceso a este
proyecto pedagógico.
Los temas desarrollados hasta el momento son:
- Los muiscas y su alfarería
- Los muiscas y sus herramientas líticas
- El cacique de los pastos
- El comercio de los pastos
- Un vistazo hacia nuestra más remota historia
En preparación:
- Los Quimbaya - Los Sinú
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