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Noticias del Museo del Oro
MUSEO ETNOGRAFICO DE LETICIA
Con la colaboración del antropólogo Roberto Pineda Camacho el
Museo viene adelantando el diseño del Museo Etnográfico del
Amazonas, el cual será montado en una de las salas del área
cultural del recientemente inaugurado edificio del Banco de la
República. La base del nuevo guión está constituida por la
colección de objetos etnográficos de la Misión Capuchina, hasta hoy
expuesta en el Museo Etnográfico de la Prefectura Apostólica del
Amazonas.
El nuevo Museo presentará los rasgos principales de la historia
y cultura de los pueblos indígenas de la actual Comisaría del
Amazonas partiendo de la información arqueológica rescatada en esa
región y a través de los procesos sufridos por la cultura Omagua
del siglo XVI y el posterior desarrollo y decadencia de la
explotación del caucho, culminando en la situación actual de los
grupos contemporáneos.
En la parte introductoria se sitúa a la Amazonia colombiana en
el marco de la Amazonia en general resaltando sus principales
paisajes y permitiendo así esbozar la relación del hombre con este
medio ambiente tropical. En la parte que trata la prehistoria se
resalta el importante papel jugado por la región en el proceso de
domesticación de plantas y la alta densidad demográfica que ésta
sostuvo gracias a la explotación sistemática de los diversos nichos
ecológicos. La cultura Omagua, desaparecida hacia principios del
siglo XVIII como consecuencia de la expansión europea, es resaltada
en sus logros.
Los grupos indígenas actuales son presentados de acuerdo a los
criterios de distribución geográfica y tipología cultural. Las
áreas así definidas comprenden tres grandes grupos:
a) Arca Yucuna - localizados en los ríos Mirití, Paraná y
Apaporis e incluyendo a los grupos Yucuna, Matapi, Tanimuka,
Letuama y Yahuna.
b) Arca Huitoto - localizados en los ríos Caquetá y Putumayo e
incluyendo varias etnias con organización social similar y algunas
diferencias lingüísticas.
c) Arca Ticuna - localizados en el trapecio amazónico e
integrados por las etnias ticuna y yagua.
Con relación a estas etnias se tratan temas como: sistema
agrícola y evolución del medio forestal, procesos de elaboración
del cazabe y otros productos de yuca brava, cultivo y preparación
de la coca, caza y pesca, fabricación de budares, arte plumario,
cosmovisión, ritual del chontaduro y ritos de la iniciación
femenina.
El tema histórico se aborda, principalmente, a través del
análisis del ciclo del caucho que cubre los primeros treinta años
de este siglo y que tuvo un fuerte impacto sobre los grupos
indígenas y sobre el desarrollo del conflicto colombo-peruano. El
tema final de la exposición está constituido por la unidad que
trata los procesos de cambio y la aculturación a través de las
relaciones interétnicas y que resultan en la formación de nuevos
núcleos de población mestiza y blanca, entre los cuales se destaca,
obviamente, Leticia.
EXPOSICIONES ITINERANTES
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7.000 años de historia Calima.
Esta exposición itinerante montada sobre un guión de la
arqueóloga Marianne Cardale fue inaugurada en la ciudad de Cali
como parte de los eventos de celebración de los 450 años de la
ciudad. Posteriormente ha recorrido las ciudades de Bogotá, Santa
Marta, Cartagena, Riohacha y Bucaramanga. La muestra cuenta con
piezas de cerámica de los tres complejos hallados en el área y con
una significativa colección de orfebrería Calima.
La primera unidad de la exposición sitúa al visitante en el
marco del medio geográfico de la cordillera occidental colombiana y
el valle del río Cauca y explica, a grandes rasgos, el proceso de
poblamiento americano. En la región Calima se ha ubicado un
asentamiento de cazadores y recolectores que data de unos 7.000
años localizado cerca a la confluencia de los ríos Calima y
Bravo.
Durante el primer milenio antes de Cristo grupos de agricultores
sedentarios se asientan en Calima y conforman la cultura llama. La
cerámica de este período, rica en representaciones escénicas, nos
ha proporcionado una gran información sobre los pobladores, sus
viviendas y su percepción del mundo. También en este período se
elaboró una orfebrería sencilla mediante el martillado y la
fundición con núcleo de arcilla.
Durante el primer milenio después de Cristo las gentes de la
Cultura Yotoco ocupan el área y dan a la orfebrería un enorme auge;
es la época de los grandes adornos y pectorales, del dominio
avanzado del martillado, el repujado y el ensamblaje de láminas.
Yotoco fue un período de gran densidad de población durante el cual
se trazaron extensas redes de caminos que comunican a la región con
el Chocó y la cordillera central.
Hacia el siglo doce después de Cristo se opera un cambio y la
región es ocupada por gentes nuevas, cuya cultura contrasta
radicalmente con la del período anterior. Se inicia así el período
Sonso, otra fase del antiguo poblamiento durante la cual se adecúan
las laderas para la construcción de plataformas de vivienda y se
marca un fuerte impacto sobre el medio. Es probable que para esta
época ya hubiera desaparecido prácticamente todo el bosque
primario. Los vestigios más espectaculares de la cultura Sonso
están constituidos por plataformas de hasta 100 metros de largo,
utilizadas posiblemente con fines rituales. Las tumbas Sonso se
agrupan en grandes cementerios que contienen, a veces, más de un
centenar de ellas. Este grupo perduró hasta la época de la
Conquista y fueron conocidos por los conquistadores como
Gorrones.
Posteriomente se inicia la historia escrita en la región con la
fundación de Santiago de Cali, el sometimiento de los indígenas, el
largo período de la Colonia y el establecimiento de la República.
Gracias a las investigaciones adelantadas en el área, se ha podido
trazar la historia del hombre y su medio durante setenta siglos en
este sector del suroccidente colombiano.
EXPOSICIONES TEMPORALES
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Los Muiscas a la llegada de los españoles
Cuando los conquistadores europeos llegaron al altiplano
cundiboyacense hace 450 años encontraron un paisaje que los
maravilló. Después de recorrer las selvas inhóspitas y de encontrar
indígenas hostiles dispersos en pequeñas aldeas el espectáculo de
las tierras labradas del altiplano y de los grandes cercados de los
caciques muiscas los llevó a apreciar esta tierra y a convertirla
en el centro neurálgico del Virreynato. Bogotá, la indígena, que
por ese entonces se encontraba cerca al actual poblado de Funza,
era el centro de una gran confederación de cacicazgos conformada
merced a las guerras de expansión que tres generaciones de zipas
habían venido adelantando. Hacia el norte otra gran confederación
con centro en Tunja disputaba a Bogotá su predominio político y
militar y compartía al mismo tiempo, su lengua, sus costumbres y su
forma de organización social y religiosa. Mediante la realización
de esta exposición el Museo del Oro se vincula a los preparativos
para la celebración de los 450 años de las ciudades de Bogotá y
Tunja, proyectandouna visión actualizada de la vida y costumbres de
los Muiscas en esta región.
La exposición será inaugurada en agosto y permanecerá en la sede
del Museo hasta el mes de septiembre.
EXPOSICIONES ITINERANTES
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Los Chibchas en los Andes Orientales
Esta exposición se exhibió en Bogotá durante los meses de junio
y julio de 1986 en el salón de exposiciones temporales. A partir de
abril y durante el mes de mayo se exhibe en la Casa Museo de
Bolívar de Bucaramanga. Posteriormente visitará la ciudad de Cúcuta
(junio de 1987).
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El oro, una tradición que permanece
Esta exposición de piezas de oro y técnicas metalúrgicas se
exhibió en Leticia, Medellín y Mompox, donde acompañó la
celebración de los 450 años de la ciudad. Posteriormente será
trasladada a Bogotá para finalizar su itinerario.
NOTICIAS DE MUSEOS EXTRANJEROS
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El museo de la mina de cobre de Tonglushan.
Se inauguró en diciembre de 1984 en la provincia de Hubei,
República Popular China, un gran museo ubicado en el emplazamiento
de una antigua mina de cobre. La mina de Tonglushan fue activamente
explotada desde los tiempos de la dinastía Zhou del Oeste (siglos
XI a VIII a. C.) hasta la época de la dinastía Han del Oeste (206
a. C. a 24 d. C.). Antes de su descubrimiento, ya los arqueólogos
chinos habían exhumado varios miles de objetos de bronce antiguo
pertenecientes a este lapso y que comprenden varios estilos y
formas diferentes: vasos de vino, vasos rectangulares, vasos
tripoides, aguamaniles, espadas, lanzas, sellos y lámparas. Los
descubrimientos de emplazamientos de fundiciones de bronce en Henan
y Shanxi permitieron a los especialistas acercarse más al
conocimiento de las técnicas manufactureras. Sin embargo, antes de
Tonglushan, no se había descubierto un sitio en el que se reunieran
una antigua mina y una fundición.
Tonglushan fue descubierto accidentalmente mientras se
adelantaba la explotación a cielo abierto de la mina. Una vez
localizado el sitio se procedió a su salvaguarda, y se
seleccionaron áreas para investigación y conservación. En las áreas
hoy expuestas se aprecian galerías de explotación verticales,
horizontales y oblicuas pertenecientes a diveras épocas. Los
mineros chinos dominaban el arte de ventilar las galerías excavando
pozos a distintas profundidades y creando así corrientes impulsadas
por diferencias en la presión atmosférica. También en Tonglushan
aparecieron complejos sistemas de drenaje compuestos por
canalizaciones de madera, depósitos en los fondos de los pozos y
tornos de madera. En la sala de fundición se observa un alto horno
vertical de la época Chunquiu (siglos VIII a V a. C.) en el cual se
podían alcanzar temperaturas por encima de los 1.200° centígrados.
En una sala adicional se observan reconstrucciones en corte de la
mina junto con las herramientas de hierro, bronce y madera
utilizados en la extracción del mineral.
El museo de Tonglushan constituye una de las muestras más
valiosas sobre la explotación y elaboración metalúrgica de la
antigüedad. Resumido de: MUSEUM, Unesco, Vol. 150, 1986, París.
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