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DEPARTAMENTO DE ANTROPOLOGIA
UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA PASADO Y FUTURO
HERNAN HENAO DELGADO.
|Profesor Universidad de Antioquia
La antropología en Antioquia, como en Cauca, Santa Marta y
Bogotá, es heredera de Paul Rivet y Gregorio Hernández de Alba.
Graciliano Arcila Vélez, el estudiante de la Escuela Normal
Superior y el Instituto Etnológico Nacional, se vino a Medellín en
1943, para poner en práctica las enseñanzas de sus maestros. Arcila
Vélez se aplicó a trabajar en las áreas de antropología física,
arqueología, etnografía y museografía. Su práctica inicial fue
investigativa. La docencia antropológica se ocultaba en las clases
de geografía e historia.
En 1945 se configura el Servicio Arqueológico, anexo a la
universidad. Tres años más tarde (1948) se establecen las primeras
cátedras antropológicas: antropología general y etnología
americana. El año 1953 tiene relevancia para el desarrollo de la
antropología regional; se inaugura el Instituto de Antropología,
nace el Boletín de Antropología, y se funda la Sociedad
Antropológica de Antioquia. Desde entonces va a surgir un pequeño
grupo de profesionales de distintas ramas del saber y personas
"prestantes" de la sociedad medellinense, que
durante tres lustros le da vida y presencia a la antropología en la
región. La producción intelectual queda registrada principalmente
en el Boletín de Antropología, en la Revista de la Universidad de
Antioquia, en Antioquia Médica y en las publicaciones de la
Academia Antioqueña de Historia. En 1966 se producen
transformaciones administrativas y académicas importantes en la
universidad. Dentro del nuevo Instituto de Estudios Generales, el
viejo Instituto de Antropología se convierte en Departamento. Se
establece la docencia formal en antropología. En diciembre de 1965
se aprueba el plan de estudios de antropología y en marzo de 1966
se inicia en firme la vida del departamento.
Los cuatro lustros de vida del Departamento de Antropología
evidencian movimientos significativos en el ejercicio de la
disciplina. El primer lustro empieza con un grupo de profesionales
afectos a la antropología, quienes acompañan al fundador en su
tarea. Poco a poco se vinculan profesionales en la disciplina,
provenientes de Bogotá. Ellos permanecen algunos meses, y van dando
paso a los egresados del mismo departamento, a quienes, al final,
se unirán egresados de la Universidad Nacional y profesores
extranjeros.
El plan de estudios inicial sufre modificaciones menores,
siempre dentro de los modelos de programa de los estudios
generales. Estos exigen una formación humanística y científica
general previa a la formación especializada.
En 1970 se producen álgidos debates académicos, que llevan a las
directivas universitarias a aceptar reformas radicales en los
estudios. La concreción de los replanteamientos en Antioquia, es el
Pensum de 1971, inscrito en una propuesta general de rearticulación
de las labores antropológicas en la universidad.
El segundo lustro nace crítico para el departamento. Inserto en
los movimientos universitarios de 1971 y 1972, sufre el cierre de
inscripciones para nuevos estudiantes en los años 1973 y 1974, y
queda pendiente de un hilo su clausura definitiva.
Arcila Vélez se ha retirado del departamento desde el año 1971,
para dirigir el museo, el cual es separado totalmente de las
actividades docentes. Corresponde a los discípulos del fundador
enfrentar la crisis del período.
Los procesos políticos que vive la universidad colombiana,
conducen ala apertura y masificación de varios de los centros
universitarios más importantes, entre ellos la Universidad de
Antioquia. El Departamento de Antropología es reabierto para
inscripciones, y en el año 1975 se "masifica" el
programa de estudios. Ingresan nuevos docentes y una segunda
generación de antropólogos formados en el mismo departamento y se
reinicia la tarea de poner a marchar el Pensum de 1971. El Boletín
de Antropología, publica trabajos de las comunidades indígenas en
organización y lucha, y documentos contra el Instituto Lingüístico
de Verano. En la efervescencia de nuevas ideas, se organiza una
campaña de investigaciones arqueológicas en Urabá, se
institucionalizan los grupos de solidaridad con las luchas de los
indígenas colombianos; se realizan eventos
"solidarios" y en fin, se empieza a vivir en
relación con la antropología nacional.
Las rupturas impulsadas por el joven grupo de docentes, producen
crisis internas que terminan con el retiro de algunos de los
gestores de cambios; pero dan lugar también a tareas en procura de
consolidar los logros.
El II Congreso de Antropología en Colombia, organizado por el
departamento y realizado en octubre de 1980, marca el fin de un
período de búsquedas y el nacimiento del cuarto lustro, signado por
la buena -aunque difícil- ventura. El departamento activa las
labores de extensión y la investigación toma nuevas rutas.
El quinto lustro del Departamento de Antropología se avizora
como de decantación y consolidación. Es el comienzo de una etapa de
madurez en el ejercicio de la antropología.
La población estudiantil ha crecido. Las tesis de grado vienen
en aumento cuantitativo desde 1979 y en mejoramiento cualitativo.
Las temáticas que se trabajan en el programa, reflejan la presencia
de inquietudes propias de la antropología contemporánea. La
antropología se ha instalado para mucho tiempo entre nosotros. Los
años por venir son de expansión de su presencia en el ámbito
regional nacional, ojalá con el sello particular de "la
Escuela de Antioquia".
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