ESTUDIO
ARQUEOLOGICO DE LOS ANTROSOLES DE ARARACUARA (AMAZONAS) AAngela
Andrade
Con el apoyo financiero de la Fundación de Investigaciones Arqueológicas
Nacionales del Banco de la República y la colaboración del Dr. Pedro Botero del Centro
Interamericano de Foto interpretación CIAF, se está llevando a cabo una investigación
sobre los Antrosoles (suelos originados por actividades humanas) de Araracuara 1 .
La presencia de Antrosoles en la Amazonía Brasilera ha sido reportada por varios
autores, a lº largo del ríº Amazonas y sus tributarios (Hilbert, 1955-1968; Sombroek,
1966; Simoes, 1967-1974; Smith, 1980; Eden et al, 1983). Los sitios que más se destacan
son la isla de Marajó en la desembocadura del ríº Amazonas, las riberas de los ríos
Xingú y Tocantis, el Amazonas medio cerca a Santarem y Manaos y hacia el Oeste en
Mangueiras, sobre el ríº Japurá. Con pocas excepciones, estos lugares están asociados
a cerámica y artefactos elaborados por el hombre en- tiempos precolombinos, por lº cual
han sido considerados como "suelos arqueológicos". Para la Amazonía colombiana
fueron mencionados por primera vez por Bray, McEwan y Herrera (1977), para los sitios de
Araracuara y La Sardina y posteriormente por Mejía, Botero y Montoya de la Unidad de
Suelos del CIAF en 1980.
Araracuara (72º24"W. - 0º3'S) está localizada sobre la margen izquierda
del ríº Caquetá. Este ríº nace en la cordillera de los Andes, por lº cual posee una
productividad biológica relativamente alta, característica de los ríos de "aguas
blancas" amazónicos. En su recorrido, este río atraviesa varios obstáculos
naturales, siendo el cañón de Araracuara el más importante. Allí, el Caquetá abre su
camino a través de una formación de colinas estructurales
(Formación Araracuara). Estos hechos le confieren a Araracuara dos ventajas
importantes: la disponibilidad de recursos pesqueros considerables (proteínas) y un valor
estratégico dado por su posición geográfica cercana al cañón del río ya las colinas
que dominan el río y la región en general.
El objetivo de este estudio es conocer las características arqueológicas del
suelo y la relación entre la génesis de los suelos y las ocupaciones humanas, con el fin
de establecer los tipos de actividades antrópicas y su intensidad (Eidt, 1977).
Varios cateos de observación y excavaciones en 6 sitios fueron realizadosen el
área de los Antrosoles. Dentro de ella, se pudieron determinar dos tipos de suelos: el
primero de "Tierra Negra" (terra preta), el cual ocupa 6 Há, caracterizado por
tener un color muy oscuro (Munsell 10YR 2/2 y 2/1), una profundidad de 1.00 - 1.20 m, y
una alta frecuencia de tiestos e instrumentos de piedra (aunque también hay pequeños
sectores que no poseen restos de cerámica); y el segundo de "Tierra Parda"
(terra mulatta) que ocupa 20 Há, es menos profundo que el anterior (0.500.60 m), de color
más claro (10YR 3/2 y 4/2.5) y puede o no presentar material cultural. Anteriormente,
sólo Sombroek (1966) ha mencionado la presencia de dos Antrosoles diferentes (Terra Preta
y Terra Mulatta) localizados anteriormente por Sampaio (1962), asignando a la Terra
Mulatta un origen agrícola. El describe la "Terra Mulatta" como la que ocupa
"una amplia franja alrededor de los parches de "Terra Preta". Parece
probable que este suelo haya obtenido sus propiedades específicas por un uso agrícola
durante largo tiempo".
Los restos culturales encontrados sugieren que estos suelos son el
resultado de asentamientos relativamente largos y permanentes. En el sitio 26 (ver Fig. 1)
se encontró cerámica relacionada con la fase Camani, definida por Herrera et al (1982).
Este material hallado estaba entre los 0.30 y 0.70 m. Se caracteriza por ser muy si mple,
con pocas formas y ausencia de decoración; se hallaron fragmentos de budares y vasijas
grandes con boca amplia, a veces decoradas con un baño rojo. Las fechas obtenidas por
Herrera et al. para la fecha de 790 A.C. (2.740 ± 70 A.P. - Beta 6949). Estos datos
sugiren que la tradición Camani podría extenderse por 1.500 años en Araracuara.
En la capa superficial del sitio 26 (0.10 - 0.30 m- y en los otros sitios (sitio
25: 0.10 - 0.50 m; sitio 27: 0.20 - 0.60 m y sitio 28: 0.20 - 0.60 m) se encontró
únicamente cerámica correspondiente a la fase Nofureí, definida por Herrera et al (op.
cit) la cual se caracteriza por tener una gran variedad de formas y decoración, y ha sido
asociada al "Horizonte Polícromo Amazónico". Las fechas obtenidas por Herrera
et al, para esta fase de ocupación, se sitúan entre los años 800 y 1600 D.C. En el
curso de esta investigación, obtuvimos una fecha de 790 D.C. (1160 ± 50 A.P. Beta 6950)
para uno de los estratos de Araracuara 26 en que abundaba la cerámica Camani pero se
comenzaban a dar algunos elementos de cerámica Nofurei. Es decir, que nuestra fecha
coincide y podemos establecer que hacia el 800 D.C. se estaba estableciendo en la región
un cambio de elementos culturales.
En el sitio 29 no se encontraron restos culturales; sin embargo, el suelo tiene
las mismas características del sitio 26. Esto representa una ocurrencia de "Terra
Preta" sin tiestos, la cual no había sido reportada hasta ahora.
El área situada al Sureste del sitio 25, no muestra material cultural; sin
embargo, sus características no parecen ser el resultado de procesos naturales sino
antrópicos (agricultura?).
Desde el punto de vista del contenido de fósforo en el suelo (ver fig. 2) puede
decirse que éste varía tanto en el sentido horizontal como vertical. Estas variaciones
sugieren diferencias en el tipo e intensidad de actividades humanas en el espacio y el
tiempo 2 .
Las fechas de carbón obtenidas coinciden en ubicar las "Tierras
Negras" no antes de 2.000 antes del presente, y mostrar su mayor difusión hacia los
comienzos de la era cristiana.
Según los datos existentes, el poblamiento inicial de Araracuara se dio hacia el
año 800 A.C. Podemos establecer sólo tentativamente que se trataba de los grupos de la
Tradición Camani; por el momento, contamos únicamente con la fecha obtenida, con una
cerámica en mal estado y la evidencia de una densa ocupación humana proporcionada por el
alto contenido de fósforo del suelo.
CONCLUSIONES:
1. Se establece la posibilidad de que la "Tierra Negra" (terra preta),
sea el resultado de la acumulación de desechos cerca a las viviendas, en donde los
residuos (animales y humanos), la cerámica y otros implementos utilizados por el hombre,
fueron depositados durante un largo período.
2. La "Tierra Parda" (terra mulatta) por otra parte, parece que pudo
pertenecer a viejos sitios de cultivo que fueron fertilizados con restos orgánicos
(residuos de cultivo, restos de plantas cortadas, etc.) y utilizados de una forma
relativamente permanente.
3. Dada la importancia que representan los suelos como vestigios arqueológicos
en general y especialmente en el caso de la Amazonía, se plantea la necesidad de realizar
los estudios arqueológicos con la colaboración de profesionales especializados en la
ciencia del suelo.
REFERENCIAS
Bray, Warwick, Colin McEwan y Leonor Herrera. La arqueología de la región de
Araracuara (Amazonas): informe preliminar. Ms. Instituto Colombiano de Antropología,
Bogotá. 1977
Eden, Michael, Warwick Bray, Colin McEwan and Leonor Herrera. Terra preta soils
and their archaeological context in the Caquetá Basin of South-East Colombia. Ms. 1983.
Eidt, Robert. Detection and examination of anthrosols by phosphate analysis.
Science 197: 1327 - 1333. 1977.
Herrera, Leonor, Warwick Bray y Colin McEwan. Datos sobre la arqueología de
Araracuara. Revista Colombiana de Antropología 23 (1980 - 81).
Hilbert, Peter Paul. A ceramica arqueológica da regiao de Oriziminá. Instituto
de Antropologia e Etnologia do Pará. Publication 9. Belem. 1955.
Archáologische Untersuchungen am Míttleren Amazonas. Marburger Studien
zur Võlkerkunde 1. Dietrich Reimer, Berlín. 1968.
Mejía, Leonidas, Pedro Botero y Antonio Montoya. Levantamiento detallado y
semidetallado de los suelos de Araracuara. Centro Interamericano de Foto interpretación
CIAF, Bogotá. 1980.
Simoes, Mario. Consideraçoes preliminares sobre a arqueologia do Alto Xingu
(Mato Grosso). Programa Nacional de Pesquisas Arqueologicas. Publicaçoes
Avulsas 6: 129-151. Museu Parense Emilio Goeldi. Bèlem 1967.
Contribuiçao a arqueologia dos arredores do baixo Rio Negro, Amazonas. Programa
Nacional de Pesquisas Arqueologicas 5:165-188. Museu Paraense Emilio Goeldi, Belem.
1974.
Smith, Nigel. Anthrosols and human carring capacity in Amazonia. Annals
of the Association of American Geographers 70: 553-566. 1980.
Sombroek, W.G. Amazon Soils. Wageningen. 1966.
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Durante el trabajo de campo
se contó con la colaboración de la Corporación Araracuara y de Gerardo Ardila. |
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Los análisis de
caracterización de suelo fueron realizados por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi
IGAC. Los análisis de fosfatos están siendo realizados por el Dr. Eidt del Laboratorio
de Suelos de la Universidad de Wisconsin. |
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