INFORMES
PRELIMINARES ARQUEOLOGÍA DEL VALLE DEL CAUCA Asentamientos prehispánicos en la suela
plana del río Cauca
Julio César Cubillos Ch.
Este proyecto de investigación arqueológica, desde
el punto de vista geográfico, comprende la suela plana del valle del río Cauca, entre el
dintel de Quilichao, en el sur, hasta Cartago, en el norte, entre los 3 grados y los 4
grados 46 minutos de latitud norte.
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| Excavación en el sitio de
habitación V-I-S. Valle del río Cauca. |
Los objetivos de la investigación están
orientados hacia el conocimiento del proceso histórico vivido por las sociedades
prehispánicas en el ecosistema regional que se enmarca arriba, y cuya importancia reside
en que constituyó en los tiempos pasados, más que ahora, un amable refugio para la vida
y la subsistencia humana.
Los medios para obtener la meta propuesta están
basados en la exploración sistemática de la región, con la perspectiva de localizar los
sitios de habitación, analizarlos y poder seleccionar las unidades más representativas
para someterlos a una detenida investigación arqueológica.
El proyecto que cubre un extenso territorio, 200
kmts. de largo, por un ancho medio de 40 kmts., se llevará a cabo por etapas, las cuales
cubrirán áreas sucesivas de norte a sur, hasta completar la región anotada; concebido
así, el trabajo demandará varios años de investigación intensiva.
La importancia de este trabajo es obvia, si se
considera que al final, se habrá estudiado una subregión natural de manera sistemática,
cuyos resultados deben conducir al conocimiento de la dinámica histórico-cultural de los
grupos humanos prehispánicos que se establecieron o se estacionaron temporalmente en este
paisaje, en procura de mejores condiciones de vida, conocimiento básico que será de gran
utilidad, para su relación con otras antiguas culturas de sociedades cuyos hogares fueron
organizados en otros paisajes de América.
Síntesis del trabajo
realizado
Del proyecto en mención, ya se ha realizado la
primera etapa de investigación arqueológica. El espacio geográfico escogido fue
limitado de la siguiente manera: margen izquierda del río Cauca, entre el río Timba, al
sur y el río Claro, al norte; margen derecha, entre el dintel de Quilichao, al sur y el
río Palo, al norte.
La zona escogida comprende territorios de los
departamentos del Valle del Cauca y del Cauca. Las tierras han sufrido intenso desmonte
desde la época colonial, primero para fundar grandes haciendas que se dedicaron a la
explotación de una ganadería extensiva y en los tiempos actuales, para convertir, poco a
poco, lo que antes fueron inmensos potreros, en terrenos dedicados a la explotación
agrícola industrial, con el cultivo mecanizado del arroz y de la caña de azúcar.
Del trabajo de exploración de la zona escogida para
la primera etapa, se localizaron 6 sitios de habitación así: 2 en la margen izquierda
del río Cauca y 4 en la margen derecha. Solamente los sitios de la margen izquierda
proporcionaron lugares donde aparentemente no había sido removida la capa de basura
arqueológica, en los cuales se excavaron 3 trincheras estratigráficas; dos de ellas,
cada una con dos niveles convencionales y la otra con uno, que, sumados al número de
sitios de habitación donde se realizó recolección superficial sin selección,
completaron 11 unidades culturales de estudio.
El análisis de una gran parte de los datos que se
obtuvieron en la investigación, se realizó aplicando el método cuantitativo, el cual
permitió establecer una sensible sucesión temporal relativa.
Todo el material obtenido en esta primera etapa,
queda clasificado como producto de grupos humanos que se desenvolvieron en un estadio
cultural formativo y que se reunieron en grupos no muy numerosos, para organizar su
vivienda en aldeas lineales o nucleadas, como lo atestigua la disposición de las basuras.
Fueron cultivadores de maíz, lo que complementaron
con una gran variedad de frutos naturales, animales de caza y pesca, constituyendo un
habitat libre de hambrunas.
Las vasijas de barro cocido de uso popular, de formas
sencillas pero de buena calidad y decoradas en mínima cantidad con variadas técnicas,
indican la posibilidad que contaran con individuos duchos en el manejo de la industria de
la cerámica.
En instrumentos de producción hechos de piedra, las
formas y técnicas de fabricación primitiva a base de golpes, se siguió conservando y
son numerosos los raspadores, los martillos y los tajadores que se rescataron y que fueron
utilizados al mismo tiempo con los cinceles pulidos, las piedras de moler de tamaño
mediano y fáciles de cargar y una cuenta de collar en cristal de roca finamente
pulimentada.
No fue posible la obtención de muestras de carbón
para fijar cronologías absolutas en esta primera etapa.
En la actualidad se elabora el informe final para
presentarlo a la Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales, y en donde los
datos globales presentados aquí, aparecerán complementados, ilustrados y sistematizados.
INVESTIGACIONES
ARQUEOLOGICAS EN TIBITO Evidencias culturales asociadas a megafauna durante el pleistoceno
tardío en Colombia
Gonzalo Correal Urrego
Excavaciones arqueológicas en la región de Tibitó,
50 kms. al N. W. de Bogotá, permitieron, por primera vez en Colombia, el hallazgo de
evidencias culturales precerámicas asociadas a la fauna pleistocénica, fechadas en
11.740 años antes del presente.
Las excavaciones comprendieron un área de 140 m 2 .,
subdividida en 33 cuadrículas de 3x3 m. Las unidades estratigráficas inferiores, 3, 4, y
5, corresponden a sedimentos lacustres. En el estrato 3A se pudo reconocer, por el estudio
palinológico, un escenario ecológico caracterizado por bosques, alternando con praderas,
escenario que se puede relacionar con el interestadial de Guantiva, durante el cual la
precipitación fue mayor, ocasionando un aumento en el nivel de las aguas; la presencia de
polen correspondiente a algas, nos muestra que el sitio era susceptible de inundaciones,
como ha ocurrido hasta nuestros días. En estos depósitos se encontró una acumulación
selectiva de restos de caballo, mastodonte y venado, junto con artefactos de chert, hueso
y asta, algunos de los cuales presentan calcinación parcial.
Las evidencias palinológicas del estrato 3 nos
revelan un des- censo de la temperatura, la vegetación indica la presencia de un
subpáramo, condiciones que permiten establecer correlación con el estadial de El Abra
que tuvo ocurrencia entre los 11.000 y 10.000 años antes del presente.
Para la unidad estratigráfica 2 se carece de fechas,
pero su correspondencia con otros sitios anteriormente investigados en la sabana de
Bogotá nos indica su procedencia holocénica; en esta unidad, así como en el estrato 1,
no se registraron evidencias pa- leontológicas ni culturales.
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| Proceso de excavación en el
yacimiento arqueológico Tibitó. |
INVESTIGACIONES
ARQUEOLOGICAS EN CHIA
Gerardo Ardila
Este proyecto arqueológico investiga una zona
ubicada al norte de la ciudad de Bogotá, en tierras de la antigua hacienda de Yerbabuena,
y abarca un lapso que cubre desde el pleistoceno tardío hasta la conquista española.
Hasta el momento se han ubicado más de diez
yacimientos de diferentes épocas, en alturas que oscilan entre los 2.600 y los 2.800
metros sobre el nivel del mar y se han realizado tres cortes arqueológicos: Chía
I - La Mana, con material lítico; Chía II - Las Peñitas, con material
cerámico, y Chía III- Las Peñitas, con material lítico y siete
enterramientos. Se han recogido un poco más de 70.000 elementos arqueológicos, entre
tiestos, líticos y fragmentos óseos.
Aunque no se cuenta todavía con fechas de
radiocarbono, las características de los enterramientos, la posición estratigráfica de
los hallazgos, las propiedades de las piezas líticas, los resultados obtenidos en los
gráficos de frecuencia tipológica y las asociaciones entre los elementos recuperados,
nos hacen ubicar los yacimientos estudiados en un tiempo aproximado entre los 6.000 y los
3.000 años A. P.
De los análisis arqueológicos y de los estudios
hechos por diversos especialistas, se desprenden los siguientes resultados preliminares:
para la primera fase, la alta densidad de material lítico manifiesta una economía basada
en la recolección; la frecuencia de restos óseos de animales, comparada con la de otros
sitios del altiplano, evidencia una disminución de la cacería; la presencia de caries
muestra un incremento del consumo de carbohidratos y los rasgos de la oclusión concuerdan
con una dieta preponderantemente vegetal.
EXCAVACIONES
ARQUEOLÓGICAS EN TUNJA
Neyla Castillo E.
Tunja, antigua Hunza, constituía, según las
crónicas de la conquista, uno de los principales asentamientos de la llamada cultura
muisca.
Considerando la importancia arqueológica del área
para el esclarecimiento de problemas relativos al poblamiento del altiplano
cundiboyacense, se realizó una investigación que cubrió parte de los terrenos adscritos
a la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), en donde también se
encuentran el Pozo de Donato y restos de la estructura de piedra atribuidas al cacique
mítico Goranchacha, lugares estos de reconocida importancia religiosa para los
aborígenes de dicha zona.
Las excavaciones se llevaron a cabo en un área de 72
metros cuadrados. El análisis estratigráfico de los elementos hallados: restos óseos de
fauna, material lítico, cerámico, entierros humanos y vestigios de vivienda, permiten
proponer tres períodos de ocupación que sólo pueden tomarse como datos parciales para
el establecimiento de cronologías culturales.
Se pudieron establecer varios tipos cerámicos
relacionados con los de distintas zonas del norte del territorio muisca, como el Valle de
Tenza y Sutamarchán.
Esto plantea la posible existencia de grupos étnicos
y culturales más o menos diferenciados en el altiplano y cuya distribución parece estar
en relación con la división territorial y política encontrada en el momento de la
conquista.
CLIFFORD EVANS
Su muerte, acaecida el día 19 de enero de 1981, deja
un profundo vacío en los círculos arqueológicos de América. La excelencia de sus
trabajos y su afán siempre creciente por racionalizar cada día más la metodología de
la investigación arqueológica, en especial el estudio de la cerámica, conformaron en
él la figura y el espíritu del verdadero maestro. A través de sus principales obras se
adivina la marcada intención de ejercer un magisterio, que logró en las tres últimas
décadas notables frutos en las nuevas generaciones de arqueólogos, no solamente de los
Estados Unidos, sino también de varios de los países de la América Latina. Precisamente
entre el 20 y el 26 de julio del pasado año de 1980 se llevó a cabo en la Universidad
del Norte, de la ciudad de Barranquilla, un encuentro de arqueólogos, patrocinado por la
Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales, con el objeto de estudiar y
analizar la posibilidad de unificar criterios metodológicos en el proceso de la
reconstrucción de la prehistoria en Colombia. A esta reunión asistieron Betty J. Meggers
y Clifford Evans, quienes fueron especialmente invitados por la Fundación, teniendo en
cuenta su larga y fructífera experiencia en este campo.
Su discípulo más destacado en Colombia, Carlos
Angulo Valdés, será el encargado de seguir estimulando en nuestro país los empeños que
tanto animaron la actividad científica del notable arqueólogo americano que acaba de
fallecer. |