| CUENTAS
DE COLLAR ELABORADAS EN ALEACIÓN DE COBRE PROCEDENTES DE NARIÑO, COLOMBIA
David A. Scott (Instituto de Arqueología, Londres, Inglaterra). Traducción:
Ana Helena Alfonso y Ana María Falchetti de Sáenz.
En la colección arqueológica del Museo del Oro de
Bogotá existía una masa aglutinada y amorfa de cobre, procedente del departamento de
Nariño, la cual fue analizada por el autor en el Laboratorio de Conservación del
Instituto de Arqueología de Londres.
En la figura 1 se ilustra el trozo de cobre antes de
su conservación. La limpieza mecánica de esta masa de productos de corrosión, sólo se
justificaba si un examen preliminar demostraba que aún existía algún material no
corroído en su interior. Los productos de la corrosión, principalmente hidroxicarbonatos
de cobre, formaban una masa compacta y dura en la cual se podían apreciar claramente
restos de fibras textiles. Los contornos parcialmente redondeados del bloque corroído y
la presencia de un hilo de tres hebras, sugerían que el objeto había sido originalmente
un collar de cuentas fabricadas en aleación de cobre. Esto se confirmó con un examen por
rayos X / 1 /,el cual reveló la presencia de diez
cuentas de collar aún enhebradas en la cuerda original, la cual había sido preservada de
ataques biológicos y degradación subsecuente durante su entierro, por la impregnación
con productos de la corrosión del cobre, principalmente malaquita (Fig. 2).
Se decidió extraer las cuentas de collar del
material corroído mediante limpieza química y mecánica, esta última empleando un
escalpelo bajo un microscopio binocular con aumento de 20 X. Los productos de la
corrosión se separaron y se guardaron para futuros exámenes.
|
| Figura 1. Masa amorfa de
cobre antes de su conservación. |
En la superficie original de las cuentas existe
una capa de cuprita malaquita, debajo de la cual hay grandes cristales de cuprita
introducidos en el interior no corroído de las piezas. El orificio central de las cuentas
y los restos de hilos, no se pudieron limpiar mecánicamente sin separar primero las
cuentas de la cuerda / 2 /.
La masa existente entre las cuentas se ablandó con
ácido fórmico diluido, lo cual permitió su separación. Los fragmentos de hilo se
lavaron varias veces con agua destilada, y en seguida se llevó a cabo una prueba de
combustión sobre un pequeño fragmento de la fibra; la ausencia de olor y de residuo
después del quemado, sugiere que para fabricar el hilo se empleó una fibra de origen
vegetal y no animal. Mediante un análisis / 3 /
más detallado de algunas hebras, se concluyó que la fibra empleada fue muy posiblemente
algodón.
Ya separadas, las cuentas fueron sometidas a un
proceso de limpieza y conservación / 4 /, luego
se ensartaron en un hilo moderno, mientras los restos del hilo original fueron tratados
con una solución especial con el fin de repeler el polvo, lubricar las fibras para
minimizar el daño mecánico y prevenir el ataque biológico / 5
/. Las cuentas ya conservadas se ilustran en la figura 3.
|
| Figura 2. Radiografía de la
masa de cobre a 90 kv. por tres minutos. |
ANÁLISIS
TECNOLÓGICO
Todas las cuentas son de cobre y no de tumbaga;
fueron fabricadas a partir de una placa de cobre trabajada más intensamente en el centro
que en los bordes, de manera que cuando la banda se curvó para darle forma, juntando los
extremos, las cuentas adquirieron una forma ligeramente oblonga. Los extremos se juntaron
con una simple unión a tope.
El análisis metalúrgico de la cuenta N°. 10 (Fig.
4), reveló una matriz homogénea, algo porosa y con algunas inclusiones de cuprita / 6 /. También se observó que el metal consiste en
una microestructura trabajada en frío y recocida / 7 /.
Las cuentas no fueron fundidas, sino fabricadas trabajando directamente el metal.
|
| Figura 3. Cuentas numeradas
para el análisis. |
Un examen preliminar por fluorescencia de rayos
X de la cuenta N°. 10 reveló que estaba compuesta de cobre arsenical con cerca de 2 por
ciento de arsénico y el examen con microsonda electrónica confirmó que las pequeñas
inclusiones eran de cuprita.
El análisis por fluorescencia de rayos X de la
cuenta N°. 3 arrojó un resultado sorprendente: fue fabricada en bronce (aleación de
cobre y estaño), y contiene algo de arsénico.
En vista del interés de estos resultados, se
analizaron las cuentas restantes y se comprobó que solamente la Nº. 3 contenía estaño,
mientras que las demás tenían solamente el pequeño porcentaje de arsénico.
Se tomaron también pequeñas muestras con taladro
para análisis por absorción atómica / 8 / de
las cuentas que aparecen en el cuadro 2; las de la cuenta N°. 5 se dividieron en dos
partes (5 a y 5 b); la primera representa una parte de metal sano y la segunda de metal
corroído, muy oscuro. En este último caso, los datos de composición concuerdan, con
excepción de las concentraciones de cobre y arsénico. La baja proporción de cobre
obtenida en la muestra 5 b era de esperarse debido a la conversión de cobre en cuprita
cuando el metal se corroe.
El examen metalúrgico de la cuenta N°. 3, reveló
también una matriz sencilla, un poco porosa y con tres tipos diferentes de inclusiones,
las cuales fueron analizadas con microsonda electrónica / 9
/. Se encontraron inclusiones de cuprita, calcocita (Cu2S), y casiterita (SnO2)
(cuadro 1).
|
| Figura 4. Dibujo de la cuenta
No. 10. Tamaño Natural |
El cobre que aparece en los análisis de las
inclusiones, puede deberse a cierta excitación de la matriz y no al contenido de cobre en
las inclusiones mismas.
Al estudiar con microsonda electrónica, las
variaciones de composición de la cuenta N°. 3, se encontró que mucho del estaño se
había perdido en el área corroída y que hay variaciones sustanciales en el contenido de
estaño aun en áreas no corroídas.
Los resultados de composición presentados en los
cuadros 1 y 2 señalan que las cuentas conforman un grupo atípico entre las piezas
prehispánicas de cobre de Colombia.
|
| Figura 5. Microfotografía
que muestra la estructura de granos apareados de la cuenta No. 10. x80 |
Aunque otros resultados de análisis por
absorción atómica muestran que algunos artefactos de cobre de Nariño pueden contener
trazas de arsénico (Scott, material sin publicar), no hay evidencia que permita afirmar
la utilización de una materia prima distinta del cobre nativo para elaborar las piezas de
tumbaga halladas en territorio colombiano. Todas las cuentas aquí analizadas contienen
cantidades apreciables de arsénico (promedio 2,66 por ciento), y sus composiciones son
similares a las piezas peruanas y ecuatorianas fabricadas con metal obtenido mediante la
fundición de minerales de cobre (Nordenskiold 1921; Caley 1959, 1971).
Rasgos notables en los resultados analíticos son la
presencia de plata y la ausencia de cantidades detectables de cobalto, manganeso, bismuto
y zinc. No hay duda que la cuenta N°. 3 fue manufacturada con cobre obtenido mediante la
fusión de un mineral sulfuroso, probablemente calcocita (Cu2S).
Coghlan (1962, según Lucas), señala que existen
cuatro procedimientos mediante los cuales se pudo producir el bronce:
1. Fundiendo una mezcla de cobre y estaño
metálicos.
2. Fundiendo una mezcla de mineral de cobre y estaño
metálico.
3. Fundiendo el mineral estanita.
4. Fundiendo una mezcla de minerales de cobre y
estaño.
|
| Figura 6. Sección pulida, no
atacada químicamente, de la cuenta No. 3, que muestra porosidades (manchas oscuras) e
inclusiones de suldfuro. En la parte inferior derecha se puede apreciar una inclusión
cúbica rica en estaño, sobre una partícuyla de sulfato, x650. |
La presencia de estaño solamente en una de las
cuentas y la semejanza en la composición general de ésta y de las restantes, sugieren
que al cobre metálico o al mineral de cobre le fue añadido estaño o casiterita, y que
este cobre está estrechamente relacionado con el que se usó en la manufactura de las
cuentas que contenían solamente arsénico.
Es posible que se hubiese empleado algún proceso a
baja temperatura, pues la variación en el contenido de estaño en la cuenta N°. 3,
indicado por el examen con microsonda electrónica, revela un material heterogéneo.
La cuenta N°. 3 se presenta como un caso atípico,
al considerar la ausencia general de arsénico en los bronces peruanos analizados por
Caley (1971). La presencia de arsénico puede derivar de la fundición de minerales tales
como anargita (Cu3AsS4) o tenantita (Cu12As4S13) o de minerales parcialmente oxidados que
contenían algo de arsénico. Caley (Op. Cit.), señala que la adición de estaño o
casiterita a un cobre arsenical extraído por fundición del mineral, el cual tenía que
ser fundido de nuevo, tiene como resultado una pérdida sustancial de arsénico. La
presencia aquí de ambos elementos parece indicar de nuevo la fusión de un material
sulfuroso al cual se añadió casiterita.
La cuenta N°. 3 es el primer ejemplo de bronce
prehispánico que se ha registrado en territorio colombiano. La pieza proviene de Nariño,
zona arqueológica situada en el extremo suroccidental de Colombia, colindante con el
Ecuador. En este último país se han encontrado varios objetos de bronce (Rivet y
Arsandaux, 1946; Jijón y Caamaño 1920). Bajo el imperio inca, el conocimiento de la
metalurgia del bronce se expandió desde Chile hasta el norte del Ecuador, pero no al
territorio de la actual Colombia, y es muy posible por lo tanto que las cuentas hayan sido
importadas del territorio inca.
Nordenskiold (1921), afirma que en Ecuador y Perú no
se han encontrado minerales de estaño, y que los indígenas lo obtenían de los ricos
depósitos de casiterita bolivianos.
El color de las aleaciones cuproarsenicales es
notablemente más amarillo que el cobre mismo, y por esta razón pudo ser atractivo para
orfebres expertos en el empleo de técnicas de enriquecimiento superficial, cuyo objetivo
era producir un color dorado.
AGRADECIMIENTOS
Debo expresar mis agradecimientos a K. Stephens y I.
Young del Departamento de Geología del University College, por permitir la utilización
del microanalizador de rayos X Cambridge 5; al doctor J. Ashley-Smith del Departamento de
Conservación del Museo Victoria and Albert, por facilitarme el empleo del
espectrofotómetro de absorción atómica Perkin-Elmer 460; al doctor N. J. Seeley, jefe
del Departamento de Conservación del Instituto de Arqueología de Londres; al doctor Luis
Duque Gómez, director del Museo del Oro de Bogotá, por permitir llevar a cabo la
investigación de la cual forma parte este trabajo, y por facilitar la publicación de sus
resultados, y finalmente a Clemencia Plazas y Ana María Falchetti de Sáenz por su
constante ayuda.
CUADRO
1. RESULTADOS DEL ANÁLISIS CON MICROSONDA ELECTRÓNICA
| Objeto
|
Zona
|
Cu
|
Ag
|
Au
|
Sn
|
Fe
|
As
|
S
|
Descripción
|
| Cuenta 10 |
matriz |
96.32
|
nd
|
nd
|
nd
|
nd
|
1.73
|
nd
|
metal sano.
No-corroido |
| Cuenta 10 |
matriz |
96.60
|
nd
|
nd
|
nd
|
nd
|
1.82
|
nd
|
metal sano.
No-corroido |
| Cuenta 10 |
inclusión |
71.30
|
nd
|
nd
|
nd
|
nd
|
nd
|
nd
|
cuprita |
| Cuenta 3 |
inclusión |
79.90
|
nd
|
nd
|
0.62
|
nd
|
nd
|
18.06
|
calcocita |
| Cuenta 3 |
inclusión |
77.97
|
nd
|
nd
|
nd
|
nd
|
0.21
|
19.02
|
calcocita |
| Cuenta 3 |
inclusión |
13.84
|
nd
|
nd
|
61.64
|
nd
|
nd
|
0.56
|
casiterita |
| Cuenta 3 |
inclusión |
72.33
|
nd
|
nd
|
nd
|
nd
|
nd
|
nd
|
cuprita |
| Cuenta 3 |
matriz |
96.24
|
nd
|
nd
|
3.30
|
nd
|
1.24
|
nd
|
metal sano.
No-corroido |
| Cuenta 3 |
matriz |
95.24
|
nd
|
nd
|
4.22
|
nd
|
0.56
|
nd
|
metal sano.
No-corroido |
| Cuenta 3 |
matriz |
87.39
|
nd
|
nd
|
10.35
|
nd
|
1.26
|
nd
|
metal sano.
No-corroido |
| Cuenta 3 |
matriz |
81.86
|
nd
|
nd
|
0.16
|
nd
|
1.20
|
0.19
|
metal corroído
|
nd=no determinado.
CUADRO
2. RESULTADOS DEL ANÁLISIS POR ABSORCIÓN ATÓMICA
| Objeto
|
Au
|
Cu
|
Ag
|
Fe
|
Co
|
Pb
|
Ni
|
Sb
|
As
|
Sn
|
Mn
|
Bi
|
Zn
|
Total
|
| Cuenta 1 |
nd
|
97.07
|
0.08
|
0.043
|
nd
|
0.01
|
0.04
|
0.02
|
1.89
|
nd
|
nd
|
nd
|
nd
|
99.153 |
| Cuenta 2 |
nd
|
74.76
|
0.01
|
0.091
|
nd
|
nd
|
0.01
|
0.04
|
4.25
|
nd
|
nd
|
nd
|
nd
|
79.161 |
| Cuenta 3 |
nd
|
91.46
|
0.15
|
0.244
|
nd
|
nd
|
0.02
|
0.08
|
1.71
|
3.71
|
nd
|
nd
|
nd
|
97.374 |
| Cuenta 4 |
nd
|
87.68
|
0.19
|
0.018
|
nd
|
0.02
|
0.10
|
0.01
|
3.73
|
0.62
|
nd
|
nd
|
nd
|
91.748 |
| Cuenta 5a |
nd
|
89.74
|
0.03
|
0.022
|
nd
|
0.01
|
0.03
|
0.01
|
2.68
|
nd
|
nd
|
nd
|
nd
|
92.522 |
| Cuenta 5b |
nd
|
75.79
|
0.05
|
0.024
|
nd
|
0.01
|
0.03
|
0.01
|
3.26
|
61.64
|
nd
|
nd
|
nd
|
79.174 |
| Cuenta 7 |
nd
|
94.35
|
0.12
|
0.021
|
nd
|
nd
|
0.05
|
0.01
|
2.57
|
nd
|
nd
|
nd
|
nd
|
97.121 |
| Cuenta 8 |
nd
|
94.91
|
0.16
|
0.052
|
nd
|
nd
|
0.04
|
0.02
|
2.65
|
3.30
|
nd
|
nd
|
nd
|
97.832 |
| Cuenta 10 |
nd
|
93.94
|
0.21
|
0.013
|
nd
|
nd
|
0.03
|
0.01
|
1.28
|
4.22
|
nd
|
nd
|
nd
|
95.483 |
CUADRO
3. MEDIDAS FÍSICAS
| Cuenta
No. |
Peso
|
Diám.
est. |
Diám.
int. |
Ancho
(mín.) |
Ancho
(máx.) |
| 1
|
5.15g.
|
13
mm. |
7.5
mm. |
9
mm. |
10.5
mm. |
| 2
|
4.55g.
|
13
mm. |
7
mm. |
8
mm. |
10
mm. |
| 3
|
3.56g.
|
12
mm. |
5.5
mm. |
6
mm. |
9
mm. |
| 4
|
4.60g.
|
11.5
mm. |
6
mm. |
9
mm. |
9.5
mm. |
| 5
|
4.32g.
|
12
mm. |
6
mm. |
8.5
mm. |
9.5
mm. |
| 6
|
5.03g.
|
13.5
mm. |
7
mm. |
8
mm. |
9.5
mm. |
| 7
|
4.96g.
|
13
mm. |
6
mm. |
9
mm. |
10
mm. |
| 8
|
5.10g.
|
14
mm. |
7
mm. |
8
mm. |
9.5
mm. |
| 9
|
5.48g.
|
14
mm. |
8
mm. |
9
mm. |
10
mm. |
| 10
|
5.13g.
|
13
mm. |
6.5
mm. |
8
mm. |
10
mm. |
BIBLIOGRAFÍA
Hughes, M. J. 1976 Cowell, M. R. and Craddock, P. T. "Atomic absorption
Techniques in Archaeology", Archaeometry 18 (1) Págs. 19-37.
Nordenskiold, Erland. 1921 The Copper and Bronze Ages in South America.
Comparative Ethnographical Studies, vol. 4. Elanders, Boktryckeri Aktiebolag.
Goteborg.
Caley, E. R. 1971 "Chemical Composition of Ancient Copper Objects from
South America". Applications of Science in the Examination of Works of Art.
Boston. Págs. 53-61.
Caley, E. R., and Easby, D. T. 1959 "The Smelting of Sulphide Ores in
Peru". American Antiquity 25. Págs. 59-65.
Coghlan, H. H. 1962 Notes on the Prehistoric Metallurgy of Copper and
Bronze in The Old World. Occasional Papers on Technology 4. Pitt Rivers Museum.
Oxford.
Rivet, P. and Arsandaux, H. 1946 La Métallurgie en Amérique
Précolombienne. Travaux et Mémoires de l'Institud d'Ethnologie. Vol. XXXIX.
Paris.
Jijón y Caamaño, J. 1920 "Los Tincullpas y notas acerca de la
metalurgia de los aborígenes del Ecuador". Boletín de la Academia Nacional de
Historia, vol. 1. Quito.
| 1 |
Se tomaron tres exposiciones
bajo las siguientes condiciones: 60 KV por 3 minutos, 90 KV por 3 minutos y 120 KV por 3
minutos. |
| 2 |
El hilo está formado por 3
hebras de torsión S, retorcidas luego en sentido Z con un ángulo aproximado de 25°.
|
| 3 |
Las hebras se montaron en un
portaobjeto de microscopio, se sumergieron en parafina líquida y se examinaron por Kathy
Tubb con luz transmitida. |
| 4 |
Las cuentas se limpiaron con
escalpelo, cepilladas con cerdas de vidrio y enjuagadas con acetona; a continuación se
sometieron a un proceso de secado, e impregnación al vacío con una solución al 3 por
ciento de benzotriazol en etanol. Las piezas se retiraron de la solución al cabo de una
hora, se secaron, y lacaron con dos capas de una solución al 15 por ciento de Incralac al
tolueno. |
| 5 |
Esta solución se preparó
con un derivado de la carboximetil-celulosa, Modocoll (4 g. por litro); polietilen-glicol
1540 (14 g. por litro) y orto-fenilfenol (0,80 g. por litro), disueltos en una mezcla al
95 por ciento de agua destilada y 5 por ciento de etanol, la cual se atomizó sobre las
fibras y se dejó secar. |
| 6 |
Análisis efectuado sobre una
superficie seccionada pulida pero no atacada químicamente. |
| 7 |
Al atacar la superficie
seccionada con una solución de cloruro férrico, se observó una microestructura de fase
simple, que presenta granos apareados; estos cristales (Fig. 5), poseen líneas rectas
apareadas lo cual indica que la etapa final de la fabricación fue una operación de
recocido. |
| 8 |
Para los análisis por
absorción atómica, las muestras se disolvieron en agua regia, según recomendación de
Hughes, y Craddcock (1976). |
| 9 |
Se observó una matriz de
fase sencilla un poco porosa, con inclusiones de tres tipos: inclusiones de cuprita
pequeñas y redondas de color azul claro; inclusiones de calcocita [Cu2S], redondas, de
color azul grisoso; inclusiones muy pequeñas, cúbicas y de color azul brillante, muy
difíciles de analizar, que contenían alrededor de 60 por ciento de estaño y son
probablemente escasos remanentes de casiterita (SnO2 ) (Fig. 6). |
|