| BURITACA-200:
UNA FECHA DE RADIOCARBONO ASOCIADA CON OBJETOS DE ORFEBRERÍA TAIRONA
Ana María Groot de Mahecha
El material que a continuación se presenta, forma parte del Proyecto de
Investigación Arqueológica y de Protección del sitio Buritaca-200 (Fig. 1) iniciado en
el año de 1976 por el Instituto Colombiano de Antropología, subdivisión de Colcultura.
Corresponde a una fase de trabajo de campo desarrollada entre octubre de 1976 y diciembre
de 1977. En él se hace referencia a la composición cultural del sitio de vivienda en el
cual se registraron los objetos de orfebrería / 1
/.
EL SITIO DE
EXCAVACIÓN
La terraza en donde fueron hallados los objetos de oro se encuentra localizada en
la ladera occidental de la cuchilla, en un nivel intermedio entre la cima de la misma y el
nivel del río Buritaca. Tiene como acceso dos escaleras, una orientada hacia el noreste y
otra hacia el suroeste, que parten de un camino amplio y bien construido que sigue la
curva de nivel y atraviesa este núcleo habitacional longitudinalmente (ver Lám. 3). En
el área delimitada por la terraza (126 m2 ) se encuentran un anillo de vivienda y una
construcción semilunar; el espacio entre las dos construcciones o corredor, está
parcialmente cubierto por lajas colocadas horizontalmente, las cuales forman un enlosado
regular (ver Fig. 2).
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| Lámina 1. Conjunto de
terrazas sobre cuchilla. |
Por la fuerte pendiente del terreno, parte del muro de contención de la
terraza y del anillo de vivienda se encuentran derrumbados. El lado este de la terraza,
que da contra la montaña, estaba parcialmente cubierto por material rodado, con un
espesor promedio de 1,00 m.
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| Lámina 2. Conjunto de
vivienda (terraza) sobre ladera. |
La construcción, de forma semilunar, tiene 12,50 m. de largo, una anchura
promedio de 3,00 m., y está delimitada por un muro de contención que alcanza una altura
máxima de 0,80 m. Probablemente correspondía a una pequeña zona de cultivo contigua a
la propia vivienda, ya que en la excavación del área total no se encontraron indicios de
que fuera lugar de habitación. En esta construcción se recogió muy escaso material
cultural, representado solamente por algunos fragmentos de cerámica en la tierra rodada,
lo cual indica que probablemente provenían de otro sitio.
La vivienda se encontró en un 40 por ciento cubierta por tierra rodada de las
partes altas; su lado oeste y el muro de contención de la terraza estaban derrumbados.
Hacia el suroeste se observaban algunas lajas colocadas horizontalmente y que constituían
el remate del muro del anillo en esa parte. Siguiendo este testigo del anillo, se excavó
el área total de la vivienda y parte del corredor.
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| Lámina 3. Terraza de
habitación, donde fueron encontradas las piezas de oro, escalera suroeste. |
EL MATERIAL
CULTURAL
En la tierra que se había depositado sobre la vivienda, se encontraron
fragmentos cerámicos muy erosionados, mientras que en la capa subyacente -compuesta por
una tierra pardusca suelta- se encontró cerámica igualmente fragmentada pero mejor
conservada. Corresponde a la capa cultural de la vivienda y tiene un espesor promedio de
0,40 m. Sólo se halló una vasija entera, colocada debajo de una de las lajas de remate
del anillo, en el lado oeste de la habitación, con tres cuentas de piedra verde en su
base. El fogón se observó en el costado oeste, cubriendo un espacio de aproximadamente
0,90 m. de diámetro, en el cual se encontró la mayor densidad de fragmentos cerámicos,
dos manos de moler y varias piedras de forma irregular, las cuales presentaban señales de
haber sido quemadas.
El 70 por ciento de los fragmentos que se encontraron corresponden a una clase de
cerámica de color carmelito rojizo, la cual presenta con frecuencia la aplicación de un
engobe rojo o café en su superficie, generalmente del mismo color de la pasta. No
presenta decoración adicional, con excepción de algunas incisiones en forma de muesca.
Las formas más frecuentes en este sino corresponderían a vasijas globulares,
semiglobulares y platos semiplanos con una asa en el borde, las cuales debieron cumplir
una función utilitaria. La cerámica restante corresponde en un 25 por ciento a cerámica
de color habano o crema y en un 5 por ciento a cerámica negra. La habana se caracteriza
por el color natural de la arcilla, en ocasiones pulida la superficie y decorada con
incisiones de puntos y líneas entrecruzadas; se observaron con una mayor frecuencia
fragmentos de recipientes de forma globular, con cuello alto y un borde fuertemente
evertido. La cerámica negra, que en este sitio fue muy escasa, presenta en su superficie
un color diferente al de la pasta, dado por un engobe que después de ser expuesto al
fuego toma un color negro brillante; se observaron fragmentos de copas con bases
troncónicas y cuerpos angulares. Esta cerámica negra, considerada como típica tairona,
presenta en general formas de vasijas variadas y silbatos, con una decoración que puede
ser desde un diseño sencillo de incisiones en el ángulo del cuerpo o en el borde, hasta
elaboradas representaciones antropomorfas y zoomorfas.
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| Fig. 2. Dibujo esquemático.
Planta terraza de habitación. |
Debajo de la capa cultural, en un piso de arcilla amarilla compacta, se
encontraron seis entierros primarios, cinco en el interior de la vivienda y uno en el
corredor (ver Fig. 3). Las tumbas son de pozo con una semibóveda lateral. En las tumbas
2, 5 y 6, la entrada a la semibóveda está cubierta por una laja colocada verticalmente o
por una piedra de moler; en las tumbas restantes (1, 3 y 4) la entrada no estaba tapada.
Debido a la humedad del suelo, en todos los entierros los restos óseos se encontraron
deshechos; dado el reducido tamaño de la cavidad de la semibóveda, se presume que el
cuerpo del muerto debió estar colocado en posición fetal.
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| Fig. 3. Planta de vivienda.
Buritaca 200. |
En la descripción de la composición cultural de las tumbas, se ha dejado
para lo último la de la tumba N°. 2, por ser la que tenía un ajuar funerario más rico.
TUMBA N°. 1
No contenía material cultural.
TUMBA N°. 3
En el pozo se encontraron: tres objetos tubulares de piedra roja sin orificio y
una cuenta tubular de cornalina; una piedra cuarcítica y 142 fragmentos cerámicos (78 de
cerámica habana, 53 de carmelita rojiza y 1 de cerámica negra). En la cavidad se
encontró una cuenta de cornalina en forma de corazón y un objeto tubular de piedra roja.
TUMBA N°. 4
En el pozo se halló un objeto tubular de piedra roja y 73 fragmentos cerámicos
(37 de cerámica carmelita rojiza, 35 de habana y 1 de negra). En la cavidad se encontró
un cincel, una piedra de forma romboide con abrasiones de uso en cinco de sus caras, un
objeto tubular de piedra roja y 40 fragmentos cerámicos (27 de cerámica carmelita rojiza
y 13 de habana).
TUMBA N°. 5
En el pozo no se encontró material cultural. En la cavidad se halló un hacha de
piedra verdosa, de forma trapezoidal alargada, con pulimento en todas las caras, y 5
fragmentos cerámicos (4 de cerámica carmelita rojiza y 1 de habana).
TUMBA N°. 6
Se encuentra localizada fuera del área de la vivienda. En el pozo no se halló
material cultural. En la cavidad se encontraron tres cuentas muy pequeñas, una tubular de
piedra roja y dos planas con orificio que parecen representar una mariposa y un colmillo,
elaboradas de piedra de color verde grisoso. Por el tamaño de la laja (0,50 m. x 0,28
m.), de la cavidad (0,45 m. x 0,35 m. x 0,30 m.) y de los objetos de ofrenda, se presume
que el entierro era de un niño.
TUMBA N°. 2
En este entierro, la entrada a la semibóveda estaba orientada en dirección
norte-sur e indicada por una piedra de moler (metate) finamente tallada y colocada con el
lado de uso hacia el interior de la cavidad (ver Fig. 4). De los restos del muerto tan
sólo se encontraron algunos fragmentos de dientes. El ajuar funerario estaba compuesto
por cuatro piezas de orfebrería, dos orejeras semilunares huecas y dos cuentas en forma
de ancla (ver Lám. N°. 4) y por dos cuentas de cornalina, una en forma de búho y otra
circular con orificio central. No se encontraron fragmentos cerámicos.
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| Fig. 4. Corte AA' |
Asociado a estos elementos culturales, se encontró carbón vegetal,
localizado cerca de las piezas de orfebrería, a 0,15 m. sobre el nivel del piso de la
cavidad y a 0,12 m., de la entrada. Fue analizado por el método del carbono 14,
obteniéndose una datación de 565 ± 50 antes del presente / 2 /, lo cual indica una fecha aproximada de 1.385 años
después de Cristo para los elementos mencionados.
Orejeras
semilunares huecas
Fueron elaboradas en tumbaga y luego sometidas al proceso de dorado por
oxidación para obtener la superficie dorada. La lámina de tumbaga fue martillada sobre
una matriz posiblemente de madera hasta lograr la forma que presenta. Uno de los extremos
fue doblado hacia afuera como refuerzo.
| Peso: |
8 gms. c/u. |
| Ancho: |
5,4 cms. c/u.
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| Alto: |
4,4 cms. c/u.
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Cuentas en forma de
ancla
Las cuentas de collar fueron fundidas a la cera perdida, utilizando un núcleo de
arcilla de color gris oscuro. Fueron elaboradas en tumbaga, posteriormente dorada por
oxidación.
| Peso: |
0,70 gms. (con
núcleo) c/u. |
| Ancho: |
1,5 cms. c/u.
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| Alto: |
1,4 cms. c/u.
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Si se considera que a las personas las enterraban con sus pertenencias, es
posible pensar que en la tumba 2 habían enterrado a una mujer, asociando la piedra de
moler que cubría la entrada a la cavidad como la muestra material de una actividad
femenina. En este caso, los adornos no son indicativos del sexo del muerto, puesto que
tanto hombres como mujeres los usaban.
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| Lámina 4. Cuentas de collar
en forma de ancla y oreja tairona. Procedencia: Buritaca-200. |
ALGUNAS
OBSERVACIONES
Teniendo en cuenta que para este sitio de vivienda sólo se posee una fecha
absoluta y que el material cultural que se encontró en las tumbas es homogéneo,
exceptuando el de la tumba N °. 2, similar al de la capa cultural, no se puede afirmar
que las tumbas indiquen diferencias temporales amplias en la ocupación de la vivienda.
Pero sí puede pensarse que el sitio estuvo ocupado por una familia nuclear por un periodo
razonable de una a dos generaciones.
Es importante señalar que hasta el momento no se tenían fechas de radiocarbono
asociadas a objetos de orfebrería tairona. Los objetos de oro que se conocen de esta
cultura son numerosos y variados en cuanto a forma y a técnicas empleadas en su
elaboración, pero desafortunadamente no siempre se sabe con exactitud el sitio de donde
proceden y el contexto cultural en el cual fueron hallados. En los primeros años de la
Conquista, los españoles asentados en Santa Marta iniciaron el saqueo cultural de esta
región del norte del país; las "grandes riquezas" de los indígenas,
representadas en elaborados objetos de orfebrería, les fueron arrebatadas por pillaje, a
través de tributos y saqueando sus tumbas. Esta última actividad ha persistido hasta
nuestros días.
Se considera que el desarrollo de la orfebrería tairona estaba en pleno apogeo
en los comienzos del sigo XVI. La describían los cronistas al referirse a los adornos que
llevaban los indígenas en las cercanías de Santa Marta; e inclusive algunos de los
conquistadores tuvieron la oportunidad de conocer los propios talleres de fundición en
diversas poblaciones.
En general, la arquitectura lítica, la alfarería, el arte lapidario fino y la
metalurgia de la cultura tairona, corresponden cronológicamente a un período tardío que
se prolonga hasta la conquista española. Esto concuerda con la fecha de 1385 años d. de
C. que se calculó para los objetos de oro y materiales asociados encontrados en
Buritaca-200.
Aún es incierto el origen mismo de la cultura tairona, materia sobre la cual
poco se conoce. La mayoría de la información que al respecto se posee, corresponde a una
fase tardía, definida por Reichel (1955) como tairona II. Como no hay datos sobre la fase
formativa de esta cultura, Reichel (1978) considera la posibilidad de que los taironas
hubieran venido de Centroamérica y se hubieran asentado en las estribaciones de la Sierra
alrededor de los siglos XI y XII después de Cristo.
En cambio Bischof (1968) opina que los taironas estaban asentados en el lugar
desde los siglos VI y VII de nuestra era y que en un principio tuvieron manifestaciones
culturales determinadas, la llamada fase Nahuange del mismo autor. En esta fase la
cerámica es diferente de la que comúnmente se conoce como tairona, pero sí se
encuentran objetos taironas clásicos, tales como objetos ceremoniales y ornamentales de
piedra fina (pendientes alados y representaciones antropomorfas de piedras verdes, cuentas
de cornalina), metalurgia desarrollada de oro y arquitectura lítica. Es interesante
anotar que los elementos de la fase Nahuange se encuentran hasta la época misma del
contacto español, lo que indicaría una persistencia de la cultura tairona por más de
1.000 años.
La opinión de Bischof, sustentada apenas por escasos datos, si bien interesante,
no debe considerarse sino como una valiosa hipótesis de trabajo, que invita a estudios
futuros más extensos. Llama la atención el hecho de que hasta ahora ni en Pueblito ni en
Buritaca se han encontrado depósitos culturales profundos y estratificados que sugieran o
bien cambios culturales o continuidad cultural. En cambio, sí es evidente que los
taironas fueron un pueblo que se adaptó admirablemente a un medio abrupto y difícil como
el de la sierra; que alcanzó el máximo aprovechamiento de los pisos térmicos, con lo
cual logró una dieta alimenticia balanceada y variada, factor sin duda favorable para el
incremento de la población. Estas circunstancias fueron factor determinante para la
construcción de viviendas permanentes tal como se observa hoy en día en las ruinas de
las poblaciones estudiadas, y permitieron, a su vez, tanto la especialización del trabajo
como la existencia de una estructura de clases que en conjunto trajeron progresos
organizativos y tecnológicos, tal como lo comprobaron los españoles al llegar a estas
comarcas.
BIBLIOGRAFÍA
Bischof, Henning. 1968 " Contribuciones a la cronología tairona
(Sierra Nevada de Santa Marta) ". Verhanlungen des XXXVIII - Internationalen
Amerikanistenkongresses. Stuttgart-München.
1971 Die Spanisch - Indianische Auseinandersetzuna inder Nordlichen
Sierra Nevada de Santa Marta 1501-1600 - (Resumen). Editado por Udo Oberem, Bonn.
Cadavid, Gilberto y Herrera de Turbay, Luisa F. 1977 Manifestaciones
culturales en el área tairona. Instituto Colombiano de Antropología. (Inédito).
Bogotá.
Duque G. Luis. 1958 " Notas históricas sobre la metalurgia
prehistórica en el litoral Caribe de Colombia". Homenaje al profesor Paúl
Rivet. Editorial ABC. Bogota.
Friede, Juan. 1955 Documentos inéditos para la historia de Colombia. Academia
Colombiana de Historia. Bogotá.
Groot de Mahecha, Ana M. y Mahecha, José Luis. 1978 Informe de
actividades en el sitio "Buritaca-200" Año de 1977. Instituto Colombiano de
Antropología-(Inédito), Bogotá.
Mason, J. Alden. 1931-1936 Archaeology of Santa Marta Colombia: The
Tairona-Culture. Part I and II. Field Museum of Natural - History, Chicago.
Murdy, Carson. 1975 " La economía y densidad de población en los
asentamientos de la cultura tairona en la árida zona litoral de la Sierra Nevada de Santa
Marta". Primer Congreso Nacional de Historiadores y Antropólogos, Santa Marta.
Reichel-Dolmatoff, Gerardo. 1951 Datos histórico-culturales sobre las
tribus de la antigua gobernación de Santa Marta. Imprenta del Banco de la República.
Bogotá.
1954 a) " Investigaciones arqueológicas en la Sierra Nevada de
Santa Marta" Partes 1 y 2. Revista Colombiana de Antropología. Vol. II, N°.
2, Bogotá.
1954 b) " Investigaciones arqueológicas en la Sierra Nevada de
Santa Marta". Parte 3. Revista Colombiana de Antropología. Vol. III, Bogotá.
1955 " Investigaciones Arqueológicas en la Sierra Nevada de Santa
Marta". Parte 4. Revista Colombiana de Antropología. Vol. IV, Bogotá.
1958 " Notas sobre la metalurgia prehistórica en el litoral
Caribe de Colombia". Homenajea¡ profesor Paul Rivet. Editorial ABC. Bogotá.
1978 " Colombia Indígena. Periodo Prehispánico". Manual
de Historia de Colombia. Tomo I. Biblioteca Colombiana de Cultura. Bogotá.
Simón, Pedro. 1953 Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme
en las Indias Occidentales. Editorial Kelly, Bogotá.
| 1 |
Manifiesto mis
agradecimientos al Instituto Colombiano de Antropología, entidad que ha patrocinado los
estudios en Buritaca-200, y al Groningen C 14 Laboratorium, de Holanda, por la
colaboración en el análisis de la muestra. |
| 2 |
GrN-9247
Ciudad Perdida (3) (Buritaca-200)
565+ 50 A.P. |
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