| |
|
FUNDACION
DE INVESTIGACIONES ARQUEOLOGICAS NACIONALES. Informes Preliminares.
ARQUEOLOGIA DE
SAN AGUSTIN
Investigaciones en la "Mesita C"
Julio César Cubillos Ch.
El yacimiento arqueológico "Mesita C",
conocido con este nombre desde los albores del presente siglo, forma parte del área del
Parque Arqueológico de San Agustín. El sitio se localiza aproximadamente a 800 metros,
al sur del edificio de Museo y Administración, en el borde del peniplano que cae al
occidente en fuerte desnivel hacia la quebrada de Lavapatas, donde se encuentra ese
extraordinario monumento labrado en la roca que es la "Fuente de Lavapatas". La
vía peatonal que conduce a este lugar, atraviesa el sitio de que tratamos.
Las primeras informaciones que identifican el sitio,
se deben a) General Agustín Codazzi (1.857), quien hace referencia en el lugar de seis
estatuas de piedra muy particulares, que lo inducen a concluir que el sector corresponde a
un cementerio de grandes sacerdotes. Posteriormente lo visitaron investigadores como el
General Carlos Cuervo Márquez (1.893), K. Th. Preuss (1.913) y José Pérez de Barradas
(1.936), entre otros. Ninguno de los estudiosos mencionados realizó excavaciones
arqueológicas en el yacimiento; se preocuparon especialmente en describir las esculturas
monolíticas concentradas en el lugar, las cuales habían sido desenterradas por
buscadores de tesoros, con anterioridad al arribo del General Codazzi.
Hasta el momento en que inicia sus trabajos la
Comisión del año de 1.972, el yacimiento arqueológico de "Mesita C" carecía
de una investigación sistemática.
El estudio de este sitio, junto con los yacimientos
de "El Estrecho" y "El Parador", fué el primer plan de investigación
que subvencionó la recién creada Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales
del Banco de la República.
Los trabajos iniciales consistieron en una labor de
reconocimiento de las zonas enmontadas y libres de vegetación; posteriormente se realizó
una detenida exploración por medio de gran número de sondeos en una superficie
aproximada de 800 metros cuadrados, lo que facilitó la elaboración de un plan de trabajo
para efectuar las excavaciones. Estas cubrieron una superficie aproximada de 600 metros
cuadrados.
|
| Proceso de excabación en la
Mesita C. El corte cubrió las tumbas donde fueron halladas varias estatuas de piedra
|
En el área diagnosticada como positiva, se
operaron tres tajos o trincheras que al final conformaron polígonos irregulares, debido a
las obligadas ampliaciones, pero de lados rectos y en ángulo de 90 grados. Los tajos que
se trabajaron con el objeto de levantar sola- mente la capa vegetal, de 25 centímetros de
espesor promedio, fueron dejando al descubierto las modificaciones que la sociedad
agustiniana había realizado en el terreno, complementadas con una serie de elementos
arqueológicos que, asociados a sus costumbres funerarias, permitieron conocer algunos
modos de la vida de la cultura.
El estudio de las manifestaciones arqueológicas que
se hicieron presentes en la "Mesita C", proporcionó una cantidad de elementos
culturales cuya reseña se presenta a continuación:
a). El sitio arqueológico conforma un cementerio, en
el cual las inhumaciones se realizaron entre el Siglo 111 y el Siglo VII después de J.C.
Esta aseveración se basa en dos fechas de radiocarbón procesa das en el laboratorio de
Groningen C 14 (Holanda). Tomando en cuenta la posición del cementerio en el tiempo, este
quedaría ubica- do en la etapa Clásica Regional, dentro de las divisiones cronológicas
propuestas por las últimas expediciones arqueológicas que han trabajado en la zona.
b). Aquí también se constataron modificaciones en
la topografía con el propósito de nivelar el terreno por medio de raspado y relleno
artificial. Estos trabajos no cubren en su totalidad el yacimiento. No se advirtieron
huellas ni restos de construcción de montículos.
c). Se localizaron 46 tumbas intactas, 4 habían sido
excavadas con anterioridad y un gran hueco irregular ocupado por tierra y basura
contemporánea, testigo de excavaciones muy antiguas.
Con relación a las estructuras funerarias que no
sufrieron altera- ción, éstas presentan variaciones en cuanto a su forma general: las
hay de construcción rectangular, circular, ovoidal e irregular. Las bóvedas y los
depósitos rituales, comunicados o aislados con respecto al sepulcro, fueron constatados.
En cuanto a las paredes, algunas de ellas se cubrieron con lajas de piedra, lo mismo que
los pisos. La mayoría de las tumbas no presentan aditamento estructural, están
simplemente cavadas en tierra.
d). Entre los elementos culturales de piedra hallados
en las tumbas, figuran núcleos, lascas, cortadores, machacadores, pulidores, bolas,
piedras y manos de moler y piedras grabadas. Sin lugar a duda, lo más significativo que
se rescató en lítica, fue una punta de proyectil y seis esculturas.
La punta de proyectil, en cristal de roca, presenta
trabajo bifacial, con técnica de percusión y retoques muy controlados. Es de forma
triangular, con bordes ligeramente convexos, hombros poco desarrollados, pedúnculo
triangular corto, de lados algo cóncavos y divergentes hacia la base. Largo 39
milímetros y ancho máximo 29 milímetros. Fue hallada en la Tumba N° 1, de la cual se
obtuvo una fecha de radiocarbón de 1.695 + 65 B.P. Culturalmente se puede interpretar
como otra de las supervivencias de la época de los cazadores inferiores.
En cuanto a estatuaria, se rescataron 5 esculturas y
un boceto, todas asociadas a ritos funerarios.
Con referencia únicamente a las estatuas mayores,
cuya altura sobrepasa el metro, se encontraron enterradas cabeza abajo, en tumbas
expresamente construidas para ello y asociadas a sepulcros que presumiblemente albergaron
enterramientos humanos.
Una de ellas aparece esculpida en toba volcánica de
color gris muy claro. Representa una mujer de facciones tranquilas, que sostiene en las
manos la figura de un niño. La talla correspondiente a la cabeza, ojos, mariz, orejas con
ornamento en forma de zeta, el bonete cilíndrico (especie de fez), la banda que lo
sostiene y que se cruza por detrás de la cabeza y las pequeñas mamilas que se advierten
en el pecho, han sido muy bien logradas, lo que le da equilibrio a la obra de arte. El
tratamiento de los miembros inferiores aparece muy descuidado.
La otra escultura, trabajada en andesita, consiste en
dos figuras contrapuestas, unidas por la espalda y tratadas hasta el nivel de la cintura.
El diseño de los temas es de carácter antropozoomorfo y éstos dan la sensación de
representar dos grandes antropoides con leves rasgos humanos. Son muy parecidas, pues la
diferencia entre ellas es que una presenta boca bestial y la otra aparece con el hocico
aplanado. Una y otra rematan la cabeza con relieves rectangulares. Ambas tienen orejeras
circulares y aparecen con los brazos cruzados.
|
| Estatua doble hallada en una
tumba de la Mesita C. Es la presentación de los dos monos contrapuestos. |
e). En cuanto al material cerámico, se
hicieron presentes formas dé platos, cuencos, copas, ollas, urnas funerarias y fragmentos
de pie de olla trípode, de rodillo de pintar, de pico de alcarraza y de vertedera en
media caña. Tanto la morfología general como los acabados de los recipientes, se ajustan
a la época de mayor esplendor de la cultura.
f) Por último y a modo de conclusión sobre el
yacimiento arqueológico de "Mesita C", se anota lo siguiente:
1 -El yacimiento en sí no presenta la complejidad ni
la significación jerárquica que los estudios arqueológicos han podido comprobar en
otros sitios aledaños, como en la "Mesita A" y en la "Mesita B". Se
trata de un lugar secundario, donde se inhumaron personajes de prestancia en la comunidad.
El descubrimiento de dos esculturas en este sitio, una solamente con el trazado de
separación de los módulos y otra en proceso de construcción, tiene una especial
importancia si se considera que este tipo de hallazgos no son de frecuente ocurrencia en
la zona. Este hecho podría sugerir que el cementerio fue utilizado para inhumar, en
algunos casos, a gente tan importante como los escultores.
|
| Estatua antropomorfa hallada
en la Mesita C. Lleva en las manos la figura de un niño. |
|
| Punta de flecha, tallada en
cristal de roca , encontrada en una tumba encontrada en la Mesita C. |
2-Con los hallazgos en el lugar, de estatuas
enterradas con el carácter de ofrendas funerarias y en tumbas excavadas exclusivamente
para este tipo de inhumaciones, junto con los realizados por la Comisión 1.970-71, en el
Alto de los idolos, donde se rescataron estatuas contenidas en las estructuas
monticulares, se comprueban suficientemente, las conclusiones que desde hace algunos años
viene sustentando el Dr. Luis Duque Gómez (1.945-1946), que la estatuaria agustiniana fue
enterrada como ofrenda y que son excepcionales las esculturas que sobresalían en la
superficie del terreno. |