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"LA
RADIOACTIVIDAD DESENMASCARA A LOS FALSIFICADORES DE ARTE Arqueólogos, geólogos y comerciantes de arte pueden
servirse de un nuevo método de determinación de la antigüedad de ciertos objetos y
materiales, con el que incluso se descubren falsificaciones espléndidas de antigüedades.
Según el Instituto Max-Planck de Física Nuclear, de Heidelberg, ciertos daños mínimos
producidos por radiación natural en substancias como el barro y la arcilla han resultado
un "reloj" de garantía para comprobar la autenticidad de obras antiguas de arte
y para fechar periodos históricos y arqueológicos. Una investigación de diversas obras
de arte oriental del Museo Reiss de Mannheim dió así por resultado que una escultura de
cerámica de una bailarina china, datada en el siglo tercero, era una simple
falsificación del siglo XX. Calentando una mínima prueba de material del pedestal, la
luminosidad producida por la radiactividad, la llamada termoluminiscencia, era
relativamente débil. La escala de medidas del reloj de termoluminiscencia muestra una
edad de sólo unos 70 años. Otra prueba de la eficacia del método se obtuvo en las
excavaciones de una villa del final de la época romana en Bad Kreuznach. Aquí se trataba
de fechar un sistema de tubos de arcilla para conducciones de agua. Se había sospechado
que los tubos habían sido colocados en época post-romana. Las investigaciones mostraron
sin embargo que se trataba de un trabajo romano. Una moneda romana, encontrada luego por
los arqueólogos en uno de los tubos, vino a confirmar el acierto de los científicos de
Heidelberg en sus mediciones. Los científicos del grupo de arqueometría de Heidelberg
indican que existe radioactividad desde el origen de los elementos químicos hace miles de
millones de años. Todavía muestra la corteza terrestre radioactividad natural. Esta se
encuentra sobre todo en los elementos radioactivos uranio torio y potasio. En especial, el
barro y la arcilla, de los que se han construido objetos de uso y ladrillos, muestran
mínimas cantidades de uranio radioactivo del que surge una radiación que produce en la
materia circundante y en otros objetos un característico efecto de estimulación. Este
efecto se utiliza también en la técnica nuclear para determinar cargas radioactivas. La
idea básica de utilizar rastros radioactivos en minerales para determinaciones
cronogeológicas nació ya a comienzos de siglo, poco después de descubrirse la
radioactividad. Con todo, sólo el perfeccionamiento de los métodos de medida y la
cooperación interdisciplinaria de físicos, geólogos y arqueólogos durante los últimos
años en la investigación de meteoritos y material lunar ha hecho posibles los exactos
métodos actuales de determinación de la edad.
(Max-Planck-Gessellschaft, Postfach 647, D-8000 Munchen 1.)" |