Ficha bibliográfica
Titulo:
Pectorales acorazonados
Edición original: 2005-05-13
Edición en la biblioteca virtual: 2005-05-13
Creador: Ana María Falchetti de Sáenz




INDICE

  PECTORALES ACORAZONADOS

Ana María Falchetti de Sáenz

Las diversas áreas de orfebrería prehispánica desarrollaron sus "estilos" propios. En cada una de ellas es posible identificar una serie de piezas caracterizadas por rasgos técnicos y morfológicos definidos. Existen también otras categorías de piezas de oro, las cuales presentan una amplia distribución geográfica y constituyen el fenómeno conocido actualmente como "horizonte" de orfebrería.

Los pectorales acorazonados constituyen uno de estos "horizontes".

Según su forma específica, estas piezas pueden agruparse en 5 categorías.

1) Variante N°. 1. (Fig. 1, 1 y2). Elaborados con oro de buena ley; trabajados por medio del martillado; decoración repujada. Según los detalles decorativos, existen dos variedades:

a) Con representación de una cara humana en relieve (Fig. 1, 1).

b) Con decoración repujada de puntos y líneas continuas (Fig. 1, 2) 2)

Variante N°. 2. (Fig. 1, 3-5) Según sus características técnicas y estilísticas existen dos variedades:

a) Con decoración repujada de puntos, bandas y líneas (Fig. 1, 3 y 4). Elaborados con oro de buena ley; martillados.

b) Con decoración elaborada con matriz de piedra (Fig. 1, 5), Tumbaga dorada; fundidos a la cera perdida.

3) Variante N°. 3. (Fig. 1, 6-7). Existen algunos ejemplares de oro de buena ley, pero la mayoría son de tumbaga. Fundidos a la cera perdida, aunque varios parecen haber sido retocados por medio del martillado. Según los elementos decorativos, existen las variedades siguientes:

a) Simples (Fig. 1, 6).

b) Con decoración en base a perforaciones (Fig. 1, 7).

4) Variante N°. 4. Con proyecciones laterales (Fig. 1, 8-10). La mayo- ría son de tumbaga; fundidos a la cera perdida. Según la forma de las proyecciones existen dos variedades:

a) Con proyecciones dentadas (Fig. 1, 8-9). Algunos ejemplares llevan decoración dentada en las curvas superiores, así como la representación de una cara humana (Fig. 1, 9).

b) Con proyecciones en forma de espiral (Fig. 1, 10).

5). Variantes intermedias y atípicas:

a) Un pectoral de San Agustín (Fig. 1, 11), tiene una forma intermedia entre las variantes 2 y 3. Es de oro de buena ley; martillado; decoración repujada.

b) Un pectoral de Chivatá (Boyacá) (Fig. 1, 12), tiene decoración repujada de motivos geométricos, y una figura zoomorfa en su parte inferior. Un pectoral de Buenavista (Boyacá), tiene una forma similar; está decorado con puntos repujados. Las dos piezas fueron elaboradas con oro de buena ley.

c) Un ejemplar de Rivera (Huila), pertenece a la variante N°. 4, con proyecciones laterales en forma de espiral, pero presenta además decoración de perforaciones en las curvas superiores (véase Fig. 1, 7).

d) Un pectoral de Tierradentro (Cauca), presenta una forma irregular. (Fig. 1, 13).

En términos generales, la mayor concentración de pectorales acorazonados se encuentra en el interior del país, en los valles de los ríos Cauca, Magdalena y zonas aledañas (Fig. 2).

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La variante N°. 1 tiene una distribución reducida. Por sus características técnicas (empleo de oro de buena ley y de la técnica del martillado) y estilísticas (decoración repujada con motivos geométricos y antropomorfos), estos pectorales se relacionan con la orfebrería conocida como "Calima", (Véase Pérez de Barradas, 1954), cuyo centro principal se encuentra en la zona de Restrepo, en el departamento del Valle del Cauca. Cronológicamente, la orfebrería Calima es anterior al año 1000 d. C. (Bray, 1978), aunque es posible que corresponda a una etapa relativamente antigua del desarrollo cultural del Valle del Cauca, la cual podría remontarse a los comienzos de la era cristiana. La influencia de la orfebrería Calima se extendió además a otras regiones del Valle del Cauca, al Quindío, Caldas, Antioquia y Tolima.

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El pectoral ilustrado en la Fig. 1, 2, procede de Restrepo, y el de la Fig. 1, 1, de Armenia (Quindío). Un alfiler procedente de Restrepo (MO 24.828), está adornado en su parte superior con una figura antropomorfa, la cual lleva un pectoral acorazonado de la variante N°. 1. Otra representación de esta variante, existe sobre un pectoral antropomorfo procedente de Segovia (Antioquia), pieza que posee además rasgos distintivos de la orfebrería Calima (Pérez de Barradas, 1954: lám. 228).

Los pectorales de la variante N°. 2 con decoración repujada (Fig. 1, 3-4) son exclusivos del Tolima: existen tres ejemplares procedentes de Honda. Se relacionan, por sus características técnicas, con aquellos de la variante N°. 1.

Tres pectorales pertenecientes a variedades intermedias y atípicas, muestran relaciones técnicas con los anteriores. Se trata de un ejemplar de San Agustín (Fig. 11, 1) y dos de Boyacá (Véase Fig. 1, 12).

Las características técnicas de las piezas descritas anteriormente, las diferencian de las variantes restantes.

Los pectorales de la variante N°. 2 con decoración elaborada con matriz de piedra 1 , sugieren una relación especial entre el valle del Magdalena y el Altiplano Cundiboyacense. Estos pectorales (Fig. 1, 5) se relacionan por su forma con los de Honda (Fig. 1, 3-4). Por sus rasgos técnicos y sus elementos decorativos, se asocian evidentemente con la orfebrería muisca (Véase Pérez de Barradas, 1958). Esto sugiere, que tal variante fué desarrollada en el territorio muisca, y muy posiblemente en su parte occidental, zona de contacto con los grupos del Magdalena. La situación cronológica de estos pectorales, debe hallarse entre los siglos VII y XVI d. C., período indicado por las fechas asociadas con oro existentes hasta el momento para el territorio muisca (Archivo Museo del Oro). La fecha correspondiente al siglo X d. C., fué tomada del núcleo de una nariguera procedente de Buenavista, Boyacá, de donde procede también un pectoral acorazonado.

Los pectorales de las variantes 3 y 4, constituyen un grupo homogéneo en relación con sus rasgos técnicos. Predominan en éstos el uso de la tumbaga y la fundición a la cera perdida. Son numerosos y tienen una amplia distribución geográfica (Fig. 2). El mayor número de colgantes se encuentra en los valles de los ríos Cauca y Magdalena y es evidente que las arterias fluviales cumplieron un papel primordial en su dispersión. Exceptuando el caso de la variante N° 3 con decoración de perforaciones, (Fig. 1, 7), la cual es exclusiva de Montelíbano, en el valle del San Jorge, no existen tendencias significativas en la distribución de las variedades decorativas.

En el valle del Magdalena, existen otros objetos arqueológicos con representaciones de estos pectorales, lo cual demuestra el uso de estas piezas, su manufactura local y permiten intentar su ubicación cronológica. Tal es el caso de una urna antropomorfa de cerámica con decoración pintada 2 procedente del Tolima. Esta urna pertenece al tipo cerámico Pubenza Polícromo, el cual aparece en diversos sitios del valle del Magdalena y en la vertiente occidental de la Cordillera Oriental, hacia el año 1000 d. C. (Cardale de Schrimpff, 1976). También existen representaciones de pectorales acorazonados en estatuas de piedra halladas en Dolores (Tolima) 3 en aparente asociación con un pectoral acorazonado de cobre (o tumbaga?) (Bright, 1977), y en los petroglifos de la conocida piedra de Aipe, localizada sobre la margen izquierda del río Magdalena, en el departamento del Huila. Es curioso anotar la asociación de estos pectorales con los sitios de Pandi y Aipe, dos de los principales centros comerciales prehispánicos de la región, cuyo funcionamiento se prolonga hasta la época de la conquista española.

Los pectorales del valle medio del río Cauca, no parecen asociarse con la orfebrería "Quimbaya", la cual está definida por determinadas categorías de piezas de oro que se centralizan en el territorio correspondiente al Viejo Caldas, aunque su influencia se extendió a otros sitios en el valle del río Cauca (Plazas de Nieto, 1978). La orfebrería "Quimbaya" parece ser anterior al siglo IX d.C. (Bruhns, 1971); los pectorales acorazonados podrían pertenecer por lo tanto a una época posterior..

Las áreas orfebres del norte del país (Tairona, Sinú) y el altiplano Nariñense, en el sur, constituyen zonas marginales en la dispersión de los pectorales acorazonados.

El pectoral del área Tairona, fué hallado por Mason (1936; lám. CXLV) en Nahuange. Esta pieza no parece asociarse con los materiales arqueológicos atribuidos al período que Bischof denomina Nahuange y sitúa entre los siglos VI y XI d. C. (Bischof, 1968: 264-266). Quizás se relaciona con materiales atribuidos a períodos posteriores, los cuales se prolongan hasta el siglo XVI d. C. En la región del río San Jorge, la metalurgia estaba en plena producción entre los siglos XIV y XVI d. C. (Falchetti, 1976; 1978), y posiblemente a esta época corresponden los pectorales acorazonados de Montelíbano. En el altiplano Nariñense, las fechas asociadas con oro se sitúan entre los siglos VI l l y XV d. C. (Archivo Museo del Oro).

Los pectorales de estas regiones marginales pertecen a las variantes 3 y 4, lo cual sugiere una influencia de las áreas orfebres de los valles del Cauca y Magdalena.

Estos objetos constituyen un "horizonte" relativamente tardío, cuya expansión se efectuó muy posiblemente después del siglo IX d. C. Se trata de un "horizonte" al parecer independiente y posterior a la manufactura, en el valle del Cauca, de los pectorales de la variante N°. 1.

 

BIBLIOGRAFIA CITADA

Bischof, Henning. 1968.

"Contribución a la Cronología de la Cultura Tairona". XXXVIII Congreso de Ame- ricanistas. Stuttgart-Munchen.

Bray, Warwick. 1978.

The Gold of El Dorado. Times Books. London.

Bright, Alec. 1977.

Informe sobre Estatuas de Piedra. Ibagué. Tolima. (Manuscrito). Museo del Oro. Bogotá.

Bruhns, Karen Olsen. 1971.

"Stylistic Affinities between the Quimbaya Gold Style and a little known Ceramic Style of the Middle Cauca Valley Colombia". Ñawpa Pacha. No. 7 - 8. Berkeley, Ca- lifornia.

Cardale de Shrimpff, Marianne. 1976.

"Investigaciones Arqueológicas en la zona de Pubenza, Tocaima, Cundinamarca". Revista Colombia de Antropología. Vol. XX. Bogotá.

Falchetti de Sáenz, Ana María. 1976.

The Goldwork of the Sinú Region, Northern Colombia. Institute of Archaeology, University of London. (Tesis sin publicar).

1978.

"Orfebrería Sinú". Boletín. Museo de Oro Banco de la República. Año 1. Enero - Abril. Bogotá.

Mason, Alden. 1936.

"Archaeology of Santa Marta, Colombia. The Tairona Culture. Part. II. Section 1, Anthropological Series. Vol. XX No. 2. Field Museum of Natural History. Chicago.

Pérez de Barradas, José. 1954.

Orfebrería Prehispánica de Colombia. Estilo Calima. Madrid. 1958.;

Orfebrería Prehispánica de Colombia. Estilos Tolima y Muisca. Madrid.

Plazas de Nieto, Clemencia. 1978.

El Tesoro de los Quimbayas y Piezas Relacionadas" Boletín. Museo del Oro Banco de la República. Año I, Mayo - Agosto. Bogotá.

 

1 Uno de los pectorales presenta problemas en relación con su procedencia. Aparece en una ocasión como procedente de Vélez (Santander), y en segunda instancia como hallado en Carare (Santander). (Pérez de Barradas, 1958:284). Otro ejemplar posee una procedencia vaga: "territorio Muisca". (Pérez de Barradas, 1958:184)
2 Colección de Jaime Mejía Marulanda. Pereira.
3 Museo del Hombre Tolimense. Universidad del Tolima, Ibagué.

 

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