| PECTORALES
ACORAZONADOS Ana María Falchetti de Sáenz
Las diversas áreas de orfebrería prehispánica
desarrollaron sus "estilos" propios. En cada una de ellas es posible identificar
una serie de piezas caracterizadas por rasgos técnicos y morfológicos definidos. Existen
también otras categorías de piezas de oro, las cuales presentan una amplia distribución
geográfica y constituyen el fenómeno conocido actualmente como "horizonte" de
orfebrería.
Los pectorales acorazonados constituyen uno de estos
"horizontes".
Según su forma específica, estas piezas pueden
agruparse en 5 categorías.
1) Variante N°. 1. (Fig. 1, 1 y2). Elaborados
con oro de buena ley; trabajados por medio del martillado; decoración repujada. Según
los detalles decorativos, existen dos variedades:
a) Con representación de una cara humana en relieve (Fig. 1, 1).
b) Con decoración repujada de puntos y líneas continuas (Fig. 1, 2) 2)
Variante N°. 2. (Fig. 1, 3-5) Según sus características técnicas y
estilísticas existen dos variedades:
a) Con decoración repujada de puntos, bandas y líneas (Fig. 1, 3 y 4).
Elaborados con oro de buena ley; martillados.
b) Con decoración elaborada con matriz de piedra (Fig. 1, 5), Tumbaga dorada;
fundidos a la cera perdida.
3) Variante N°. 3. (Fig. 1, 6-7). Existen
algunos ejemplares de oro de buena ley, pero la mayoría son de tumbaga. Fundidos a la
cera perdida, aunque varios parecen haber sido retocados por medio del martillado. Según
los elementos decorativos, existen las variedades siguientes:
a) Simples (Fig. 1, 6).
b) Con decoración en base a perforaciones (Fig. 1, 7).
4) Variante N°. 4. Con proyecciones laterales
(Fig. 1, 8-10). La mayo- ría son de tumbaga; fundidos a la cera perdida. Según la forma
de las proyecciones existen dos variedades:
a) Con proyecciones dentadas (Fig. 1, 8-9). Algunos ejemplares llevan decoración
dentada en las curvas superiores, así como la representación de una cara humana (Fig. 1,
9).
b) Con proyecciones en forma de espiral (Fig. 1, 10).
5). Variantes intermedias y atípicas:
a) Un pectoral de San Agustín (Fig. 1, 11), tiene
una forma intermedia entre las variantes 2 y 3. Es de oro de buena ley; martillado;
decoración repujada.
b) Un pectoral de Chivatá (Boyacá) (Fig. 1, 12),
tiene decoración repujada de motivos geométricos, y una figura zoomorfa en su parte
inferior. Un pectoral de Buenavista (Boyacá), tiene una forma similar; está decorado con
puntos repujados. Las dos piezas fueron elaboradas con oro de buena ley.
c) Un ejemplar de Rivera (Huila), pertenece a la
variante N°. 4, con proyecciones laterales en forma de espiral, pero presenta además
decoración de perforaciones en las curvas superiores (véase Fig. 1, 7).
d) Un pectoral de Tierradentro (Cauca), presenta una
forma irregular. (Fig. 1, 13).
En términos generales, la mayor concentración de
pectorales acorazonados se encuentra en el interior del país, en los valles de los ríos
Cauca, Magdalena y zonas aledañas (Fig. 2).
La variante N°. 1 tiene una distribución
reducida. Por sus características técnicas (empleo de oro de buena ley y de la técnica
del martillado) y estilísticas (decoración repujada con motivos geométricos y
antropomorfos), estos pectorales se relacionan con la orfebrería conocida como
"Calima", (Véase Pérez de Barradas, 1954), cuyo centro principal se encuentra
en la zona de Restrepo, en el departamento del Valle del Cauca. Cronológicamente, la
orfebrería Calima es anterior al año 1000 d. C. (Bray, 1978), aunque es posible que
corresponda a una etapa relativamente antigua del desarrollo cultural del Valle del Cauca,
la cual podría remontarse a los comienzos de la era cristiana. La influencia de la
orfebrería Calima se extendió además a otras regiones del Valle del Cauca, al Quindío,
Caldas, Antioquia y Tolima.
El pectoral ilustrado en la Fig. 1, 2, procede
de Restrepo, y el de la Fig. 1, 1, de Armenia (Quindío). Un alfiler procedente de
Restrepo (MO 24.828), está adornado en su parte superior con una figura antropomorfa, la
cual lleva un pectoral acorazonado de la variante N°. 1. Otra representación de esta
variante, existe sobre un pectoral antropomorfo procedente de Segovia (Antioquia), pieza
que posee además rasgos distintivos de la orfebrería Calima (Pérez de Barradas, 1954:
lám. 228).
Los pectorales de la variante N°. 2 con decoración
repujada (Fig. 1, 3-4) son exclusivos del Tolima: existen tres ejemplares procedentes de
Honda. Se relacionan, por sus características técnicas, con aquellos de la variante N°.
1.
Tres pectorales pertenecientes a variedades intermedias y atípicas, muestran
relaciones técnicas con los anteriores. Se trata de un ejemplar de San Agustín (Fig. 11,
1) y dos de Boyacá (Véase Fig. 1, 12).
Las características técnicas de las piezas descritas anteriormente, las
diferencian de las variantes restantes.
Los pectorales de la variante N°. 2 con decoración elaborada con matriz de
piedra 1 , sugieren una relación especial
entre el valle del Magdalena y el Altiplano Cundiboyacense. Estos pectorales (Fig. 1, 5)
se relacionan por su forma con los de Honda (Fig. 1, 3-4). Por sus rasgos técnicos y sus
elementos decorativos, se asocian evidentemente con la orfebrería muisca (Véase Pérez
de Barradas, 1958). Esto sugiere, que tal variante fué desarrollada en el territorio
muisca, y muy posiblemente en su parte occidental, zona de contacto con los grupos del
Magdalena. La situación cronológica de estos pectorales, debe hallarse entre los siglos
VII y XVI d. C., período indicado por las fechas asociadas con oro existentes hasta el
momento para el territorio muisca (Archivo Museo del Oro). La fecha correspondiente al
siglo X d. C., fué tomada del núcleo de una nariguera procedente de Buenavista, Boyacá,
de donde procede también un pectoral acorazonado.
Los pectorales de las variantes 3 y 4, constituyen un
grupo homogéneo en relación con sus rasgos técnicos. Predominan en éstos el uso de la
tumbaga y la fundición a la cera perdida. Son numerosos y tienen una amplia distribución
geográfica (Fig. 2). El mayor número de colgantes se encuentra en los valles de los
ríos Cauca y Magdalena y es evidente que las arterias fluviales cumplieron un papel
primordial en su dispersión. Exceptuando el caso de la variante N° 3 con decoración de
perforaciones, (Fig. 1, 7), la cual es exclusiva de Montelíbano, en el valle del San
Jorge, no existen tendencias significativas en la distribución de las variedades
decorativas.
En el valle del Magdalena, existen otros objetos
arqueológicos con representaciones de estos pectorales, lo cual demuestra el uso de estas
piezas, su manufactura local y permiten intentar su ubicación cronológica. Tal es el
caso de una urna antropomorfa de cerámica con decoración pintada 2 procedente del Tolima. Esta urna pertenece al tipo cerámico
Pubenza Polícromo, el cual aparece en diversos sitios del valle del Magdalena y en la
vertiente occidental de la Cordillera Oriental, hacia el año 1000 d. C. (Cardale de
Schrimpff, 1976). También existen representaciones de pectorales acorazonados en estatuas
de piedra halladas en Dolores (Tolima) 3 en
aparente asociación con un pectoral acorazonado de cobre (o tumbaga?) (Bright, 1977), y
en los petroglifos de la conocida piedra de Aipe, localizada sobre la margen izquierda del
río Magdalena, en el departamento del Huila. Es curioso anotar la asociación de estos
pectorales con los sitios de Pandi y Aipe, dos de los principales centros comerciales
prehispánicos de la región, cuyo funcionamiento se prolonga hasta la época de la
conquista española.
Los pectorales del valle medio del río Cauca, no
parecen asociarse con la orfebrería "Quimbaya", la cual está definida por
determinadas categorías de piezas de oro que se centralizan en el territorio
correspondiente al Viejo Caldas, aunque su influencia se extendió a otros sitios en el
valle del río Cauca (Plazas de Nieto, 1978). La orfebrería "Quimbaya" parece
ser anterior al siglo IX d.C. (Bruhns, 1971); los pectorales acorazonados podrían
pertenecer por lo tanto a una época posterior..
Las áreas orfebres del norte del país (Tairona,
Sinú) y el altiplano Nariñense, en el sur, constituyen zonas marginales en la
dispersión de los pectorales acorazonados.
El pectoral del área Tairona, fué hallado por Mason
(1936; lám. CXLV) en Nahuange. Esta pieza no parece asociarse con los materiales
arqueológicos atribuidos al período que Bischof denomina Nahuange y sitúa entre los
siglos VI y XI d. C. (Bischof, 1968: 264-266). Quizás se relaciona con materiales
atribuidos a períodos posteriores, los cuales se prolongan hasta el siglo XVI d. C. En la
región del río San Jorge, la metalurgia estaba en plena producción entre los siglos XIV
y XVI d. C. (Falchetti, 1976; 1978), y posiblemente a esta época corresponden los
pectorales acorazonados de Montelíbano. En el altiplano Nariñense, las fechas asociadas
con oro se sitúan entre los siglos VI l l y XV d. C. (Archivo Museo del Oro).
Los pectorales de estas regiones marginales pertecen
a las variantes 3 y 4, lo cual sugiere una influencia de las áreas orfebres de los valles
del Cauca y Magdalena.
Estos objetos constituyen un "horizonte"
relativamente tardío, cuya expansión se efectuó muy posiblemente después del siglo IX
d. C. Se trata de un "horizonte" al parecer independiente y posterior a la
manufactura, en el valle del Cauca, de los pectorales de la variante N°. 1.
BIBLIOGRAFIA CITADA
Bischof, Henning. 1968.
"Contribución a la Cronología de la Cultura Tairona". XXXVIII
Congreso de Ame- ricanistas. Stuttgart-Munchen.
Bray, Warwick. 1978.
The Gold of El Dorado. Times Books. London.
Bright, Alec. 1977.
Informe sobre Estatuas de Piedra. Ibagué. Tolima. (Manuscrito). Museo del Oro.
Bogotá.
Bruhns, Karen Olsen. 1971.
"Stylistic Affinities between the Quimbaya Gold Style and a little known
Ceramic Style of the Middle Cauca Valley Colombia". Ñawpa Pacha. No. 7 - 8.
Berkeley, Ca- lifornia.
Cardale de Shrimpff, Marianne. 1976.
"Investigaciones Arqueológicas en la zona de Pubenza, Tocaima,
Cundinamarca". Revista Colombia de Antropología. Vol. XX. Bogotá.
Falchetti de Sáenz, Ana María. 1976.
The Goldwork of the Sinú Region, Northern Colombia. Institute of Archaeology,
University of London. (Tesis sin publicar).
1978.
"Orfebrería Sinú". Boletín. Museo de Oro Banco de la República.
Año 1. Enero - Abril. Bogotá.
Mason, Alden. 1936.
"Archaeology of Santa Marta, Colombia. The Tairona Culture. Part. II.
Section 1, Anthropological Series. Vol. XX No. 2. Field Museum of Natural History.
Chicago.
Pérez de Barradas, José. 1954.
Orfebrería Prehispánica de Colombia. Estilo Calima. Madrid. 1958.;
Orfebrería Prehispánica de Colombia. Estilos Tolima y Muisca. Madrid.
Plazas de Nieto, Clemencia. 1978.
El Tesoro de los Quimbayas y Piezas Relacionadas" Boletín. Museo del Oro
Banco de la República. Año I, Mayo - Agosto. Bogotá.
| 1 |
Uno de los pectorales
presenta problemas en relación con su procedencia. Aparece en una ocasión como
procedente de Vélez (Santander), y en segunda instancia como hallado en Carare
(Santander). (Pérez de Barradas, 1958:284). Otro ejemplar posee una procedencia vaga:
"territorio Muisca". (Pérez de Barradas, 1958:184) |
| 2 |
Colección de Jaime Mejía
Marulanda. Pereira. |
| 3 |
Museo del Hombre Tolimense.
Universidad del Tolima, Ibagué. |
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