Reseñas. Aporte monográfico a la historia de la
salud
La autora realiza así un recorrido por las enfermedades
padecidas por los obreros del Ferrocarril y la concepción que se
tenía de ellas como "problemas de rendimiento y
producción", vinculándolo a la evolución del ejercicio médico
que, en el cambio del siglo XIX al XX, irrumpe con una práctica
nueva en la región: una atención organizada por parte del Estado y
ejecutada por los administradores del ferrocarril, localizada en el
hospital, que desplaza la tradicional atención de salud, sujeta al
amparo de la beneficencia.
El complejo cuadro que se forma desde 1875 hasta 1930 con
respecto a las causas de morbosidad y mortalidad en la región,
lleva a la historiadora Libia Restrepo a la opción metodológica de
distinguir, en los sistemas de clasificación e inventario de las
enfermedades, tres periodos que "muestran la influencia de la
nosografía europea —la francesa y la inglesa,
específicamente— en la medicina antioqueña". El primer
periodo (1893-1910), en el cual las enfermedades ocupaban un solo
bloque confuso, apenas clasificadas por sus causas o por sus
efectos mezclados de síntomas (ictericia catarral,
anquilostomiasis, tuberculosis, dermatosis). El segundo periodo
(1910-1914), caracterizado por una afanosa búsqueda del origen de
las enfermedades, ubicando el origen de "las epidemias en el
calor y la humedad de los trópicos" que "daba nacimiento
al agente infeccioso" (fiebres, paludismo). El tercer periodo
(1915-1929) hará visible la optimización del aparato sanitario de
la empresa; en estos años se verán "los cuadros [de
clasificación],... acompañados de notas explicativas y sugerencias
acerca de la lucha antimalárica, la quinización profiláctica y sus
resultados positivos" (o negativos, cuando no se disponía de
medicamentos). En este punto, dice la autora, los cuadros de
clasificación utilizaban el modelo de Bertillón propuesto en 1893 y
aprobado en 1909 por la Comisión Internacional de Estadística.

Por otro lado, la frecuencia de los accidentes de trabajo en la
vía férrea condujo a los médicos a una preocupación más allá de las
heridas de sus pacientes, ubicándose la práctica médica también en
la labor de determinar las causas y factores de accidentalidad,
comenzando así la preocupación por los factores de riesgo y las
estrategias de prevención y protección de la fuerza laboral.
Pero el corazón del aparato sanitario formado por la empresa del
Ferrocarril de Antioquia fue el hospital. Éste, según la autora,
"no era en aquel momento el espacio físico que se conoce
hoy", y consistía solamente en "todo el personal
trabajador del Ferrocarril que recibía 'aplicaciones curativas por
parte de la empresa'". La autora describe el proceso de
introducción del hospital en la medicina de la fuerza laboral en
Antioquia, destacando que su importancia fue tan grande en el
funcionamiento eficiente de la empresa, que hubo necesidad de
hacerlo crecer hasta el establecimiento de una organización
compleja que demandó una mayor y más decidida atención, hasta
convertirlo en 1896 en uno de los mejores hospitales del país.

El texto evidencia diversos momentos de la medicina antioqueña
visibles en el departamento médico, donde la práctica médica sentó
las bases de la medicina de la fuerza laboral que se
generalizará posteriormente con el avance de la economía
industrial, no sólo en Antioquia sino en todo el país. La principal
característica de esta medicina laboral fue, según la
autora, la asistencia constante al trabajador para garantizar su
productividad. Al mismo tiempo, el texto da cuenta de la transición
del discurso médico que se apoyaba en las teorías neohipocráticas,
a una nueva medicina que enfrentaría el acecho de la enfermedad con
la recién incorporada teoría pasteuriana de los microbios como
causantes de las enfermedades.
Este excelente ejercicio de la historiadora Libia Restrepo
devela la importancia del departamento médico del Ferrocarril de
Antioquia, que fue posible gracias al respaldo de una empresa que
contó siempre con los recursos necesarios. El resultado histórico
de esta experiencia es el surgimiento de una nueva forma práctica
de la medicina más preventiva, que del "no dejar morir"
transitó el camino hacia el "no dejar enfermar".
La noción de relación 'costo-beneficio' seguirá presente en la
estrategia empresarial, pero se acompaña con la recién adquirida
noción de prevención, de un impacto marcado en las políticas de
control de la población de obreros.
Estamos, pues, frente a un libro que hace una contribución a los
estudios regionales desde una perspectiva novedosa, en la que el
acento se pone en el análisis de la historia de la salud y la salud
pública en Antioquia, sin que se logre perder el relato de gran
variedad de elementos que enriquecen desde todo punto de vista la
historia social de la región.
ALVARO CASAS ORREGO
Profesor, Departamento de Historia Director, Grupo
Historia de la Salud Universidad de Antioquia