Reseñas. Aporte monográfico a la historia de la
salud
Aporte monográfico a la historia de la
salud
La práctica médica en el Ferrocarril de Antioquia,
1875-1930
Libia J. Restrepo
La Carreta Editores, Medellín, 2004, 151 págs., il.
Antioquia, esta región construida conceptualmente por las
ciencias sociales como una forma de representación del despliegue
económico y esa cierta autonomía política y cultural con la que se
la caracteriza, es puesta de nuevo en la mira de la historia. Sí,
de nuevo la historia de Antioquia en juego, pero ahora ya no se
trata de la tradicional acción reconstructiva de esos hechos
pasados de la clase empresarial que la historiografía oficial ha
convertido en elemento de "identidad" de todo un
pueblo.
Este libro de Libia Restrepo, ciertamente, desarrolla una
temática que concierne a una empresa, pero sin hacer historia
empresarial. Una empresa del Estado, quizá la más representativa de
ese "espíritu emprendedor" de los "antioqueños"
en el siglo XIX y el siglo XX; una empresa moderna, cuya
contribución al desarrollo económico, no sólo de la región, sino de
todo el país, es indiscutible.
El trabajo de Libia Restrepo está ubicado de otro lado de la
"historia empresarial", y constituye en realidad una
arqueología de las estrategias de producción y control social; está
lejos de esa mirada sobre la acumulación de capital, la
constitución empresarial y el éxito económico como factor de
enriquecimiento familiar y de progreso local y regional; que no
constituyen en ningún momento el propósito de la autora.
La práctica médica en el Ferrocarril de Antioquia de 1875 a 1930
dirige la mirada hacia otra parte. En este trabajo se plantean
problemas diferentes de los que comúnmente interesarían al
historiador de la economía o de las empresas. Lo que Libia Restrepo
pone en juego aquí es el análisis del proceso de formación de la
medicina social en Antioquia, y para ello instrumentaliza la
experiencia de una empresa que, para garantizar la rentabilidad
económica de la inversión, debe ocuparse de manera especial en
evitar que los trabajadores mueran, pero también en evitar que
éstos enfermen.
En este sentido, el libro de Libia Restrepo, que a buena hora ha
publicado La Carreta Editores, se convierte en un aporte sin
antecedentes al desarrollo de esas otras historias que son la
historia de las ideas, la historia de los saberes y la de ciertas
prácticas que los constituyen.
El libro que hoy los lectores especialistas y los no
especialistas tenemos la oportunidad de conocer; sintetiza, en sus
151 páginas, un factor de dinámica económica de las empresas, que
en este caso cubre a los médicos, el discurso médico y la práctica
médica. Son cinco capítulos en los cuales se da cuenta de la
construcción del Ferrocarril de Antioquia, de las condiciones de
trabajo de los obreros, su procedencia, las dificultades de
adaptación a los terrenos de la obra, los problemas de salud que
afectaron a los trabajadores y la población vecina, las políticas
de salud adoptadas por la empresa y la creación de hospitales como
solución médica y sanitaria a la presencia reconocida de
enfermedades endémicas y epidémicas en la región del Nus y el
Magdalena medio.

Después de hacer una detallada descripción de las condiciones de
trabajo en el ferrocarril, la autora dirige la mirada hacia los
obreros, se pregunta por su procedencia y los reglamentos de
trabajo que hicieron característica esa relación laboral entre
obreros, capitanes y directivos de la empresa.
Por este camino, y quizá por ser el Ferrocarril de Antioquia una
obra pionera que debió enfrentar condiciones medioambientales muy
adversas, que no habían sido dominadas en Colombia entre finales
del siglo XIX y comienzos del siglo XX, se hicieron visibles para
la historiadora los problemas de salud de los trabajadores de
terreno y la necesaria organización de la empresa por remediarlos.
La conservación de la mano de obra, siempre activa y rendidora,
implicó para la empresa del ferrocarril la ejecución de una
política de salud y la implementación de un servicio médico,
mediante la organización de un pequeño aparato sanitario
permanente, bajo la responsabilidad de un "médico jefe",
que debió contrarrestar la cultura del curanderismo,
particularmente en el caso de las picaduras de serpientes
venenosas, pero también luchar contra los temores culturales a la
intervención médica, particularmente contra el miedo a la
vacunación. En este sentido, la autora resalta la importancia del
departamento médico del Ferrocarril de Antioquia y su influencia en
el proceso de la construcción y funcionamiento.
El médico antioqueño que se hizo famoso por ocupar ese
importante cargo de jefe de la medicalización en la empresa del
Ferrocarril de Antioquia, fue Emiliano Henao. Para este médico,
trabajar al servicio de una empresa preocupada fundamentalmente por
la capacidad laboral de los obreros, se convirtió en un esfuerzo
por hacer compatible la mirada de la empresa con la mirada del
médico. A Henao, como médico, le interesaba atender al problema de
las enfermedades. Si la empresa contaba a diario el número de
obreros disponibles en el trabajo, el médico contaba enfermos y
enfermedades, estudiando el origen de éstas y los medios para
remediarlas o evitarlas.
Libia Restrepo resalta la importancia del médico Emiliano Henao
como jalonador de este proceso, en cuanto fue él quien ideó,
justificó y fortaleció, con su saber y experiencia, la
consolidación del departamento médico del Ferrocarril de Antioquia.
Henao y sus colaboradores son personajes que la autora saca del
anonimato, reconociendo en esta historia su contribución médica en
la instauración de una nueva forma de apropiación de la higiene
personal y colectiva, realizando una labor pedagógica impositiva
con los obreros, y colocará a la higiene en una esfera más
preventiva y de responsabilidad social.