Reseñas. Un sabio caminante
Como las fotos, los relatos son producto de las anotaciones de
alguien que tuvo la oportunidad de conocer y admirar directamente
lo que afirma ver. El autor ha escrito muchas páginas y artículos
de prensa en defensa de los ecosistemas amenazados permanentemente
por grupos de poder económico y político que son verdaderos
predadores de la naturaleza a la hora de imponer sus intereses. En
este sentido, el columnista Juan Amarillo, atrás citado, en un
artículo donde se refiere al libro objeto de esta reseña,
manifiesta sentimientos encontrados de orgullo y preocupación por
lo nuestro: "...al hojear con asombro el nuevo libro de
Villegas Editores Colombia secreta, no he podido menos que sentir
una 'emoción patriótica' -como diría el presidente Guillermo León
Valencia- tan profunda como jamás pensé que pudiera tenerse en
estos tiempos...". Y se pregunta: "¿Cómo es
posible que teniendo este país maravilloso carezcamos de la
capacidad para construir una nación acorde con los privilegios que
le ha brindado la naturaleza? Responda quien quiera a esta pregunta
espinosa... "(5).
En Colombia secreta también se encuentran textos con denuncias
sobre la indolencia e irresponsabilidad del colombiano con el
enorme legado que le ha dado la naturaleza. Colombia es el tercer
país del mundo más rico en ecosistemas, con cerca del quince por
ciento del total de especies animales y vegetales del planeta,
siendo el país más denso en biodiversidad por unidad de superficie.
Si bien es un lugar común que la biodiversidad es una riqueza
natural que debe ser conservada, en nuestro país no se ven acciones
de ningún tipo para evitar el magno ecocidio en el que parece que
estamos perdiendo esa riqueza y por el cual Hurtado García se
lamenta reiteradamente.
Hurtado García, el primer colombiano en escalar el Himalaya, es
un ecologista en la práctica, quien regaña en sus escritos por ese
daño que los seres humanos estamos haciendo a la Tierra cuando
arrojamos basura -a veces por costalados- en las calles, en los
parques y en los ríos, o cuando atropellamos a éstos
convirtiéndolos en cloacas. Denuncia también, con insistencia, las
deforestaciones inclementes de los últimos años, con las cuales
destruimos nuestro patrimonio natural. En este sentido escribe en
una columna reciente: "...la culpa no es sólo de las ineptas y
corruptas autoridades sino de los despiadados, garosos y estúpidos
-por calificarlos solo con términos decentes- ribereños, finqueros
y depredadores que maltratan las cuencas de los ríos cuando han
talado los bosques y montañas potrerizando sus márgenes [...] entre
nosotros no impera el sentido común sino la insensatez, por lo que
la furia del río es justificada”(6).

Pero, por encima de los regaños y los lamentos, el autor
comparte con sus lectores la maravillosa experiencia de haber
recorrido aquellos lugares que forman parte de una Colombia secreta
que, en excelentes imágenes, nos es revelada para que la conozcamos
un poco más y seamos conscientes de la enorme importancia que tiene
ser propietarios de "este trocito de planeta superdotado en
formas de expresión de la vida, que contiene uno de los mayores
números de especies animales y vegetales conocidas y por conocer en
el mundo: una de cada cinco especies de la avifauna mundial habita
en Colombia. Una sexta parte de los novecientos tipos de
murciélagos se encuentra aquí. El veinte por ciento de la familia
mundial de ranas y sapos comparte la nacionalidad colombiana y, por
si fuera poco, una mera hectárea de nuestros bosques tropicales
húmedos tiene doscientas especies de árboles más que un bosque
canadiense entero. Baste decir que un solo árbol del Chocó alberga
más especies de insectos que todas las existentes en el Reino
Unido, donde las especies más abundantes son los
cucarrones"(7),
según inventario de Ángela Sánchez, de la unidad investigativa de
El Tiempo.
Mientras reseñaba este libro, lo dejé ver de cuanto allegado vi
en esos días, y todos, sin excepción, manifestaron de manera
espontánea su emocionada admiración por la obra que tenían en sus
manos, libro del cual dice Alonso Aristizábal que "en cada
página de Colombia secreta está el ojo del autor para mostrar la
extraña belleza de nuestra naturaleza a través del aprovechamiento
del color...", y a renglón seguido concluye: "Este es uno
de los libros más bellos que se hayan publicado en
Colombia"(8). El
conocimiento de nuestro país es indispensable para valorarlo y
amarlo. Publicaciones como Colombia secreta pueden cumplir una
benéfica acción educativa para que las generaciones colombianas del
siglo XXI asuman una actitud responsable frente a la riqueza
natural que les ofrece esta tierra maravillosa, introduciéndolas en
el conocimiento de sus aspectos secretos.
HERNÁN GALÁN CASANOVA
5
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Juan Amarillo, "¡Qué país tan
bello!", en El Tiempo, Bogotá, 29 de octubre de 2004, pág.
1-20.
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6
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Andrés Hurtado García, "Ahí viene
la que no perdona", en El Tiempo, Bogotá, 1º de febrero
de 2005, pág. 1-14.
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7
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Ángela Sánchez, "Colombia,
superpotencia biótica", en El Tiempo, Bogotá, 24 de diciembre
de 1989, pág. iB.
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8
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Alonso Aristizábal, "Colombia
Secreta", en Revista Diners, núm. 418, Bogotá, enero de 2005,
pág. 74.
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