Ficha bibliográfica
Titulo:
Boletín Cultural y Bibliográfico Vol.42 No. 68 año 2005
Autores: Banco de la Republica
Edición original: Enero 2005
Edición en la biblioteca virtual: Julio de 2007
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BIOGRAFÍA, LORENZO JARAMILLO. VIAJE A ROMA

VIAJE A ROMA

ROMA, DICIEMBRE 23, 1983

[...] El sobre me lo dieron con unas postales que compré en Santa Maria de la Vittoría, que es la comunidad donde está el Éxtasis de santa Teresa de Bernini. Eso fue por la tarde; por la mañana fui a la Villa Borghese, donde están el Rapto de Proserpina y -sobre todo- Dafne y Apolo. ¡Estoy fascinado con Bernini! Después fui a ver a Santa Maria Maggiore y después fui de almacenes a comprar una corbata para el 24 (ahora les digo por qué) y unos regalitos [...] M. salió a recibirme al aeropuerto con Marta Goenaga, con quien vamos a ir juntos a la misa de gallo en la basílica de San Pedro, oficiada por el papa. Para eso es la corbata. Como hay que ir de saco, compré uno muy bonito. M. se fue para Alemania antier y me dejó aquí en su casa. Así, pues, iré a misa con la Goenaga, quien por medio de su parienta funcionaria compró las boletas. Roma, la delicia. El clima de Bogotá. El domingo fuimos con M. a La battaglia de Legnano. Es una de las óperas de juventud de Verdi. El martes vimos Calígula de Camus (yo lo compré en francés y me lo leí, claro, antes de ir). No me gustó mucho. [...] Hoy ya es el 25 de diciembre. Anoche fui a comer con Teresa Wagner y una amiga, con quien vino de París, a un restaurantico mediocre (el 24 cierran todo, ¡claro! Era lo único) y no muy barato. Pero el rato fue muy simpático. Después me fui a San Pedro. La plaza iluminada, la Columnata perdiéndose entre la luz lechosa de mil reflectores y cierta niebla de medianoche. Multitudes. Entramos entre los privilegiados, estuvimos sentados, y vimos al papa a tres o dos metros. Viejito. La misa duró dos horas, en latín y cantada. Guardias suizos, coros, la inmensidad de la basílica iluminada por mil luces (excepcionalmente; siempre está en una cierta penumbra. ¡Claro que daban un calor Y a esas horas, después de caminar, comer y esperar, se imaginan que uno ya no está muy fresco) In soma, un vero spettacolo [...] En Zúrich los Karlovich, queridísimos, muy contentos de tenerme de visita, invitándome a todo. Klaus(10) me recogió en el aeropuerto, me llevó -aunque no le interesa mucho- a todas las exposiciones a las que yo quise ir. Christa me hizo comida típica suiza, y al irme me dieron gran paquete de galleticas de Navidad, hechas por mamá Karlovich. Suiza, una delicia de civilización, pintoresquismo y lujo, todo bien caro. Italia es otra cosa. Incómoda: los horarios son los más extravagantes del mundo y de los más inciertos, los museos, los almacenes y demás sólo funcionan a ratos, prácticamente. Yo cada vez sé menos italiano, me siento más extranjero. Cambiar unos cheques en un banco es cosa de horas. Como hay colas, los empleados son lentísimos y fuman todos. Colombia, à côté, ¡es de una eficiencia gringa! (Entre otras cosas, alguien me dijo algo divertido: “Usted es muy afortunado: nace en Colombia, un país molto bello, vive en París, viene a pasear a Roma y se hospeda en Panoli Que es el barrio de M., nuestro Cabrera). Manejan carro como locos. Eso sí, tienen una ciudad de las más lindas del mundo, buen barroco, y los mejores almacenes de ropa y de zapatos. Yo con eso tengo; lo que alguna vez dije, se ve cada día más cierto: ¡a mí ya no me interesa sino viajar y comprar zapatos! Estoy conociendo a Roma más o menos. Comienzo a orientarme y a saber dónde es qué. Y hago mis pequeños descubrimientos y me enamoro de pequeñas cosas: los pisos del Palazzo Venezia, Bernini, la Via della Porta San Sebastiano, la promenade más linda que conozco; las fuentes, el elefante frente a Santa Maria Sopra Minerva, las ruinas... No me interesan, me fascinan. Me ponen en unos estados de melancolía, de tristeza y de Trübsinnigkeit de los más angoissants. Pero me encanta eso [...] Estoy, pues, muy contento. ¡Qué vacación tan rica! M. está muy contenta también con mi visita. Hablamos como loros. Voy a ver si a mediados de enero me pongo a preparar aquí en Roma unos dibujos para las litografías que quiero hacer [...].


Lorenzo y su grupo de bachillerato del Colegio Andino, Bogotá, 1972.

 

ROMA, DICIEMBRE 24, 1983 (TARJETA POSTAL)

Estoy en el Coliseo. Son las 2 ½ pm. Hace un tiempo maravilloso (aún la bufanda es demasiado y me senté del lado sol a escribirles. Esta mañana fui por la Via Appia, pero eso es lejísimos (las Catacumbas) y me devolví rendido. Iré en carro con M. De puro tonto y bobo no revalidé mi carte de séjour (visa de residencia) antes de venirme, y me toca ir en tren a París antes del 5 de enero para hacer esa vuelta y volverme después. Pero el cónsul aquí me dijo que era “absolument necessaire”. Así que voy, vengo y sigo unos días en Roma. Después Venecia y vuelvo en febrero a París.

Llamé a Alberto Rinaldi(11)’’ con la buena suerte de que era el único día suyo aquí en, cantante de Roma (pues vive cantando por fuera). Se puso feliz y me llevó a almorzar a su casa con la sua moglie e gli ragazzi (dos hijas, un hijo). Como me tenía que peluquear, de Colombia. ópera italiano. Vino a Bogotá me llevó a su peluquero a que me diera una cita, y me dio suplan de trabajo para el 84 para que, si voy a alguno de esos sitios, lo vea. Me dijo que me conseguía billete para Glyndenbourne, donde cantará Bodas de Fígaro, así que en el verano iré a Glyndenbourne. [...]

ROMA, ENERO 19, 1984

[...] Esta mañana fui al Museo Nazionale Romano, que es de los sitios que me encantan: melancólicos, llenos de fragmentos, mosaicos lindos y los frescos de la  casa de Livia... Después pasé por el Palazzo Barberini - Galeria di Arte Antico tienen unos Canaletos y un Holbein y unos cuadritos de un holandés del XIX que muestran cómo era Roma entonces. Después cambié plata, arreglé el pasaje para el sábado 28 para Venecia, y fui a encontrarme con Rinaldi para un drink. M. va a hacer una comida la semana entrante y vamos a invitar a madame Rinaldi [...] Del primer tríptico lo mejor fue haber decidido cambiar. Ya terminado y visto de nuevo yo ahora que fui a París, se concluye que el primer panel tiene su chiste, que sólo él como cuadro solo tiene suficiente calidad. El segundo panel ni fu ni fa –sobre todo sólo tiene sentido como parte del tríptico y el tercero es completamente raté. O sea: pintar sobre los dos últimos, dejar el primero ypas plus. El segundo tríptico ya les contaré cuando lo acabe, que pienso sea ahora en febrero (fines), al llegar [...] Anoche fuimos con M. a un espectáculo de Carmelo Bene (el del Macbeth que vi en París) de lectura de poemas de Hólderlin y Leopardi con luces, micrófonos “a toda” y asistencia, con sala de bote en bote, del presidente Bertini. [...] Est descubriendo la cocina italiana! Antes del espectáculo fuimos a un restaurantico donde comimos unas alcachofas de maravilla. Después ella unos spaghetti alle. Vongole y yo unas pastas con chunchullos, de maravilla también. Después torta de ricotta y manzana al horno. Todo delicioso [...] Ayer fui con el Grupo Latinoamericano, y por invitación especial de Maurizio Nicoletti, un tipo del protocolo amigo de M. (ya habíamos estado M. y yo en la Ópera invitados por él, viendo La fanciulla del West de Puccini, con una [norte] americana de la embajada en el palco de la Presidencia) a la visita al Quirinal. Todas las salas, con colección de vasos chinos de los papas (era palacio papal hasta el siglo pasado), gobelinos de todos lados, capella paulina, carrozas, salas de audiencias, etc. [...] Yo me estuve unos días en Florencia y fui a ver al Beato Angelico. Busqué días enteros mi blouson de cuero que quería y por consiguiente caminé mucho las calles de la ciudad; fui con dos amigos de Puchi a la región del Chianti; la casa de Franco es un sitio divino. Me vine de Florencia a Roma a pasar el año nuevo con M. Fuimos, como vieron por la tarjeta, el 1 de enero a Bomarzo y luego a Viterbo, comimos en restaurante chino[...] Yo me fui el 4 a París, arreglé mi séjour hasta julio. Hice otras vueltas, estuve tres días encerrado muriéndome del resfrío, y fui a teatro a ver una obra de Lessing, Minna von Barnhelm, puesta en escena por Strehler, de la cual me tuve que salir a la mitad para ir a la comida cofl Victoria Wagner y familia (una especie de despedida, pues ella se va al Perú a su temporada de América), cosa que emocionó mucho a Victoria. La mitad del Strehler me dio la idea de la cosa, suficientemente ¡una maravilla¡ En esos días de París contesté la correspondencia que encontré Entre otras cosas, una tarjeta de nuestro amigo Martin Rupprecht, de Berlín. Superinvitación. Así que iré de Venecia ( ó 5 días) a Berlín, para quedarme allá, según se vea, unos 8, lO, 15 días, y de ahí a París, donde me espera otra temporada tenaz de teatro y cine [...] Mañana, viernes, voy durante el día a pasear por el Trastevere. Por la noche tenemos los dos, M. y yo, comida donde la mexicana. El sábado iré a Pompeya con la Goenaga. El sábado 4 me voy en avión a Venecia. Estoy ahí hasta el martes y el miércoles volaré a Berlín. Martín me espera por esos días [...] Esta mañana fui a ver los Caravaggios de San Luigi dei Francesi.

10
Klaus Kaflovich, compañero de curso en el Colegio Andino, en Bogotá.
11
Alberto Rinaldi en 1982 a cantar en la ópera Vino a Bogotá 1982 a cantar en la Opera de Colombia