BIOGRAFÍA, LORENZO JARAMILLO. VIAJE A ROMA
VIAJE A ROMA
ROMA, DICIEMBRE 23, 1983
[...] El sobre me lo dieron con unas postales que compré en
Santa Maria de la Vittoría, que es la comunidad donde está el
Éxtasis de santa Teresa de Bernini. Eso fue por la tarde;
por la mañana fui a la Villa Borghese, donde están el Rapto de
Proserpina y -sobre todo- Dafne y Apolo. ¡Estoy
fascinado con Bernini! Después fui a ver a Santa Maria
Maggiore y después fui de almacenes a comprar una corbata para el
24 (ahora les digo por qué) y unos regalitos [...]
M. salió a recibirme al aeropuerto con Marta
Goenaga, con quien vamos a ir juntos a la misa de gallo en la
basílica de San Pedro, oficiada por el papa. Para eso es la
corbata. Como hay que ir de saco, compré uno muy bonito. M. se fue
para Alemania antier y me dejó aquí en su casa. Así, pues, iré a
misa con la Goenaga, quien por medio de su parienta funcionaria
compró las boletas. Roma, la delicia. El clima de Bogotá. El
domingo fuimos con M. a La battaglia de Legnano. Es una de
las óperas de juventud de Verdi. El martes vimos Calígula
de Camus (yo lo compré en francés y me lo leí, claro, antes de ir).
No me gustó mucho. [...] Hoy ya es el 25 de
diciembre. Anoche fui a comer con Teresa Wagner y una amiga,
con quien vino de París, a un restaurantico mediocre (el 24 cierran
todo, ¡claro! Era lo único) y no muy barato. Pero el rato fue
muy simpático. Después me fui a San Pedro. La plaza iluminada, la
Columnata perdiéndose entre la luz lechosa de mil reflectores y
cierta niebla de medianoche. Multitudes. Entramos entre los
privilegiados, estuvimos sentados, y vimos al papa a tres o dos
metros. Viejito. La misa duró dos horas, en latín y cantada.
Guardias suizos, coros, la inmensidad de la basílica iluminada por
mil luces (excepcionalmente; siempre está en una cierta penumbra.
¡Claro que daban un calor Y a esas horas, después de caminar,
comer y esperar, se imaginan que uno ya no está muy fresco) In
soma, un vero spettacolo [...] En Zúrich los
Karlovich, queridísimos, muy contentos de tenerme de visita,
invitándome a todo. Klaus(10) me recogió en el aeropuerto, me llevó
-aunque no le interesa mucho- a todas las exposiciones a las que yo
quise ir. Christa me hizo comida típica suiza, y al irme me dieron
gran paquete de galleticas de Navidad, hechas por mamá Karlovich.
Suiza, una delicia de civilización, pintoresquismo y lujo, todo
bien caro. Italia es otra cosa. Incómoda: los horarios son los más
extravagantes del mundo y de los más inciertos, los museos, los
almacenes y demás sólo funcionan a ratos, prácticamente. Yo cada
vez sé menos italiano, me siento más extranjero. Cambiar unos
cheques en un banco es cosa de horas. Como hay colas, los empleados
son lentísimos y fuman todos. Colombia, à
côté, ¡es de una eficiencia gringa! (Entre
otras cosas, alguien me dijo algo divertido: “Usted es muy
afortunado: nace en Colombia, un país molto bello, vive en
París, viene a pasear a Roma y se hospeda en Panoli Que es el
barrio de M., nuestro Cabrera). Manejan carro como locos. Eso sí,
tienen una ciudad de las más lindas del mundo, buen barroco, y los
mejores almacenes de ropa y de zapatos. Yo con eso tengo;
lo que alguna vez dije, se ve cada día más cierto: ¡a mí ya
no me interesa sino viajar y comprar zapatos! Estoy conociendo a
Roma más o menos. Comienzo a orientarme y a saber dónde es qué. Y
hago mis pequeños descubrimientos y me enamoro de pequeñas cosas:
los pisos del Palazzo Venezia, Bernini, la Via della Porta San
Sebastiano, la promenade más linda que conozco; las
fuentes, el elefante frente a Santa Maria Sopra Minerva, las
ruinas... No me interesan, me fascinan. Me ponen en unos estados de
melancolía, de tristeza y de Trübsinnigkeit de los
más angoissants. Pero me encanta eso [...] Estoy, pues,
muy contento. ¡Qué vacación tan rica! M. está muy contenta
también con mi visita. Hablamos como loros. Voy a ver si a mediados
de enero me pongo a preparar aquí en Roma unos dibujos para las
litografías que quiero hacer [...].

Lorenzo y su grupo de bachillerato del Colegio Andino, Bogotá,
1972.
ROMA, DICIEMBRE 24, 1983 (TARJETA POSTAL)
Estoy en el Coliseo. Son las 2 ½ pm. Hace un tiempo
maravilloso (aún la bufanda es demasiado y me senté del lado
sol a escribirles. Esta mañana fui por la Via Appia, pero
eso es lejísimos (las Catacumbas) y me devolví rendido. Iré en
carro con M. De puro tonto y bobo no revalidé mi carte de
séjour (visa de residencia) antes de venirme, y me toca ir en
tren a París antes del 5 de enero para hacer esa vuelta y volverme
después. Pero el cónsul aquí me dijo que era “absolument
necessaire”. Así que voy, vengo y sigo unos días en Roma.
Después Venecia y vuelvo en febrero a París.
Llamé a Alberto Rinaldi(11)’’ con la buena suerte de
que era el único día suyo aquí en, cantante de Roma (pues vive
cantando por fuera). Se puso feliz y me llevó a almorzar a su casa
con la sua moglie e gli ragazzi (dos hijas, un hijo). Como
me tenía que peluquear, de Colombia. ópera italiano. Vino a Bogotá
me llevó a su peluquero a que me diera una cita, y me dio suplan de
trabajo para el 84 para que, si voy a alguno de esos sitios, lo
vea. Me dijo que me conseguía billete para Glyndenbourne, donde
cantará Bodas de Fígaro, así que en el verano iré a
Glyndenbourne. [...]
ROMA, ENERO 19, 1984
[...] Esta mañana fui al Museo Nazionale Romano, que es de los
sitios que me encantan: melancólicos, llenos de fragmentos,
mosaicos lindos y los frescos de la casa de Livia... Después
pasé por el Palazzo Barberini - Galeria di Arte Antico tienen unos
Canaletos y un Holbein y unos cuadritos de un holandés del XIX que
muestran cómo era Roma entonces. Después cambié plata, arreglé el
pasaje para el sábado 28 para Venecia, y fui a encontrarme con
Rinaldi para un drink. M. va a hacer una comida la semana
entrante y vamos a invitar a madame Rinaldi [...] Del primer
tríptico lo mejor fue haber decidido cambiar. Ya terminado y visto
de nuevo yo ahora que fui a París, se concluye que el primer panel
tiene su chiste, que sólo él como cuadro solo tiene suficiente
calidad. El segundo panel ni fu ni fa –sobre todo sólo tiene
sentido como parte del tríptico y el tercero es completamente
raté. O sea: pintar sobre los dos últimos, dejar el
primero ypas plus. El segundo tríptico ya les contaré
cuando lo acabe, que pienso sea ahora en febrero (fines), al llegar
[...] Anoche fuimos con M. a un espectáculo de Carmelo Bene (el del
Macbeth que vi en París) de lectura de poemas de Hólderlin
y Leopardi con luces, micrófonos “a toda” y asistencia,
con sala de bote en bote, del presidente Bertini. [...] Est
descubriendo la cocina italiana! Antes del espectáculo fuimos a un
restaurantico donde comimos unas alcachofas de maravilla. Después
ella unos spaghetti alle. Vongole y yo unas pastas con
chunchullos, de maravilla también. Después torta de
ricotta y manzana al horno. Todo delicioso [...] Ayer fui
con el Grupo Latinoamericano, y por invitación especial de Maurizio
Nicoletti, un tipo del protocolo amigo de M. (ya habíamos estado M.
y yo en la Ópera invitados por él, viendo La fanciulla del
West de Puccini, con una [norte] americana de la embajada en
el palco de la Presidencia) a la visita al Quirinal. Todas las
salas, con colección de vasos chinos de los papas (era palacio
papal hasta el siglo pasado), gobelinos de todos lados, capella
paulina, carrozas, salas de audiencias, etc. [...] Yo me
estuve unos días en Florencia y fui a ver al Beato Angelico. Busqué
días enteros mi blouson de cuero que quería y por
consiguiente caminé mucho las calles de la ciudad; fui con dos
amigos de Puchi a la región del Chianti; la casa de Franco es un
sitio divino. Me vine de Florencia a Roma a pasar el año nuevo con
M. Fuimos, como vieron por la tarjeta, el 1 de enero a Bomarzo y
luego a Viterbo, comimos en restaurante chino[...] Yo me fui el 4 a
París, arreglé mi séjour hasta julio. Hice otras vueltas,
estuve tres días encerrado muriéndome del resfrío, y fui a teatro a
ver una obra de Lessing, Minna von Barnhelm, puesta en
escena por Strehler, de la cual me tuve que salir a la
mitad para ir a la comida cofl Victoria Wagner y familia (una
especie de despedida, pues ella se va al Perú a su temporada de
América), cosa que emocionó mucho a Victoria. La mitad del Strehler
me dio la idea de la cosa, suficientemente ¡una
maravilla¡ En esos días de París contesté la correspondencia
que encontré Entre otras cosas, una tarjeta de nuestro amigo Martin
Rupprecht, de Berlín. Superinvitación. Así que iré de Venecia ( ó
5 días) a Berlín, para quedarme allá, según se vea, unos
8, lO, 15 días, y de ahí a París, donde me espera otra temporada
tenaz de teatro y cine [...] Mañana, viernes, voy durante
el día a pasear por el Trastevere. Por la noche tenemos los dos, M.
y yo, comida donde la mexicana. El sábado iré a Pompeya con la
Goenaga. El sábado 4 me voy en avión a Venecia. Estoy ahí hasta el
martes y el miércoles volaré a Berlín. Martín me espera por esos
días [...] Esta mañana fui a ver los Caravaggios de San Luigi dei
Francesi.
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Klaus Kaflovich, compañero de curso en
el Colegio Andino, en Bogotá.
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11
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Alberto Rinaldi en 1982 a cantar en la
ópera Vino a Bogotá 1982 a cantar en la Opera de Colombia
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