Ficha bibliográfica
Titulo: BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO No. 67
Autores: BLAA
Edición original: Biblioteca Luis Ángel Arango 2005
Edición en la biblioteca virtual: 2006
Notas: Boletín cultural y bibliográfico No. 67
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| BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO No. 67

Folclor Caribe
 

|Cristo Rey: un espacio
|para permanecer en el tiempo
|Edgar Rey Sinning
Editorial Magisterio, Bogotá, 1998,
98 págs.

Este libro fue finalista en los premios nacionales de cultura, modalidad testimonio, abierto por el Ministerio de Cultura, en la convocatoria de 1998.

No es ninguna sorpresa que Rey Sinning escriba sobre la costa atlántica, mucho menos del Magdalena, departamento que le vio nacer, importante fuente de inspiración e investigación para diversos autores, entre los cuales seguramente encontraremos ya a este sociólogo, quién ha mostrado gran interés por temas referentes al Caribe colombiano desarrollando una serie de investigaciones de la cultura costeña, avanzando en temas como la cultura popular de Barranquilla, |Joselito Carnaval. Este libro se refiere a las expresiones folclóricas costeñas tomando el carnaval como ritual comunicativo e histórico, un buen punto de partida para lo que sería su objeto de investigación. El carnaval presenta una alternativa para el desarrollo de cualquier trabajo futuro sobre el caribe. El siguiente trabajo, |La cultura popular costeña: del carnaval al fútbol, amplía su investigación a la costa (Cesar, Bolívar y Magdalena) sin abandonar la expresión cultural, el carnaval. Aborda la trietnia (españoles conquistadores y esclavistas, africanos esclavos y nativos conquistados) como cimiento del folclor costeño, la religión católica como origen de las fiestas patronales, la unificación de esta trietnia que daría paso al costeño, y de él sus costumbres, la relación con su medio geográfico, su río, el Magdalena, la significación de éste para el ribereño, tema tan interesante como extenso, mucha tela por cortar, y así un nuevo libro, |El hombre y su río, el Magdalena y su ribereño, son protagonistas. Se presentan datos históricos, aspectos culturales desarrollados por los habitantes de la ribera del Magdalena, mitos, costumbres, el lamentable estado actual del río y por ende del ribereño. En este libro, la boga nos presenta los antecedentes históricos del negro en la región del Magdalena.

El anterior recorrido por algunas de las publicaciones de Edgar Rey Sinning se realizó en procura de recordar los logros alcanzados y como respuesta a quienes afirman que los trabajos acerca de la costa son exiguos. A lo largo de su trabajo, Sinning ha profundizado en aspectos históricos, geográficos, demográficos, indispensables para la realización de una completa investigación de cualquier región, para el caso caribe, sabiendo que afortunadamente para el país este tipo de estudio es y será objeto de análisis.


Su último libro, Cristo Rey: |un espacio para permanecer en el tiempo, es una ramificación independiente de sus investigaciones anteriores, se mantiene en la zona autodemarcada geográficamente para su trabajo: el departamento del Magdalena. En el libro se integra el trabajo de campo con la investigación realizada anteriormente por Sinning; aborda el tema de los negros en el departamento del Magdalena: su aparición, su situación en la Colonia, la creación de los palenques como única alternativa de libertad, su ubicación geográfica, específicamente en la región de la provincia de Cartagena; los factores que impulsaron a los negros a emigrar hacia el departamento; la United Fruit Company, la llegada de jamaiquinos y antillanos atraídos por la "bonanza bananera", punto obligado en la historia de la costa; la creación de barrios en Santa Marta para los negros; la situación social del negro colombiano, el rebusque, la venta ambulante como solución a sus problemas económicos, la necesidad de abrir un mercado ya muy competido, Santa Marta como una alternativa favorable para la venta. Transplantados voluntariamente de su corregimiento natal, San Pablo, hacia la ciudad, buscando únicamente mejores ingresos, la creación de su espacio, Cristo Rey, el barrio que los reúne y los convierte en comunidad siendo ésta una subcultura, sampableña, donde el trabajo, la vivienda, los apodos y la parranda son factores que sobreviven de su herencia cultural, perdiendo algunos, como las historias y los mitos, reemplazados por la televisión; las fiestas patronales como único enlace entre el pasado y su presente.

El autor reúne datos y profundiza en esta comunidad adentrándose en los parámetros que ellos evidencian; presenta al lector un grupo de personas negras acoplándose a un medio que ellos adoptaron, sacrificando parte de su pasado cultural; algunos abandonaron la ponchera, y hasta la denominación de su color negro, que es reemplazado por el de moreno; todos estos signos evidencian la influencia que sobre el negro han tenido la ciudad, la modernidad y la división de clases.

El libro proporciona al lector la posibilidad del análisis, se aparta de la recopilación, depuración y consignación de datos, hecha generalmente por los investigadores, incluso por el autor en sus trabajos pasados. Lo anterior no sugiere siquiera que el libro tenga bases insuficientes para el desarrollo del tema. Por el contrario, la experimentación, la observación y sobre todo la amplia bibliografía consultada por Sinning anteriormente le permiten integrar su experiencia con la entrevista, otorgándole al testimonio la facultad de convertirse en parte fundamental de su libro, realizando un contrato ideal entre la investigación, el tema y el lector, siendo en este caso la comunidad de Cristo Rey el objeto de estudio, que recibe el espacio tan reclamado por la congregación negra a través de la historia en el país y la ciudad. Con la ayuda de Sinning se comunican con el lector mostrándose como una comunidad colombiana, en cuya larga lista de necesidades está la de ser reconocida como parte del país y quiénes mejor que sus integrantes para exponerla.

En este contrato ideal el investigador -es decir, Rey Sinning- participa discretamente interviniendo cuando es necesaria alguna aclaración, convirtiendo así la discreción en una virtud. El libro aborda aspectos demográficos, religiosos, educativos, de relaciones sociales y, desde luego, culturales, todo esto narrado por la comunidad y ordenado por Sinning. El trabajo de campo, la observación, la entrevista, son factores que ninguna investigación debe olvidar. En este caso estos puntos se hicieron indispensables y necesarios para la realización satisfactoria del libro, siendo el testimonio el estilo escogido por Sinning.


La importancia del libro está en que, además de otorgar el espacio reclamado por la comunidad dentro de la sociedad, Rey Sinning reafirma la preocupación por la identidad cultural del país. Para la muestra un botón: "Pero ¿qué es hoy el costeño, el colombiano o el latinoamericano? ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? A nuestro juicio, estas preguntas son existenciales y son tal vez las mismas que se hacen los alemanes o los rusos. Es esa situación la que conlleva [conduce] a la pérdida de identidad de los pueblos y, por ende, [a] su fácil dominación" (pág. 93). Este párrafo permite observar la importancia que Sinning le da al patrimonio cultural de la región caribeña, sabiendo la repercusión que ésta tiene dentro de nuestra nación.

Es laudable el aporte que Edgar Rey Sinning hace al conocimiento de nuestra riqueza cultural, asunto que nunca podrá ser agotado mientras no se alcance conciencia de la identidad cultural que poseemos; y, en esta labor, trabajos como éste tienen que seguir apareciendo y ojalá con mayor frecuencia.

DAVID CORREDOR