Ficha bibliográfica
Titulo: BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO No. 67
Autores: BLAA
Edición original: Biblioteca Luis Ángel Arango 2005
Edición en la biblioteca virtual: 2006
Notas: Boletín cultural y bibliográfico No. 67
Consulte y lea en línea libros completos, textos, revistas, imágenes y páginas interactivas sobre temas relacionados con Colombia.

|
| BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO No. 67

Moreno-Durán asegura que la ironía lo ha librado de los estragos de la solemnidad
 

|La suerte contraria y otros cuentos
|R. H. Moreno-Durán
Norma, Bogotá, 2002, 216 páginas.

Durante una conferencia dictada en la mesa redonda |El oficio de escribir en la Universidad Javeriana, en mayo de 1995, Moreno-Durán asegura que la ironía lo ha librado de los estragos de la solemnidad; es decir, de la gran pompa o ceremonia con la que algunos escritores procuran aparentar su importancia, impresionando de paso a través de un tono grave. Moreno-Durán intenta mejor usar una manera satírica y velada en su decir, como es el caso de |La suerte contraria y otros cuentos, un libro que reúne los relatos publicados entre 1986 y 1995 y que a su vez están divididos en |Metropolitanas y Cartas en el asunto.

Para el autor, decir ironía es referirse al juego de la desmitificación, que es, a su vez, la superación de la persistente ceguera del discurrir cotidiano, donde ponemos en evidencia sus inesperados pliegues y vertientes, sus incertidumbres e incongruencias, de acuerdo con Víctor Bravo. Por medio de la ironía se cuestionan los presupuestos de lo real, siendo la realidad, desde la óptica de Balandier, "una construcción frágil". Por ello se necesita un escritor dotado de lucidez, vértigo, el cual nos invite a la risa, a la indignación, al humor y a la agudeza.



Jonathan Tittler explicó que la ironía es uno de los elementos constituyentes de la mejor narrativa contemporánea, pues se convierte "en un principio que confiere forma", como es el caso de la narrativa de Moreno-Durán, donde ella se transforma en presencia fundamental.

Tittler la llamaría "ironía subjetiva intencional" de la mano de la razón y la lógica. El narrador sabe de las incongruencias de los comportamientos humanos, posee un sentido de la duda y del escepticismo, y es capaz de vislumbrar el conflicto existencial de los seres que convierte en personajes, ubicándolos de modo diestro dentro de un contexto y de una atmósfera precisa, puntual, bien estructurada. Sin prejuicios y con alto conocimiento de la intención, el valor y la función de la ironía, el autor sabe sacar a la luz los hechos, volviéndolos visibles, porque "la ironía muestra una verdad que abarca toda la escena: actores, personajes, palabras y significados". El ironista, argumenta Tittler, siempre concebirá un contexto lo más amplio posible y les imprimirá a sus palabras los sentidos más opuestos a la inocencia probable del lector o a cualquier posibilidad de superficialidad. Es que Moreno-Durán, al realizar sus cuentos, los hace contrariando la idea tradicional o clásica de la historia única, la búsqueda del conflicto y la tensión. Las frases contienen burlas y situaciones humorísticas que conllevan el rompimiento de conceptos mecánicos, la inversión de valores y los equívocos. A manera de ilustración, encontramos en la primera parte el texto titulado |Para una mejor interpretación del arte de la fuga, en el cual la protagonista cuenta sus aventuras con Oriol, su esposo, coleccionista y reparador de órganos. Ella lee la |Pequeña crónica de Anna Magdalena Bach al mismo tiempo que describe su calvario al estar casada con un hombre famoso y de tan extraño oficio. Dice ella que "tan célebre se volvió que alguna de mis amigas, bastante malpensadas como Montse y Sara Gispert, me guiñaban el ojo mientras hacían bromas a costa de la enorme experiencia en órganos que desde que se casó había adquirido mi marido". La señora asistía a los congresos de especialistas y lentamente asumió un insoportable tedio musical que la llevó a huir de aquel mundo. Fuga que le mereció, por parte de Oriol, un comentario insidioso y vengativo: "Por mucho que tires de la cola de un gato éste maullará, pero nunca será una soprano". El humor en Moreno-Durán tiene un toque personal y caprichoso expresado por medio de los juegos eruditos. Esto último reemplaza la tensión dramática interna. |La suerte contraria y |otros |cuentos privilegia el humor y el despliegue de una erudición sistemática que ve a la cultura como una "especialización" o una "profesión". Prueba de ello es el cuento |Epístola final sobre los cuáqueros, donde el autor traza un episodio acerca de la relación inaudita de una mujer joven con un raro individuo, de costumbres extravagantes, extraño vestir y de un entusiasmo inusitado. La atmósfera irónica se da porque la joven muchacha y su atribulado padre viven en un condominio llamado El Recreo de los Frailes y el veterano cuáquero posee actitudes de ese grupo religioso unitario que nació en Inglaterra a mediados del siglo XVII, sin culto externo ni jerarquía eclesiástica. Semejante choque es narrado como una desgracia para el padre de la pretendida niña, cuando su ambiente social es invadido por el sujeto de marras: "Y lo más curioso es que mis invitados, al ser recibidos de semejante forma, sospechan una nueva moda y para estar lo que se dice in se dedican a imitarla, pero no sólo en sus contorsiones y muecas sino también en la indumentaria, por lo que cualquier reunión que celebro en El Recreo de los Frailes se convierte ipso facto en una cuaquerización colectiva". El humor tiene su punto alto cuando el avergonzado padre de la niña le cuenta a su interlocutor: "... aunque te cuento que El Recreo de los Frailes, siempre tan plácido y amable, es ahora una fuente de murmullos y risas, una coral de solapadas burlas cuando ven deambular a tan extraña pareja, a la que llaman Tótem y Tabú". En el cuento se hace referencia al Libro de los Números, de la Biblia, el cual lee el cuáquero; a la |Fisiología del gusto de Brillat-Savarin; al drama titulado |The Natural Daughter; a la película |El churumbel |de la Maestranza, al |Vals de los toreadores y a la edición de Garnier de las |Lettres philosophiques, entre otros temas. Otro caso de fina ironía lo lleva a cabo Moreno-Durán en el apartado que se titula |Nuestra señora de Lourdes. Se trata de un afamado lingüista, director de un instituto de tradición conservadora, que un buen día conoce a una mujer y su novio, quienes lo llevan a cambiar de comportamiento. Allí asistimos al contraste de dos mundos muy diferentes, uno marginal, representado por la mujer, y el otro, de corte tradicional, encarnado por el gramático. Notable es la crítica paródica y mordaz, muy inteligente, a un ex presidente que el narrador llama el del Cuatrienio Violeta, el del "estricto racionamiento de luz eléctrica por el que a tientas deambula el país". En uno de los apartes dice el personaje: "¿Cómo ir en serio por la vida asesorado por una legión de efebos y con esa voz de vicetiple que ni para qué te digo?". Ya |Cartas en el asunto posee un tono distinto, más coloquial y menos formal, pero conservando la mordacidad, el sarcasmo y el ingenio apuntado. |Metropolitanas, en cambio, es dueño de una prosa erudita que requiere un sistema cultural de referencias de bastante amplitud, aunque, según confesión del autor, destinada no a un lector específico, "pues creo que escribir para alguien en particular -sea la élite, un individuo o la masa- implica una primera y gravísima concesión". Ya un ensayista español había indicado que la ironía culta de Moreno-Durán "implica la participación del lector, que se ve transformado en un |voyeur intrigado y sonriente". Ese despliegue de erudición (citas, referencias y alusiones a la cultura europea, por ejemplo) revela avidez por ese mundo, del cual se apodera, lo adapta para sus propios