BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO No. 67
Uno y...
|Lecciones de fagot
|Fernando Linero
Universidad Nacional de Colombia,
Bogotá, 2004, 60 págs.
Fernando Linero pertenece a esa estirpe de poetas para quienes
"la poesía existe por su sola virtud y está ahí, en todas
partes, al alcance de todas las miradas que la quieren
ver", principio sostenido en el conjunto de sus libros
publicados:
|Sonata del sonámbulo; La risa del saxo;
|Guijarros; Aparte de amor; y ahora en el presente poemario
|Lecciones de fagot.
Cada poema nos ofrece un universo único y diverso. De ahí que
las creaciones de Linero enriquezcan nuestra manera de ver la
realidad, pues el poema es un objeto del mundo, es sustancia, es un
intermediario entre lo pasajero de esta vida y lo real vislumbrado.
De algún modo la poesía es canto, la entrega de la voz,
"la voz de todos los días" en medio de cualquier
posible hundimiento, de todo obstáculo que impone la misma poesía,
la inercia y el tiempo. Consecuencia de lo anterior es la expresión
del poeta, cuando afirma la presencia de días que muestran
"el revés de la nota", su ineptitud para la
"luz del canto". Semejante problema nos obliga a
sobrellevar un ritual, un ceremonial y una liturgia; es decir, a
"cantar para que las cosas permanezcan" y
"tartamudear, afinar el dolor, invocar ese beso que dura,
que se defiende del vacío".
No en vano
|Lecciones de fagot abre con un epígrafe de Jorge
Bocannera: "Viva el fagot de mi barba sobre el palo mayor
de este naufragio".
¿Qué es un fagot?, se pregunta el poeta. ¿Es un instrumento musical
de madera, de la familia del oboe, de sonido muy grave? Tal vez la
respuesta la hallemos en el inicio de
|lección 2:
|Nada hay más difícil de definir que un fagot. Un fagot no es un
fagot. Un fagot podría ser un punto de referencia en la tarde
adormilada, una suerte de piedra del amanecer donde la noche se
sienta y hace una pausa antes de superar la última
cuesta.
Nuestro autor siempre ha considerado que su arte se parece más a la
música que a la literatura. Su trabajo parte de la intuición
"a través de los instrumentos del lenguaje",
porque "es el azar el encargado de componer la
orquesta". "Sé que no basta expresar con palabras
el sentir de las gentes sino que hay que pensar con
ellas", manifiesta en una de sus reflexiones.
Fernando Linero y su esencial poética, que no es otra cosa que un
arte de vivir intensamente, con una voluntad que incluye el placer
de escribir y de hacer música, dos lúcidos atrevimientos: la
palabra y el tiempo unidos a través del poema. Dentro de su
experiencia estética la poesía no tiene para Linero un carácter
accidental, pues, junto a la exploración del universo de los
sonidos musicales, el poeta es artífice de la imaginería y la
insinuación mágica que convoca la palabra escrita, el acto poético.
La sugestión visual de estos versos, la capacidad del poeta para
fijar los objetos, proponerlos como cosas concretas y disolverlas
luego en un espacio distinto, quizá encantado, son las huellas ya
reconocidas del escritor, junto al virtuosismo de los ritmos y
sonidos que sabe orquestar (la sutileza del diseño musical).
|Lecciones de fagot celebra esa fidelidad a una actitud
poética que quiere encarnarse en la vida diaria del hombre, con un
tono y un lenguaje muy cercanos a la alegría verbal, al vital
prosaísmo, a la crónica personal que da consistencia a las fugaces
sensaciones de la existencia. Franqueza y fuerza directa,
ascetismo, vigor poético que nunca cesa de ponerse a prueba,
percepción intensa, huella y dicción distinta.
Son lecciones de experiencias humanas, visiones y testimonios de
acontecimientos personales, reflejados en la conciencia de un
creador, evocaciones de pasos individuales.
Es la decisión personal, subjetiva, de elaborar un mundo, cuyas
imágenes realizan un vuelo trascendente sobre los objetos del
universo real. Determinación que gira alrededor de tres instancias:
la memoria cotidiana, la actitud confesional y el tono narrativo
que es elocuente, fruto de escenas y ambientes, cuya precisión de
retrato (de autorretrato) jamás se borra, tal como lo expresa la
|lección 6:
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