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INDICE
Artículo: El Burro de Oro
Artículo: Los ocho pasos de la muerte del alma
Artículo: Poesía y testimonio en los documentales de Brian Moser
Artículo: La Tunja de Inés de Hinojosa y de Juan de Castellanos
RESEÑAS
Reseña filosofía: Figuras imaginarias
Reseña filosofía: La verdad de la Constitución
Reseña sicología: Descentración psicológica
Reseña antropología: Las figuras de la fauna
Reseña folclore: Nuestra tradición
Reseña sociología: Acercamiento al campo
Reseña sociología: Gasto e ideología
Reseña sociología: Estudiando imposibles
Reseña política: Una buena introducción al tema
Reseña educación: Memorias de un protagonista
Reseña poesía: Entre lo culto y lo habitual
Reseña poesía: Pintar las palabras
Reseña poesía: La fugacidad poética
Reseña narrativa: La pertinacia de un escándalo
Reseña narrativa: Ejercicio de la nostalgia
Reseña crítica literaria: A través de la literatura latinoamericana
Reseña crítica literaria: El texto no es un pretexto pero sí un contexto
MAPOTECA
Reseña crítica literaria: Un método crítico, crítico
Reseña periodismo: Camino a la canasta familiar
Reseña periodismo: Un manual para la prensa nueva
Reseña historia: Poco para la historia
Reseña historia: Para una historia del sindicalismo
Reseña caricatura: El mundo de Olafo y Mafalda
ORIETA LOZANO
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Figuras imaginarias
|Sobre la idealización en la vida personal y
colectiva y otros ensayos
|Estanislao Zuleta
Nueva Biblioteca Colombiana de Cultura,
Presidencia de la República, Procultura,
Bogotá, 1985
Menos que un libro de tema sociopsicológico o de teoría de la
argumentación cotidiana (como el de Erving Hoffman
|The
Presentation of Self in Everyday Life, de 1959, por sólo citar
un ejemplo), estos ensayos constituyen una retractación
confusamente cifrada de la profesión de fe marxista-leninista con
la que el Dr. h.c. Estanislao Zuleta inició su carrera de
multifilósofo. El lector buscará en vano una determinación empírica
y teóricamente fundada de lo que el autor entiende por
"idealización". La carencia de esta determinación
obliga a concluir que el autor se sirve de un tema científico para
disfrazar su propia desilusión de su
"idealización" del marxismo-leninismo o, para
decirlo más exactamente, de su epigonismo de György Lukács (en su
libro aparatoso Thomas Mann,
|La montaña mágica y la llanura
prosaica, de 1977). Esa retractación laberíntica influye
inevitablemente sus análisis; como, por ejemplo, los que dedica a
Kafka ("La Metamorfosis", págs. 103-114, y
"Franz Kafka y la modernidad", págs. 115-127). Ni
del contenido de ellas ni de las notas de pie de página cabe
deducir que el Dr. h.c. Zuleta conoce los textos originales y las
interpretaciones más fundadas de Kafka (Heinz Politzer, Franz
Kafka.
|Parable and Paradox, Cornell University Press, 1962,
por ejemplo). En cambio se apoya en una monopolista francesa de
Kafka, Marthe Robert (en traducción castellana), quien domina el
texto mucho mejor que el Dr. Zuleta, pero no lo suficientemente
como para satisfacer las exigencias filológicas más elementales. Un
mediano conocedor de Kafka -en sus textos originales y de la
bibliografía esencial sobre él- tendrá que concluir que estas
piezas maestras del Dr. h.c. Estanislao Zuleta nada tienen que ver
con Kafka, sino con el "subdesarrollo"
latinoamericano. En la conferencia que el epígono del supremo
filósofo colombiano Darío Echandía, esto es, el Dr. h.c. Estanislao
Zuleta, pronunció en la Universidad de Tunja en 1983 con motivo del
primer centenario del nacimiento de Kafka, se encuentran
"cantinfladas", por decir lo mejor, como esta:
"La modernidad ha hecho explotar una cosa nueva en el
vínculo societario, ha hecho explotar los conflictos más hondos, el
conflicto entre los hombres y las mujeres, ahora lo llamamos
feminismo y realmente las feministas han hecho el mejor trabajo en
ese sentido, pero también la rebelión juvenil tiene mil formas, por
ejemplo una forma negativa: nosotros no seremos como nuestros
padres" (pág. 117). El Dr. Zuleta no especifica por qué
esa "forma negativa" de la
"modernidad" es exclusiva de ella, ni justifica
por qué y cómo la "modernidad" se puede reducir a
este aspecto.
En cambio, prefiere deleitar al lector con su estilo entre
doméstico-epistolar y terminológico que en modo alguno contribuye a
la precisión de lo que quiere decir. El ensayo o, más exactamente,
la conferencia "Nietzsche y el ideal ascético"
(pronunciada en la Universidad de Antioquia en 1982) es un
despliegue de su desconocimiento de la obra de Nietzsche. Ya en la
primera página (pág. 143) cita imprecisamente la famosa obra de su
víctima:
|El origen de la tragedia y el espíritu de la
música. Aunque el Dr. Zuleta haya leído esa obra en traducción
castellana, ello no implica que el conocedor de Goethe, de Kafka,
de Thomas Mann y de Nietzsche no corrija, en beneficio de una
lectura precisa, el detalle aparentemente insignificante del título
traducido: el original no dice y (und) sino del (aus dem) espíritu
de la música. Una página más adelante, el Dr. Zuleta recae en su
"cantinflismo" y asegura: "la visión
trágica de la existencia que consistía en aceptar lo trágico de la
vida y aceptar, al mismo tiempo, la vida". La visión
trágica de la existencia no consiste, evidentemente, en
|aceptar, sino en fundamentar por qué la existencia es
trágica. Y esa fundamentación de Nietzsche es lo que no comunica el
Dr. Zuleta. Otra "cantinflada" depara el Dr.
Zuleta al lector en la misma página: "alrededor de ese
problema gira el pensamiento de Nietzsche durante todo un largo
período que cubre desde la primera obra, hasta las
últimas". ¿Tuvo períodos de desarrollo el pensamiento de
Nietzsche o fue todo su pensamiento un solo período? Y entonces,
¿para qué hablar de período, que tiene un significado muy preciso
de división de fases -al menos en el lenguaje de la historia y de
la historia de la filosofía? No satisfecho con estos descuidos
meramente "filológicos", el Dr. Zuleta instruye a
sus oyentes indefensos y a sus lectores con esta noticia:
"En lo relacionado a la lógica, me voy a referir a 'La
voluntad de dominio', a uno de sus últimos textos" (pág.
150). Como lo puso de presente Karl Schlechta en la primera nueva
edición de las obras de Nietzsche (
|Samtliche Werke, Munich,
1954-1956; no cabe esperar del especialista Zuleta que conozca la
edición de Colli y Montinari),
|La voluntad de dominio es una
obra compuesta y aderezada, por suscitación de la hermana, con
apuntes de Nietzsche, a veces falsificados por la hermana. Para
quien trabaja científicamente sobre Nietzsche (universitariamente;
y por el lugar en el que el Dr. Zuleta dictó esa conferencia es de
esperar que haya respondido a esa alma máter), el libro
|La
voluntad de dominio es filológicamente insostenible e implica
una interpretación fascistoide de su pensamiento. Fundado en textos
falsos (sea el citado o las traducciones, que no indica), no ha de
sorprender que cuando se enfrenta al problema complejo del juicio o
juicios de Nietzsche sobre Sócrates se remonte con erudición
increíblemente "lorite-menascoide", es decir, de
medio-oídas, a Platón y, sin aducir textos claves, vislumbra apenas
y naturalmente de modo filosóficamente insuficiente lo que Sócrates
pudo significar para Nietzsche: el "hombre
teórico". Pero en esa confusión parroquial de que hace
gala el Dr. Zuleta, para apuntarlo acude a la terminología
francolátrica y dice: "que en el discurso
racional" (pág. 146) Sócrates "apunta" .
. . "como dice Platón en la Carta Séptima a los amigos de
Dión a otro hecho" . . . Con "discurso
racional", con la palabra de moda, todo suena muy
científicamente. Y el oyente de la conferencia del Dr. Zuleta debió
de quedar apabullado ante semejantes lucubraciones, que ni siquiera
se permitieron "filósofos" antifilósofos como
Fernando González o el gran irreverente argentino Macedonio
Fernández.
"Notas de un mal lector" tituló Borges su irónica
necrología de José Ortega y Gasset. Sería excesivo decir que el Dr.
Zuleta es, como Borges, un "mal lector". El Dr.
h.c. Estanislao Zuleta es simplemente un "piadoso
lector", que se sirve de los libros y de las conferencias
para cargar a sus oyentes y lectores de sus ocurrencias sobre
libros con su triple problema: el de su autodidactismo, el de su
obediencia a la moda (marxismo-leninismo, estructuralismo de
segunda mano) y el de su importantismo. Sería falso suponer que
este triple problema es exclusivo del Dr. h.c. Estanislao Zuleta.
Un estudiante hispano ansioso de saber comprobará que las
universidades hispanoamericanas están excesivamente llenas -tanto
como las españolas- de Estanislaos Zuletas. El libro del ilustre
Dr. h.c. es, además de un testimonio político personal, una
denuncia indirecta y peculiar -e involutaria- de la miseria
aparatosa de la universidad.
RAFAEL GUTIÉRREZ GIRARDOT
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