Ficha bibliográfica
Titulo: BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO No. 13
Autores: BLAA
Edición original: Biblioteca Luis Ángel Arango 1987
Edición en la biblioteca virtual: 2006
Notas: Boletín cultural y bibliográfico No. 13
Consulte y lea en línea libros completos, textos, revistas, imágenes y páginas interactivas sobre temas relacionados con Colombia.

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(a) El Doctor Koch
(c) Mono barrigudo
(d) Mariposa azul grande
|Dibujos del indigiejana Vanána, Diavani. Del poblado de Tarakva en el Río Caiary. Tomado del manuscrito de Inicios del arte de la Selva |. Theodor Koch Grünberg.

Graduado en geología en Cambridge, bien pronto su afición se centró en la realización de crónicas y filmes sobre regiones apartadas. Es así como en 1959 llega por primera vez a Colombia y, siguiendo las sugerencias del reconocido antropólogo Gerardo Reichel-Dolmatoff, emprende, en compañía de su compatriota y futuro antropólogo Donald Tayler, viajes a las aldeas Tukano del en ese entonces casi inaccesible río Piraparaná, en el Vaupés; uaunanas, del bajo San Juan, en el Chocó, y coguis, y Ijca de la Sierra Nevada de Santa Marta. El relato sobre esta gira apareció en el libro |The Cocaine Eaters, publicado cinco años después por Lonemans en Londres.

De esta misma época data |Piraparaná, el primer documental hecho por Moser y Tayler en Colombia. Testimonio invaluable, de esos año para acá bastantes cosas han cambiado. El filme consigna la vida cotidiana de los macunas (subgrupo de los tukanos) en un momento de muy esporádicos contactos con gente no indígena, cuando aún no habían llegado los misioneros, colombianos o extranjeros, ni los comerciantes, ni el negocio de la coca; en fin, una civilización amerindia en plena vitalidad. En esta realización temprana no hay ninguna intención exegética; el montaje va presentando labores diarias: el procesamiento de la yuca por las mujeres y el de la coca por los hombres, para culminar en el magnífico registro de una ceremonia en la que las distintas fases se plasman con singular calidad: el arreglo y aderezo de los bailarines, las coreografías, la ejecución musical y las narraciones sagradas van desfilando en exquisitas tomas complementadas con un impecable sonido que hoy asombra, dadas las dificultades técnicas y de acceso.

La filmografía etnográfica de Moser sobre Colombia consta de cuatro películas más: en 1970 retorna al país y efectúa tres realizaciones que fueron el comienzo de su serie A |Disappearing World sobre minorías étnicas de todo el mundo con su existencia cultural amenazada. Adelanta este conjunto con una innovación metodológica: se relaciona con antropólogos que han llevado a cabo prolongado trabajo de campo entre las comunidades, lo cual le permite un tratamiento más ajustado y profundo del tema. Sin embargo, las películas no constituyen una exposición académica de características etnográficas. El interés temático está-en mostrar las situaciones conflictivas de las comunidades como minoría rodeadas por una sociedad que las considera atrasadas y que hostiliza su particularidad, su diferencia, que no reside sólo en unos trajes o unas ceremonias, sino en una manera de concebir las relaciones entre los hombres y las de estos con el mundo.

Moser se asesora entonces de Ariane Deluz, Suiza, quien estaba viviendo con emberás en el río Baudó, Chocó; con Bernard Arcand, canadiense, que llevaba dieciocho meses con un grupo de cuibas de Casanare; y con los ingleses Peter Silverwood-Cope y Stephen y Christine Hugh-Jones, quienes a su vez vivían con macús y barasanos respectivamente, en el Vaupés. El resultado de estos trabajos son los documentales |The End of the Road (El final del camino), en el Chocó; |The Last of The Cuiva (El último cuiba), en Casanare, y War of the Gods (La guerra de los dioses), en el Vaupés.
 

 Dibujo de un indio Barasana que representa la imagen alucinatoria del origen del Yagé. Pira-Paraná. Tomado de El Chamán y el Jaguar, G. Reichel Dolmatoff.


La restante película es |A Small Family Business ( |Una pequeña empresa familiar), también con la asesoría de Hugh-Jones, capítulo sobre una familia del interior del país que en el Vaupés procesa la hoja de coca que les compra a los indígenas. Esta realización, de 1980, es la segunda de tres que conforman la serie |Frontier (Frontera), filmada en Bolivia, Colombia y los Estados Unidos sobre el curso de la droga desde las parcelas indígenas en la selva hasta las calles estadounidenses.

Esta es la última de tres películas filmadas por Moser en el Vaupés (1960,1970, 1980), las cuales pueden constituir juntas una serie en la que se muestra la magnitud de los cambios operados en la sociedad indígena durante dos decenios en los que el país colombiano dio pasos decisivos hacia la integración de los llamados territorios nacionales.

A principios de los años sesenta, cuando este conjunto de realizaciones comienza a rodarse, prácticamente no había viajes a las regiones remotas del Vaupés y ya empezaba a quedar atrás la negra época de los abusos sin cuento de los caucheros. Diez años después los misioneros ya hacen acto de presencia en prácticamente todas las comunidades. Lo de los ochenta, con la coca, viene a ser una versión mucho mayor de esos |booms extractivos que como el caucho primero, las pieles luego y la coca ahora, se generan periódicamente en los territorios orientales.

Para Moser, el cine tiene un carácter testimonial tal, que lo impele a regresar a filmar algunos años después. Cuando en 1984 se establece en nuestro país, trae la intención de volver a rodar en las otras comunidades en las que ya había filmado pero no logra financiar este proyecto, circunstancia lamentable que frustra la última parte de lo que hubiera sido un inmejorable documento sobre los acelerados cambios que han acaecido entre estos aborígenes en los últimos quince años.

La estructura de las películas no es un agregado de secuencias pintorescas, pero tampoco repite un mismo modelo en el guión. En el trabajo sobre los emberás del Chocó se muestran dos historias que se alternan en el montaje: la de José Israel, quien ha vuelto a su aldea luego de estudiar un tiempo en un internado misionero, y la de Floresmiro, viejo chamán que se halla ocupado con un ritual de curación para unos familiares enfermos.

En el capítulo sobre los cuibas de Casanare el protagonista es colectivo: una banda o grupo nómada en algunos momentos de su perenne desplazamiento por la sabana, los ríos y "la mata de monte" de los llanos orientales.

En |La guerra de los dioses el elemento fundamental es el contraste entre la vida de los indígenas, primero los macúes nómadas de la selva y después los barasanas horticultores, habitantes de grandes malocas, y la de los misioneros, ya sean los protestantes del Instituto Lingüístico de Verano o los católicos de la prefectura de Mitú.