Ficha bibliográfica
Titulo: BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO No. 13
Autores: BLAA
Edición original: Biblioteca Luis Ángel Arango 1987
Edición en la biblioteca virtual: 2006
Notas: Boletín cultural y bibliográfico No. 13
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Cartagena era una colonia multiétnica, con escaso control social; el adulterio resultaba frecuente y los hijos naturales proliferaban. El clero secular y regular estaba constituido por españoles, criollos y mestizos; era el encargado de difundir y enseñar la nueva fe. Representaban al Estado unos cuantos oficiales reales, los oficiales del fisco, los escribanos y los militares. Entre quienes ejercían las profesiones liberales se destacaban los médicos, los abogados, los maestros y los practicantes-cirujanos; y, finalmente, en la base se encontraban los artesanos, los comerciantes y el pueblo raso, constituido por vendedores callejeros, esclavos y libertos.

El número de letrados, exceptuando a los oidores, no pasaba de dos. En cuanto a eclesiásticos, sólo el tesorero de la catedral tenía alguna noción de letras. El padre fray Andrés de San Pedro había venido de España como calificador del Santo Oficio, pero sus nociones de teología eran rudimentarias.

Los únicos que se disputaban el honor de ser titulares de la institución eran los dos médicos.

Con ocho mil ducados se compraron las casas para la sede del tribunal y se mandaron labrar trece cárceles. Corría el año 1610.

Después de tres años de sesiones irregulares, los procesos presentados eran menos de lo deseado y de importancia muy mediana. Nunca los casos de herejía colectiva que infestaban a España.

Esta relativamente poca popularidad de la institución española en tierras tropicales no impidió la celebración del primer auto de fe, en la cuaresma de 1614. Ocho años después, se manda a la hoguera, por primera vez, a un inglés calificado como hereje protestante, tan pertinaz que él mismo, por su propia voluntad y sin estar atado, se sentó sobre la pira de leña y de allí no se movió hasta quedar chamuscado.

El tribunal convocó, con el paso de los años, varios autos de fe, para juzgar y condenar o absolver una variedad de reos, portugueses en su gran mayoría, españoles, franceses, ingleses, mestizos, cuarterones, mulatos y negros. Sus ocupaciones variaban; había comerciantes, marineros, mercaderes, soldados, frailes, carpinteros, zapateros, labradores, esclavos, parteras, hechiceros y brujos.

|La base que sustenta el edificio de la Inquisición es la delación. Todas las delaciones, aun las anónimas, eran tomadas en cuenta. A los testigos no se les pedía que confirmaran o negaran el testimonio del delator sino únicamente que declararan "si no habían visto u oído nada que les pareciera contrario a la fe católica o a los derechos de la Inquisición ", astuta manera de obtener una multitud de informaciones a partir de una sola denuncia.
 

2. EL SILENCIO Y EL AISLAMIENTO


|Cuando se calificaban positivamente los hechos revelados por el delator y los testigos, el fiscal pedía la detención y encarcelamiento del presunto culpable en las cárceles secretas del Santo Oficio. El preso ignoraba de qué se le acusaba, ya que sólo podía comunicarse con sus jueces. Muchos se suicidaron al no poder soportar tal silencio.

La víctima era confinada por tiempo indefinido en estas oscuras y malolientes cárceles.

Las cárceles del Santo Oficio de Cartagena "están en el patio principal, en el suelo, en parte húmeda, que en esta ciudad lo bajo es inhabitable, y están al descubierto de la plaza pública y tan cerca de ella que, sin entrar por las puertas, estando ellas abiertas, podía haber comunicación y temerse que el secreto del Santo Oficio sería descubierto" | 2 .

|Aislar a un ser humano durante largo tiempo, de modo que quede desconectado de la red de estímulos sociales que confirman su personalidad, y coaccionarlo, por medio de la violencia, para que confiese sus presuntos delitos, implica, entre otros riesgos, obtener una confesión falsa. Mientras el acusado no supiera de qué se le acusaba no podía encubrirse.

 

Cartagena in terra firma Americae sita, Ichnographice repraesentata et recusa Norimbergae ab
Homan Heredibus.
Escala aprox. 1:80. 450
23 x 28 cms. 1740 (aprox.)
Colección Biblioteca Luis-Ángel Arango. Ref. H-9.

 

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Manuel Tejado Fernández, Aspectos de la vida social en Cartagena de Indias durante el seiscientos, Sevilla, 1954.