Ficha bibliográfica
Titulo: BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO No. 13
Autores: BLAA
Edición original: Biblioteca Luis Ángel Arango 1987
Edición en la biblioteca virtual: 2006
Notas: Boletín cultural y bibliográfico No. 13
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Inicialmente se reconsideran las fuentes de industrialización y sus estrategias históricas en Latinoamérica. Luego se discuten las implicaciones del modelo Isi (sustitutivo) en el proceso colombiano (págs. 116-123), y el planteamiento de estrategias supletorias de industrialización (págs. 123-124) para colocar el contexto histórico en el que la instrumentación de la política económica (comercial y agraria) por los partidos liberal y conservador haya podido estar variando a tenor de concepciones sistemáticas. Withcomb señala que, si bien hubo aplicación sistemática de instrumentos de política económica para restringir importaciones, en campos como el de la promoción de exportaciones manufactureras el impacto de la ideología sobre la decisión del gobierno central fue menos importante que otros factores.

En la conclusión sobre la política de desarrollo industrial, el autor señala que este sector ha sido apoyado funcionalmente por los dos partidos. Sin embargo, admite que el partido liberal se ha comprometido más directamente (como tendencia a pasar del nivel ejecutivo al nivel administrativo) en la movilización de recursos estatales para estimular específicamente la industrialización (pág. 143).

Al sector de la infraestructura se le reconoce el haber constituido la prioridad más consistente del gobierno nacional, en términos de desembolso actual, en cualquier año para el período 1961-1976. Porcentualmente, canalizó entre 50% y 80% de los gastos generales de desarrollo económico. Withcomb concluye que, tomado conjuntamente el subsector de la política de transporte, en éste se presenta una clara tendencia del partido conservador a apoyar aquellos proyectos de vías que facilitan la integración de la economía colombiana con el mercado mundial (transporte marítimo, transporte aéreo), mientras que el partido liberal, por su parte, habría tendido a apoyar aquellos proyectos de transporte que, facilitando la producción interna y la distribución de bienes, integrarían internamente la economía colombiana. Matiza esta conclusión el hecho demostrable de la asociación entre las alternativas dentro del sector y las estrategias particulares de desarrollo incorporadas en los planes indicativos.

El análisis referente a los sectores de la energía y de las comunicaciones es algo discutible. Withcomb deduce una continuidad (ideológica) en el apoyo liberal sistemático al desarrollo eléctrico, y el apoyo a los segmentos urbanos comerciales y manufactureros de la sociedad. Finalmente,ve reflejada en la concepción partidista de las comunicaciones una disyuntiva entre estrategias de |desarrollo hacia afuera (partido conservador) y |desarrollo hacia adentro (partido liberal) que retroalimentarían desde el área de desarrollo de la infraestructura la naturaleza de la intervención estatal. Este |feedback influiría profundamente no sólo en la naturaleza del desarrollo agrario e industrial, sino en el conjunto del proceso de desarrollo económico.

La conclusión general en el capítulo V hace resaltar (pág. 184) que tanto liberales como conservadores se empeñan en proseguir el desarrollo económico mediante la actividad de un sector privado fuerte, al mismo tiempo que tienden a mediar a través del Estado su intervención en la economía nacional. Aclara, sin embargo, que existen diferencias entre los dos partidos en cuanto a los métodos preferidos y los acuerdos administrativos dentro del sector público.

Puesto en perspectiva este trabajo, no cabe duda de que su consistencia descriptiva es apreciable, sobre todo por permitir categorizar directrices con base en las funciones para las cuales han sido trazadas. Pero, en su conjunto, la mensurabilidad de las variaciones ideológicas sigue siendo un precario instrumento de explicación general. Al menos los siguientes interrogantes no quedan suficientemente aclarados con relación a la viabilidad del método utilizado:

1. Los partidos liberal y conservador durante el Frente Nacional, y hasta 1978, representaron, antes que |visiones alternativas del desarrollo económico, |énfasis diferentes en lo que esencialmente es un mismo modelo de desarrollo.

Withcomb termina reconociendo que ningún partido ha intentado realmente sobrepasar la situación nacional (en el sistema mundo) utilizando un conjunto de políticas "liberal" o "conservador".

2. La presencia sistemática de un partido en la administración o ejecución de una función desarrollista del Estado, puede proceder de un anquilosamiento burocrático, como en los casos subrayados de presencia consecutiva de ministros conservadores en los ministerios de hacienda, o minas y energía. En este caso, la ope-ratividad de lo "ideológico" pasaría a un segundo plano como manifestación de la función.

3. Hablar de las variantes ideológicas en la concepción del desarrollo supone un margen de maniobra que, según admite el autor, se ha estrechado lo suficiente, a causa de la dependencia, como para terminar en la situación de condicionalidad que ha formado los modelos de desarrollo indicados por el Estado colombiano. En términos más precisos, las diferencias ideológicas traducibles en principios de política tienen menos influencia que las variables situacionales (v.g., la balanza de pagos) en la determinación de la misma.

4. Si bien es un hecho reconocido que "los economistas y las autoridades políticas en los países en desarrollo se han puesto de acuerdo desde hace tiempo sobre el papel del gobierno en la provisión de infraestructura, promover la eficiencia del mercado y mantener políticas macroeconómicas estables", también lo es que "han discrepado sobre estrategias comerciales" ("World development report 1987", en Finanzas y Desarrollo, septiembre de 1987). La cuestión de una política económica |hacia el interior o hacia el exterior en la práctica no ha tenido una respuesta teórica definitiva. El Banco Mundial, al mismo tiempo que cita 41 economías en las cuales, durante 1963-1985, la estrategia comercial hacia afuera generó mejor desempeño económico, señala que |algunas economías cuya orientación no queda claramente definida mostraron resultados ambicionados. Por lo tanto -concluye el informe- "no hubo relación estrictamente discernible entre orientación comercial y desempeño económico e industrial, lo cual no debe sorprender, pues |hay factores distintos de la estrategia comercial que influyen en el desempeño económico". Casualmente este informe clasifica la orientación comercial de Colombia como "moderadamente orientada al exterior" entre 1963 y 1973, y como "moderadamente orientada al interior" entre 1973 y" 1985. Este dato, recogido en fuente ajena a la investigación de Withcomb, confirma que en la realidad las variables situacionales tienen decididamente mayor influencia que las variables ideológicas (partidistas) en la definición del tipo de política económica.

JOSÉ ERNESTO RAMÍREZ