Boletín Cultural y Bibliográfico , Número 33, Volumen XXX, 1993

 

Aves de corto vuelo


Aves del Llano
Textos: Thomas McNish. Asesoría científica:
F. Gaty Stiles. Fotograífa: Diego Miguel Garcés,
Thomas McNish, Juan Manuel Rengifo, Alda
Brando y Miguel García
Villegas Editores, Santafé de Bogotá, 1992,
95 págs.

 

La región de Cravo Norte y Caño Limón, en donde hemos visto correr mareas negras que se devoran cualquier forma de vida y absorben hasta el rojo encendido de las corocoras, dejándolas sin posibilidad de volar, alberga 259 especies de aves.

En uno de los departamentos productores de petróleo del país, Arauca, Occidental de Colombia realiza un programa de explotación del crudo buscando el mínimo impacto ambiental e impulsando programas culturales y educativos. Por esta región se pasean los lentes de cinco fotógrafos encargados de la parte documental y gráfica del libro que publica la casa editorial Villegas, con el apoyo de la Oxy.

Impreso en Japón con una excelente calidad, en un formato pequeño de 17 por 17 centímetros, el libro Aves del Llano divide en nueve grupos establecidos por la forma en que se alimentan los pájaros, este álbum.

Magníficas fotografías, textos con la información científica necesaria, comprensibles para el desconocedor del tema, y una calidad de imagen impecable, hacen de este libro, primer volumen de lo que aparece mencionado como una colección, un documento, sobre todo visual, de especies destinadas a desaparecer con el correr de los años.

Nueve capítulos en donde están clasificadas las aves pescadoras, rapaces, carroñeras, insectívoras, nectarívoras, herbívoras, omnívoras, frugívoras y granívoras. Una muestra completa de cada uno de estos grupos. No están fotografiados ejemplares de cada uno, pero hay una lista al final del libro en donde aparecen todas las aves que los conforman, con su nombre común —que a veces es el nombre descriptivo— y el nombre científico.

Es un libro de color. Con fotografías tomadas en el sitio en donde habita el ejemplar, lo que da una muestra precisa del hábitat de cada uno de los pájaros.

Los textos de frases cortas con que se inicia cada capítulo dan una breve explicación sobre los diferentes grupos. La manera como se procuran el alimento, si son aves solitarias o gregarias, los recorridos que hacen en distintas épocas del año, las funciones que cumplen dentro de un determinado sistema ecológico, etcétera. A estos textos introductorios siguen pies de foto que dan información más amplia sobre cada ejemplar.

El libro está presentado para sensi~ bilizar al lector y provocar reacciones favorables a la subsistencia de las aves del Llano. Es muy difícil cubrir con ello las necesidades del colono que tala y quema para alimentarse, o ir hasta el fondo de las razones de violencia en que se halla sumido nuestro país y tener la certeza de que no se volarín más oleoductos en esta región. Para todos suena un tanto romántico pensar que con las regulaciones ambientales y los más de 40 artículos que sobre el tema figuran en la nueva Constitución, como lo menciona en el prólogo Manuel Rodríguez Becerra, vayamos a poder ejercer un control que permita que todas estas especies y los recursos naturales que las alimentan no sean susceptibles al destino mortal en su encuentro con el hombre.

En pocos años, libros como éste serán base esencial para la memoria del cielo en Colombia.

JUAN SIERRA