Boletín Cultural y Bibliográfico , Número 33, Volumen XXX, 1993

El arte de hacer ver


Juan Cárdenas
Texto de Juan Gustavo Cobo Borda
Seguros Bolívar, Santafé de Bogotá, 1991, 143
págs.

Fernando de Szyszlo
Varios autores
Ediciones Alfred Wild, Santafé de Bogotá, 1991,
232 págs.

El propósito de esta reseña no es establecer un paralelo entre dos pintores con obras tan distintas como la del peruano Femando de Szyszlo y la del colombiano Juan Cárdenas. Dos obras que lo único que tienen en común es una marcada sensación del tiempo pasado. Ambas son evocadoras y nostálgicas en su contenido. En Cárdenas los retratos, sus paisajes y la arquitectura son una anécdota solitaria. En Szyszlo hay una presencia y un colorido que se relacionan con el arte precolombino.

Juan Cárdenas es un pintor "intimista", según Damián Bayón, quien define muy bien con este término su obra. Sus cuadros empiezan siendo la búsqueda de un espacio vacío. Al encontrarlo, Cárdenas lo llena de soledad. Los personajes que incluyen sus telas son un recuerdo. No son imágenes oníricas, pero tienen un juego con el tiempo, visto sobre todo en el estilo de su trabajo. El contraste entre los fondos renacentistas y el personaje moderno, por ejemplo, que caracteriza un período de su obra, es una muestra palpable de este hecho.

En su libro, Cobo Borda hace una descripción cronológica de la carrera artística del pintor. Su ascendencia payanesa, los años de vida en Estados Unidos, París, su familia; los momentos por los que pasa su pintura en cada uno de estos periodos. La parte crítica del texto la hace tomando cuadros—para él— representativos de cada época de Cárdenas. Un recuerdo por los diferentes momentos de este artista.

La obra enigmática del pintor está finalmente expuesta por Cobo en un párrafo en el que dice: "También el modo de ver de Cárdenas resuelve, de modo notable, los problemas plásticos que se planteó. Los lleva a ser logradas emociones de luz, felices visiones de un mundo tan compatible como individual. Quizá él no sea cabeza de fila, en la invención del postrer ismo. Es, por el contrario, un gran artista solitario, con un mundo propio".

El libro, lanzado por Seguros Bolívar bajo la dirección general de Ivonne Nicholls, busca seguir con la promoción del arte plástico en Colombia. Con este título acierta la compañía de seguros. Es un libro que deja una muestra clara de la obra de un pintor. Los colores impresos son los de la obra del pintor, y la obra fotografiada da una idea precisa de su trabajo a lo largo de trés decenios. La mayor parte de las fotos muestran sus cuadros de los años ochenta y noventa, el momento más significativo de su trabajo hasta ahora. Lo anterior es una búsqueda que en estos óleos ya encontró un lenguaje y puede realmente expresar su ".. . exasperación autobiográfica..." y "...la más feliz recreación imaginativa...

Cárdenas habla de dos formas de pintar: "una es estando dentro de las corrientes de la época. La otra es estando fuera de ellas. La primera goza de tener gran interés sociológico y por lo tanto es muy atrayente para historiadores y museólogos. La segunda es quizás una aventura más apasionante y requiere más coraje por ser de naturaleza solitaria".

Tal vez el único defecto del libro son las fotografías en blanco y negro, que, al igual que en el de Szyszlo, provienen de álbumes familiares y por eso no logran una buena calidad al ser impresas. Los textos de Cobo Borda, en español al principio del libro, aparecen traducidos al inglés por Jorge Cárdenas Nannetti en la última parte. La edición termina con una corta biografía y una lista de todos los cuadros publicados con fotos en blanco y negro mal impresas. Aquí sí el error no se perdona. Ojalá en el futuro las ediciones de Seguros Bolívar sobre pintura en Colombia continúen mejorando.

Femando de Szyszlo nació en Lima en 1925. Hijo de madre peruana y padre polaco deja el Perú en 1949, se radica en París y luego en Florencia. Vuelve a su patria en 1955. Su obra hoy es intemacionalmente reconocida. Szyszlo está entre los pintores vivos más importantes de Latinoamérica. Su trabajo, influenciado por el cubismo y las formas constructivistas, tiene los colores y la trama de los tejidos precolombinos. Son imágenes agresivas, símbolos que quieren expresar por sí mismos una actitud determinada. De ahí la admiración por Miró, por la autenticidad y la fuerza de sus formas.

El libro, hecho por Alfred Wild con la coordinación editorial de Mario Jursich Durán, recorre la obra del pintor desde 1945. Aunque de este año aparece sólo un cuadro, y la gran mayoría de las obras son del final de los ochenta y principios de los noventa, hay cuadros de los cincuenta, sesenta y setenta.

Un libro publicado en inglés con separata de textos originales en español, traducidos por Claudia Hurtado Carrasco, excepto "The poetics of light" escrito originalmente en un poco decoroso inglés por Ricardo Pau Llosa.

En su prólogo, Mario Vargas Llosa, amigo personal del pintor (fue en el estudio de Szyszlo donde se gestó el Movimiento Libertad convocado por Freddy Cooper), lo incluye en la lista de grandes latinoamericanos con Borges, Matta, Octavio Paz, Tamayo y César Vallejo. Habla de su obra haciendo énfasis en esa identidad latinoamericana de la que el propio pintor se percata el año en que deja el Perú y llega a Francia: "Cuando llegué a París [...] me di cuenta de dos cosas: que no sabía cómo pintar y era latinoamericano".

Vargas Llosa elogia la pintura de Fernando de Szyszlo en un corto y preciso prólogo donde todos los interrogantes de la identidad latinoamericana quedan planteados. Una carta abierta al lector para aislar prejuicios y saborear el elogio de un escritor a su amigo.

Hay una extensa entrevista de Ana María Escallón. Un texto en que la crítica de arte ordena con sus preguntas la cronología que arma el pintor de su obra y de su vida. Narrador interminable, Szyszlo transmite en cada respuesta un gusto literario que hace fluir la entrevista. Quedan claros cada uno de los períodos de su obra vistos por él mismo, los artistas que ama, las razones que influyen en su pintura, sus viajes, la infancia, la manera física de realizar cada cuadro, la revelación del momento secreto que es un lienzo blanco antes de la primera pincelada, la idea de hacer esculturas, etcétera. Szyszlo dice: "El arte es una protesta contra la muerte... veo el tiempo como si fuera una perla, una hemorragia, algo irrepresable que eventualmente me dejará... nos dejara...

Ricardo Pau Llosa hace una crónica abstracta, un texto antropológico en el que, cada vez que puede, desvirtúa lo dicho por Vargas Llosa sobre el pintor. Con insistencia hace saber que las imágenes literarias del escritor peruano no tienen ninguna relación con el mundo pictórico del artista. Es un artículo escrito de forma muy difícil de seguir, denso.

Ana María Escallón complementa su entrevista interpretando toda la información que obtuvo de Szyszlo y hace un recuento crítico de su obra. Habitante de la eternidad, existencialista, creador de símbolos, lírico de la geometría. Los sentimientos transformados en imágenes orgánicas, la importancia del instante, las referencias preincaicas, sus influencias de pintores europeos y latinoamericanos. El manejo del espacio en sus cuadros, la soledad que transmiten sus formas.

Para terminar hay una cronología del artista hasta 1990, en donde está la lista de todas las exposiciones y un recuento biográfico del pintor. El libro peca infortunadamente en la mala impresión de las fotos en blanco y negro que aparecen en este último capítulo.

Dos libros de arte hechos en Colombia, por colombianos, que pueden darle la vuelta al mundo por la calidad con que están presentados.

JOAQUIN ORTIZ