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Boletín Cultural y
Bibliográfico , Número
32, Volumen XXX, 1993
Memorias oficiales de Sevilla
Semillas de cambio. Una conmemoración quintocentenaria
Herman .J. Viola y Carolyn Margolis (compiladores)
Smithsonian Institution, Washington, Educar Cultural Recreativa SA.
(edición en español), Santafé de
Bogotá, 1992, 278 págs. lis., fots.
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Los años 1991 y 1992 estuvieron marcados por grandes exposiciones que alcanzaron
una categoría mucho más amplia que la de simples espectáculos. Circa 1492, en la
National Gallery de Washington; The Ancient Americas, Art from Sacred Landscapes en
el Art Institute de Chicago, y Arte y Cultura en Torno a 1492, en la Exposición
Universal de Sevilla, recopilaron seriamente invaluables documentos sobre el mundo de hace
quinientos años e impusieron reflexiones importantes y de gran actualidad. Entre estas
exposiciones, la realizada por la Smithsonian Institution en Washington (Seeds of
Change) fue, quizá, la más original. Semillas de cambio (su nombre en
español) fue toda una lección de historia social, antropología y ecología. Gracias a
ella, muchos conocimientos poco difundidos sobre los recíprocos papeles desempeñados por
América y Europa en los cambios históricos de los dos continentes se conocieron y
evaluaron ampliamente. El libro aquí reseñado constituye el catálogo oficial, en su
versión española, de esta exposición. Como tal, este volumen rebasa ampliamente los
alcances de un catálogo y extiende la documentación y la discusión mucho más allá de
lo que puede hacerse en una exposición.
El libro es, en realidad, una colección de quince
artículos que tocan temas tan variados como los cultivos de alimentos americanos en el
Viejo Mundo, los esclavos en las Antillas, las enfermedades en América, etc. El prólogo
de Frank H. Talbot, una extensa bibliografía y un índice de nombres y temas completan
el volumen. Todos los artículos se encuentran profusamente ilustrados con fotografías,
mapas y dibujos, la mayor parte
en color y magníficamente
impresos. Es muy difícil, dadas las características del libro, hacer comentarios
generales con respecto al contenido y estilo, por lo cual hemos preferido tratar cada
articulo por separado.
Herman J. Viola presenta el tema general del libro planteando, en una
introducción con el mismo titulo del volumen, las ideas generales que llevaron a los
editores a realizar la exposición y a recopilar los artículos. Aquí el lector vislumbra
el interés y la novedad del tema y comienza a entender por qué las semillas de cambio
incluyen aspectos como las enfermedades, las plagas y la esclavitud.
El primer artículo, escrito por Jane MacLaren y Yoko Sugiura, se titula "La
muerte del quinto sol". Los autores hacen un breve recuento de la prehistoria
americana, desde el poblamiento hasta las sociedades estatales del siglo XVI, enfatizando
y detallando el proceso de Mesoamérica. Esto los lleva al ascenso de los aztecas y al
florecimiento de sus grandes ciudades en vísperas de la llegada de Hernán Cortés. El
mito de las edades aztecas que culminan en el ocaso del quinto sol, la descripción de
Tenochtitlan y Tlatelolco, la travesía de Cortés, el martirio de Moctezuma y la
destrucción del imperio se mezclan en los apartes finales del articulo. El final es muy
efectivo; sin entrar en demasiados detalles, hace que el lector perciba la horrorizante
idea de un mundo lentamente construido, floreciente y próspero que se destruye
salvajemente, obedeciendo a una fatalidad que señalan coincidentemente el mito y la
historia.
William H. McNeill escribe sobre "Cultivos de alimentos americanos en el
Viejo Mundo". Su exploración sobre las condiciones alimentarias del Viejo Mundo
antes del Descubrimiento y las repercusiones que el maíz, la papa, el camote, el tomate,
el maní, la mandioca, el cacao, los pimientos, los frijoles y las calabazas tuvieron
allí es fascinante. McNeill explica con algún detalle las razones por las cuales el
maíz se convirtió en un cultigeno tan importante en África y cómo las guerras
influyeron en la difusión de la papa en Europa. Sorprenden algunas cifras, al parecer muy
bien sustentadas, que demuestran la enorme importancia de los cultivos americanos en
regiones tan alejadas como la China.
El tema de los viñedos y el vino es tratado por Henry Hobhouse en el articulo
"El Nuevo Mundo, viñedo del Viejo". Aun cuando el tema revista alguna
importancia, no mucha ciertamente, su tratamiento hace de éste el peor articulo del
libro. La historia de la vinicultura en América se restringe, desde la primera página, a
California. Excepto por la mención rápida de datos aislados, la vinicultura de Chile,
Argentina y Brasil queda totalmente relegada. Los viñedos de California y el estado mismo
ocupan en el artículo de Hobhouse un lugar tan exageradamente importante que el texto
pierde toda credibilidad. Después de hacer un enorme esfuerzo para terminar la lectura,
queda el lector sin entender por qué ese texto se incluyó en un libro de calidad.
"Metamorfosis de las Américas" es el titulo que le da Alfred W. Crosby
a un artículo en el cual trata acerca de las especies animales introducidas en el Nuevo
Mundo. El influjo de los mamíferos (vacas, caballos, cerdos, ovejas y cabras) se examina
junto al de las ratas, las bacterias y los virus. Entre los numerosos datos curiosos que,
dicho sea de paso, adquieren en la estructura de este articulo una dimensión
especialmente interesante, sorprenden aquellos que demuestran los efectos adversos de los
organismos supuestamente favorables. Los rebaños de ovejas, vacas y caballos causaron en
algunas regiones verdaderos desastres ecológicos. En contraste, el humilde cerdo fue para
los coloniza dores del Nuevo Mundo y para algunos grupos aborígenes verdadera tabla de
salvación.
Deb Bennett y
Robert S.Hoffmann profundizan
en su articulo "La ganadería en el Nuevo Mundo" el tema del efecto de los
diversos tipos de ganados en América. La historia de la introducción, dispersión y
crecimiento de las razas ibéricas adquiere un interés inusitado. El enfoque económico y
antropológico complementa el tratamiento del artículo anterior.
"Placer, beneficio y sociedad" es el titulo del articulo de Sidney W.
Mintz en que esboza la historia del azúcar en el Nuevo Mundo. La introducción de la
caña, los primeros cultivos, la extensión explosiva de las plantaciones en las Antillas
y la esclavización de millones de africanos se reseñan en un escrito ameno y sugestivo.
El tema de la esclavitud continúa en el articulo "Los esclavos de Antigua y
su lucha para sobrevivir", de David Barry Gaspar. El enfoque de Gaspar es novedoso
por aportar los elementos dinámicos de los esclavos en su relación con sus amos,
revaluando el concepto de que los primeros sólo adoptaron durante siglos una actitud
pasiva.
El último articulo sobre esclavitud, de Lydia M. Pulshiper, llamado "La
plantación Galways, Montserrat", centra su historia en las Antillas, tomando como
base el caso particular de la pequeña isla de Montserrat. De nuevo el enfoque es
refrescante pero, tanto en este articulo como en el anterior, hay la tendencia a caer en
una visión idílica de la vida de los esclavos, que dista mucho de la realidad.
"Sabores de África en el Nuevo Mundo", de Robert L. Hall, trae la
historia de los cultivos importados de ese continente y las costumbres culinarias a que
dieron lugar en América. Este capítulo se complementa con un corto apartado sobre la
crianza de los niños afro americanos.
Joseph P. Sánchez introduce el tema hispano en "La herencia
hispanoamericana". Aquí sorprende la enorme cantidad de elementos peninsulares que
se integran a la cultura estadounidense; es una verdadera lección para quienes defienden
la supremacía anglosajona. Para los hispanos de Estados Unidos, este documento constituye
un reclamo contra la situación de opresión y desprecio por su cultura en ese país.
George P. Horse Capture nos entrega un planteamiento similar en el articulo
"Una perspectiva india americana". El autor reivindica los derechos de los
verdaderos colonizadores del continente y esboza, en un muy corto pero sustancioso relato,
la historia del contacto de los indígenas con los europeos, las enfermedades, las
vejaciones y despojos, hasta llegar a la época de los traslados y reservaciones en
Estados Unidos. El artículo termina arrojando una luz de esperanza y destacando las
luchas de los indígenas y la recuperación de sus tradiciones culturales.
"Salud y enfermedad en el mundo precolombino", de John W. Verano y
Douglas H. Ubelaker, vuelve sobre el tema de las epidemias y su papel en la Conquista y en
la declinación demográfica en el Nuevo Mundo. Adicionalmente los autores trazan un
cuadro del estado general de salubridad en el continente antes del contacto con Europa,
dejando sin piso la idea de un edén sin enfermedades y precisando las causas por las
cuales estas semillas de cambio las enfermedades europeas causaron tantos
estragos.
Las transformaciones de la ecología de América son abordadas por Stanwyn G.
Shetler en "Las tres caras del Edén". Shetler nos presenta un modelo fascinante
para comprender la degradación del medio continental: el primer edén está constituido
por la América anterior a la colonización europea con sus exuberantes bosques y
pasturas; el segundo edén es el medio degradado después de cinco siglos de saqueo y
polución; el tercer edén son los paraísos artificiales que pretenden recrear las
condiciones naturales con fines recreativos y comerciales. Las conclusiones son
aterradoras, ya que demuestran la ausencia de un verdadero propósito conservacionista
global.
El libro se cierra con el artículo "El futuro de la naturaleza", de
Steven King y Liliana Campos Dudley. Paradójicamente, ésta es la continuación del
tercer edén del articulo anterior; mientras que antes se mostraban con franqueza los
aspectos negativos de la producción artificial de "naturalezas", aquí se
elogian los bancos de genes, las hibridaciones y las orientaciones internacionales para el
desarrollo sostenible.
Hasta aquí el contenido, bastante denso e interesante, notable por ofrecer
visiones y puntos de vista diversos y bien documentados. Toda una lección sobre los
cambios del mundo a partir de 1492, que se sale del enfoque ordinario de los demás actos
conmemorativos.
Otra cosa hay que decir de la presentación y edición del libro. En primer
lugar, el lenguaje es pésimo; la traducción española, realizada por Schererber
Translations, parece hecha por un estudiante gringo de primer semestre, y la corrección
de estilo de Rafael A. Peña no la mejoré mucho. El resultado no es propiamente español;
hay palabras que no existen en castellano, verbos mal conjugados, giros gramaticales
inapropiados, frases que por la construcción carecen de sentido e innumerables palabras
mal divididas al final de los renglones.
Para completar, la diagramación y edición de los textos también tienen fallas
graves. No se compadece en un libro de esta categoría encontrar errores que son propios
de las revistas estudiantiles hechas en imprentas improvisadas de garaje. Los tamaños y
tipos de letra cambian abruptamente en la mitad de una página y vuelven a cambiar
después de unos cuantos párrafos. Hay páginas enteras en las cuales el margen derecho
no se justificó, de modo que parecen escritas en máquina de escribir manual. Es difícil
entender qué pasó con la edición del texto; la impresión que queda es que nadie
revisé ni corrigió los artes finales. Pese a todo, éste es un magnífico libro que vale
la pena adquirir y leer.
ROBERTO LLERAS
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